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Perdona a papá, cariño

Perdona a papá, cariño

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Amante arrepentido
Popularitas:826.3k
Nilai: 4.6
nombre de autor: selvi serman

"Vete de aquí... ¡No quiero volver a ver tu cara en esta casa! No estoy dispuesto a vivir con una tramposa como tú." El grito que resonaba hasta el techo de la habitación tenía el poder de hacer temblar el corazón y el cuerpo de Karla. Con todas sus fuerzas, trataba de contener las lágrimas que ya se acumulaban en sus párpados.

Si para la mayoría de los hombres sería motivo de felicidad descubrir que su esposa sigue siendo virgen, para Jairo, la situación era todo lo contrario; se sentía engañado.

Ya que su matrimonio tuvo lugar después de ser sorprendidos juntos en la habitación de un hotel, y en ese momento, las circunstancias parecían indicar a cualquiera que algo había sucedido con Karla, por lo que, sin más remedio, Jairo tuvo que aceptar casarse con la que había sido novia de su hermano.

Sin embargo, meses después del matrimonio, al tener relaciones con su esposa, Jairo descubrió que ella aún era virgen. Jairo, quien odiaba las mentiras por encima de todo, por supuesto no pudo aceptar esta situación y terminó por echar a su esposa.

NovelToon tiene autorización de selvi serman para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Insultos y humillaciones

—Este bebé es lo único que tengo en este mundo, Mari. Él es quien me da fuerzas para soportar lo duro que es vivir. Si algo le pasara, o si su padre me separara de él, no sé si tendría fuerzas para seguir adelante —dijo Thalia entre lágrimas, y Mariana no pudo soportar verla así.

—¡No digas eso, Thalia! —Mariana la abrazó.

—¡Haz lo que consideres mejor, yo voy a apoyar tu decisión, Thalia! —Mariana dejó todo en manos de su amiga. Cualquiera que fuera la decisión final de Thalia, ella la respaldaría. Más aún después de enterarse de que Thalia no era más que la hija adoptiva de sus padres.

A la mañana siguiente, Thalia y Mariana salieron de la pensión rumbo a la empresa.

Apenas llegó a su escritorio, una compañera de trabajo le informó que la habían llamado a la oficina del jefe.

—Buenos días, señor.

—Buenos días, señorita Thalia —su jefe la invitó a tomar asiento. Por la expresión del hombre de mediana edad, parecía querer comunicarle algo importante.

—¿Hay algo importante que desee decirme, señor?

—Verá, señorita Thalia... el señor Sanjuán le pide que revise nuevamente el informe que entregó ayer.

—Pero, señor, yo lo preparé con mucho cuidado y estoy segura de que no tiene ningún error —no era que quisiera contradecirlo, pero Thalia estaba convencida de que su informe se ajustaba al presupuesto del mes.

—Confío en su trabajo, pero al final es una orden de la dirección y no tiene más remedio que presentarse en la oficina del señor Sanjuán de inmediato, señorita Thalia —al igual que Thalia, aquel hombre también confiaba en el desempeño de su subordinada, pero como empleado de Rodrigo, poco podía hacer para defenderla.

—Está bien, señor.

Después de despedirse, Thalia se dirigió a la oficina de la dirección.

—Buenos días, señor.

Aquella voz tan familiar fue suficiente para desviar la atención de Rodrigo de los documentos que tenía frente a él.

—¡Pasa!

Thalia cerró la puerta del despacho de Rodrigo y avanzó hasta detenerse justo frente a su escritorio.

—¿Hay algún problema con el informe que presenté ayer, señor? —sin rodeos, Thalia fue directo al grano.

—No hay ningún error —la respuesta de Rodrigo desconcertó a Thalia. Si no había ningún error en su informe, ¿por qué entonces la había mandado llamar?

—Si no hay ningún error, ¿entonces por qué me llamó, señor? —como no quería pasar más tiempo del necesario en aquella oficina donde apenas podía respirar, Thalia le preguntó directamente el motivo.

—¿Cuánto tiempo llevas encargándote de los informes financieros de la empresa? —en lugar de responder, Rodrigo le devolvió la pregunta con una expresión difícil de descifrar.

—Casi siete meses, señor.

—Bien, entonces quiero que los revises otra vez. Todos. Desde hace siete meses.

—¿Qué?

—¿Algún problema? ¿Te molesta?

—Por supuesto que no, señor. Está bien, los revisaré.

En realidad, la orden de Rodrigo le parecía completamente desproporcionada, pero como simple empleada, lo único que podía hacer era acatar sin protestar.

—¿A dónde vas? —la interpeló Rodrigo cuando Thalia se disponía a marcharse.

—A mi escritorio, señor —respondió Thalia con sencillez.

—No es necesario. Quiero que lo hagas aquí. También quiero asegurarme de que lo haces correctamente.

—Está bien, señor —Thalia no podía evitar sentir que la actitud de Rodrigo buscaba intimidarla a propósito. Tal vez su verdadero objetivo era hacerla sentir tan incómoda que terminara renunciando por voluntad propia. Eso pensó Thalia.

Tras pedir permiso para ir a buscar su computadora portátil, Thalia regresó a la oficina de la dirección.

Rodrigo, aparentemente absorto en la pantalla de su laptop, le lanzaba miradas furtivas de vez en cuando. Más bien, se obligaba a parecer ocupado frente a la pantalla.

No supo bien qué lo impulsó, pero sus pasos lo llevaron hasta el sofá donde Thalia trabajaba concentrada. Rodrigo se sentó en el espacio vacío junto a ella.

—¿De cuántos meses es tu embarazo? —la pregunta de Rodrigo devolvió a Thalia a la realidad de que él estaba ahí. Tan absorta estaba en su trabajo que no se había percatado de que Rodrigo ya estaba sentado a su lado.

Thalia se quedó paralizada; evidentemente no estaba preparada para esa pregunta.

—¿De cuántos meses es tu embarazo? —al no obtener respuesta, Rodrigo repitió la pregunta.

—Siete meses —Thalia, temerosa de que Rodrigo pudiera hacerle algo malo a su bebé si descubría la verdad, se vio obligada a mentir.

—Siete meses —repitió Rodrigo. Un instante después, una mueca amarga se dibujó en la comisura de sus labios.

¿En qué estás pensando, Rodrigo? ¿De verdad crees que una mujer como ella sería capaz de resistirse a la tentación de otro hombre?

Sin saber bien por qué, la respuesta de Thalia provocó en lo más profundo de Rodrigo una decepción que no podía expresar con palabras. El hombre optó por volver a su escritorio.

—¡Regresa a tu lugar de trabajo! —ordenó Rodrigo.

—Pero...

—¡No hace falta que lo termines! —replicó Rodrigo sin apartar la vista de la pantalla de su laptop.

—Está bien, señor —sin hacer más preguntas, Thalia se retiró de la oficina.

Tras la partida de Thalia, Rodrigo apretó con fuerza el bolígrafo que sostenía hasta que, sin darse cuenta, lo partió en dos. No estaba claro qué pasaba por su mente en ese momento, pero lo cierto era que estaba profundamente herido tras escuchar la confesión indirecta de Thalia. Ella había dicho que su embarazo era de siete meses, pero llevaban separados casi nueve. ¿Acaso eso no probaba que el bebé que Thalia llevaba en el vientre no era suyo? Eso pensó Rodrigo.

—¿Qué hacías tanto rato en la oficina del señor Sanjuán? Seguro querías seducirlo, ¿verdad? —el comentario venenoso provino de una empleada que era conocida por su antipatía hacia Thalia.

Thalia decidió seguir su camino hasta su escritorio, sin querer darle cuerda a aquella mujer. Aunque en el fondo sus palabras le dolían profundamente.

Molesta por ser ignorada, la mujer siguió a Thalia hasta su escritorio.

—Maldita cualquiera... ¿De verdad crees que el señor Sanjuán se va a fijar en una mujer embarazada de un bastardo como tú?

Si Mariana no hubiera llegado justo a tiempo, Thalia habría acabado en el suelo por el empujón de aquella mujer.

—¿¡Estás loca o qué!? —Mariana le gritó furiosa a Sara—. Como vuelvas a llamar bastardo al bebé de Thalia, te arranco la boca —añadió con una voz que retumbó en toda la oficina, de lo furiosa que estaba.

—Si no es un bastardo, ¿entonces qué otro nombre merece un niño que llega sin padre? —replicó Sara, sin dejarse amedrentar.

Incapaz de tolerar semejantes insultos contra su amiga, Mariana le soltó una bofetada que le dejó la huella enrojecida en la mejilla.

—¿Qué pasa aquí?

Al percatarse de la llegada del asistente personal de Rodrigo, Sara se hizo la víctima.

—¿Cómo puede usted todavía preguntar eso, señor, si acaba de ver con sus propios ojos que la señorita Mariana me agredió? —Sara desplegó su actuación, acompañada de lágrimas de cocodrilo.

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Maria Garcia
me encantó su novela
Adriana Trejo
thalia tendría que haber aceptado esa casa no por ella por el hijo , ya que no hizo nada en contra de su supuesta madre ya que fue ella quien hizo adelantar el parto y thalia caer en coma 😡 es muy tranqui la protagonista con la situación en la que se encuentra 🤦😡
Adriana Trejo
thalia con toda la paciencia del mundo haznos el favor de aclarar las cosas con tu amiga se nota que te quiere con solo el hecho de haberte ayudado 👍
Aracelis León García
dios está novela es interminable
Adriana Trejo
espero que thalia empiece por defenderse de ese tarado , que no sea tonta ella también
Aracelis León García
siempre en estas novelas es igual no terminan de escuchar y empiezan a pensar estupideces pasado pisado no le dijo y qué eso fue antes de ella
Aracelis León García
y pror aún diciendo que rl estaba abusando de ella
Aracelis León García
el hecho de te hallan banderillero no quiere decir que tienes que ir por allí de ofrecida con hombres casados
Adriana Trejo
este hombre es tonto 🤦 ellos se divorciaron para que el crea que se caso de nuevo 🤔 y mejor que piense así el tonto 😁
Mártá Orti Bia
c Dios es inter.inable
Adriana Trejo
recién comienzo , pero no entiendo 🤔 quien es thalia y rodrigo , porque en la descripción dice karla y jairo 🤔 🙋🏻‍♀️
Aracelis León García
que estúpido es este hombre si iva revelar la verdad lo lógico es que ha larga con ella
Aracelis León García
porque no adoptaron
Aracelis León García
si no es por la vecina.ni ella ni el bebé estuviesen con vida
Aracelis León García
yo no la perdonaría la secuestraron y de paso le decía que la abandonarón tonto niño en orfanatos
Aracelis León García
este es el tema de las novelas largas tiquitiqui y tiquitiqui en lomismo
Alexandra Ortiz Posada
Que tontería, como va a casarse de nuevo sin divorciarse
Aracelis León García
rolitranco de pajú como que mañana tiene que ser ya si fuera enfermedad peligraba lo que le hace falta es el papá
Marisabel Marichal
una linda historia familiar, llena de cariño y responsabilidad. .No estuve de acuerdo conperdonar fácilmente a la madre adoptivade Thalía, la crío pero no fue tan buen, primero la robo, después la puso en la cama de un hombre y cuando estaba para parir la arrastro y casi la mata a ella y el bb. Y con qué derecho tuvo a la madre biológica lejos de su hija por 25 años.
Aracelis León García
seguro que esa vieja malparida se la robó para tratarla mal
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