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Casada Con El Cruel CEO

Casada Con El Cruel CEO

Status: Terminada
Genre:Amor-odio / CEO / Matrimonio arreglado / Completas
Popularitas:535.1k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Crisbella

Mi nombre es Daniela Stevens, pero para el mundo —y para mi familia— soy invisible. Siempre viví a la sombra de Erika, la hija perfecta que todos adoraban y que los hombres más poderosos codiciaban. Pero la perfección tiene un precio, y cuando llegó el momento de pagarlo, mi familia decidió que no sería Erika quien cayera. Así comenzó mi infierno: siendo el sacrificio para que el sol de mi hermana nunca dejara de brillar.

NovelToon tiene autorización de Crisbella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La incubadora

No podía negar que Erika había hecho un buen trabajo. El maquillaje era impecable y lucía tan natural que lograba ocultar las sombras de mi noche en el sótano; incluso las ojeras habían desaparecido bajo su mano experta. El peinado era sencillo: unas ondas suaves que caían sobre mis hombros, resaltando el brillo de mi cabello negro y dándome un aire de inocencia que yo ya no sentía.

​—Ya estás lista —dijo ella, esbozando una sonrisa perturbadora—. Quedaste perfecta para que ese salvaje se vuelva loco por ti.

​Mi piel se erizó ante sus palabras. El peso de la realidad me golpeó de nuevo: hoy dejaría de pertenecer a los Stevens para ser propiedad de los Villegas.

​En ese momento, Guillermo entró en la habitación. Durante un segundo, su expresión de asombro fue genuina; no podía creer que la "hija invisible" pudiera verse tan radiante. Pero el destello de orgullo duró poco, siendo reemplazado rápidamente por su habitual máscara de desprecio.

​—Es hora de irnos —sentenció con disgusto, evitando mirarme a los ojos.

​—Piénsalo bien, padre —le supliqué, haciendo un último intento de apelar a su humanidad—. No puedes obligarme a esto. Ese hombre no tiene buenas intenciones, lo sabes.

​Por un instante, quise creer en el instinto protector de un padre, pero olvidaba que para Guillermo Stevens yo no era más que un estorbo del que finalmente se estaba librando.

​—Olvídalo —cortó él, con voz gélida—. La decisión está tomada. Te casarás con Arturo Villegas y no hay vuelta de página. Ahora muévete, no podemos hacer esperar a una familia tan importante por un capricho tuyo.

El trayecto hacia la residencia de Arturo fue una tortura silenciosa. Durante todo el camino, deseé con desesperación que algo ocurriera: que el coche sufriera un accidente o que, en un arranque de humanidad, mi padre se arrepintiera de su decisión. Pero nada de eso pasó. En cuestión de media hora, nos detuvimos frente a la que sería mi nueva prisión.

En la entrada, dos mujeres con rostros impasibles nos esperaban; se presentaron como el personal que me atendería durante mi estancia. No eran sirvientas, se sentían más como guardias de una celda de lujo.

Me escoltaron hasta una habitación donde debía esperar las instrucciones para bajar al jardín y enfrentar al juez. Me quedé inmóvil frente a un enorme ventanal; la vista era hermosa, un jardín perfectamente cuidado que contrastaba con el caos de mi interior. Al menos, pensé, el paisaje de mi encierro no sería feo.

De pronto, el sonido de la puerta abriéndose me hizo girar con el corazón martilleando en la garganta. Allí, en el umbral, estaba mi carcelero. No podía negar que Arturo se veía imponente en ese esmoquin; su actitud de hombre implacable le daba un atractivo peligroso, pero no permití que eso me distrajera. Él era el hombre que acabaría con mi libertad, el que prometía un cautiverio mucho más oscuro que el de los Stevens.

—Al menos hoy no pareces un espantapájaros —comentó con un tono burlón, recorriéndome con la mirada.

—Si vino solo para burlarse, le agradecería que me dejara disfrutar de mis últimos momentos de "libertad" —respondí, dándole la espalda para volver a mirar el jardín.

—Estoy en mi casa —dijo él, y su voz sonó más cerca, más profunda—. Por ende, puedo moverme a mi antojo por donde yo quiera.

Lo vi acercándose a través del reflejo del vidrio. Su figura alta y oscura se cernía sobre la mía, borrando la paz del paisaje exterior.

Arturo acortó la distancia y me tomó del brazo para hacerme girar hacia él. Sus dedos presionaron exactamente el lugar donde Guillermo me había lastimado el día anterior. El dolor fue tan agudo e inesperado que el control se me escapó de las manos y solté un grito ahogado.

Él me soltó de inmediato, frunciendo el ceño con una mezcla de extrañeza y sospecha.

—¿Qué te pasa? —preguntó, clavando sus ojos fijos en los míos.

—No es nada... solo que me asustaste —mentí, desviando la mirada mientras sentía los latidos de mi brazo herido.

Arturo no pareció convencido, pero no insistió. Dio un paso hacia atrás, recuperando su postura gélida.

—Debes acostumbrarte a mi presencia —sentenció con autoridad—. Durante el siguiente año compartiremos esta casa y, lo más importante, mi habitación.

El pánico se disparó en mi pecho. Pensar en Arturo poniendo sus manos sobre mí, reclamando los derechos que el contrato le otorgaba, me provocó un miedo visceral que seguramente se reflejó en mis ojos. Arturo lo notó; vi cómo su mirada se endurecía, transformándose en una expresión de puro desprecio.

Sin mediar palabra, dio media vuelta y salió de la habitación, dejándome envuelta en un silencio sepulcral. Sabía que esto era apenas una anticipación de mi condena. Me dejé caer al suelo, abrazando mis rodillas, luchando con todas mis fuerzas para contener las lágrimas que amenazaban con arruinar el impecable maquillaje que Erika me había puesto.

Unos minutos después, una de mis "custodias" entró por mí. El espectáculo estaba por comenzar.

Antes de salir, eché un último vistazo a mi reflejo en el espejo y lo que vi me dolió más que el golpe de mi padre. Mis ojos ya no tenían ni una pizca de brillo; eran los ojos de una desconocida. Con los Stevens, al menos, era invisible pero podía estudiar y no tenía que cumplirle como esposa a nadie. Ahora, todo eso cambiaría. A partir de hoy, no sería más que una incubadora para el hijo del demonio.

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Lourdes Masa Quintal
Para nada es lo que dices, aún si ella no le dijo de su madre. Es él el que se exhibe con su ex. así de simple.
Andrea M. Suarez Vallejo
pero si le dijo eso, palabras mas, palabras menos🤣🤣
Gladys Dona
Realmente hermosa novela lo único que falta es ponerle rostro a los protagonistas después todo de diez Felicitaciones 👏
Gladys Dona
Realmente tienes mucho talento para redactar tus novelas lo único que te falta es ponerle rostro a los protagonistas Felicitaciones 👏
Gladys Dona
Fuiste por lana y saliste esquilado Alansito /Sob//Sob/
Gladys Dona
Ahora Erika sácate los anillos porque vas a tener que refregar pisos baños se te acabo lo dulce ahora te toca lo amargo el que ríe último ríe mejor
Gladys Dona
Se te acabó tu estrategia Melisa ahora realmente conocerás Arturo
Gladys Dona
Hay abuelo que susto me diste pero menos mal que la pusiste en línea a la putizorra de Melisa y no podrá hacer nada en contra de Daniela👏
Gladys Dona
Ese abuelo lo habrán manipulado la zorra de Erika y el Mal Parido de Alan para que vuelva la Gorreadora de Melisa
Gladys Dona
Eso te pasa por no contarle la verdad del principio cuando las cosas mejoraron que por eso te casaste porque el HDP de tú padre no iba a pagar la internacion de tú mamá
Gladys Dona
Tú ambición llego muy lejos y ahora no puedes tener hijos propios para colmo se junto el hambre con las ganas de comer pero la mentira siempre salen a la luz y la venganza es un plato que se come frio espera sentado ya llegará la hora para todos ustedes incluyendo a tú suegrito suegra y la putizorra
Gladys Dona
Ahora más que nunca Daniela cuéntale todo a Arturo el infierno que pasaste en esa casa lo de tú madre si realmente no te diste cuenta que Arturo ya sabe algo es tú momento para hablar
Gladys Dona
Donde esta el palo esta la astilla si la vieja bruja 🧙‍♀️ se metió con un hombre casado con la mujer internada y no tiene ni un poco de vergüenza qué esperar de la putizorra de la hija
Gladys Dona
Ahora Daniela tendría que contarle a Arturo porque se tuvo que casar con el y también el trato que le hacía ese viejo MISERABLE que se hace llamar padre y la BRUJA DE ESPOSA Y LA HIJA DOS VÍBORA
Gladys Dona
Siempre cuando te obsesionas en quedar embarazada 🤰 no resulta menos mal que ella solo piensa que la utiliza no es que esté obsesionada y puede quedar y se va tener que cuidar de las arpía porque van a buscar por todo los medios si esta embarazada que lo pierda
Gladys Dona
Espero que todo cambie entre Daniela y Arturo y realmente terminen enamorados y que a Alan y Erika le salga el tiro por la culata
Gladys Dona
Realmente el padre la vendió porque no le cuenta porque se casó su madre edta internada y el padre la amenazó si no se casaba no pagaba más la internacion y su madre moriría y también como la trataban eso Realmente no entiendo si ya más mal no puede recibir
Gladys Dona
Ahora tendría que tener carácter para que no la pasé por arriba no es ninguna Ignorante ella tiene estudio y nadie es más que nadie por más dinero que tenga tendría que ponerle los punto
Mary Cabrera
que hablen eso es horrible tener una idea equivocada 😏
Mary Cabrera
eso siempre me irrita nunca hablar la verdad o decir lo que pasá y sacar congeturas que no son🫤
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