Ella es Hanna bianco tiene 20 Años de edad estudia diseño de modas, es hermosa, dulce y valiente, vive con su madre Ana Bianco que está muy enferma, razón por la cual Hanna a tenido que dejar los estudios de lado para trabajar. Ella tiene dos trabajos en el día en una cafetería y en la noche es mesera en un antro y así comprarle las medicinas a su mamá ya que su padrastro que se encargaba de los gastos lo mataron hace un año, era policía y se metió en negocios turbios.
ella lo quería mucho.
Su vida cambiará cuando a su vida llegue Luciano Santini un poderoso jefe de la mafia, el tiene 26 Años , es Arrogante, frío y mujeriego también está acostumbrado a que ninguna mujer le diga que no, por eso cuando Hanna lo aga será capaz de secuestrarla. Acompañame en esta historia.
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La señora de esta casa.
Hanna.
Mi padre se para frente a Luciano y le dice.
Sergio: Así que usted quiere algo serio con mi hija, y que le hace pensar que lo que hizo que usted se alejara, no lo hará de nuevo.
Luciano: Señor Sergio, ya me volvieron a amenazar y esta vez no voy a permitir que me separen de su hija, esa es otra razón por la que quiero que viva conmigo, la amenazaron y no sé quién está detrás de todo esto.
Luciano me mira y sonríe, luego continúa.
Luciano: Teniéndola cerca la podré cuidar, a donde yo vaya irá ella, no pienso dejar que me separen de su hija la amo.
Sergio Bartoli: Sabe usted lo mucho que sufrió mi princesa, sabe lo que nos costó que volviera a dormir tranquila, mi hija lo perdonó y eso lo debo respetar, pero si la vuelve a lastimar, te voy a pegar un tiro en medio de las cejas, Luciano Santini.
Luciano: Puede estar tranquilo, eso no pasará yo amo a mi hermosa. Y esta vez que estemos juntos es para siempre.
Mi padre se acerca a Luciano y le dice:
Sergio: Tienes mi permiso, pero primero, se le acerca a Luciano y lo golpea tirándolo al suelo, ahora sí, ya tiene mi bendición.
Corro al lado de Luciano.
Hanna: Mi amor, ¿estás bien?
Luciano: No fue nada princesa, supongo que me lo merecía.
En eso suena el teléfono de Luciano y escucho que él dice.
Luciano: Quién eres, da la cara, a ella nunca la tendrás, primero te mato, juro que cuando te encuentre, desearás no haber pronunciado su nombre nunca. Y corta.
Hanna: Que sucede Amor le pregunto, con curiosidad.
Luciano: Es ese desgraciado otra vez, sabe que estamos aquí, dice que por no dejarte te harán... no importa no dejaré que nada te pase.
Santiago: Quién puede ser tan estúpido para amenazar a ,Hanna Bartoli. Tranquila mi pequeña, nadie te tocará un dedo, lo prometo, mandaré a mis hombres que te cuiden veinticuatro, siete.
Por ahora debo irme Tania y yo... debemos ir al médico.
Hanna: Que le sucede a Tania, mi Santi, está enferma, dónde está, quiero verla.
Santiago: Tranquila pequeña, Tania está más que bien, vas a ser tía.
Hanna: ¿¡Que!? ¡¡sí!! Felicidades, hermanito, voy a ser tía que bueno, me da alegría que dos de mis personas favoritas estén juntos felices y vayan a ser papás siii!.
Abrazo a mi hermoso hermano.
Hanna: Cuídala mucho Santi, luego hablaré con la mala amiga de Tania por no decirme.
Hago un puchero y cruzo los brazos.
Hanna: Sí, como ahora ya tienes a Tania, yo pasé ¿a dónde? Al último, digo y me pongo como niña pequeña.
Santi me abraza y me da vueltas.
Santiago: Eso nunca, tú serás siempre mi pequeña princesa y la niña de mis ojos hermanita, te amo.
Hanna: Y yo a ti mi Santi. Tengo al hermano más guapo de todo el mundo.
Nos despedimos y nos vamos rumbo a la mansión de Luciano, en el camino Luciano llama a alguien y le dice
Luciano: ¿Ya todo está preparado? Voy en camino con la reina y todo tiene que estar perfecto.
Y ya vez que si cumplí mi promesa, recupere a la señora, espero ya me perdones y corta.
Lo miro y le pregunto quién era amor, él me responde.
Luciano: Era Mario, este tiempo solo me habla lo justo y necesario hasta que te recuperara y volvieras a ser la señora Santini.
Hanna: Sí, río y le digo, me alegra saber que tengo a alguien que se preocupó por mí.
Luciano: Amor no tienes uno, tienes tres Teresa y yo que soy el que más te ama ...
Hanna: ¿Y dónde dormiré amor en tu Habitación?, le pregunto y alzo una ceja.
Luciano: Amor, quiero que sepas que Carola nunca tocó nuestra cama, yo la saqué a la calle, ni ella ni otra mujer ha estado en esa cama, pero igual Mario insistió y saco todos los muebles de la habitación, todo está nuevo, eso era lo que le estaba preguntando.
Hanna: Creo que deberías de subirle el sueldo a Mario. Le digo con una sonrisa traviesa.
Él a cada rato me tomaba la mano y la besaba y así pasamos todo el camino hasta llegar a la mansión.
Admito que me dio nostalgia recordar lo que viví aquí, lo bueno y lo malo, la alegría y el dolor, al llegar Mario me recibió con un saludo de manos, yo lo abrase muy fuerte, lo extrañe tanto, Luciano carraspeó y yo le di un codazo , luego Tere me abrazo con lágrimas en los ojos y me dijo:
Teresa: Niña volvió, no sabe el gusto que me da, está muy hermosa niña Hanna.
Hanna: Gracias Tere tú también estás guapísima. Luciano les dice a todos.
Luciano: Algunos conocen a Hanna, que es esta maravillosa mujer a mi lado y otros no, para los que no la presento, ella es mi mujer y señora de esta casa, lo que ella diga se hará hagan de cuenta que Soy yo. Cualquier orden que ella de, tiene que ser acatada, el que no esté de acuerdo se puede retirar.
Se para enfrente de ellos y los mira, serio y dice.
Luciano: Quiero que vigilen la entrada y salida siempre, ella no puede salir sin protección, así ya tenga algunos hombres vigilándola no es suficiente.
Cualquiera que la mire de manera lasciva se muere... Ah, y un consejo no le hagan perder la paciencia o ella misma les regalará una bala.
Me toma en brazos y vamos besándonos hasta llegar a nuestra habitación.
Pero en fin tuvo buen final