En un universo donde los mundos caen uno tras otro bajo la destrucción de un monstruo colosal conocido como el Destructor de Mundos, un joven llamado John despierta sin recuerdos y con un destino extraordinario. Cada mundo que visita le enseña nuevas habilidades, lo fortalece y lo prepara para enfrentar una amenaza que trasciende dimensiones.
A su lado está Azul, una niña que salvará y adoptará, y juntos se convertirán en un faro de esperanza en mundos sumidos en la devastación. Con la guía de un sistema misterioso creado por su difunto padre, John aprende a subir de nivel, desbloquear poderes inimaginables y construir armas capaces de enfrentarse a la catástrofe misma.
Cuando finalmente se enfrenta al Destructor de Mundos, descubre secretos aún más profundos: hay otras variables, otras entidades colosales, y una profecía que marcará el futuro de un mundo futurista donde los habitantes pueden despertar poderes increíbles.
NovelToon tiene autorización de facu fernandez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
El único que sube de nivel.
Habían pasado varias semanas desde que Kai se unió al Gremio de Exploradores.
La ciudad de Arven ya no le parecía tan extraña.
Ahora conocía las calles principales, los mercados, los mejores lugares para comer y, sobre todo, el edificio del gremio donde pasaba gran parte de su tiempo.
Cada día era parecido al anterior.
Misiones.
Entrenamiento.
Monstruos.
Pero para Kai, cada día era diferente.
Porque cada día se volvía más fuerte.
Esa mañana, el gremio estaba lleno de exploradores hablando de sus misiones.
Kai estaba sentado en una de las mesas junto a Lior.
—¿Otra misión hoy? —preguntó Lior mientras bebía de una jarra.
Kai asintió.
—Sí.
—No te cansas nunca.
Kai sonrió un poco.
—No realmente.
Lior lo observó con una mezcla de sorpresa y diversión.
—Es raro… normalmente los nuevos exploradores necesitan descansar más.
Kai se encogió de hombros.
—Tal vez me acostumbré rápido.
Pero esa no era toda la verdad.
Kai sabía algo que nadie más sabía.
Cada vez que derrotaba a un monstruo, esa energía volvía.
Esa sensación cálida que recorría su cuerpo.
Y después de eso…
Se sentía más fuerte.
Más rápido.
Más resistente.
Al principio pensó que era imaginación.
Pero después de varias misiones, era imposible negarlo.
Kai estaba cambiando.
Y nadie más parecía experimentar lo mismo.
—Vamos —dijo Lior levantándose—. Tomemos una misión antes de que las mejores desaparezcan.
Se acercaron al tablero.
Kai observó los avisos.
Había muchas misiones fáciles.
Pero sus ojos se detuvieron en una diferente.
Una misión marcada con tinta roja.
Lior también la vio.
—Esa es peligrosa.
Kai la leyó.
“Criatura grande avistada en las montañas del oeste. Se requieren exploradores experimentados.”
Kai arrancó el papel.
—Tomemos esta.
Lior abrió los ojos.
—¿Estás seguro?
—Sí.
—Ese tipo de misiones no son para principiantes.
Kai sonrió ligeramente.
—No soy tan débil como crees.
Lior suspiró.
—Está bien… pero si las cosas se ponen feas, nos retiramos.
Kai asintió.
—De acuerdo.
Horas después estaban en las montañas.
El viento era frío.
Las rocas eran empinadas.
El lugar estaba casi en silencio.
—Debe estar cerca —dijo Lior en voz baja.
Kai sentía algo extraño.
Una especie de presión en el aire.
Entonces escucharon un sonido.
Un rugido profundo.
La tierra vibró.
Lior frunció el ceño.
—Eso… no suena bien.
De repente algo enorme saltó desde una roca cercana.
Una criatura gigantesca cayó frente a ellos.
Era como un oso.
Pero su cuerpo estaba cubierto de placas oscuras, como armadura.
Sus garras eran enormes.
Y sus ojos brillaban con un tono rojo salvaje.
—Eso no es una bestia normal —dijo Lior.
La criatura rugió.
Kai apretó su espada.
—Entonces será un buen desafío.
La criatura atacó primero.
Se movía más rápido de lo que su tamaño sugería.
Kai rodó hacia un lado justo a tiempo.
Las garras del monstruo golpearon el suelo, rompiendo la roca.
—¡Kai! —gritó Lior.
Pero Kai ya se había levantado.
Algo dentro de él se sentía diferente.
No estaba asustado.
Estaba… emocionado.
La criatura volvió a atacar.
Kai avanzó.
Su espada chocó contra la armadura natural del monstruo.
CLANG.
—Es dura…
La criatura rugió y trató de aplastarlo con su peso.
Kai saltó hacia atrás.
Su corazón latía rápido.
Pero su mente estaba clara.
Observó los movimientos del monstruo.
Esperó el momento correcto.
La criatura levantó su garra.
Ese era el momento.
Kai se movió rápido.
Más rápido de lo que jamás había sido.
Esquivó el ataque.
Y atacó el cuello de la criatura.
La espada encontró un espacio entre las placas.
El monstruo rugió con dolor.
Lior aprovechó y disparó una flecha.
La flecha golpeó el ojo de la criatura.
El monstruo se tambaleó.
Kai saltó.
Y clavó su espada profundamente.
El monstruo cayó.
El suelo tembló cuando su enorme cuerpo golpeó la roca.
Silencio.
Kai respiraba con fuerza.
—Lo logramos…
Pero entonces ocurrió otra vez.
La energía.
Esta vez era mucho más fuerte.
Mucho más intensa.
Un calor poderoso recorrió todo su cuerpo.
Kai cerró los ojos.
Podía sentirlo.
Su fuerza estaba aumentando.
Sus músculos se sentían más firmes.
Su respiración más ligera.
Cuando abrió los ojos, Lior lo estaba mirando sorprendido.
—Kai…
—¿Qué pasa?
—Te moviste… muy rápido.
Kai miró sus manos.
—Creo que…
Se detuvo.
Algo era evidente ahora.
En ese mundo, los exploradores no se volvían más fuertes al matar monstruos.
Solo ganaban dinero y experiencia.
Pero él era diferente.
Muy diferente.
Kai levantó la mirada.
—Creo que soy el único que puede hacerse más fuerte así.
Lior parpadeó.
—¿Qué?
Kai respiró profundamente.
—Cada monstruo que derroto… me hace más fuerte.
Lior guardó silencio unos segundos.
—Eso… suena imposible.
Kai miró el enorme cuerpo del monstruo caído.
—Pero es verdad.
El viento sopló entre las montañas.
Kai sintió algo en su interior.
Una determinación nueva.
Si podía seguir haciéndose más fuerte…
Si podía superar sus límites…
Tal vez…
Tal vez algún día podría enfrentarse a algo mucho más grande.
Mucho más terrible.
Algo que destruía mundos.
Kai apretó los puños.
—Necesito seguir creciendo.
Porque algún día…
Ese monstruo colosal volvería.
Y cuando eso ocurriera…
Kai quería estar listo.