NovelToon NovelToon
LA ESPOSA OLVIDADA DEL CEO.

LA ESPOSA OLVIDADA DEL CEO.

Status: En proceso
Genre:Reencarnación(época moderna)
Popularitas:30k
Nilai: 5
nombre de autor: CINTHIA VANESSA BARROS

Anna Marín muere a los 32 años con seis puñaladas en el pecho, asesinada por su hermanastra Mariana mientras su esposo Javier observa sin intervenir. Sus últimos pensamientos son de arrepentimiento: por amar demasiado, por callarse demasiado, por convertirse en invisible.
Pero cuando abre los ojos, está de vuelta dos años antes de su muerte.
Con todos los recuerdos intactos.
Anna sabe exactamente lo que viene: cómo Mariana manipulará a sus hijas gemelas para que la odien, cómo Javier la torturará durante meses para robarle la herencia de la abuela, cómo morirá sola en el mismo piso de mármol donde alguna vez creyó que construiría un hogar.
Esta vez no será la esposa sumisa que se arrastra por amor.
Esta vez será la Loba Blanca que todos temían en los tribunales.
Esta vez cada traidor pagará por adelantado.
Pero cambiar el futuro tiene un precio. Y Anna descubrirá que la venganza, aunque dulce, puede costarle lo único que aún le importa: el alma de la mujer que alguna vez fue.
Una histo

NovelToon tiene autorización de CINTHIA VANESSA BARROS para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPITULO 1

💜✨ MENSAJE PARA MIS LECTORAS ✨💜

Mis lectoras hermosas,

primero que todo quiero ofrecerles una disculpa a todas las que estaban leyendo La esposa del presidente 🙏.

Debido a problemas internos de la aplicación con el tema de exclusivos y publicaciones, tuve que eliminar la novela para evitar sanciones, ya que esta historia también está publicada en BuenNovela.

👉 Para todas las que deseen seguir leyendo La esposa del presidente, pueden escribirme al interno y con gusto les paso el link para que continúen la historia sin problema 💌.

Ahora sí, pasando a lo importante 💫

Quiero darles la bienvenida a esta nueva historia que llega para reemplazar la anterior:

🔥 La Esposa Olvidada del CEO 🔥

Esta novela viene mucho más intensa, como a ustedes les gusta 😏

Con una protagonista fuerte, reencarnada y poderosa, que no se va a dejar pisotear ni doblegar.

Habrá drama, pasión, giros, venganza y todo eso que tanto aman 📖🔥.

📌 La estaré actualizando de forma regular, pero quiero que tengan algo muy claro:

NO las voy a dejar sin final.

La historia se terminará, confíen en mí 💜.

Gracias infinitas por leer mis novelas, por acompañarme y por el apoyo de siempre.

Espero que disfruten muchísimo esta nueva historia 💕.

📲 No olviden seguirme en mis redes sociales para enterarse de todas mis novelas y novedades:

Facebook: Rosa Carrasco

Instagram, YouTube y TikTok: Autor CINVAN

Las quiero mucho 💋

Gracias por seguirme siempre.

— CINVAN ✨

CAPÍTULO 1

El cuchillo entra por primera vez justo debajo de las costillas y Anna Marín descubrió que morir duele más de lo que jamás imaginó. No es como en las películas donde todo se vuelve negro de inmediato. No. Es lento, visceral, una agonía que se extiende mientras la sangre caliente empapa su vestido azul marino y el acero frío busca sus órganos vitales con precisión quirúrgica.

—Shhh, hermanita, no hagas ruido —susurra Mariana Vélez con ternura obscena mientras hunde el cuchillo por segunda vez, ahora en el abdomen.

Anna cae de rodillas sobre el mármol blanco italiano, ese mismo piso que ella eligió hace años cuando Javier le dio "permiso" de decorar la sala. La sangre forma un charco perfecto a su alrededor, rojo brillante bajo las luces de araña de cristal. Intenta hablar, pero solo sale un borbotón de sangre de su boca. Intenta gritar, pero el aire se le escapa de los pulmones en un silbido agudo.

—¿Duele? —pregunta Mariana, inclinándose para verle los ojos mientras clava el cuchillo por tercera vez en su costado—. Espero que sí. Espero que duela tanto como me dolió verte robarme a Javier.

Y entonces Anna lo ve. Levanta la vista con un esfuerzo sobrehumano y ahí está él, Javier Rojas, de pie en el quinto escalón de la escalera de mármol, traje Armani gris, copa de whisky en la mano, mirándola morir con la misma indiferencia con la que miraría un jarrón roto. Sin horror. Sin expresión. Sin nada.

—Javier... por favor... —Anna intenta suplicar, pero su esposo solo bebe un sorbo de su whisky y observa como si estuviera viendo una película aburrida.

Mariana se ríe, esa risa cristalina que usaba en sus comerciales de televisión, y se arrodilla elegantemente junto a Anna. Le aparta un mechón de cabello ensangrentado del rostro con falsa ternura antes de hundir el cuchillo por cuarta vez.

—Sabes lo gracioso, hermanita —dice Mariana mientras Anna convulsiona de dolor—, es que mañana me caso con él. En la misma iglesia donde tú soñabas casarte. Con el vestido Vera Wang que tenías guardado en tu clóset secreto. Y tus hijas, tus preciosas Sofía y Valentina, van a ser las damitas de honor. Van a sonreír cuando yo bese a su padre en el altar porque ellas ya me aman más que a ti.

La quinta puñalada le perfora el riñón y Anna siente cómo su cuerpo entra en shock. Desde la escalera, Javier baja dos escalones más, se detiene, observa, y finalmente habla con una voz tan fría que duele más que todo el acero enterrado en su carne: "Deberías haber firmado el divorcio cuando te lo pedí hace seis meses. Esto no habría sido necesario".

Anna siente cómo algo dentro de su pecho se rompe y no es el pulmón perforado sino el último fragmento de amor que guardaba por este hombre. Se quiebra, se pulveriza, desaparece.

—Perfecto —dice Mariana poniéndose de pie—. Entonces terminemos esto.

La sexta puñalada va directo al corazón. Anna siente el acero atravesando el músculo cardíaco, la sangre dejando de bombear correctamente, todo volviéndose negro en los bordes. Mariana besa su frente ensangrentada y susurra: "Adiós, hermanita. Dale saludos a mamá cuando la veas en el infierno".

Los últimos pensamientos de Anna Marín antes de que la oscuridad se la trague por completo son sobre sus hijas que la olvidaron, sobre Javier que nunca la amó, y sobre una súplica desesperada al universo: Si pudiera volver, si Dios me diera una segunda oportunidad, juro que lo haría todo diferente. Juro que los haría pagar a todos con sangre.

***

Anna Marín abre los ojos de golpe con un grito desgarrador que sale de lo más profundo de sus entrañas. Se incorpora en la cama manotean do el aire buscando el cuchillo, la sangre, a Mariana, pero no hay nada. Solo la habitación de huéspedes de la Mansión Rojas con sus cortinas color marfil que nunca le gustaron, la cómoda de cerezo que Javier eligió sin consultarle, la cama individual donde ha dormido sola durante años.

Se toca frenéticamente el abdomen, el costado, la espalda, buscando las heridas que acaba de sentir con claridad brutal. Nada. Piel intacta. Ni sangre ni cicatrices. Se baja de la cama con piernas temblorosas y corre al baño, enciende la luz, se levanta la camisola. Perfecta. Sin marcas. Como si las seis puñaladas nunca hubieran existido.

—Fue una pesadilla —murmura tocándose obsesivamente—. Solo una pesadilla. Nada más.

Pero sus manos siguen temblando y su pecho sigue doliendo como si el cuchillo aún estuviera enterrado en su corazón. Mira su reflejo en el espejo y se queda paralizada porque el rostro que la mira de vuelta es más joven, sin las arrugas de tanto llorar, sin las ojeras permanentes, sin las canas prematuras que empezaron a salirle a los treinta.

Toma su teléfono móvil con manos temblorosas. La pantalla se ilumina: 13 de marzo, 6:03 a.m. Anna deja caer el teléfono. Trece de marzo. Dos años antes de su muerte. Dos días antes del cumpleaños cuarenta de Javier. Dos días antes de que su vida se convirtiera en el infierno que culminaría con seis puñaladas en el piso de la sala.

—No, no, no... fue solo un sueño —se repite dejándose caer al suelo del baño, abrazando sus rodillas—. Nada de eso pasó. Nada de eso es real.

Pero entonces su teléfono vibra con un mensaje de texto. De Javier. Lo lee y siente cómo el aire abandona sus pulmones: "Anna, reserva Le Ciel para mi cumpleaños. Cabina privada 7. Mesa para 5. Las niñas y Mariana vendrán. No te olvides como siempre".

Ese mensaje. Palabra por palabra exactamente igual que en su "otra vida". Otro mensaje entra: "Y trae el pastel que te pedí. De chocolate. Tres pisos. Mariana dice que le encantan tus pasteles".

Anna lee los mensajes una vez, dos veces, tres veces, y algo dentro de ella se quiebra porque si los mensajes son idénticos entonces quizás no fue un sueño, quizás fue real, quizás de verdad murió y de alguna manera imposible regresó en el tiempo. Pero necesita estar segura. Necesita comprobarlo.

Se levanta, se ducha, se viste, empaca una maleta y compra un boleto de avión a Ciudad A con su propia cuenta bancaria, esa que Javier no sabe que existe. Durante todo el vuelo no puede dormir porque cada vez que cierra los ojos ve a Mariana sonriéndole mientras hunde el cuchillo, ve a Javier mirándola morir, ve la sangre volviendo rojo el mármol blanco.

Aterriza en Ciudad A, a las siete y media de la tarde y se registra en el Hotel, sintiendo una especie de dejavu. Llega a las ocho cincuenta y cinco, recorre el mismo pasillo alfombrado de rojo hasta detenerse frente a la puerta entreabierta de la cabina siete.

Anna escucha voces, risas, la voz de Javier, las voces agudas de sus hijas, la voz melosa de Mariana. Empuja la puerta suavemente y ahí está la escena exacta de su pesadilla: Javier sentado a la cabecera con traje negro sonriendo, Mariana a su izquierda con vestido rojo y escote pronunciado, y sus gemelas de seis años con vestiditos blancos idénticos sentadas en el regazo de Mariana, abrazándola, riéndose con ella.

Y entonces Sofía, su primogénita por tres minutos, mira a Javier con esos ojos color miel que heredó de él y dice: "Papi, ¿podemos pedirte un deseo antes de que soples las velas?". Javier le acaricia el cabello con ternura y responde: "Claro, princesa. Lo que quieran".

Valentina se une tímida: "Es que nos gusta mucho estar con tía Mariana...". Y entonces las dos juntas, al unísono, con vocecitas inocentes que no saben que están clavándole un cuchillo en el pecho a su madre: "¡Queremos que tía Mariana sea nuestra mamá de verdad para siempre!".

Anna siente cómo su corazón se resquebraja otra vez, de la misma manera, en el mismo lugar exacto. Javier sonríe, no una sonrisa educada sino genuina, amplia, cálida, enamorada, la sonrisa que nunca en diez años de matrimonio le dio a ella. Mira a Mariana, Mariana lo mira a él, y entre ellos pasa algo eléctrico e íntimo que excluye completamente a Anna.

—Pronto, princesas —dice Javier con voz suave—. Muy pronto.

Besa la frente de Mariana y ella cierra los ojos sonriendo como si acabara de ganar la lotería. En ese momento exacto Anna lo sabe con cada fibra de su ser, con cada célula de su cuerpo, con certeza absoluta: no fue un sueño, fue real, regresó en el tiempo, y todo va a pasar exactamente igual a menos que ella lo cambie.

Da un paso atrás, dos, tres, sale del restaurante sin hacer ruido, camina bajo la lluvia que comenzó a caer hasta detenerse frente a un callejón oscuro donde vomita hasta que su estómago está vacío. Se limpia la boca con el dorso de la mano, se recarga contra la pared de ladrillos y llora bajo la lluvia hasta que ya no sabe si las gotas en su rostro son agua o lágrimas.

Llora por la confirmación de que no está loca, llora porque todo fue real, llora porque sus hijas realmente la reemplazaron, llora porque Javier realmente ama a Mariana y no a ella, llora porque en dos años si no hace nada Mariana la apuñalará seis veces mientras Javier observa sin intervenir.

Y entonces algo dentro de su pecho se endurece, se solidifica, se convierte en acero. Anna Marín se endereza lentamente, se limpia las lágrimas, se alisa el vestido empapado y camina de regreso al hotel con la barbilla en alto.

Esa noche se mira al espejo del baño con el cabello mojado pegado a su rostro, el vestido arruinado, el maquillaje corrido, los ojos hinchados de tanto llorar. Parece un desastre. Se ve patética. Y entonces susurra a su reflejo: "Esta vez, cada uno pagará por adelantado".

La Anna que amó en silencio durante diez años y murió con seis puñaladas, esa que nunca dijo no, le dio paso a la rencarnada y esta nueva yo, le hará vivir un infierno, y Mariana rogará que la mate con esas misma 6 puñaladas.

1
Betty Saavedra Alvarado
Las gemelas los ponen en apuros son y que apuros
Betty Saavedra Alvarado
Anna eres una nadre coraje que no le teme a nada por sus hijas ellos son todo para ti
Betty Saavedra Alvarado: Javier ahora a la cárcel
total 1 replies
Luz Angela Castillo Ramirez
esta buenisima
Luz Angela Castillo Ramirez
👏
Mercedes Tibisay Marin
estos desgaciados no se cansas de hechar vaina
Mercedes Tibisay Marin
jajaja Ana se las comio
Mercedes Tibisay Marin
esté hombre no entiende es otro loco ygual que la mujer
Marcela Lopez
excelente
Marcela Lopez
Javier nada que aprende
Marcela Lopez
logro ser feliz en su último día
Mercedes Tibisay Marin
bueno Ana deja de pensar tanto y hacesta a ese que te ama de verdad
Marisel Rio
💪💪💪💪💪💕💕💕💕💕Vamos Anna y junto con Leonardo van a ser imparables ♥️♥️♥️♥️
Marisel Rio
Vamos 💪 💪 💪 Anna a destruir a esos bastardos 😅😅😅
Johann
Así se hace Ana 👏👏👏👏👏
Marisel Rio
No me canso de decir que es una novela extraordinaria 💕💕💕💕💕💕
Marisel Rio
Al menos los padres de la LOCA tienen dos dedos de frente 👏👏👏
Vamos a ver como se destruyen Javier y Mariana 😅😅
Betty Saavedra Alvarado
Javier solo te interesa el dinero parece que no tienes corazón
Betty Saavedra Alvarado
Cuídate de la víbora de Mariana que no se quedará tranquila algo malo hará en contra tuya
Betty Saavedra Alvarado
Javier eres un títere en manos de Marianano piensas en tus hijas solo le haces a esa loca van acabar en la cárcel
Betty Saavedra Alvarado
Mariana quieres destruir va Loba Blanca no lo harás ella es más fuerte y inteligente que tu
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play