NovelToon NovelToon
Sombras De Poder Y Dominio

Sombras De Poder Y Dominio

Status: Terminada
Genre:Fantasía LGBT / CEO / Posesivo / Completas
Popularitas:1.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Mateo Gómez

En un pequeño taller lleno de historia y sencillez vive Liam: un joven trabajador, responsable y honrado, que cuida de su madre enferma y lleva una vida alejada de los reflectores. Todo cambia cuando llega Demián: un hombre imponente, dueño de una gran corporación, poderoso, dominante y acostumbrado a conseguir lo que quiere.

Demián encarga que solo Liam repare su valioso coche antiguo y empieza a visitar el taller cada día. Se unen dos mundos opuestos: la humildad de Liam frente al control y la influencia de Demián. Nace una relación llena de tensión y sentimientos, donde el poder y la entrega se entrelazan en una historia que cambiará sus vidas para siempre.

NovelToon tiene autorización de Mateo Gómez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La línea que se mantiene

Los días siguientes transcurrieron con una calma extraña, como si el tiempo se hubiera detenido a medio camino entre lo que era y lo que estaba por venir. Demián siguió acudiendo al taller cada tarde, como siempre había hecho, y Liam seguía trabajando con la misma dedicación y cuidado que le caracterizaba. Pero a pesar de que la tensión seguía estando presente, cargada de miradas, de silencios que decían más que cualquier palabra y de un deseo que crecía cada día más, nada de lo que había parecido inevitable se llegó a cumplir.

Demián no intentó acercarse más de lo debido, no hizo ninguna proposición, no tocó el límite que había mencionado. Seguía siendo el hombre imponente, seguro de sí mismo y lleno de autoridad que había aparecido por primera vez en el taller, pero ahora había algo más en su mirada: una paciencia que no se había visto antes, una voluntad de esperar, como si respetara el espacio de Liam, como si entendiera que no podía obligar a nada que tuviera que venir por sí mismo, en su momento.

A veces, cuando Liam lo miraba, sentía que Demián sabía exactamente lo que pasaba por su cabeza, que conocía cada pensamiento, cada duda, cada sentimiento que lo recorría. Pero nunca hacía comentarios al respecto, nunca lo presionaba ni lo forzaba a decir nada que no quisiera decir. Se limitaba a observar, a estar presente, a recordarle con pequeños gestos que estaba allí, pero sin cruzar ninguna frontera que Liam no hubiera abierto por sí mismo.

Una tarde, mientras el sol se ocultaba detrás de los edificios y el taller se iba llenando de sombras suaves, Liam estaba ordenando las herramientas sobre la mesa de trabajo. Se había quedado solo un momento, porque Demián había salido a atender una llamada telefónica fuera del local, y el joven aprovechaba ese rato para dejar todo en su sitio. Estaba concentrado en lo que hacía, pensando en muchas cosas a la vez, cuando escuchó la puerta abrirse y el paso firme que conocía tan bien.

Se giró rápidamente, esperando ver a Demián, pero se encontró con que era él mismo quien entraba, cerrando la puerta con suavidad detrás de sí. Se quedó en el umbral, sin avanzar, mirando a Liam con esa expresión que siempre tenía, seria pero con algo suave en sus ojos.

—He pensado que podríamos hablar —dijo Demián, y su voz sonaba tranquila, sin la firmeza ni la exigencia de otras veces. —No como cliente y empleado, sino como dos personas que se han encontrado y que tienen algo que decirse.

Liam se quedó quieto, sintiendo cómo le latía el corazón un poco más rápido de lo habitual. Dejó la herramienta que sostenía y se giró por completo, enfrentándose a él con la mirada fija.

—Dígame —respondió, con la voz un poco temblorosa, pero tratando de mantener la calma.

Demián dio un paso adelante, pero se detuvo a una distancia respetuosa, lo suficientemente cerca como para que Liam pudiera sentir su presencia, pero lo suficientemente lejos como para que no se sintiera acorralado. Se quedó allí, mirándolo durante unos segundos, como si estuviera eligiendo bien cada palabra que iba a decir.

—Lo que sucede entre nosotros —empezó a hablar, con calma— es algo que no puedo controlar, y que tampoco quiero controlar del todo. Desde el primer día, sentí algo que no había sentido nunca antes, y sé que tú también lo sientes. Esa atracción, esa necesidad de estar cerca, de saber lo que hay en el otro... es real, y es fuerte. Pero también sé que hay cosas que deben llegar en su momento, y que no se pueden apresurar ni forzar.

Hizo una pausa, y sus ojos se fijaron en los de Liam, con una sinceridad que hacía que el joven sintiera que podía confiar en él, aunque aún no sabía a dónde lo llevarían esas palabras.

—No quiero que hagas nada que no quieras hacer —continuó Demián—. No quiero que te sientas obligado, ni presionado, ni que tengas que actuar de una forma que no es la tuya. Tú eres así, eres tranquilo, respetuoso, y eso es lo que más me gusta de ti. Por eso voy a esperar. Voy a estar aquí, cada día, como hasta ahora. Voy a mostrarte lo que siento, lo que quiero, lo que deseo... pero sin pedirte nada que no puedas darme por tu propia voluntad.

Se acercó un poco más, pero sin cruzar ninguna línea, y extendió una mano para acariciar el aire entre los dos, como si quisiera tocarlo pero se detuviera a tiempo.

—Lo que quiero es que tú estés listo —susurró—. Cuando sientas que es el momento, cuando sientas que quieres dar ese paso, que quieres abrirte a mí... yo estaré aquí, esperándote, listo para recibirte. Pero mientras tanto, todo seguirá igual. Seguiremos trabajando, hablando, estando el uno cerca del otro... pero nada pasará hasta que tú lo decidas.

Liam lo escuchaba, sintiendo cómo una carga que no sabía que llevaba se le quitaba de encima. Había tenido miedo de que Demián lo tomara por la fuerza, de que lo obligara a hacer cosas que no quería, de que la situación se volviera algo que no podía controlar. Pero escuchando sus palabras, se dio cuenta de que se equivocaba. Demián no era solo un hombre poderoso que quería poseerlo; era alguien que respetaba sus sentimientos, su tiempo y su espacio.

—Entiendo —dijo Liam, con la voz más tranquila ahora—. Gracias por decirme eso. Yo también... yo siento lo mismo. Siento que hay algo entre nosotros, algo fuerte, pero... también tengo miedo. Miedo a lo que vendrá, miedo a no estar preparado, miedo a equivocarme.

Demián asintió, con una sonrisa suave que iluminó su rostro por un momento.

—El miedo es normal —dijo—. Es señal de que lo que sentimos es importante, de que nos importa lo suficiente como para preocuparnos. No tienes que tener prisa. Podemos ir despacio, paso a paso, y ver cómo va todo. Lo único que te pido es que me dejes estar cerca, que me dejes mostrarte cada día un poco más de lo que soy, de lo que siento. ¿Me lo prometes?

Liam miró sus ojos, llenos de sinceridad y de una paciencia que le daba seguridad. Sabía que lo que le ofrecía era una oportunidad, algo que no se presentaba todos los días, pero también sabía que tenía que tomar su propio camino. Sin embargo, en ese momento, sintió que podía confiar en él, que podía dejar que las cosas fueran como tenían que ser.

—Te lo prometo —respondió, con firmeza y con calma.

Demián sonrió de nuevo, y esta vez la sonrisa llegó a sus ojos, haciéndolo ver menos imponente y más humano, más cercano. No lo abrazó, no lo besó, no hizo nada que cruzara la línea que se habían trazado. Solo se quedó allí, mirándolo con cariño y con deseo, pero respetando cada espacio, cada límite, cada paso que quedaba por dar.

—Muy bien —dijo, con voz suave—. Entonces seguimos como hasta ahora. Cada día, un poco más cerca, pero sin prisa, sin presiones. Y cuando llegue el momento... sabremos qué hacer.

Se dio la vuelta y se dirigió hacia la puerta, pero antes de salir, se detuvo y lo miró una última vez.

—Voy a volver mañana, como siempre —dijo—. Y mañana será igual que hoy, y el día siguiente también. Todo estará en su sitio, y yo estaré aquí, esperando.

Salió del taller y cerró la puerta detrás de sí, dejando a Liam solo con sus pensamientos, con una sensación de paz nueva y con la certeza de que, aunque nada había cambiado todavía, las cosas ya no serían nunca más iguales. La intriga seguía presente, la duda seguía ahí, y nadie sabía cuándo llegaría ese momento en que las cosas cambiarían, pero por primera vez, Liam no sentía miedo, sino esperanza.

1
Dalia Lara
creo q va a tratar de suicidarse ,tiene q tener ayuda psicológica para poder superar ese trauma y el otro cretino no hace nada q sirva😭
Dalia Lara
he leído muchas violaciones es como un cliché en este tipo de historias pero esta es una de las más crudas,no se q decir ese tipo de cosas te marcan espero q Liam se recupere física y mentalmente 😭
Dalia Lara
me dolió en el almag,los odio ,ojalá q su sufrimiento sea mil veces peor, hacerle eso a una persona simplemente porque lastimo tu ego es horrible
Dalia Lara
asere este tipo es más fácil de manipular q un niño dio un giro 360 en su personalidad, ojalá q Liam se aleje de el
Dalia Lara
por un momento me engaño, pensé q por fin había un seme agradable,comprensivo y para nada posesivo,yo creo q tiene doble personalidad este tipo🤣🤣
KRYPT: ¡Gracias por tu comentario! Valoro mucho que compartas lo que te pareció el personaje. Espero que sigas acompañando la historia hasta el final.
total 1 replies
Maru19 Sevilla
Así me gusta más que el mecánico tenga la libertad de decidir
Maru19 Sevilla
A mí no me gusta su forma de " cortejarlo" parece únicamente dominacion
KRYPT: Gracias por tu comentario y por llegar hasta el capítulo 10. Significa mucho para mí. Espero que los próximos capítulos te sorprendan, pero si no es así, de igual manera valoro mucho que le hayas dado una oportunidad a mi historia.
total 1 replies
Meca 7_7
una buena historia sigue asi🤭👏
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play