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MI VENGANZA SERA CONVERTIRME EN TU MADRASTRA

MI VENGANZA SERA CONVERTIRME EN TU MADRASTRA

Status: Terminada
Genre:Edad media / Reencarnación / Villana / Completas
Popularitas:258.4k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Cristhel Auren

Morí una vez intentando salvar una vida. No pienso morir una segunda vez por culpa de unos traidores.
Cuando Saray Lagranh reencarna como Kaileris Enthal, la villana destinada a ser ejecutada en una novela que había leído, descubre que la verdadera culpable era su mejor amiga y que su prometido jamás estuvo de su lado.
Conociendo su trágico final, decide cambiar su destino de la forma más escandalosa posible.
"¿Mi ex prometido y mi ex mejor amiga me convirtieron en la villana? Perfecto. Entonces voy a convertirme en la mujer más influyente de este imperio. Y si para lograrlo termino casándome con el padre de mi ex prometido, mejor aún."
Entre intrigas nobles, planes de venganza, animales rescatados y una protagonista tan inteligente como sarcástica, Kaileris está decidida a demostrar que la mejor venganza no es destruir a tus enemigos...
Es convertirte en la persona que jamás podrán superar.

NovelToon tiene autorización de Cristhel Auren para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El territorio del lobo alfa

La residencia de la familia Carsont era una mansión hermosa, una joya arquitectónica de mármol blanco y detalles en hierro forjado que, a la vez, reflejaba perfectamente el estatus de su dueño. Cada columna, cada jardín impecablemente diseñado y cada gran ventanal exudaba un aura de poder absoluto, sobrio y asfixiantemente majestuoso. El lugar perfecto para el hombre que sostenía la mitad del peso del Imperio sobre sus hombros.

—Señorita, por favor, reconsidere... —susurró Relis a mi lado por décima vez mientras caminábamos detrás del mayordomo ducal por los interminables pasillos—. El sastre casi sufre un infarto cuando le pidió que entallara este vestido. Si el Duque la ve así, va a pensar que... que...

—¿Que soy una mujer que sabe lo que quiere? Excelente, porque eso es exactamente lo que soy —la interrumpí con una sonrisa felina, manteniendo la espalda recta y un paso cadencioso que hacía crujir suavemente las enaguas ocultas.

Para esta cita, el terciopelo vino tinto se había quedado en el armario. En su lugar, elegí un vestido de seda pesada en color azul noche, un tono que rozaba el negro. El corsé estaba tan ajustado que mi cintura parecía inverosímil, haciendo que mis caderas se curvaran de forma magnética. El diseño era una obra de arte de la provocación aristocrática: de mangas largas y ajustadas hasta las muñecas, pero con un escote barco tan pronunciado que caía justo al borde de mis hombros, dejando al descubierto mi cuello, mis clavículas y una generosa pero elegante porción de mi busto. No llevaba joyas ostentosas; solo una fina cinta de satén negro ceñida al cuello, acentuando la palidez de mi piel. Mi cabello oscuro caía en ondas perfectas y brillantes por mi espalda, libre de los ridículos e infantiles lazos que solía usar la antigua Kaileris.

El mayordomo se detuvo ante dos imponentes puertas de roble negro custodiadas por dos guardias con armadura imperial.

—Lady Kaileris Enthal, el Duque la espera dentro —anunció el hombre, abriendo las puertas. Su mirada escaneó mi atuendo por un breve segundo, reflejando una sutil sorpresa antes de volver a su profesional neutralidad.

—Quédate aquí, Relis —le ordené a mi doncella con un guiño cómplice—. Y no dejes de respirar, que la que va a entrar a la jaula soy yo.

Crucé el umbral con paso firme. El despacho del Duque Xilian Carsont era espacioso, dominado por grandes estanterías repletas de libros, mapas tácticos colgados en las paredes y un gran ventanal que daba a los jardines privados. Pero lo único que realmente llenaba la habitación era la presencia del hombre sentado detrás del enorme escritorio de caoba.

Xilian Carsont.

El Duque estaba en el apogeo de su atractivo físico y su poder político. Su cabello, de un negro tan profundo como el mío, estaba perfectamente recortado, y sus ojos rojos profundos, afilados y fríos como los de un halcón, se clavaron en mí en cuanto entré. Vestía un uniforme militar negro con detalles plateados, pero no llevaba la chaqueta formal, lo que permitía ver la anchura de sus hombros y la musculatura de sus brazos bajo la camisa de seda fina. Selius era un intento de hombre; su padre era el espécimen perfecto de un verdadero líder.

El Duque no se levantó de inmediato. Se limitó a observarme, apoyando la barbilla sobre sus dedos entrelazados. Su mirada recorrió mi cuello expuesto, descendió lentamente por el pronunciado escote que desafiaba las normas de la decencia matutina, y se detuvo en mi estrecha cintura antes de volver a encontrarse con mis ojos. No había lascivia ordinaria en su expresión, sino una curiosidad analítica muy peligrosa.

—Lady Kaileris —su voz resonó en el despacho, un barítono profundo, ronco y sumamente varonil que me causó un sutil escalofrío—. Ayer mi hijo regresó a la residencia ducal destrozando la mitad del mobiliario del ala este y exigiendo que arrestara al Marqués Enthal por insultar a nuestra familia. Debo admitir que esperaba ver entrar a una joven asustada o arrepentida. Sin embargo... parece que la invitación a mi despacho fue malinterpretada como una invitación a un baile de gala nocturno.

Sonreí de lado, sin dejarme intimidar por el aura opresiva que desprendía. En mi vida anterior, había lidiado con leones de zoológico sedados que imponían más respeto, pero este hombre estaba completamente despierto. Caminé hacia el centro de la habitación, exagerando sutilmente el balanceo de mis caderas, y me detuve a tres pasos de su escritorio.

—El protocolo dicta que una dama debe presentarse ante el Gran General Imperial mostrando su mayor respeto, Excelencia —dije, inclinando mi cuerpo en una reverencia lenta y profunda. El movimiento hizo que mi escote se abriera de manera inevitable ante sus ojos rojos profundos. Al levantar la vista, sostuve su mirada con audacia—. Y en mi opinión, ocultar la belleza que los dioses me han dado ante el hombre más poderoso del Imperio sería el verdadero insulto.

Xilian entrecerró los ojos. Una chispa de fría diversión cruzó sus pupilas mientras se ponía de pie lentamente. Era un hombre alto, lo que me obligó a inclinar la cabeza hacia atrás para mantener el contacto visual cuando rodeó el escritorio y se detuvo frente a mí. La distancia entre nosotros se redujo a menos de un metro; podía oler el aroma a tabaco de hoja, cuero y un toque almizclado que emanaba de él.

—Su audacia ha crecido considerablemente desde la última vez que la vi, Lady Kaileris. Casi parece una persona diferente —comentó Xilian, cruzándose de brazos, lo que hizo que sus bíceps se tensaran bajo la camisa—. Selius dice que rompió el compromiso unilateralmente en presencia de su padre y de Lady Sabell. ¿Es consciente de las consecuencias políticas de romper un acuerdo firmado por dos grandes casas?

—Soy perfectamente consciente, Duque Carsont —respondí, dando un paso hacia adelante, invadiendo sutilmente su espacio personal. El borde de mi falda rozó sus botas militares. Me incliné ligeramente hacia él, permitiendo que el aroma a sándalo de mi piel flotara en el aire—. Pero también soy consciente de que el ducado Carsont necesita una heredera capaz, no una marioneta. Selius ya ha elegido a su pareja; prefiere la compañía de quienes se alimentan de sobras. Yo, en cambio, no tengo estómago para la mediocridad.

Xilian guardó silencio por unos segundos, asimilando mis palabras. Sus ojos **rojos profundos** bajaron de nuevo a mis labios rojos, que mantuve sutilmente entreabiertos.

—¿Sobras? Palabras muy duras para referirse a su prometido y a su mejor amiga —dijo él, con una ligera sonrisa que apenas curvó sus labios—. Supongamos que acepto disolver el compromiso sin represalias para la casa Enthal. ¿Qué gana la casa Carsont perdiendo una alianza con el marquesado? Mi hijo se queda sin prometida y el apellido de mi familia se ve envuelto en el cotilleo de la alta sociedad.

Desplegué mi abanico de encaje negro con un movimiento lento y sensual, cubriendo la parte inferior de mi rostro mientras lo miraba desde abajo, con los ojos cargados de una picardía madura y calculadora.

—Oh, dudo mucho que la casa Carsont pierda su alianza con el marquesado, Excelencia —susurré detrás del encaje, dando otro paso que eliminó casi toda la distancia entre nosotros. Podía sentir el calor que desprendía su cuerpo—. De hecho, creo que la alianza podría volverse muchísimo más sólida. Solo es cuestión de cambiar de prometido.

Xilian arqueó una ceja, su mirada endureciéndose pero mostrando un brillo de genuino interés.

—¿A qué se refiere?

Bajé el abanico despacio, revelando una sonrisa descarada, seductora y letal. Apoyé la punta de mi dedo índice, enguantado en fino encaje negro, justo en el centro de su pecho, sobre uno de los botones plateados de su uniforme. Sentí la firmeza de sus músculos tensarse bajo mi toque.

—Me refiero a que Selius es solo un niño jugando a ser heredero, Duque Xilian —dije, arrastrando las palabras con suavidad—. Pero usted... usted es el verdadero gobernante aquí. Si la casa Carsont necesita una Duquesa que sepa manejar el Imperio a su lado, y que de paso le enseñe modales a su malcriado hijo... yo estoy disponible. Después de todo, ¿para qué conformarme con el cachorro si puedo tener al lobo?

El despacho se quedó en un silencio sepulcral. Por primera vez en la historia de la novela, el imponente e imperturbable Duque Xilian Carsont se quedó completamente mudo, con la mirada fija en la joven que acababa de proponerle matrimonio a su propio suegro.

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Eve
jajaja yo diría que el reino entero 🤣
Eve
me muero!! duque diga que sí, ella es la jefa que su durado necesita 😆
Adriana Elizabeth Nieva
Hermosa!!!
Adriana Elizabeth Nieva
Muchas felicidades escritora, hermosa historia! 👏👏👏👏👏👏🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹
hadasa
sin palabras, bellísima romántica hermosa historia, un hombre poderoso y detrás de Él una mente inteligente
juana maria meneses bautista
se lee interesante dales duro a ese par de cucarachos 🤣🤣🤣🤣🤣🤣
hadasa
pero si el general estuvo 5 años como lo engatuzo para encajarle al niño🙄
Jazmin ZT
yo tampoco 🤭
Solo_Ro
Que envidia 😑..!
Olga Perez
le va a dar como a cajón que no cierra , la va a dejar caminando como potrillo recién nacido 😂😂😂😂😂😂
Elsys Terán
exacto nena
Elsys Terán
exactamente nena🤭
Elsys Terán
jajajaj me lo imagine
Elsys Terán
ok
Elsys Terán
si es sarcástica 🤣
Olga Perez
Santo niño de Atocha ahora sí se va a armar la de san Quintín
Olga Perez
esas son mujeres que saben lo que quieren😂😂😂😂😂😂😂
Liduska Ramos
me encantan sus novelas, DMLB 🙏😇
Afrodita Hada♥️
🫶🫶🫶🫶🫶♥️♥️♥️♥️♥️♥️
Toñita Cortes Rivera
😲😲😲😲👏👏👏👏👏😅😅😅🥰🥰🥰🥰
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