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PERDERLO TODO Sin Ti, GANARLO TODO Contigo.

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Status: Terminada
Genre:Autosuperación / Mafia / Amor prohibido / Completas
Popularitas:301.6k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Adriánex Avila

Un golpe familiar, una traición lleva a Maya Velini a la quiebra, literal casi a la calle. Pero un hombre más que peligroso le propone un trato. Un matrimonio, la Joven rica de apellido aristocrático lavaría la sangre de un mafioso salido de la nada. Dante Caruso

¿Quien gana? ¿Quien pierde?

NovelToon tiene autorización de Adriánex Avila para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 24 EL GOLPE Y LA RESPUESTA

La noche del operativo, la mansión Carusso parecía suspendida en el tiempo.

Maya estaba sentada en la biblioteca, con las piernas recogidas bajo el cuerpo y los ojos fijos en el teléfono que descansaba sobre la mesa. No sonaba. Llevaba dos horas así, desde que Dante y su padre habían salido hacia el puerto. Dos horas de silencio, de oscuridad, de una espera que le royía las entrañas.

Elsa entró con una bandeja de té que Maya no había pedido.

—Señora, debe comer algo —dijo el ama de llaves, dejando la bandeja sobre la mesa con un gesto que no admitía réplica.

—No tengo hambre.

—No se trata de hambre. Se trata de mantener la cabeza fría. El señor Carusso no querría volver y encontrarla desmayada por el estrés.

Maya levantó la vista. El moretón de Elsa había cambiado de color: ahora era un círculo violáceo con bordes amarillos, como una flor marchita. La mujer llevaba días sin quejarse, sin pedir un día libre, sin mostrar ningún signo de debilidad.

—Elsa —dijo Maya—. ¿Tienes miedo?

Elsa se quedó quieta un momento. Luego, lentamente, asintió.

—Sí, señora. Tengo miedo. Pero no por mí. Por él. Por el señor Carusso.

Maya frunció el ceño.

—¿Por qué? Él sabe lo que hace.

—Eso es lo que me asusta —respondió Elsa, con una voz que apenas era un susurro—. Desde que usted llegó, él ha cambiado. Antes era frío, calculador, siempre midiendo cada paso. Ahora… ahora se arriesga. Arriesga demasiado. Y todo por protegerla a usted.

Elsa se giró y salió de la biblioteca antes de que Maya pudiera responder.

Maya se quedó mirando la puerta cerrada, con el té enfriándose sobre la mesa y el teléfono mudo bajo sus dedos.

Todo por protegerla a usted.

La frase le resonó en la cabeza como una campana.

*_*

En el puerto, la noche era otra.

Dante y Alessandro avanzaban entre las sombras de los contenedores, con los pasos amortiguados por el asfalto mojado de la llovizna reciente. El almacén del puerto norte se alzaba frente a ellos, una mole gris de hormigón armado con una puerta metálica que parecía capaz de resistir un misil.

—Ahí está —susurró Alessandro, señalando una pequeña puerta lateral, casi invisible entre las sombras—. Esa es la entrada de servicio. Mi padre la mandó construir para emergencias. Mateo no sabe que existe.

—¿Cómo puede no saberlo? —preguntó Dante, con los ojos recorriendo el perímetro en busca de guardias.

—Porque mi padre no confiaba en él. Nunca. Desde que éramos jóvenes, sabía que Mateo era un oportunista. Me lo dijo en su lecho de muerte: "Cuidado con tu hermano, Alessandro. No es de fiar." Yo no le hice caso. Lo quise, a pesar de todo. Y mírame ahora.

Dante no dijo nada. No era el momento para consuelos vacíos.

—Las llaves —dijo, tendiendo la mano.

Alessandro sacó un llavero del bolsillo interior de su chaqueta. No eran llaves normales. Eran piezas de metal antiguo, desgastadas por el tiempo, con una pátina que hablaba de décadas de uso.

—Son las originales —dijo, entregándoselas—. Mi padre las hizo forjar a un herrero artesano. No hay copias.

Dante tomó las llaves y se dirigió hacia la puerta lateral. Alessandro lo siguió, con el corazón latiéndole con fuerza en el pecho.

La primera llave entró en la cerradura con un clic metálico. La segunda, más pequeña, desactivó el sistema de alarma que Mateo había instalado años atrás. La tercera abrió la puerta.

—Adelante —susurró Dante, empuñando la pistola que llevaba en el cinturón.

Entraron.

El interior del almacén olía a humedad y a metal, a mercancía almacenada durante años y a algo más. Algo que Dante reconoció al instante: olor a cocaína sin procesar. Un aroma ácido, químico, inconfundible para quien había crecido en las calles donde esa mercancía circulaba como la sangre en las venas.

—Aquí —dijo Alessandro, señalando una fila de cajas de madera apiladas contra la pared—. Esas no deberían estar aquí. Este almacén era para productos legítimos: textiles, maderas, alimentos envasados. Esas cajas no coinciden con ningún envío registrado.

Dante se acercó a una de las cajas. Con la navaja que llevaba en el bolsillo, hizo palanca en la tapa. La madera crujió, las astillas volaron, y el interior quedó al descubierto.

Pacas. Pacas de polvo blanco envueltas en plástico transparente, apretadas unas contra otras como ladrillos de muerte.

—Mierda —murmuró Alessandro, retrocediendo un paso—. Es mucho. Es muchísimo.

—No es nada comparado con lo que mueve Mateo en otros almacenes —respondió Dante, sacando su teléfono y comenzando a tomar fotos—. Pero es suficiente. Suficiente para una orden de allanamiento. Suficiente para meterlo en la cárcel.

—¿Y tú? —preguntó Alessandro, con una mirada que mezclaba curiosidad y desconfianza—. ¿Cómo es que reconociste el olor?

Dante guardó el teléfono en el bolsillo.

—Porque yo también estuve en esto, señor Velini. Pero lo dejé. Hace años. No porque me volviera bueno, sino porque aprendí que el dinero fácil sale caro. Muy caro.

Alessandro lo miró un largo momento. Luego, lentamente, asintió.

—Quizá no seas tan mal tipo, Carusso.

—No le diga a nadie que dijo eso. Se arruinaría mi reputación.

Por primera vez en meses, Alessandro casi sonrió.

—Vámonos —dijo—. Ya tenemos lo que vinimos a buscar. No tentemos a la suerte.

Salieron del almacén como habían entrado: en silencio, entre las sombras, con los pasos medidos y la respiración contenida. El coche los esperaba a dos cuadras, con el motor encendido y Marco al volante.

Dante subió al asiento del acompañante y cerró la puerta.

—Llamen al abogado —dijo—. Mañana mismo presentamos la denuncia. Mateo Velini va a caer.

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Fly🦋
Será que Dante ai está enamorado de ella pero ella es una niña caprichosa ya como volvió a vivir bien se le sale lo riquilla pero bien que se aguantaba en donde vivía
Francisquitag
Excelente
Lennys Ariannys
excelente recomendado
Kelvis Rondon
Excelente
Kelvis Rondon
Me gustó mucho
La descargué y la lei en el tiempo que duró el tiempo sin luz
Gracias
Joanny Millán
❤️💯👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻💖❤️‍🔥🎉
Cliente anónimo
Muy buena historia, me gustó como pudiste hacer una narrativa muy buena: menos que si lo ve lo ve los comentarios que te hice, pero definitivamente me encantó el tipo de mafioso en común en la protección y todo lo que hizo desde que la conoció no fue una historia de Estocolmo, a contrario te felicito. Sigue por esta línea. Esta línea es buena. La demás en la de agentes de espías está historia si la saben desarrollar son un éxito y yo te deseo éxito. Gracias por excelente historia.
Cliente anónimo
Sigo lo que estoy leyendo, maya está en la galería con una copa de vino y meciendo al bebé de tres meses y Dante entra con una bolsa de paños y ella le dice que se durmió y él le dice que lo estuvo caminando una hora y se había dormido en el carro no entiendo dónde estaba el bebé con ella o con Dante además no estuvo dando una hora como que lo estuvo andando si el bebé tiene tres meses estas son cosas que nosotros no les Torres no entendemos pequeño error
Cliente anónimo
Y por qué ahora le preocupa si los papás están vivos si ella fue la que le dijo a Dante que lo dejara atrás o ya se le olvidó que le dijo que Elsa lo iba a cuidar que ya nos protegía no hombre
Cliente anónimo
Si en Meta dice que no pudo cumplir la promesa durante 30 años y Dante tenía 14, cuando mató al señor y yo quiere decir que Dante tiene 44 años son muchos y ella apenas tiene 22 tal vez 23 creo que fue lo que leí al principio. es un viejo para ella, le dobla la edad 20 años tal vez y 14 34, pues obvio 20 30, pero aquí como que los números no se dieron porque la foto de Dante se nota que es su nombre joven y un papi chulo así que No Se, pero como que no pegan las edades
Stella Vega
No entiendo, si Renata estaba en la mansión, como hizo Mateo para llevársela?
Roxana 🇦🇷
linda
Omis Mendoza
no me explico por qué los padres ojalá tengan poder dinero para gastar en cosas inecesaria por qué no enseñan a sus hijos hacer humilde y aprender a horrar para tiempos difíciles 🙏🙏 felicidades escritora es una excelente reflexión
Marifer Riera
bien
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
excelente
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
bueno lo único que no cuadro al final fue que bebió cuando estaba amamantando
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
no se me hace justo salió muy bien librada
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
esto no cuadra
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
malditas seguro la otra lea está pagando con el mismo dinero que le dieron para la supuesta enfermedad del padre ya vera 😡
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
bueno si la tiene agendada entiendo pero podría estar escribiendo de números diferentes miren que ahí cada loco obsesivo en este caso loca obsesiva pero ustedes me entendieron
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