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El Pequeño Heredero Que Domó Al CEO

El Pequeño Heredero Que Domó Al CEO

Status: Terminada
Genre:CEO / Madre soltera / Hijo/a genio / Completas
Popularitas:2.5k
Nilai: 5
nombre de autor: patricia sinisterra

Valentina Ríos huyó de la ciudad cinco años atrás con el corazón destrozado y un secreto que jamás pensó revelar.
Ahora ha regresado con su pequeño hijo, Leo, decidida a comenzar una nueva vida.

NovelToon tiene autorización de patricia sinisterra para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 23 — La verdadera historia

Adrián permanecía inmóvil frente a Valentina.

El mensaje seguía abierto en su teléfono.

“Pregúntale a Valentina qué ocurrió la noche antes de que se fuera.”

Durante unos segundos, ninguno habló.

Valentina notó inmediatamente que algo había cambiado en su expresión.

—¿Qué sucede?

Adrián levantó el teléfono.

—Me enviaron esto.

Valentina leyó el mensaje.

Su rostro perdió el color.

—Yo sabía que algún día llegaríamos a este momento.

Adrián frunció el ceño.

—¿Qué significa eso?

Valentina respiró profundamente.

—Que hay algo que nunca te conté.

El silencio se volvió pesado.

—Entonces cuéntamelo ahora.

Valentina miró a Victoria, a Esteban y a Daniel.

—Necesito hacerlo a solas contigo.

Adrián asintió.

Ambos salieron de la biblioteca.

 

Valentina se detuvo frente a una ventana.

—La noche antes de irme recibí una visita.

—¿De quién?

—De tu padre.

Adrián quedó sorprendido.

—¿Mi padre fue a verte?

—Sí.

—¿Dónde?

—En el apartamento donde vivía en aquel momento.

Adrián intentó recordar.

—¿Qué quería?

Valentina bajó la mirada.

—Me dijo que sabía que estaba embarazada.

Adrián sintió un nudo en el pecho.

—¿Y qué más?

—Me dijo que no podía quedarme contigo.

—¿Por qué?

—Porque alguien estaba planeando utilizar al bebé para tomar el control de la empresa.

Adrián permaneció en silencio.

—Tu padre me pidió que desapareciera —continuó Valentina—. Pero no lo hizo como una amenaza.

—¿Entonces cómo?

—Me ofreció protección.

Adrián frunció el ceño.

—¿Protección?

—Sí. Me dijo que si permanecía en la ciudad, alguien podía encontrarme.

—¿Quién?

—Nunca me dijo el nombre.

Adrián dio un paso hacia ella.

—¿Y por qué no me buscaste?

Los ojos de Valentina se llenaron de tristeza.

—Porque esa misma noche recibí una llamada.

—¿De quién?

—De un hombre.

Valentina cerró los ojos.

—Me dijo que si intentaba acercarme a ti, tú pagarías las consecuencias.

Adrián apretó la mandíbula.

—¿Y tú le creíste?

—Sí.

—¿Por qué?

—Porque me envió una fotografía tuya saliendo de la empresa.

Adrián se quedó callado.

—Sabía dónde estabas, dónde trabajabas y con quién te reunías. Después me envió una segunda fotografía.

Valentina miró hacia la puerta.

—Era una fotografía de mi padre.

Adrián comprendió.

—Te estaban vigilando.

—Sí.

 

Valentina continuó relatando aquella noche.

—Tu padre me entregó dinero y documentos para comenzar una nueva vida.

—¿Lo aceptaste?

—Sí.

Adrián bajó la mirada.

Durante años había pensado que Valentina simplemente lo había abandonado.

Ahora comprendía que había sido diferente.

—¿Por qué nunca me dijiste que mi padre te ayudó?

—Porque antes de irme me pidió que no lo hiciera.

—¿Por qué?

Valentina negó.

—No lo sé.

Adrián permaneció en silencio.

Entonces recordó la carta encontrada en la caja de seguridad.

“No confíes ciegamente en Sebastián. Pero tampoco confíes en aquellos que lo señalan demasiado rápido.”

Su padre había sabido que la verdad algún día saldría a la luz.

—Hay algo más —dijo Valentina.

Adrián levantó la mirada.

—¿Qué?

—Antes de marcharme, vi a alguien salir del despacho de tu padre.

—¿A quién?

—A Sebastián.

Adrián se quedó inmóvil.

—¿Estás segura?

—Sí.

—¿Qué llevaba?

—Una carpeta.

—¿De qué color?

—Negra.

Adrián recordó inmediatamente la carpeta encontrada en la caja de seguridad.

—¿Qué ocurrió después?

—Sebastián me vio.

Adrián abrió los ojos.

—¿Y qué hizo?

—Me dijo que no debía preocuparme. Que todo estaba controlado.

—¿Le creíste?

—En ese momento, sí.

 

Adrián se pasó una mano por el rostro.

—Entonces Sebastián estuvo allí la noche que te fuiste.

—Sí.

—Y sabía que estabas embarazada.

Valentina asintió.

—Sí.

—¿Por qué no me lo dijiste antes?

—Porque no tenía pruebas.

Adrián respiró profundamente.

—Ahora sí.

—¿Qué quieres decir?

—La fotografía.

Valentina comprendió.

La imagen de Sebastián junto a su padre y Esteban.

El mismo día en que Leo nació.

—Todos estuvieron involucrados —murmuró.

—Quizá —respondió Adrián—. Pero todavía no sabemos quién dirigía todo.

 

Regresaron a la biblioteca.

Esteban se levantó inmediatamente.

—¿Qué ocurrió?

Adrián colocó sobre la mesa la fotografía de su padre.

—Valentina vio a Sebastián la noche que abandonó la ciudad.

Esteban miró a Sebastián.

—¿Es cierto?

Sebastián permaneció callado.

—Responde —ordenó Adrián.

Finalmente, Sebastián habló.

—Sí.

Valentina lo miró.

—¿Por qué estabas allí?

—Porque tu padre me pidió que te vigilara.

—¿Para protegerme?

Sebastián asintió.

—Sí.

Adrián soltó una risa amarga.

—Todos dicen que estaban protegiendo a alguien.

Sebastián lo miró.

—Porque era verdad.

—Entonces dime quién estaba detrás de todo.

Sebastián negó.

—No puedo.

—¿Todavía tienes miedo?

—Sí.

Adrián se acercó.

—¿De quién?

Sebastián respondió en voz baja:

—De mi propio padre.

La habitación quedó en silencio.

Valentina comprendió.

—¿Mauricio Ferrer?

Sebastián asintió.

—Tu padre trabajaba con él —dijo Adrián.

—Al principio.

—¿Y después?

—Se convirtieron en enemigos.

Esteban intervino.

—Porque Mauricio quería algo que tu padre jamás estuvo dispuesto a entregar.

Adrián preguntó:

—¿Las acciones de Leo?

Esteban negó.

—Algo más importante.

—¿Qué?

Esteban miró a Victoria.

Ella cerró los ojos.

—La información.

Adrián frunció el ceño.

—¿Qué información?

Victoria respondió:

—Tu padre descubrió que Montenegro Group tenía un fondo secreto.

—¿Un fondo?

—Una reserva creada décadas atrás para proteger la empresa en caso de una crisis.

Esteban añadió:

—Y ese fondo no pertenecía completamente a tu padre.

Adrián entendió.

—Pertenecía a la familia Ríos.

Valentina abrió los ojos.

—¿A mi familia?

Victoria asintió.

—Sí.

 

La verdad comenzó a encajar.

La familia de Valentina tenía una conexión con Montenegro Group mucho más profunda de lo que todos habían imaginado.

El nacimiento de Leo no había creado el conflicto.

Lo había reactivado.

—Entonces Leo tiene derecho a las acciones —dijo Valentina.

—Y a ese fondo —respondió Esteban.

Adrián miró a su hijo a través de la ventana de la biblioteca.

Leo estaba jugando en el jardín.

—Todo esto comenzó antes de que él naciera.

—Sí —dijo Victoria.

Adrián apretó los puños.

—¿Y mi padre quería protegerlo?

—Sí.

—Entonces alguien decidió eliminar todas las pruebas.

Esteban asintió.

—Y utilizó a Sebastián.

Sebastián bajó la mirada.

—Yo cometí errores.

Adrián lo observó.

—¿Qué hiciste?

—Entregué información.

Valentina se quedó inmóvil.

—¿A quién?

Sebastián respiró profundamente.

—A Mauricio Ferrer.

 

En ese instante, el teléfono de Adrián vibró.

Un mensaje.

“Ahora ya conoces la verdadera historia.”

Adrián respondió:

“¿Qué quieres?”

La respuesta llegó segundos después.

“Que dejes de buscarme.”

Adrián escribió:

“¿Y si no lo hago?”

Esta vez tardaron más en responder.

Finalmente apareció un último mensaje:

“Entonces conocerás la parte de la historia que tu padre nunca quiso contar.”

Adrián sintió un escalofrío.

Debajo apareció una fotografía.

Era una imagen antigua de Valentina.

Pero no estaba sola.

A su lado aparecía un hombre.

Adrián acercó la fotografía.

Valentina palideció al verla.

—¿Quién es él? —preguntó Adrián.

Ella tardó varios segundos en responder.

—No lo sé.

Adrián la miró sorprendido.

—¿Nunca lo habías visto?

Valentina negó lentamente.

—No.

Entonces observó un pequeño detalle en la imagen.

El hombre llevaba un anillo con el escudo de Montenegro.

Victoria vio la fotografía.

Su rostro cambió por completo.

—Ese hombre…

Adrián la miró.

—¿Lo conoces?

Victoria dio un paso hacia atrás.

—Sí.

—¿Quién es?

Victoria tragó saliva.

—Es el hermano de tu padre.

Adrián quedó paralizado.

—Mi padre nunca tuvo un hermano.

Victoria negó con la cabeza.

—Eso es lo que todos creen.

La habitación quedó en silencio.

Y entonces Victoria dijo algo que cambió completamente la historia:

—Tu tío no murió hace cinco años.

Continuará…

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Eliana Angulo
me gustó tu novela.. te felicitó
Maria Garcia
muy buena su novela
🥀 ✨ 𝓟𝓪𝓽𝓻𝓲𝓝𝓸𝓿𝓪 ⋆: Gracias por este apoyo tan lindo... Me motiva muchísimo 💙 te invito a leer otras mis novelas
total 1 replies
Eliana Angulo
Leo es increíble... niño muy inteligente.. tiene la fe más fuerte🥹
🥀 ✨ 𝓟𝓪𝓽𝓻𝓲𝓝𝓸𝓿𝓪 ⋆: ¡Totalmente de acuerdo! Su fe y su valentía lo hacen especial, vienen momentos hermosos con él
total 1 replies
Eliana Angulo
lo explica todo.. estaba planeado desde antes😱
Eliana Angulo
Quién les manda las advertencia... será un amigo o enemigo... necesito saberlo ya🤭
Eliana Angulo
tiene dos caminos para recuperar a Leo o perderlo todo...la tensión está al máximo y cada frase me hace querer saber más👏👏
🥀 ✨ 𝓟𝓪𝓽𝓻𝓲𝓝𝓸𝓿𝓪 ⋆: Me alegra muchísimo que te atrape.. Cada decisión cuenta y el destino de Leo está en juego… ¡sigue leyendo!😉
total 1 replies
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