NovelToon NovelToon
UN AMOR PROHIBIDO PARA MÍ..

UN AMOR PROHIBIDO PARA MÍ..

Status: En proceso
Genre:Romance / Aventura de una noche / Amor prohibido / Diferencia de edad
Popularitas:6.9k
Nilai: 5
nombre de autor: M. Valen

A veces los sentimientos llegan cuando menos deberían.
Una noche cualquiera, una convivencia inesperada y una conexión que nunca estuvo en los planes.
Esta no es una historia perfecta, es real, intensa y llena de decisiones que marcan para siempre.
Porque hay amores que no se buscan… simplemente pasan.

NovelToon tiene autorización de M. Valen para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 4: Lo que parecía normal

La semana se me hizo eterna.

Aunque hablábamos todos los días, aunque su nombre aparecía puntualmente en mi teléfono como si fuera parte de una rutina ya establecida, nada lograba calmar del todo esa ansiedad silenciosa que se me instaló en el pecho. Ya sabía a qué hora llegaban sus mensajes: los buenos días temprano, casi siempre entre las siete y las ocho; las buenas tardes al mediodía, aprovechando su descanso; y luego, al final del día, ese aviso de “ya llegué” que, sin querer, se había vuelto importante para mí.

Hablábamos de cosas simples. De su cansancio. De mi día. De cualquier tontería que sirviera para no tocar lo que de verdad estaba ahí, creciendo entre líneas.

...****************...

Cuando llegó el sábado, supe que al día siguiente tendría que subir nuevamente a la casa de su mamá para continuar con mis actividades. Preparé todo con tiempo, intentando no pensar demasiado en lo que sentiría al verlo otra vez. Pero era inútil. La emoción estaba ahí… mezclada con nervios.

Esa noche me escribió.

Alejandro: ¿A qué hora sales mañana?

Melani: Como a las once ya debería ir en camino.

Alejandro: Perfecto. Voy a salir con mi hermana a comprar unas cosas y te espero. No sé si quisieras que nos comamos unos helados?

Sonreí frente a la pantalla. Acepté sin pensarlo mucho.

El domingo me desperté temprano, hice lo que tenía que hacer y empecé a arreglarme. Me sentía distinta. Como si algo pequeño, casi imperceptible, hubiera cambiado dentro de mí. Me fui con un vestido azul, unas sandalias negras y un maquillaje sutil.

Cuando me avisó que ya estaba listo, el corazón empezó a latirme más rápido.

...****************...

Al llegar al lugar que acordamos, lo vi primero que a nadie. Y antes de poder decir algo, ya estaba rodeándome con sus brazos. Lo abracé también. Fue automático. Familiar. Demasiado natural para algo que, en teoría, no debía serlo.

Fuimos por los helados. Caminamos, hablamos, reímos. Nada fuera de lugar… salvo la forma en que me tomaba de la mano, como si no existiera nadie más alrededor.

(algo así, Pero la chica en vestido y sandalias)...

Cualquiera habría pensado que éramos una pareja. Y esa idea, lejos de incomodarme, me provocó una mezcla peligrosa de calma y miedo.

...----------------...

Después decidió comprar lo de la cena. No podíamos llegar juntos a la casa, así que tuve que adelantarme. Me subí a la camioneta con esa sensación rara de estar ocultando algo a plena vista.

Cuando él llegó más tarde con las bolsas, noté las miradas. No dijeron nada, pero lo vi claro. A todos les trajo hamburguesas. A mí, perros calientes. Exactamente lo que me gustaba. Exactamente lo que yo había dicho alguna vez, casi sin importancia.

Me fui a bañar antes de comer, como excusa para ordenar la cabeza.

Durante la cena, todo parecía normal. Demasiado normal. Pero nuestras miradas se cruzaban una y otra vez, cargadas de algo que nadie más podía ver… o eso quería creer.

Cuando llegó la hora de dormir, terminamos compartiendo la cama.

Y aunque una parte de mí sabía que era una mala idea, que estábamos caminando sobre una línea demasiado delgada, no dije nada. Me quedé ahí, con el corazón acelerado y la certeza incómoda de que, tal vez, no éramos tan discretos como pensábamos.

Algo dentro de mí susurraba que ya no estábamos ocultando nada.

Y que al día siguiente… todo podía cambiar.

Seguimos hablando en voz baja, casi en susurros, repasando una y otra vez cómo se suponía que debíamos manejar aquello. Ya que mi tía estaba ahí. Que nadie podía enterarse. Que lo nuestro tenía que quedarse entre cuatro paredes… y aun así, cada palabra parecía una excusa mal armada para justificar lo inevitable.

El cansancio terminó ganándonos y nos quedamos dormidos, abrazados con cuidado, como si incluso al dormir tuviéramos que fingir.

...****************...

Pero la madrugada no respeta promesas.

Eran cerca de las cuatro cuando sentí su presencia antes incluso de abrir los ojos. Sus manos recorrían mi cuerpo con una calma peligrosa, despertándome despacio, como si quisiera asegurarse de que yo estuviera ahí… con él.

Alejandro (muy bajo): ¿Quieres que pare?

Mi respiración se desordenó antes de que pudiera pensar una respuesta.

Melani (con la voz quebrada): No… no pares.

Sus manos se quedaron donde sabían que me harían perder el control. Cada movimiento era lento, intencional, como si estuviera midiendo cuánto podía provocar sin que el mundo se nos viniera encima. Yo cerré los ojos con fuerza, aferrándome a la almohada, luchando contra cada sonido que amenazaba con escapar.

Mi cuerpo reaccionaba antes que mi cabeza.

Cuando bajó más, cuando su contacto se volvió imposible de ignorar, sentí cómo se me erizaba la piel. Dejé escapar un suspiro mínimo, apenas un hilo de voz.

Melani (casi inaudible): Mmm… sí…

Él se acercó a mi oído.

Alejandro: ¿Quieres que siga?

Asentí sin pensarlo. Ya no había vuelta atrás.

Cada caricia se volvió más urgente, más cargada de necesidad. Yo ya no pensaba en la casa, ni en las paredes delgadas, ni en las reglas que habíamos impuesto. Solo sabía que lo quería ahí, que lo necesitaba más cerca de lo que la prudencia permitía.

Me acerqué a su oído, temblando.

Melani: Lo quiero… te necesito...yaaa

No hizo falta decir más. El resto fue silencio contenido, respiraciones agitadas, cuerpos que se buscaban sin permiso. Me mordí los labios, clavé los dedos en la almohada, tratando de no delatar lo que estaba ocurriendo en la oscuridad.

El tiempo se volvió confuso. Solo existía esa intensidad cruda, ese impulso que nos hacía olvidar dónde estábamos y quién podía escucharnos.

...****************...

Cuando todo terminó, quedamos exhaustos, unidos por un cansancio dulce y peligroso a la vez. Miramos el reloj. El amanecer ya empezaba a reclamar lo que era suyo.

Decidimos dormir un poco más. Esta vez, sabiendo que yo tendría que irme en un par de minutos. Nos abrazamos como si ese gesto pudiera protegernos de lo que vendría después.

A las seis me levanté con cuidado. Me arreglé en silencio, sintiendo su mirada incluso antes de que abriera los ojos.

Me acerqué a despertarlo con suavidad.

Melani: Ya me voy…

Me dio un beso corto, contenido, de esos que dicen más por lo que esconden que por lo que muestran.

Y salí del cuarto sabiendo que ese día no iba a ser como los demás.

Porque ya no se trataba solo del deseo.

Se trataba de todo lo que estábamos arriesgando.

1
Beatriz Norma Gauna
Que paso esta historia quedó inconclusa o Terminó así sin final
Mel. Valentina: aún no termina jjjjj solo que tengo exámenes lo siento ya actualizo denme unos momentos... siento que enloquecere jjjj
total 1 replies
Beatriz Norma Gauna
Buenísimo hasta ahora me encantó
Beatriz Norma Gauna
Creo que tiene que decirle que está embarazada Ya es demasiado tiempo ocultando lo y haciendo se la cabeza.
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play