Sahara es una chica dulce y amable, que para salvar la vida de su hermana tuvo que entregarse a un mafioso; pero ella se equivocó, da todo por una familia egoísta y esa decisión cambia su vida, ahora ella tiene que empezar a vivir sola, a valerse por si sola, sus problemas empiezan con esa desicion.
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CAPITULO 35, UN DIA PERFECTO CON MIS HIJOS
Nil dejo de besar sus labios, paso a su cuello, mientras que su mano se metía bajo su blusa, acaricio esa piel suabe, esa sensación lo volvió loco, sube su mano hasta llegar a su pecho, esa sensación la sentía mucho mejor que lo que recordaba y eso lo hizo querer más de ella, en ese momento, el vuelve a sus labios.
Nil estaba encantado, feliz de poder tenerla así y esta vez no había amenaza, no era por una obligación, en ese momento, él se detiene un poco, quería ver su rostro, su mirada; pero cual fue su sorpresa ella se había quedado dormida, Nil sonríe por esa situación tan cómica, él estaba que estallaba de placer y su hermosa mujer se había quedado dormida, estaba tentado a tomarla así, moría de ganas de estar dentro de ella, pero su conciencia no lo dejo.
Nil se levanta y la acomoda bien en la cama, le quita los tenis, le quita el pantalón, quería que descansara, le quito el pantalón de una manera lenta, estaba hipnotizado con sus hermosas piernas y esas bragas de color blancas no le gustaron mucho, eran demasiado grandes, nada sexis, tapaban todo casi parecía un short de esos antiguos de los 60; después de verla por un rato y de acariciar sus hermosas piernas, la tapa con la sabana de la cama tampoco quería aprovecharse de ella.
Se para frente a la cama y la mira por un momento más, después sale de la recamara, en el momento que su hija lo mira, corre hacia él, lo abraza de su pie y con su voz dulce le dice.
• Papá ¿dónde está mami?, tú no te has cambiado, ¿no vamos a ir a desayunar?
Nil acaricia la cabeza de su pequeña y con una gran sonrisa le dice.
• Lía, tu mami no va a poder ir, está muy cansada, se va a quedar a dormir y yo me voy a cambiar para irnos, pero antes vamos a pasar al hospital, para que me venden la herida.
después de decirle eso a su pequeña, fue a su recamara, tomo un pantalón casual de color negro, una playera de manga corta color blanco pegada a su cuerpo, se puso unos tenis color negro; pero en ese momento cuando estaba por salir entro Penny, estaba molesta, furiosa, se acerca a él y con una voz tensa le dice.
• ¿Qué le hiciste a Sahara? acabo de entrar a la habitación y ella está casi desnuda, profundamente dormida; Nil, estoy pensando cosas malas y me siento molesta, por que tú me prometiste ir despacio con ella, eso que mire en la cama no es ir despacio.
Nil le divertía verla así de molesta, pero no era momento de que ella se molestara con él, con su voz tranquila le dice.
• Penny, cálmate un poco, si sigues así te puede dar algo y no quiero que te hagas malas ideas; es cierto que yo quería comérmela completamente y hasta creo que ella también lo quería, pero mi error fue recostarla, ella cerro sus ojos, eso la hizo quedarse dormida, creo que estaba demasiado cansada. Yo, la verdad no puedo ir con calma, pero mi promesa es cierta, solo voy a ser para ella y mis hijos, te prometí cambiar y así va a hacer, en tres días me voy a casar con ella y llegando a Paris, pienso hacer un gran evento donde la presente como mi esposa, como también presentarse a mis hijos; Penny, pienso darle a mis hijos lo que yo no pude tener y eso es una buena familia, tienen una excelente madre, van a tener un padre excelente, que solo se va a dedicar hacerlos felices, los tres me han dado una razón de vida, tanto que quiero hacer de todo para que estén felices.
Penny podía ver la verdad en sus ojos y eso le gusto, no dijo nada más, solo salieron de la recamara, al estar con los pequeños, salieron del hotel, fueron primero al hospital, donde el director general lo atendió; todos en el hospital conocían a los niños y verlos llegar con Nil, fue el chisme de todo el hospital, las pláticas de las enfermeras, enfermeros, doctores y doctoras, iban de lo bueno a lo malo, algunos de esos malos comentarios llegaron a los oídos de Nil, eso lo molesto.
Nil no iba a dejar que nadie lastimara a su mujer y mucho menos que pensaran así de ella, tenía que dejar en claro las cosas, para que nadie volviera a mencionar su nombre; molesto entro al despacho del director, una vez que termino de revisarlo, de vendarlo, de inyectarlo para la infección, le ordeno que reuniera a todos los que sabían quién era él. Mas de la mitad del hospital fueron reunidos, en el salón de conferencias, todos lo esperaban; Nil dejo a los pequeños con Carlos, para que lo esperaran en la camioneta.
Nil fue directamente al salón de conferencias, no fue nada pacientes con ellos fue directo y amenazante, les dijo que Sahara era su mujer, los gemelos sus hijos, que no quería una sola critica de mujer, les ordeno parar con todo chisme dentro en el hospital, de que no podían dejar que nadie más dentro del hospital volviera hablar mal de Sahara o él mismo les aria pagar cada lagrima que le hiciera derramar, por sus comentarios mal intencionados.
Todos en el salón de conferencias se quedaron en silencio, nadie quiso decir nado solo dijeron que no volvería a pasar; Nil después de sus palabras salió del salón de conferencias, le dejo el resto al director general, se fue con sus hijos, al subir a la camioneta ordeno ir a restaurante. Nil desayuno con sus pequeños, después, los llevo a comprar ropa, su niña, le modelo cada cambio, compro desde shorts, blusas, vestidos, ropa interior, algunos accesorios para su cabello, cremas, perfumes, como zapatos, tenis, huaraches, como también le compro algunas joyas, le compro todo lo que ella pidió; pero su pequeño fue otra cosa, apenas si pudo hacerlo escoger algo, la mayoría de su ropa tuvieron que escogerla él y Penny, le compro zapatos, tenis, huaraches, perfumes, reloj, algunos trajes para niños, para su pequeño fue difícil escogerle las cosas.
Después de comprar lo que necesitaban pasaron al área de mujeres, donde los pequeños escogieron algunos vestidos, pantalones, blusas y zapatillas, como tenis para su mamá, eran ya las 2 pm cuando terminaron de comprar ropa, los llevo a comer a un buen restaurante, después de comer, los llevo a comprar algunos juguetes. Nil tubo que controlar a su hija, quería llevarse todo juguete que miraba, se podría decir que toda la tienda, mientras que su pequeño apenas si escogió dos juguetes, uno era un carrito de control y el otro era un ajedrez.
Nil se sorprendió y le pregunto si sabía jugar, pero su pequeño le dijo que no sabía, pero que iba a prender; él termino ofreciéndose a enseñarle a jugar, Lín se emocionó y sin dudarlo acepto. Eran las 7pm cuando regresaron al hotel, al abrir la puerta, encontraron a Sahara llorando y desesperada, porque no sabía dónde estaban sus hijos, se había imaginado los peores escenarios, donde Nil terminaba llevándose a sus hijos, a ella dejándola ahí, haciendo realidad su peor pesadilla. Nil en el momento que abrió la puerta mira lo mal que estaba, no dejo que sus hijos entraran y la vieran así, le dijo que fueran a otra de las habitaciones, para que escogieran una habitación para ellos.
Los pequeños por un momento se negaron, querían ver a su mamá, mostrarle todo lo que compraron para ella, en ese momento gracias a Penny pudo convencerlos; después de que se retiraron con los pequeños, Nil entra en la habitación, estaba echa un desorden, vidrios quebrados en todo el suelo, todo estaba destrozado, ella estaba sobre el sofá, agachada llorando desconsoladamente, en ese momento él con una voz tranquila le dice.
• Sahara, tu sí que me sales cara, sabes cuanto me van a cobrar por todo lo que quebraste, dime ¿Qué pasa? ¿Por qué estas enojada? ¿Qué te puso de malas?
Sahara al escucharlo se levanta a toda prisa, se acerca a él, lo toma de la playera y con una voz desconsolada, quebrada le dice.
• Regrésame a mis hijos, no puedes quitármelos yo soy su mamá, no puedes ser tan cruel, por favor, solo déjame estar con ellos; señor, are lo que tú me pidas, lo que me ordenes, pero solo déjame estar a su lado, no me los quite, se lo suplico, por lo que más quiera.
Nil la miraba sorprendido, ella había malinterpretado todo y no logra entender por qué, si él ya le había prometido que no lo haría; se le quedo mirando en silencio, mientras que ella lloraba y suplicaba por sus hijos, eso solo lo confundía más y no le gustó nada, que ella estuviera así, se sentía molesto con ella, por pensar de esa manera sobre él.