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La Tentación De Su Mirada.

La Tentación De Su Mirada.

Status: En proceso
Genre:Romance / Mafia
Popularitas:58.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Rosa Verbel

Hay deseos que se ignoran y otros… que te consumen.

Cedric Becker lo tiene todo bajo control: poder, respeto y un compromiso que sellará el futuro de su imperio. Cree en el amor… pero nunca lo ha vivido. Nunca lo ha necesitado… hasta ahora.

Hasta que ella vuelve.

Adara Lobo es peligro envuelto en piel suave. Es la fantasía que nunca debió permitirse, la mirada que lo desarma, el pecado que lo llama por su nombre sin tocarlo… y aun así lo quema.

Se desean en silencio.
Se provocan sin rozarse.
Se pierden… sin haberse tenido.

Porque hay miradas que desnudan más que cualquier caricia.
Y hay tentaciones que no se apagan con una sola vez.

Entre promesas ajenas, cuerpos que arden en secreto y decisiones que pueden destruirlo todo… lo suyo no es amor.

Es obsesión.
Es hambre.
Es un error que ninguno está dispuesto a dejar y cuando el deseo se convierte en adicción huir deja de ser una opción.

NovelToon tiene autorización de Rosa Verbel para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Pasado.

La noche en Alemania estaba fría. Las luces de la ciudad brillaban detrás de los enormes ventanales del penthouse de Cedric Becker mientras el silencio dentro del lugar se volvía cada vez más pesado porque el nombre que acababa de escuchar no era cualquier nombre.

Azra Yildirim.

Cedric permaneció quieto unos segundos con la copa de brandy entre los dedos antes de finalmente levantarse del sofá.

—Hazla pasar —ordenó con voz tranquila.

Su hombre de seguridad asintió y desapareció nuevamente por el pasillo.

Cedric soltó un pequeño suspiro cansado mientras acomodaba las mangas de su camisa negra. No esperaba verla. No esa noche. No después de tantos años evitando volver a abrir aquella puerta del pasado y aun así cuando ella apareció en la entrada del salón, algo dentro de él se tensó inevitablemente.

Porque Azra Yildirim seguía siendo una mujer impresionante.

Alta.

Elegante.

Peligrosamente hermosa.

El vestido oscuro abrazaba su figura con sofisticación absoluta y el cabello negro caía perfectamente peinado sobre sus hombros, lero sus ojos ya no tenían aquel brillo desafiante que él recordaba.

Ahora había algo más: Cansancio, vacío y dolor acumulado.

Azra también se quedó observándolo apenas entró.

Y maldición... Cedric seguía viéndose incluso más atractivo que años atrás.

Más grande.

Más imponente.

Más hombre.

La camisa azul ajustándose a sus hombros, las canas discretas apareciendo entre el cabello castaño claro y esa presencia dominante que siempre terminaba consumiendo el espacio entero.

Durante un segundo ninguno habló. Simplemente se observaron como dos personas cargando demasiada historia entre silencios.

Finalmente Azra sonrió apenas.

—Hola, Cedric.

Él sostuvo su mirada unos segundos antes de responder.

—Hola, Azra.

La voz grave de él le revolvió el pecho exactamente igual que antes. Cedric caminó lentamente hacia el minibar y tomó otra copa.

—¿Quieres algo?

Ella negó suavemente.

—No vine a beber.

Él asintió apenas.

—Entonces dime qué haces aquí.

Cedric señaló uno de los sofás y Azra tomó asiento elegantemente mientras él permanecía de pie unos segundos observándola.

Era extraño verla allí otra vez, porque años atrás realmente lo había intentado con ella.

De verdad.

Después de la guerra entre la Familia Becker, los  Lobo y la mafia turca, cuando el padre de Azra murió, todo había cambiado.

La organización turca quedó prácticamente dividida. Muchos hombres se negaban a obedecer a una mujer, pero Azra tomó el liderazgo de todos modos.

Sin hermanos varones. Sin nadie que la respaldara completamente.

Tuvo que volverse fría, violenta e implacable. Y Cedric admiraba eso, siempre lo había admirado, pero también conocía la oscuridad que ella cargaba encima.

Porque el verdadero monstruo de Azra jamás fue la mafia. Fue su propio padre que la abusó por años a ella, a su madre y sus hermanas.

Cedric tomó finalmente asiento frente a ella.

—Habla.

Azra bajó la mirada apenas un segundo antes de volver a observarlo.

—Me enteré de que vas a casarte.

Cedric asintió lentamente.

—Sí.

Aquella simple respuesta pareció romper algo dentro de ella porque de pronto Azra soltó una pequeña risa amarga y negó con la cabeza.

—No pude olvidarte.

El silencio cayó pesado entre ambos, Cedric no respondió inmediatamente. Azra se inclinó apenas hacia adelante.

—Lo intenté, Cedric.

Su voz ya no sonaba fría.

Sonaba cansada.

—Intenté seguir adelante. Intenté enfocarme en la organización. En mi vida. En cualquier otra cosa… pero nunca pude olvidarte.

Cedric apretó apenas la mandíbula.ñ porque escuchar eso dolía más de lo que debería.

Azra lo observó fijamente.

—Y sé que tú tampoco amas a esa japonesa.

La mirada masculina se endureció apenas.

—Azra…

—No, escúchame primero —lo interrumpió rápidamente—. Nosotros sí tuvimos algo real. Tal vez imperfecto. Tal vez complicado… pero existió.

Cedric soltó lentamente el aire.

Sí.

Había existido y durante dos años quiso salvarla de sí misma. Recordó noches enteras intentando calmar sus ataques de ansiedad.

Las veces que ella despertaba aterrada. Las crisis. Las discusiones. Las veces que lo alejaba brutalmente cuando él solo intentaba ayudarla.

Recordó acompañarla a psicólogos Psiquiatras. Especialistas.

Intentó sostenerla durante dos años mientras ella se hundía una y otra vez en el daño que su padre le había dejado y Cedric realmente entendía por qué.

Ser abusada por su propio padre debía destruir a cualquiera, pero también llegó un momento donde Azra dejó de intentar sanar. Y comenzó a convertir su dolor en un arma contra todo el mundo.

Incluyéndolo a él.

Cedric pasó lentamente una mano por su mandíbula antes de hablar.

—Entre nosotros ya no queda nada.

Azra tragó saliva apenas.

—Eso no es verdad.

—Sí lo es.

Ella negó inmediatamente.

—Esta vez sería diferente.

Cedric sostuvo su mirada fijamente.

—No, Azra. No lo sería.

La mujer sintió el pecho apretarse.

Porque la calma con la que él hablaba era peor que si hubiese gritado.

—Intenté ayudarte —continuó Cedric con honestidad brutal—. Intenté entenderte. Estuve contigo incluso cuando me culpabas de cosas que jamás hice.

Azra apartó la mirada apenas.

—Yo estaba rota…

—Lo sé.

Y maldita sea sí lo sabía. Probablemente más que nadie.

Cedric suavizó apenas la voz.

—Pero no podías esperar que yo te salvara cuando tú misma no querías salir de ahí.

Azra sintió los ojos arderle porque odiaba admitir que él tenía razón.

Cedric suspiró lentamente.

—Voy a casarme en menos de tres semanas.

Aquellas palabras terminaron de atravesarla. Azra cerró los ojos un segundo antes de volver a mirarlo.

—Aun así no pienso rendirme tan fácil.

Cedric casi sonrió con cansancio porque eso también era muy propio de ella.

Terquedad pura.

Azra se puso finalmente de pie acomodando lentamente su vestido y por un instante volvió a parecer la líder fría y poderosa que el resto del mundo conocía.

—Todavía quedan más de dos semanas —murmuró.

Cedric no respondió. Simplemente la observó caminar hacia la salida y cuando finalmente la puerta se cerró detrás de ella, el silencio volvió a llenar el penthouse.

Cedric permaneció quieto varios segundos antes de dejarse caer lentamente sobre el sofá y entonces el pasado volvió a golpearlo de lleno.

Ocho años atrás.

Azra llorando después de una pesadilla. Azra temblando cuando alguien levantaba demasiado la voz.

Azra empujándolo brutalmente solo porque él intentaba abrazarla. Azra culpándolo por no entenderla.

Por no quedarse suficiente.

Por quedarse demasiado.

Cedric cerró los ojos cansadamente, porque sí la quiso, mucho más de lo que admitía, pero también terminó agotado de intentar salvar a alguien que parecía decidida a destruirse.

Y aun así mientras tomaba otro trago de brandy mirando las luces de la ciudad, una parte de él siguió sintiendo culpa.

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victor hernandez
Mira la japonesita con mañas y todo
victor hernandez
Yo soy de Venezuela y me encantan tus tramas y la interacción atravez de ellas
victor hernandez: Estoy más pendiente de las actualizaciones que del trabajo 🤭🤭🤭
total 2 replies
Jhohanna Perez
Toda una fichita este Fausto afortunadamente Adara se libro de él
Jhohanna Perez
jajaja se le daño el caminado a Faustito🤭🤭
Rocio Gil
🇻🇪🇻🇪🇻🇪🇻🇪
Rositha🌹📝📚: /Kiss/
total 1 replies
Dency Perez Estevez
estas parejas están del último guayyyyyyy de la loca aqui la basura fue la mujer 🤣🤣🤣🤣🤣 que te vaya bien que te valla mal que te vaya de cualquier manera que te vaya bien que te vaya mal que me importa no es mi.problema 🍷🍷🍷🍷🍷🍷
Dency Perez Estevez
bueno por lo menos tienes un hombre 🍷🍷 y no un fausto punta alegre
Dency Perez Estevez
que bolsa eres akane pegas cuerno con el padre que te gastas y no te cuidas? ojalá sean mellizos chan Lan🔥🔥🤣🤣
Dency Perez Estevez
eso te pasa por regalarte tus armas para enamorar un hombre debes cambiarlas no se lanza no se busca solo le das el primer escalón sino hace un edificio ese no es 🍷🍷
Dency Perez Estevez
y aqui esta la salsa BBQ untandose en la carne no basta con el fuego que lo está quemando. sueña aaaaaaaaaaa que no existen fronteras un amor sin barreras no mires atraaass, 🎶
Dency Perez Estevez
las cosas se parecen a su dueño 🔥🔥
SIMARA Lamas
Bueno Fausto qué esperabas tú aahh qué Adara te aplaudiera mijo y te van a dar duro contra la pared por comerte a tú hermanastra jajaja los agarraron con las manos en la masa jajaja toma tú tomate 😄😄😄
SIMARA Lamas
Jajajaja buena esa así se hablá Adara jajaja el muy estúpido y ridículo Fausto ja el pensó qué ella no se daría cuenta qué se estaba comiendo a la hermanastra jajaja y me encantó así mismo es ella es su mujer jajaja bravo bravo bravo Cedric y bueno qué vas hacer ahora qué Adara te entregó todas las pruebas de los Takahaschi
Ana Elena Jiménez
hazte ilusiones tú también,que dijiste coronė
Ana Elena Jiménez
😱😱😱
Ana Elena Jiménez
miserable ruin, canalla poco hombre
SIMARA Lamas
Señores y se declaró el Alemán jajaja a su querida Loba al fin dejó de pelear con el mismo decía solamente sexo no no no mijo eso era más qué eso Amor del Bueno jajaja y déjalo qué se casé con la japonesa qué conviva hay con ellos para qué el mismo sé dé cuenta dé lo qué quieren hacerles los japoneses y Adara les da su toque final 😄😄😄🤔🤔🤔 será así uuummm esperaremos a ver alguna sorpresa ja sí no es qué la hay antes
Ana Elena Jiménez
oye que desgraciado
Ana Elena Jiménez
😱😱
Jhohanna Perez: Por supuesto que no lo quiere hacer, ella solo era un jueguito que se le salió de las manos
total 1 replies
Ana Elena Jiménez
😱😱 ahora sí está jodida la vaina
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