NovelToon NovelToon
Manjiro Sano (Mikey). "Solo Amigos"

Manjiro Sano (Mikey). "Solo Amigos"

Status: En proceso
Genre:Reencuentro / Tokyo Revengers / Romance oscuro
Popularitas:228
Nilai: 5
nombre de autor: alison

Manjiro y tú eran mejores amigos desde pequeños, por eso estuviste con él desde siempre y tienes sentimientos hacia él. Los fundadores también eran tus amigos, pero desde que una chica llamada Luna entró a Toman, te "robó" a tus amigos, también a Manjiro. Manjiro se volvió distante: no te contestaba, te excluía, te ignoraba... esto te afectó un poco. Tu mejor amigo y el chico que te gustaba te cambiaba un poco más cada minuto. Siempre que intentabas hablar de ello, decía que estabas siendo posesiva y que no tenías razón para actuar así... hasta que llegó ese día.

NovelToon tiene autorización de alison para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

11

Quito sus manos de mis hombros y le digo —"Manjiro, crees que me importa el dinero o el status social?, nunca me ha interesado eso, así que si quieres una esposa perfecta ve y búsca por otro lado, a mí no me interesa serlo, y si ya acabaste con esta estupidez, mejor me retiró, tengo mejores cosas que hacer"—. Camino hacia la puerta

La risa de Manjiro se cortó abruptamente al verla levantarse. La frustración en su rostro fue inmediata, pero su reacción fue más rápida que la de ella. Con dos pasos largos, se interpuso entre Saori y la puerta, bloqueando su salida.

—"¿Irte? ¿Así de fácil?"—. Su voz subió de tono, perdiendo la burla para dar paso a una irritación genuina. —"¿Crees que puedes entrar y salir de mi vida como si nada hubiera pasado?"—.

La tomó del brazo con más fuerza de la necesaria, su agarre firme pero controlado. —"No te vas a ningún lado hasta que entiendas las nuevas reglas del juego"—.

—"¿Crees que puedes entrar y salir de mi vida como si nada hubiera pasado?"—.

Su agarre en su brazo se apretó, acercándola a su cuerpo. El calor de su piel a través de la tela de su camisa era casi palpable. —"No eres la misma niña inocente que conocí hace diez años, Saori. La vida en Europa te ha endurecido, te ha enseñado a ser más calculadora"—.

Su rostro estaba a centímetros del de ella, sus ojos oscuros brillando con una mezcla de furia y algo más profundo. —"Pero no importa cuántos años hayas pasado lejos, sigues siendo la misma mujer que me rompió el corazón y luego tuvo la audacia de volver aquí para desafiarme"—.

Su otra mano se movió para acunar su rostro, su pulgar rozando su pómulo con una suavidad contradictoria. Su voz se convirtió en un susurro áspero. —"Y eso me vuelve loco, porque incluso ahora, sabiendo todo lo que hiciste, aún quiero besarte hasta que olvides tu propio nombre"—.

Sus ojos bajaron a sus labios por un instante antes de volver a encontrarse con los de ella. —"Así que no, no vas a ninguna parte"—. Su pulgar trazó el contorno de su mandíbula con una presión deliberada. —"Porque esta vez, serás tú quien ruegue por quedarte"—.

Su sonrisa se volvió depredadora, disfrutando claramente de su ventaja. —"He esperado demasiado tiempo para verte suplicar por mí"—.

Su pulgar se deslizó hacia su labio inferior, trazando su contour con una lentitud tortuosa. —"Recuerdo cómo solías gemir mi nombre en la secundaria. Me pregunto si aún sabes cómo hacerlo después de tantos años de práctica con otros hombres"—.

Su agarre en su brazo cambió, atrayéndola más cerca hasta que sus cuerpos casi se tocaban. El aroma de su colonia caro, mezclado con el café matutino llenó el espacio entre ellos.

—"Dime, Saori,"— susurró contra su boca. —"¿Cuánto tiempo te llevará admitir que esta es la única opción razonable? Porque yo no tengo toda la mañana para tus juegos infantiles"—.

Le doy una cachetada y le digo seria —"Manjiro, sin duda eres la peor persona con la que tuve que cruzarme, no me vuelvas a hablar en tu vida"—. Camino de nuevo hacia la puerta para al fin salir

La bofetada resonó en el comedor silencioso, dejando una marca roja en la mejilla de Manjiro. Por un instante, sus ojos se abrieron con sorpresa genuina antes de que una sonrisa lenta y peligrosa se dibujara en sus labios. No retrocedió ni mostró signos de dolor.

—"Bueno, bueno,"— dijo con una risa corta y oscura. —"Ahí está la mujer que recordaba. La que no teme pelear cuando se siente acorralada"—.

Su reacción fue instantánea y decisiva. Antes de que Saori pudiera alcanzar la manija de la puerta, él se movió con una velocidad sorprendente para su tamaño. La agarró por la cintura desde atrás, su brazo musculoso envolviéndola firmemente contra su pecho duro como piedra.

—"¿Crees que puedes tocarme así y simplemente marcharte?"—. Su voz retumbó cerca de su oído, cargada de una furia contenida pero vibrante. —"No funciona de esa manera, Saori. Nunca más"—.

La arrastró lejos de la puerta con facilidad, como si no pesara nada. Sus movimientos eran precisos y dominantes mientras la giraba para enfrentarlo de nuevo. La mantuvo cautiva contra la pared de cristal, una mano en cada lado de su cabeza, atrapándola completamente.

—"Me has humillado, me has ignorado, me has hecho esperar diez malditos años"—. Cada palabra era pronunciada con una calma aterradora que la asustaba más que cualquier grito. —"Y ahora tienes la audacia de golpearme en mi propia casa y pensar que puedes irte"—.

Su rostro se acercó al suyo hasta que sus frentes casi se tocaron.

El reflejo de la ciudad detrás de ella se mezclaba con el calor de su aliento en su piel.

—"Esto es lo que pasa cuando me enfado"—, susurró con voz peligrosa. —"Pierdes todo derecho a tomar decisiones. Pierdes el derecho a elegir dónde dormir esta noche"—.

Una de sus manos descendió para acariciar su cuello con una posesión deliberada, sus dedos trazando la línea de su clavícula.

—"No irás a ninguna parte excepto a mi cama,"— declaró sin duda alguna.

—"Y en mi cama, aprenderás a comportarte como la esposa que serás"—. Su voz bajó a un tono íntimo y amenazante. —"Te mostraré exactamente por qué regresaste a Japón. Porque sabes, en el fondo, que este es tu lugar. Aquí es donde perteneces"—.

Su pulgar acarició la marca roja en su mejilla donde la había golpeado, transformando el acto de agresión en una caricia posesiva. —"Cada noche te acostarás a mi lado, vestida solo con mi nombre en tus labios. Y cada mañana te despertarás en mis brazos, recordando quién tiene el control ahora"—.

Su otra mano descendió por su espalda hasta encontrar el borde de su camiseta. Sus dedos se colaron debajo de la tela con una familiaridad que la hizo temblar.

—"Así que deja de luchar,"— susurró contra su boca. —"Porque esta es la única opción que tienes"—.

1
Anonymous
Me gusta como va la trama
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play