Tras un accidente automovilístico que lo deja en una silla de ruedas, Carlos Eduardo enfrenta las consecuencias de su arrogancia y crueldad. El accidente, en realidad, fue provocado por su prometida, Sarah, quien teme ser abandonada. Para asegurarse de que él reciba los cuidados necesarios, su familia contrata a una joven sencilla del interior, acostumbrada a la vida en el campo. Obligada a convivir con Carlos Eduardo, ella debe lidiar con su carácter duro y sus actitudes ásperas. ¿Lograrán su bondad y sencillez ablandar el corazón de un hombre que parece incapaz de sentir compasión?
NovelToon tiene autorización de Rosi araujo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
São Paulo
Vivo en la gran capital de São Paulo, a los dieciocho asumí las empresas de mi papá, en realidad de mi mamá, ella nos dejó un gran imperio, la Schimidt Industrial
Es una gran productora en el ramo de pinturas importadas, y eso creció de forma muy rentable, y fue expandida por el mundo y fuera de Brasil.
Mi papá me la pasó oficialmente cuando cumplí veinte años, y después se casó con Vanessa, una oportunista que está con mi papá creyendo que va a heredar lo que me pertenece por derecho.
Me llamo Carlos Eduardo Schimidt, tengo 28 años, estoy comprometido desde hace un buen tiempo, pero es solo eso, nuestra relación no avanza.
Llevo mis negocios en serio, algunas personas me llaman despiadado, cínico, egoísta y arrogante, no dejo que nadie me pase por encima.
Mi novia Sarah es una niña fresa, no le importa cuántos años vamos a cargar un anillo de compromiso en los dedos, lo importante es que yo le financie su vida de mantenida
Sarah se mudó a mi casa a los seis meses de noviazgo, apenas vio el tamaño de nuestra mansión, entregó su casa en los suburbios de São Paulo para vivir en el lujo
Al principio estaba bien, teníamos sexo todos los días, pero la convivencia con ella se fue poniendo pesada, era desordenada, nuestro cuarto se llenaba de ropa por el piso, y eso me molestaba mucho, odio la mugre
Ella pasó a ser mi novia por estatus, salía siempre a ligarme unas chicas, ella ya no era lo que yo quería, y cada vez que terminaba con ella, Sarah me echaba en cara que no tenía a dónde ir
Que dejó todo para vivir conmigo, que le debía la vida, ¿cuál vida? Ella no tenía ninguna, todo lo que tiene, carro, casa, dinero, soy yo quien lo paga, mientras ella reventaba mis tarjetas, yo trabajaba como un desgraciado bajo el sol.
Secretaria-Señor Schimidt
Carlos Eduardo-Sé rápida
Odiaba cuando Eugênia aparecía en mi oficina sin tocar, y toda insinuante, corté lo que teníamos cuando Eugênia intentó decir que esperaba un hijo mío, solo no la eché por consideración a sus papás.
Eugênia-Su novia está en el vestíbulo
Era lo que me faltaba
Carlos Eduardo-Hazla pasar, y agenda una visita a la fábrica para mañana
Eugênia-Sí señor, con permiso
Antes de que saliera la llamé
Carlos Eduardo-La próxima vez que entres sin tocar, no voy a considerar a tus papás, te pongo en la calle
Eugênia-No se va a repetir
Ella sale y entra Sarah, con un vestido corto que mostraba sus piernas y le marcaba todo el cuerpo, se sienta en el escritorio, me jala hacia ella y abre las piernas
Sarah-¿Por qué bloqueaste mis tarjetas?
Carlos Eduardo-Tuyas no, no son tuyas, mandé cancelar mis tarjetas de reserva, ya basta de gastar lo que me toma horas de trabajo
Sarah-No puedes hacer eso Cadu, no tengo empleo
Cadu-Entonces búscate uno, ya no te voy a mantener Sarah, y necesitamos terminar
Sarah-Otra vez con ese tema Cadu, no me voy a separar de ti, estamos casados desde hace tres años
Cadu-Estamos comprometidos Sarah, no casados, ahora cierra las piernas y vete de mi empresa
Sarah baja del escritorio acomodándose el vestido, fulminándome con la mirada, e hizo la escena épica, llorando, y repitiendo lo que yo ya me sabía de memoria, ya estaba harto de eso
La agarré de los brazos y la metí al elevador, apreté el botón y la puerta se cerró con ella enloqueciendo adentro, volví a mi oficina, Eugênia me miró incrédula, pero me importaba un carajo su opinión.
Me concentré en mi trabajo, mi papá me llama y me habla de la hacienda, y los trabajos que necesitaban hacerse, desde que mi mamá se fue, nunca pisé ese lugar, aquello era la vida de ella, mi papá se la regaló, ella pasó todo mi embarazo allá, creo que solo fui cuando tenía cinco años
Hay muchas personas que cuidan la hacienda, mi papá y mi madrastra van siempre, y se quedan unos tres meses. Cuando regresan ella se empeña en ser mi amiga
Vanessa-Mi hijo tiene que ir, la hacienda de tu mamá está hermosa
Cadu-Vanessa, hazme un gran favor, no menciones el nombre de mi mamá, y no fuerces nuestra amistad
Sulivan-Carlos Eduardo, no tienes que hablarle así.
Cadu-Si ella no se mete en mi vida, y no intenta fingir que es la mejor madrastra, no voy a ser arrogante con ella
Subo cansado del trabajo, Vanessa, hace algunos años, intentó seducirme, mi papá viajó, y ella vino llorando a mi cuarto, y la abracé, me besó diciendo que sentía algo por mí, desde ese día le tengo asco, la saqué de mi cuarto, y sé que tiene miedo de que le cuente a mi papá
Mi sueño es sacarlas a las dos de esta casa, pero pienso en mi papá, ellas fingen muy bien, y mi papá admira la falsedad de ellas, Sarah es la mejor nuera posible, y mi papá queda encantado con ella.
Me baño y Sarah entra desnuda al baño, tocándome, no soy de hierro, cogimos ahí mismo, y salí dejándola
Sarah-Oye, me voy a quedar sin acabar, Caduuu
No me importaba ella, la quería lejos de casa, puedo ser frío y arrogante, como todos me conocen, pero nunca la pondría en la calle así nomás, tampoco soy tan malo
Me arreglo, me pongo mi Rolex, agarro mis llaves y bajo para ir al encuentro de mis amigos en un antro de São Paulo.
Sarah baja envuelta en la toalla
Sarah-¿A dónde vas, Cadu?
Cadu-No es tu asunto
Ella empieza a gritar y salí por la puerta con ella gritando mi nombre completo, seguí con mi Mustang hasta el antro, encuentro a mis grandes amigos y saludo a cada uno
Romeo, médico cirujano.
Un gran amigo que tengo, nos conocimos en un viaje fuera de Brasil, y nos volvimos grandes amigos
Romeo-¿Qué onda, hermano? ¿Dejaste a la histérica en casa?
Cadu-Ya no la aguanto, carnal
Mi otro amigo me abraza
Thomas, abogado de Carlos Eduardo
Thomas y yo somos grandes amigos, y él es mi abogado, él resuelve todo lo relacionado con mi vida
Thomas-¿Por qué no le compras un departamento y mandas a Sarah al carajo?
Cadu-No sería mala idea, podrías encargarte de eso.
Bernardo-Puedo ver con mi papá, él tiene un fraccionamiento de casas, debe haber alguna en venta.
Bernardo, jefe de policía
Bernardo es el tipo más sensato de todos nosotros, piensa con el corazón y actúa con la ley, su familia tiene una cadena de fraccionamientos, y él fue el único que siguió la vida de policía, y le apasiona, solo nos vemos así
Bernardo-Carlos Eduardo, puede ser tu libertad, ya llevas años con esto, sal de ahí.
Entramos al área VIP, cada uno se ligó a una chica esa noche, y nos quedamos disfrutando la vida nocturna de São Paulo.