Stellan Von Krause, fue el villano en una historia romántica, pero, también fue el príncipe heredero, aquel que se ganó su puesto siendo el héroe del imperio, aquel que desde joven lucho en las guerras para proteger su imperio, solo para finalmente morir en manos del "protagonista ", porque amo tontamente a una mujer que nunca supo apreciar su amor. Pero ahora, el rey de las sombras ha renacido en su cuerpo, y a ahora, lo que menos le importa es el amor de esa mujer, lo único que desea es mantener su puesto de príncipe heredero y aplastar a quien se interponga en su camino.
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Capitulo 12.
Tras el deslave, la mayoría del enemigo quedo bajo las rocas, ante esto, los que han quedado con vida buscan la forma de huir del lugar, pero las tropas de Cordelia les impiden el paso. Cordelia ataca usando rayos de energía color púrpura que caen sobre los rebeldes, estos caen moribundos ante semejante ataque.
Por otro lado, Stellan se sigue enfrentando a aquellos magos, estos parecen fuertes, pero, Stellan logra atrapar a uno entre las lianas y una sombra de acerca mostrando sus enormes dientes mordiendo su cuello al instante, los dos que han visto esto retroceden pasmados ante aquella escena.
—¿que clase de engendro eres tú?— preguntó el mas viejo.
—la clase de la que desearas nunca haber molestado.— sonríe con malicia.
Stellan extiende los brazos y las sombras empiezan a salir del suelo, se levantan por todo el campo de batalla. Incluso aparecen en el valle, sorprendiendo al Duque y compañía.
—¿que son esas cosas?— pregunta la duquesa en posición de combate.
—no lo sé, pero no se confíen.— responde el Duque.
Los dos magos retroceden al ver las sombras ir hacía ellos, y antes de que puedan crear un escudo de magia, son atrapados con las filosas garras de las sombras y estas devoran sus cabezas. Los rebeldes también intentan huir al ser atacados, mientras que los soldados imperiales y del ducado, se mantienen en alerta al ver como esas cosas devoran al enemigo.
Cordelia quien estaba peleando, se ve interrumpida por un par de sombras que atacan a sus rivales. Ella se queda quieta, y calmada, no siente que esas sombras sean un peligro para ella, porque puede distinguir la clase de mana que las controla.
—hermana, ¿estas bien?, ten cuidado.— Luna llega cerca de Cordelia.
—no te preocupes, ellas están de nuestro lado.— responde Cordelia.
Las sombras seguían devorando al enemigo y pronto ven regresar al príncipe heredero y sus tropas. Al pasar cerca de las sombras, estas se inclinan ante él. El campo de batalla estaba libre, el enemigo había sido derrotado, las sombras parecen derretirse en el suelo y desaparecen por completo. Los soldados dejan escapar un suspiro y caen al piso agotados por la batalla.
—alteza...¿que ha sido todo eso?— pregunta el Duque.
Stellan baja del caballo.— uno de mis trucos de magia.— responde con calma.
—ese truco de magia posee mana oscuro, la que solo los demonios usan.— interviene la Duquesa.
—es porque su alteza no es completamente humano, al menos no su alma.— Cordelia también había llegado.
Y lo que ella dijo sorprendió a Stellan, no esperaba que ella se diera cuenta de su alma. El duque y su esposa se miran entre si y después a Cordelia buscando una explicación.
—su alma no es de este mundo, y es poderosa.— sigue hablando la albina.
—mi lady me ha sorprendido, y esta en lo cierto. Pero, no tengo la intención de hacerme su enemigo, por el contrario, seguiré mi rol de príncipe heredero.— responde Stellan.
—pero, ¿quien eres exactamente?— pregunta el Duque.
—no es necesario esos detalles, y seguramente pueden darse cuenta que no represento una amenaza para ustedes.— no era necesario hablar de su vida anterior.
El silencio se hizo presente en ese momento, siendo interrumpido por Luna, quien dice que por ahora lo mejor es reagruparse para volver a la base principal, y después hablar con más calma porque ahora los soldados están cansados.
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En algún lugar entre las montañas del reino caído, un mensajero entra a una habitación y en medio de esta había una gran cortina. El mensajero informa que las tropas rebeldes han sido eliminadas, y lo hace con el cuerpo tembloroso. Y se escucha del otro lado de la cortina como algunos objetos se rompen.
—¡maldito sea Stellan!— grita una voz masculina.—ese maldito tiene una suerte...
Aquella voz ordena que envíen espías ha Atlanta, que averigüen todo de Stellan, esa información podría ayudarlo a encontrar una debilidad del príncipe.
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En la base militar del Ducado, los soldados comen y beben, después de meses de batallas intensas, finalmente pueden descansar y tener una comida más decente. Los sirvientes del ducado habían ido a la base para preparar un banquete, mientras que en la casa principal de la base, los duques también cenan en compañía de sus hijos y Stellan.
—entonces, en su época era un rey demonio...— comenta Apollo.
—así es, y en un momento de descuido, los traidores aprovecharon para deshacerse de mí.— fue estúpido de su parte haberse confiado.
—lamento escuchar eso. Pero, ¿que planes tiene ahora en este mundo?, usted dijo que en el suyo dominó reinos enteros.— pregunta el Duque.
—gobernar el imperio, y evitar un final lamentable, porque, he visto el destino de este cuerpo, y no pienso seguir ese camino y tener una muerte patética.— responde con calma.
—entiendo, entonces su alteza, mientras la alianza entre el imperio y el ducado siga igual, no nos importa quien ocupe ese cuerpo suyo.— asegura la Duquesa.
Después de la cena y aclarar todo, Stellan se dirige a la habitación asignada a él, siendo guiado por Cordelia.
—lamento ya no ser el hombre del cual usted estaba interesada.— rompe el silencio.
Cordelia se detiene y se da la media vuelta.
—no tiene porque lamentarlo. Si como usted dice, al final el verdadero príncipe fue lamentable, entonces no era un hombre que valiera la pena.— responde con calma.
—¿esta segura de eso?— pregunta curioso.
—lo estoy, porque no estoy interesada en un hombre lamentable y débil.— asegura la joven albina.
Stellan asiente ante la respuesta de la joven, ya que eso significa, que aun hay posibilidades de que ella pueda ser su emperatriz, después de todo, él si es poderoso, y no tendrá un final tan ridículo.
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