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SOY LA VERDADERA HEREDERA - RENACIDA PARA VENGARME

SOY LA VERDADERA HEREDERA - RENACIDA PARA VENGARME

Status: En proceso
Genre:Amor-odio / Reencarnación(época moderna)
Popularitas:47.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Adriánex Avila

Gala Ponce murió sola, atropellada en una calle oscura, huyendo de un esposo que la despreciaba, de una hermana que la destruyó y de una familia que nunca la quiso.

Pero el destino le dio otra oportunidad.

Despertó diez años atrás, en la piel de la joven ingenua que alguna vez fue, con todos los recuerdos de la tragedia que estaba por venir. Esta vez, no permitirá que la manipulen. No dejará que la casen a la fuerza. No dejará que la atropellen.

Pero lo que Gala no sabe es que el hombre que más la odió —ese esposo frío y despiadado que la convirtió en prisionera— fue también el único que lloró su muerte.

Y cuando él descubra la verdad... ya no habrá vuelta atrás.

Porque a veces, el peor enemigo es también el único que puede salvarte.

NovelToon tiene autorización de Adriánex Avila para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 4

Pov. Boris Ricci

La puerta se abrió sin previo aviso, y Jorge Lima irrumpió en mi oficina como un toro en una cristalería. Su rostro, normalmente relajado y sonriente, estaba desencajado. El pánico bailaba en sus ojos.

—¡Boris, hermano, te juro que no sabía nada! —exclamó, dejándose caer en una de las sillas frente a mi escritorio—. No tengo idea de quién pudo ser tan valiente —o tan estúpido— como para drogarte en mi hotel y meterte con una desconocida.

—¿Ya revisaste las cámaras? —pregunté, mi voz plana.

—¡Cada una de ellas! He estado toda la maldita noche y mañana revisando los archivos. No hay nada. Cero. Es como si esa mujer hubiera aparecido de la nada y desaparecido en el aire.

—Muestra.

Jorge me pasó su tableta con los registros. Revisé los archivos, las fechas, las horas. Todo estaba en orden... demasiado en orden. Como si alguien hubiera limpiado cuidadosamente cualquier rastro.

—Hay algo más —dijo Jorge, su voz temblorosa—. Dos alertas de hackeo al sistema de seguridad. Una a las 7:00 de la mañana. Otra a las 9:00 de la mañana. IP desconocida. No rastreable.

Mi sangre se heló. Luego, algo extraño ocurrió: una emoción que no esperaba.

Admiración.

Alguien había planeado esto con meticulosidad quirúrgica. Una mente brillante, metódica. Alguien que sabía cómo moverse en las sombras sin dejar huella. Alguien que no quería ser encontrado.

—Entonces —dije lentamente, mis dedos tamborileando sobre la mesa—. No solo fue una mujer que se desvaneció. Fue una mujer con recursos. Con habilidad. Con un plan.

—Exacto —Jorge se pasó las manos por el cabello, despeinado y nervioso—. ¿Qué clase de persona tiene acceso a un hacker tan bueno? ¿Y por qué querría ocultar su presencia si, supuestamente, fue ella quien te tendió la trampa?

No respondí. Porque no tenía respuesta. Y ese era el problema.

En ese momento, la puerta se abrió de nuevo. Esta vez, la invasión fue más bienvenida.

—¡Hermano! —Eliana entró con su energía habitual, pero su sonrisa se congeló al ver la tensión en el ambiente—. ¿Qué pasa? ¿Por qué tienes esa cara de perro enfadado?

—Nada que te importe —respondí, pero ella ya estaba a mi lado, su teléfono en la mano.

—Hablando de que no me importa... ¿dónde estuviste anoche? Te llamé como diez veces y no contestaste. Me preocupé.

—Estaba ocupado.

—Ocupado, dice —resopló—. Por eso abrí un canal en tu cámara frontal para ver qué estabas haciendo. No te preocupes, no vi nada comprometedor. Solo vi el techo del hotel Majestic. Así que deduje que estabas dormido y me tranquilicé.

Mi cuerpo se tensó.

—¿A qué hora fue eso?

Eliana revisó su teléfono.

—A las 10:00. Justo antes de que me durmiera, ¿por qué?

No respondí. Me giré hacia Jorge.

—¿A qué hora fue el hackeo de tu sistema?

Jorge ya estaba revisando su teléfono.

—El primero fue a las 8:00. El segundo a las 7:00 de la mañana.

Las piezas comenzaron a encajar. Un rompecabezas que se armaba lentamente en mi mente.

—Entonces... —Eliana habló primero, su intuición siempre aguda—. El hackeo ocurrió antes de que tú llegaras al hotel. Y otra vez después de que te fueras.

—Pero no hubo hackeo durante la noche —dije, completando el pensamiento.

—La persona que hizo esto —continuó Eliana, sus ojos brillando con emoción— no quería que nadie supiera que estuvo allí. Ni siquiera tú. Eso explica por qué borró su entrada y su salida.

—Pero entonces... —Jorge frunció el ceño—. ¿Quién llamó a los reporteros? Porque alguien los llamó. Yo revisé el registro de llamadas anónimas del hotel y hubo una a las 6:00 de la mañana, justo antes de que llegaran.

El silencio se cernió sobre nosotros. Las piezas del rompecabezas estaban ahí, pero faltaba la imagen central.

—Hay dos personas en esta historia —dije finalmente—. La mujer que pasó la noche conmigo. Y la persona que planeó el escándalo.

—Y no son la misma —concluyó Eliana.

Me puse de pie de un salto. Algo en mi interior se había encendido. No era furia, como esperaba. Era... curiosidad. Un deseo casi obsesivo de entender. De encontrar respuestas.

—Lorgio —llamé, y mi asistente entró con la rapidez de siempre—. Quiero que busques en las cámaras de las calles aledañas al hotel. Cada persona que pasó cerca desde las 7:00 de la noche hasta las 8:00 de la mañana. Cruza esa información con los horarios de los hackeos y con los movimientos de los Ponce en esos días.

—¿Los Ponce? —Eliana levantó una ceja.

—Alguien quiere que me case con esa familia. Alguien está moviendo hilos. Y no me gusta que jueguen conmigo sin que yo lo sepa.

Lorgio asintió y salió como un rayo. Eliana se quedó mirándome, sus ojos curiosos.

—Sabes, hermano —dijo, inclinándose hacia mí—. Podrías haber llevado esto a la policía. Denunciar un complot. Pero en lugar de eso, estás siendo sigiloso. Muy sigiloso. —Una sonrisa juguetona se dibujó en sus labios—. ¿Será que la mujer fantasma te ha llamado la atención?

No respondí. Pero por dentro, supe que tenía razón.

No solo quería atrapar a los culpables.

Quería encontrarla a ella.

1
Rossana🥰
Boris UD hizo algo, aún falta q lo hablen, pero, UD le debe una disculpa, xq ambos fueron, usados , drogados, víctima de una maldad sin medida,
Rossana🥰
así es, levántese xq merece justicia, aunque no solo es UD q tiene una oportunidad, Boris también, x su comportamiento, pero, el también, hay q cobrarle x q te hizo
Rossana🥰
es una manera elegante de saber el nombre del q se está oponiendo
Rossana🥰
Boris, sí ella no hace todo lo q hizo, la historia sería otra, y es x la forma q actúa UD, no sería capaz de creer y vendría el maltrato psicológico y emocional
Rossana🥰
cómo le habla, es muy intimidante, y se ve así, como el verdugo
Vianey Hernandez Ortiz
Que el abogado no fué a entregarle la herencia a Gala??, la cual no se le había entregado hasta ahora por la querella que alguien puso en contra de Gala🤷🤷 Pero él está ahí para hacer la entrega 🤔🤔
Vianey Hernandez Ortiz
Esto está cada vez más misterioso 🤔🤔🤔
Johann
🤭🤭🤭🤭
Johann
👏👏👏👏
Johann
🤔🤔🤔🤔
Vianey Hernandez Ortiz
Ay Boris aunque te hagas el frío, ya estás ardiendo por Gala🤭🤭🤭
Nancy Parraga
Que irá hacer Boris con las mentiras de los ponces?
ya quiero leer que va a pasar con la intrigosa de Elia
Nancy Parraga
Nos corto en lo mejor 😂😂😂
Vianey Hernandez Ortiz
Será que Boris recuerde en algún momento??🤔🤔🤔
Nancy Parraga
bien Boris has que esos desgraciados le entreguen lo que le corresponde a Gala
Nancy Parraga
Esa víbora 🐍 es una desgraciada quiere quedarse con la herencia de Gala que gente más hdp
Nancy Parraga
Ahora ya ellos saben la verdad y quién los drogo
Elvira Fretes
emocionante ❤️, esa cena será épica 😂😂
Kely Medina
Dios esto se ba poner de infarto ba correr sangre
Elvira Fretes
seguro fue Elia y quizás en complot a sus padres y hermanos
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