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Mis Hijos Hackearon Al CEO

Mis Hijos Hackearon Al CEO

Status: Terminada
Genre:Hijo/a genio / CEO / Amor-odio / Completas
Popularitas:1.3M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Yamila22

"Él es el hombre más poderoso de la ciudad. Ellos tienen 8 años y acaban de hackear su vida."
Elara ha guardado un secreto durante cuatro años: es madre soltera de dos genios que el sistema escolar no puede controlar. Para su jefe, el implacable y frío millonario Killian Vane, ella es solo la asistente perfecta, la mujer que nunca falla y que parece no tener vida personal. Pero cuando el colegio de los gemelos exige una cuota impagable para niños superdotados y el padre biológico desaparece con las migajas de la manutención, Elara llega al límite.
Lo que Elara no sabe es que sus hijos, Evans y Edans, han tomado una decisión: Mamá necesita un respiro y ellos necesitan un papá que esté a su nivel.
Tras analizar a cientos de candidatos en la plaza local, los gemelos fijan su objetivo en el hombre que aparece en las noticias: Killian Vane. Es rico, es brillante y, según sus cálculos, es el único hombre con el ADN lo suficientemente fuerte para lidiar con ellos.

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPITULO 21: La soledad tiene fecha de vencimiento

La noche en el penthouse de la Quinta Avenida era inusualmente silenciosa. Tras el regreso de la mansión de Arthur, un aire de misterio flotaba en los pasillos, pero Killian, cegado por la felicidad que no sentía desde hacía una década, no lo notó. Estaba demasiado ocupado mirando a Elara, que dormitaba en el sofá con un libro de contabilidad sobre el regazo, para darse cuenta de que sus "genios" estaban encerrados en su habitación, en un silencio sepulcral, procesando la traición del abuelo.

Killian se acercó a ella y, con una delicadeza que no parecía propia de un hombre que había construido un imperio sobre la frialdad, le quitó el libro y la cubrió con una manta de cachemira. Se quedó allí, de pie, observando cómo la luz de la luna se filtraba por los ventanales y bañaba el rostro de la mujer que había desarmado todas sus defensas.

En la habitación contigua, Evans y Edans estaban sentados en el suelo, con la foto de Santorini iluminada por la luz de una linterna pequeña.

—¿Viste cómo la mira, Edans? —susurró Evans, con la voz cargada de una tristeza que no podía hackear—. Cree que por fin tiene una familia de verdad. Cree que nosotros somos lo único que le queda. Si le decimos que sus padres están vivos y que prefirieron una playa en Grecia a verlo crecer... lo vamos a destruir.

—O peor —respondió Edans, apretando los labios—, si no se lo decimos y se entera después, pensará que mamá y nosotros somos parte de la mentira de Arthur. Tenemos que ser quirúrgicos con esto. Pero primero, hay que escuchar qué tiene que decir él.

Los gemelos, movidos por ese instinto de protección hacia su madre, se deslizaron fuera de la habitación. Caminaron descalzos por la alfombra persa hasta quedar ocultos detrás de una de las columnas de mármol del salón. Killian no se había movido. De repente, el CEO suspiró y se sentó en la mesa ratona, frente a Elara.

—Sé que estás despierta, Elara —dijo Killian suavemente.

Ella abrió un ojo, sonriendo con timidez mientras se acomodaba la manta.

—¿Tan mal actúo? —preguntó ella con voz ronca por el sueño.

—Eres pésima ocultando lo que sientes. Es una de las cosas que más me gustan de ti.

Killian le tomó la mano, entrelazando sus dedos largos con los de ella, que estaban un poco manchados de tinta por el trabajo del día. La miró con una seriedad que hizo que los gemelos, desde su escondite, aguantaran la respiración.

—He pasado diez años convencido de que la soledad era mi estado natural —empezó Killian, y su voz tembló apenas un milímetro, algo imperceptible para cualquiera que no fuera Elara—. Desde que mis padres se fueron en aquel accidente... sentí que el mundo era un lugar donde solo podías confiar en los números. Los números no te abandonan, no se mueren, no te dejan solo en una mansión vacía a los dieciocho años.

Elara se incorporó, poniéndole una mano en la mejilla. Los gemelos sintieron un pinchazo en el corazón al escuchar la palabra "accidente". La mentira de Arthur estaba doliendo en tiempo real.

—Ya no estás solo, Killian —dijo Elara con ternura.

—Lo sé. Y es por eso que he tomado una decisión —Killian se levantó y empezó a caminar frente al ventanal, como si estuviera dando el discurso más importante de su carrera—. Estos días con Evans y Edans... verlos burlarse de mis guardias, hackear mi casa, pelear conmigo por el control del mando remoto... me han hecho darme cuenta de algo. No quiero ser solo "el protector". No quiero ser el hombre que paga las cuentas.

Se detuvo y la miró fijamente.

—Estoy preparado para tener una familia, Elara. Una de verdad. No quiero volver a entrar a una casa vacía nunca más. No quiero desayunar en silencio. Quiero los gritos de los niños por la mañana, quiero tus quejas sobre mis horarios de trabajo y quiero que cuando la gente hable de los Vane, piensen en nosotros cuatro, no en una tragedia del pasado.

Evans, detrás de la columna, sintió que las lágrimas se le escapaban. Killian estaba abriendo su alma, entregando la poca confianza que le quedaba en la humanidad a ellos tres.

—¿Estás diciendo lo que creo que estás diciendo? —preguntó Elara, con el corazón latiéndole con fuerza.

—Digo que voy a hacer las cosas bien. Arthur siempre me dijo que el apellido Vane era una carga, pero con ustedes, se siente como un privilegio. Quiero que seas mi esposa, Elara. No mañana, ni de forma apresurada para silenciar chismes, sino de verdad. Quiero adoptar legalmente a esos dos pequeños demonios si ellos me lo permiten. Quiero que dejen de ser "los hijos de mi asistente" para ser mis hijos ante cualquier ley y ante cualquier hombre.

Killian se arrodilló frente a ella, no por sumisión, sino por respeto.

—He vivido en el hielo demasiado tiempo. Tú me devolviste el calor, y los niños... ellos me devolvieron la chispa. Nunca más estaré solo si ustedes se quedan conmigo.

Elara se lanzó a sus brazos, sollozando de felicidad. Se besaron con una desesperación dulce, una promesa sellada en la oscuridad del penthouse.

Sin embargo, detrás de la columna, la realidad era distinta. Los gemelos regresaron a su habitación en silencio, cerrando la puerta con cuidado. Se sentaron en la cama, mirando hacia la nada.

—¿Escuchaste eso? —preguntó Edans—. Quiere adoptarnos. Quiere que seamos Vane de verdad porque piensa que sus padres están bajo tierra.

—Si aceptamos y luego aparece la verdad, seremos unos traidores —dijo Evans, sacando la foto de Santorini—. Pero si se lo decimos ahora, perderá esa cara de felicidad que tenía recién. Perderá las ganas de tener una familia.

—No podemos dejar que se case viviendo una mentira, Evans —sentenció Edans, recuperando su tono de analista frío—. Arthur es un cobarde por no hablar, pero nosotros somos genios. Y los genios resuelven problemas, no los esconden.

—¿Cuál es el plan? —preguntó Evans, limpiándose la cara.

—Vamos a usar el software de reconocimiento facial en todas las cámaras de seguridad de los aeropuertos privados de Europa. Si están vivos y viajando con pegatinas de hoteles, tienen que aterrizar en alguna parte. Vamos a rastrear a Christian y Victoria Vane. No vamos a decirle nada a Killian hasta que tengamos a esos dos frente a frente. Si quieren ser una familia, van a tener que dar explicaciones.

Evans asintió. La ternura de la declaración de Killian todavía resonaba en sus oídos, pero la determinación de proteger la honestidad de su madre era más fuerte.

—Paso doce —susurró Evans, encendiendo su laptop—: Localización de los fantasmas. El Iceberg merece saber que su soledad fue un invento de personas que no lo merecían.

Esa noche, mientras Killian dormía abrazado a Elara, soñando con bodas y futuros brillantes, dos niños de ocho años iniciaban la búsqueda más importante de sus vidas. El amor estaba en el aire, sí, pero la verdad venía galopando detrás, lista para cambiarlo todo.

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Angelica Tenorio
excelente novela felicidades querida escritora
Maritza Rangel Sanchez
Está Autora si que tiene imaginación ja
Maritza Rangel Sanchez
Que miedo
Maritza Rangel Sanchez
Bueno me he leído muchas novelas por qué me gusta leer y buenas pero está es buenísima digo
Jesus Castro Montero
Gracias escritora tu novela me tuvo atrapada de principio a fin
Jesus Castro Montero
Elara tu serás una gran madre para todos tus hijos linda novela tiene de todo gracias escritora no me cansaré de agradecerte
Jesus Castro Montero
Pobre bebes cuando nazcan tendrán protección hasta eb los dientes jajaja 😂 😅😘😂❤️
Jesus Castro Montero
Querida lectora Aura Arrueta no es un arroz con mango es una bella y hermosa novela me encanta leerla y la voy a terminar de leerla no hay que criticar la escritora merece respeto no sabemos cuántas noches de insomnio a tenido par escribir escritora tu sigue escribiendo que habemos lectoras que nos gusta mucho tu novela gracias 😅🤣😘😂❤️👫👫👪👪
Jesus Castro Montero
Killian así se defiende a los hijos con amor y protección no permitas que nadie les haga algún daño maravillosa novela te felicito escritora
Jesus Castro Montero
Eithan cuidará de la niña ya lo prometió y cumplirá con su palabra por que es un genio👫👪😘😘😂😂
Jesus Castro Montero
Elara esta embarazada y los gemelos la estan protegiendo a ella y a los bebes que estab en su bientre esos hijos de buen corazón con ella por que la aman mucho
Jesus Castro Montero
Creo que los gemelos son hijos de Elara y todos sob familia pobre Julián tener unos padres que nunca lo quisieron pero que bueno que Elara lo defiende
Jesus Castro Montero
Los gemelos de quien son hijos si no son de Elara de donde provienen esra interesante esta novela
Jesus Castro Montero
Así se hace gemelos apoyar a la familia es lo primero
Jesus Castro Montero
Carolina Ana ya estoy de acuerdo con tigo yo también soy de la tercera edad y entiendo muy bien esta novela maravillosa no critiquen si no les gusta busquen otra y emigren dejen lerla a otras como yo que si me gusta gracias escritora /Left Bah!/
Jesus Castro Montero
La historia está muy buena y nada se ha ido al carajo hay que leerla bien para entenderla escritora no hagas caso hay personas más intencionadas qye solo saben criticar
Jesus Castro Montero
Victoria por que no te diste cuenta qye Christian era un desgraciado te engaño con otra mujer y tubo hijos ahora que pasará no he dejado de leer esta hermosa novela me tiene atrapada de principio a fin
Anonymous Carmen diaz
Y si seguro abra otras con todos estos personajes gracias por compartirla escritora
Anonymous Carmen diaz
Me gustó aunque aparentemente personajes no totalmente descritos pero será saga por lo que veo da pie a otras por esos puntos que no se aclaran gracias escritora
Jesus Castro Montero
Los padres de Christian donde están sobretodo la madre por que el padre está pero la madre pobre Killian enterarse de todo lo que hizo su oadre por la ambición del dinero y Victoria soporto todo eso que varvaridad 👫👫👫👪👪
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