Ella es la hija de un General, es capaz, es inteligente, Pero todos ven que ser mujer es su única debilidad.
Pero ella demostrará lo contrario.
*Esta novela pertenece a un mundo mágico*
**Todas las novelas son independientes**
NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Beso
Emma y Jared siguieron discutiendo..
—Tiene usted un problema, su gracia.
—Varios, según mi hermano.
—Su hermano parece un hombre sensato.
—No se lo diga. Arruinaría nuestra relación.
Emma soltó una risa involuntaria.
Jared aprovechó aquel instante para acercarse un poco más.
Ella levantó la barbilla.
—No confunda mi buen humor con una invitación.
—Jamás me atrevería.
—Está a punto de hacerlo.
—Probablemente.
Emma negó con la cabeza.
Y entonces decidió que ya había soportado suficientes provocaciones.
Lo sujetó por las solapas de la chaqueta y lo hizo retroceder hasta que su espalda quedó contra la pared.
Jared levantó las cejas.
Por primera vez desde que había entrado en la oficina, parecía genuinamente sorprendido.
Emma se acercó a su oído.
—Escúcheme bien, duque Kovacic.
Su voz se volvió suave.
Demasiado suave.
—Si no quiere perder alguna parte del cuerpo, no vuelva a tocarme de esa manera sin mi permiso.
Jared permaneció inmóvil.
Después sonrió lentamente.
—¿De qué parte estamos hablando exactamente?
Emma apretó los labios.
—De la que me resulte más conveniente.
—Qué alivio. Por un momento pensé que iba a perder algo importante.
Ella se apartó apenas para mirarlo.
—No me tiente.
Jared levantó ambas manos, como si se rindiera.
—Jamás, capitana.
Emma soltó sus solapas.
—Excelente. Ahora salga de mi oficina.
Se dio la vuelta.
Y cometió el error de creerle.
Porque Jared Kovacic podía ser muchas cosas, pero no era un hombre que abandonara una oportunidad sin al menos intentar convertirla en una historia que recordar.
Cuando Emma dio un paso hacia el escritorio, él la sujetó suavemente de la mano y la atrajo hacia sí.
Ella se volvió, sorprendida.
Jared la besó.
No fue un beso tímido.
Tampoco fue una de aquellas aproximaciones ceremoniosas que Emma había visto en los bailes de la nobleza, donde los caballeros parecían más preocupados por la inclinación correcta de la cabeza que por la mujer que tenían delante.
Fue un beso impulsivo, lleno de energía y de una tensión que llevaba días acumulándose entre ambos.
Jared había imaginado que Emma se apartaría inmediatamente.
Que le daría una bofetada.
Que lo llamaría imbécil y le exigiría que abandonara el palacio.
No había descartado la posibilidad de terminar con una espada en el cuello.
Lo que no había imaginado era que ella le correspondiera durante aquellos primeros instantes.
Ni que, cuando finalmente se separaron, encontrara una daga apoyada contra su garganta.
Jared bajó lentamente la mirada.
La hoja brillaba bajo la luz de la ventana.
Emma lo observaba con los ojos encendidos.
—Si alguien se entera de esto, le cortaré algo..
Jared parpadeó.
Después soltó una carcajada.
—¿Algo?
Emma presionó la daga apenas lo suficiente para recordarle que no estaba bromeando.
—No me obligue a especificarlo.. o a dejarlo sin herederos.
—Capitana, debo decir que jamás había recibido una declaración de afecto tan conmovedora.
—No era una declaración de afecto.
—Por supuesto que no.
—Era una amenaza.
—La más romántica que he recibido en mi vida.
Emma apartó la daga.
Jared seguía sonriendo.
Aquello la irritó.
La irritó porque había esperado encontrarlo asustado, arrepentido o, al menos, un poco preocupado.
En cambio, parecía encantado.
Como si hubiera conseguido exactamente lo que deseaba.
—Es usted un idiota..
—Y usted acaba de besarme de vuelta.
Emma se quedó inmóvil.
[Oh, no.]
Jared inclinó ligeramente la cabeza.
—¿Va a negarlo?
Emma lo miró durante un largo instante.
Después guardó la daga.
—No.
La sonrisa del duque desapareció apenas, sustituida por una expresión de genuina sorpresa.
Emma se acercó a él.
—No voy a negarlo.
[No me va a ganar maldito duque]
Le tomó la chaqueta, tiró suavemente de él y lo besó.
Esta vez fue ella quien decidió cuándo acercarse.
Ella quien eligió la intensidad.
Y ella quien se apartó primero, dejando a Jared completamente desconcertado.
El duque la observó como si acabara de descubrir que el mundo era un lugar mucho más interesante de lo que había creído.
—Vaya..
Emma sonrió.
—¿Qué ocurre, su gracia? ¿Ha perdido la capacidad de hablar?
Jared soltó una risa baja.
—Estoy considerando seriamente la posibilidad de convertirme en un delincuente habitual si eso significa que tendré más oportunidades de verla.
Emma le dio un pequeño empujón en el pecho.
—No se atreva.
—¿A besarla?
—A convertirse en delincuente.
—Ah. Eso parece considerablemente más difícil de prometer.
Emma negó con la cabeza.
Y, por primera vez desde que lo conocía, no sintió deseos de echarlo de la habitación.
Aquello era preocupante.
Muy preocupante.
Eso quiere decir que ya no serán de Época Antigua???😨😨😨
Yo espero con ansias historias del Reino Mágico donde hay Cambia Formas (disculpr olvide el nombre).