Nuestros mundos eran diferentes, nuestros caminos... pocas veces se cruzaron. Éramos como dos líneas paralelas que no debieron encontrarse, mas, sin embargo; el universo quiso que así fuera.
Yo no estaba preparada para enamorarme de ti, de caer en tu juego de seducción y pasión desbordada, de aquel amor que todos miraron prohibido al principio, pero, que solo nosotros dos, entendimos como sucedió. Somos el equilibrio perfecto entre el dolor y el placer, entre conocer la virtud para después familiarizarnos con el vicio.
Tú me amas, yo te amo, nuestros cuerpos son el ejemplo perfecto de que dos almas están destinadas a estar juntas aun cuando la muerte acechaba en cada rincón de nuestra existencia. Tu eres el dragón que me envuelve en sus fuego incandescente, eres la marca que deseo en mi piel por siempre.
NovelToon tiene autorización de CRIS HERNÁNDEZ07 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
III — NUEVO TRABAJO
Al día siguiente: en la Universidad...
Rezo dentro de mí, para que pronto me llamen pues mi mama se está quedando sin tratamiento, debo encontrar uno de secretaria temporal al menos por 3 meses más, para ir obteniendo más medicinas para ella, aquí estoy terminando una clase de estadísticas, serían aburridas sino fuera porque el profesor tiene sus dotes ... sí, yo observo más no me enamoro ¡aún no! Mi celular suena y miro que es un número desconocido por lo cual frunzo mi ceño, pero termino respondiendo.
— ¿Hola? — respondo al segundo
— ¿Señorita Tabatha Blanc? — una voz muy educada me llama por mi nombre— Le hablo de Columbus, Group. Hemos recibido su curriculum y requerimos de su presencia para hoy a las 2 de la tarde, ¿Puede venir? —me pregunta con voz dulce, me cae bien.
— Sí, señorita estaré allí, gracias. — No lo pienso más y pido permiso al profesor dotado, y salgo como flecha a mi casa, a cambiarme, Dios 12 en punto y solo tengo 1 hora como máximo para llegar, ayúdame Diosito que yo quiero trabajar. Llego a casa, me ducho, me pongo ropa de oficina, una falta tubo negra y una blusa blanca de encaje, y unos tacones negros, un poco de maquillaje y ¡pum! A dar lo mejor Tabatha, me animo yo misma.
COLUMBUS, GROUP.
Muy lindo edificio, se denota elegancia. Me recuerda al último que estuve, sí en ese dónde quite unos pelos falsos, que fue ayer, por cierto, y río mientras pienso en eso y me encamino a la recepción.
— Buenas tardes señorita, mi nombre es Tabatha Blanc, estoy acá para una entrevista, recibí la llamada al medio día — La chica me observa de arriba abajo y como yo pensé que sería odiosa, fue todo lo contrario, una sonrisa dulce me dio y me dijo adónde debía ir.
— Bienvenida Tabatha Blanc a C.G. —me dice con voz dulce y educada— te esperan en el piso 22, te encontrarás con la secretaria del Jefe ella te dará las indicaciones, y de nuevo bienvenida, siéntete como en casa.
Me despido cortésmente, y me dirijo al ascensor, los nervios a mil, no por la entrevista, sino porque me acabo de dar cuenta que seré la secretaria del Jefe, es algo que, sinceramente no esperaba « ¿Cómo será mi superior? ¿Estará guapo? ¿Al menos, me tratara bien? » El sonido del ascensor me saca de mis pensamientos, piso 22 « Aquí estoy a paso lento, controla tus nervios, respira hondo y relájate »
— Buenas tardes señorita — me dirijo a la chica sentada y concentrada con unos documentos, me observa y ríe.
— ¡Hola hermosa! — esta me abraza con una emoción como si nos conociéramos de años.
« Está loca o ¿Aquí todos son locos? ¿ No se supone que las secretarias son odiosas u obstinadas? »
— ¡Llegó mi salvadora! —expresa con alegría y sigue hablando— Verás —me dice — estas aquí para un reemplazo de mi persona, estaré de vacaciones por unos 3 meses, serás la secretaria del Jefe, tus labores son sencillas, mi Jefe no es autoritario ni más ni menos ese es un pan de Dios, te enseñaré algunas cosas una vez que salgas de su oficina por ahora debo presentarte a él, ven conmigo.
Me toma de la mano y me jala hasta la oficina, sí que es rara esta mujer.
« ¡Trágame tierra que ahí vas a ver a tu Jefe! Que ironía la mía... »
Ella toca la puerta y espera un "pase" y ahí está, se adentra y me deja unos segundos
— Jefe, llegó mi reemplazo está afuera, me gusta mucho la chica, es joven y se ve muy atenta por favor trátala con cariño, ¿Sí? — y yo afuera escuchando todo con un manejo de nervios, ósea, ¿Le dijo que me tratara bien? ¿Oí mal o qué? ¿Es malo el Jefe? mis preguntas se acabaron hasta que la oí llamarme para pasar adentro, camino poco a poco y me pongo a su lado y saludo.
— Buenas tardes señor Windsor — lo observo tímidamente, con voz en calma, no me vaya a atragantar con mi propia saliva y si trágame tierra mi Jefe es, es... hermoso, guapo y se ve tan dulce, espero que me diga algo y los segundos son tan, pero tan largos hasta que su secretaria lo saca del trance silencioso.
— ¡Felipe! — le habla molesta y lo llama por su nombre personal, vaya, que confianza me dije yo— ¿Puedes decirle algo a la señorita? Está aquí por mi puesto — rueda sus ojos con fastidio, se nota molesta, pero veo que no es por mucho tiempo, hasta que oigo las carcajadas de su Jefe que hasta yo salto del susto
— No te rías ¿ok? —lo mira molesta— ¿Porque la asustas? ¿Acaso no quieres que me vaya? Siempre haces lo mismo — se queja, y yo solo observo todo en silencio, hasta que su Jefe por fin habla.
— Buenas tardes señorita Blanc, perdón si te asusté, pero es que me encanta ver la cara de reacción de las personas nuevas —y sigue riendo, y yo ruedo mis ojos internamente lo maldigo — Puede tomar asiento, no muerdo— me mira con una hermosa sonrisa que dibuja unos preciosos hoyuelos.
« Oh, que lindos se ve cuando hace esa sonrisa » le miró fijamente, y lleva un traje azul marino, camisa blanca impecable, una corbata del mismo color, y su cabello bien peinado, sus ojos son negros pero estos no son fríos son cálidos y muestran ternura, se nota pacífico y agradable. Su secretaria se despide sin antes dejarle una última advertencia con la mirada
— Me retiro, Felipe, no la molestes ¿Sí? Tabatha te esperaré afuera para los últimos detalles — asiento, mientras ella le lanza una mirada fulminante, éste ríe de lado, y luego me mira fijamente, y habla.
— Bueno, ella es así, ese es el problema de dar demasiada confianza a los empleados, te pueden regañar delante de quién sea —sonríe, « Dios esos hoyuelos preciosos que no puedo dejar de mirarlos, enserio me voy a derretir
Y lo peor, me podrán despedir si lo sigo mirando como postre »
— Supongo que Olga, mi secretaria te explicó tus deberes y algunas cosas que debes hacer para mí, ser mi secretaria no es complicado, no soy quisquilloso ni molesto, tampoco soy cruel o inhumano, como Jefe soy bueno y como persona también — sentencia con un aura bastante sincera y tranquila, yo solo lo escuchó atentamente, hasta que hace algunas preguntas.
— ¿Estas estudiando? ¿Cuántos años tienes? ¿Y porque solicitas el trabajo? Dime señorita Blanc —me observa con detenimiento esperando por mis respuestas, es muy directo se ve que siempre va al grano, me calmo para responder.
— Estoy estudiando mi último semestre y ya me gradúo, tengo 22 años, y estoy acá porque necesito el dinero para suplir las necesidades médicas de mi mamá, ella tiene una enfermedad crónica en sus pulmones y por ello debo cuidar de ella, trabajar para que tenga sus medicinas — le respondo con calma y voz tímida, espero a más preguntas, pero no, solo me observa sonriente mientras me dice.
— Wow, no pensé que una chica cómo tú, se tome esa responsabilidad tan grande, eres de admirar Tabatha, ¿Puedo tutearte cierto? — asiento porque en verdad no me molesta que lo hagan, me vuelve a decir — Se ve que te gusta lo que haces, se nota que aprendes rápido y tu personalidad es muy tranquila eso es bueno — dentro de mí pienso « sí, a veces es bueno hasta que me sacan de quicio jaja » — ¿Sólo son ustedes dos Tabatha? ¿Tu madre y tú? — me pregunta.
"Sí señor Windsor, somos dos nada más, mi madre y yo" — me interrumpe con una pequeña risa y me quedo confundida por si dije algo mal.
—Llámame Felipe, cuando estemos solos, mi apellido para lo formal ¿Te parece? Además, mi apellido es algo dificil — ríe — te cansarás de decirlo — me observa y continúa diciendo — "Bueno te espero mañana a primera hora, Olga te dará las últimas indicaciones de tu trabajo y firmarás tu acuerdo de 3 meses, que pases feliz tarde Tabatha, fue un placer conocerte — me levanto para despedirme, estrecho mi mano con la de él y son suaves y cálidas, y me regaño, «Tabatha Por favor viniste a trabajar...»
— Hasta luego señor Felipe... — camino hasta la puerta y su voz repentina me detiene y me giro—
— ¡Ah! Tabatha, dile a Olga que no te mordí —y ríe, con esos hoyuelos preciosos, y yo asiento y sonrío a su pequeño comentario.
Salgo de la oficina y Olga me da las ultimas instrucciones antes de ir a trabajar el día siguiente, me despido y dispongo a ir hasta mi hogar donde mi mama me espera.