El silencio en la Catedral no era de devoción, sino de asfixia. Frente al altar, dos herederos de familias rivales se miraban, no con amor, sino con el frío reconocimiento de quienes han sido convertidos en peones. Mientras el sacerdote iniciaba los votos, el peso del deber familiar sellaba un destino que ninguno de los dos eligió, transformando el día de su boda en el inicio de su mutuo cautiverio.
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Nadie te va a llevar, hijo
Pilar, ¿por qué me has seguido?, dijo Aldair, estaba muy contrariado.
Lo siento, es que te vi salir muy enojado y no quise que te pasara nada, Pilar se acercó y lo abrazó y juntos caminaron de regreso a casa.
Perdóname, amor, fui muy grosero contigo. No es que no quiera casarme lo que pasa es que es muy pronto para pensar algo así.
¿Se te hace muy pronto? Tenemos un año viviendo juntos.
Está bien, ¿te parece si hablamos de eso en otra ocasión?, por ahora necesito descansar, voy al cuarto a dormir.
Pilar se quedó parada viendo como su "esposo" se desaparecía de su vista.
"Tengo que hacer algo para que Aldair jamás se aleje de mi lado, no puedo permitirlo", dijo para sí misma.
Al día siguiente, muy temprano, mientras su esposo se fue a trabajar ella fue a visitar a un antiguo amigo.
¡Pilar, qué milagro! ¿Qué te trae por acá?, dijo Isaías sin ocultar su júbilo. Ellos se conocían desde hace mucho tiempo atrás, era el que le hacía los "favores" cuando algún chico no quería caer en sus brazos. Hijo de un brujo muy conocido por sus remedios tan extravagantes, pero a la vez eficaces.
Mira, a lo que vengo es a que me des un remedio para que mi esposo me ame tanto, que no quiera alejarse de mí ni por un momento, dijo Pilar, sin asomo de emociones en su rostro.
¿Sabes lo que me estás pidiendo?, dijo Isaías, un tanto asombrado por la petición de su amiga de años.
Por supuesto, ya estoy harta de que Aldair me dé largas para casarse conmigo.
Normalmente, estas pociones son letales si no se toman correctamente.
Le daré lo que me indiques, no más.
Hay algo más...
¿Qué cosa?, dijo ella sin darle mucha importancia.
No es cien por ciento segura, puede haber reacciones secundarias como perder la memoria en lapsos pequeños, o largos si la toma por muchos días.
Bueno, eso tampoco será problema, estoy segura de que haré todo lo que tú me indiques al pie de la letra.
Está bien, aclarado el punto, te daré esa poción, pero tendrás que esperarme algunas horas tengo que prepararla muy bien.
¿A qué horas quieres que vuelva?, daré un paseo por la ciudad.
Serán suficientes tres horas.
De acuerdo, al rato vuelvo.
Tres horas después...
¿Ya está la pócima?, dijo Pilar, nomás entrar.
Sí, pero como ya te dije, debes de tener mucho cuidado, cualquier mala reacción que veas, suspende de inmediato y ven a verme.
Ok.
Pilar salió muy contenta, por fin nada se interpondrá entre ella y su amado Aldair.
En otra parte del gran orbe, Rubén platicaba con Greysi, Astrid y Nidia.
Desde que Aldair se juntó con esa señora, ya no es el mismo. Hasta creo que se ha olvidado de nosotros, dijo.
Eso mismo he pensado yo, dijo Greysi, quien no entendía por qué Aldair se había olvidado de Natasha.
Yo creo que no está bien con ella, ellos viven en frente de mi casa y los he oído discutir en varias ocasiones, opinó Astrid con su voz tan perfecta como ella misma.
Pobre, tiene derecho a vivir, luego que Natasha se hizo "ojo de hormiga", y nadie la ha vuelto a ver.
En fin, ¿qué les parece si las invito a comer?, hay un lugar muy hermoso donde preparan una comida deliciosa, dijo Rubén, tratando de que las chicas se animaran un poco.
Todas tenían un trabajo estable y podían vivir con algunos lujos.
.
.
A la semana exacta, Natasha, el juez y la policía fueron a la casa de Rosario y Dante. Iban a recoger a Angelito a como diera lugar.
Vianey también acompañaba a Natasha, desde que se encontraran por casualidad en el súper, Natasha la tomó a su servicio.
Tocaron a la puerta, silencio; volvieron a tocar, al parecer no había nadie.
Como llevaban una orden y el juez iba con ellos, golpearon la puerta hasta que se abrió.
La casa estaba "completamente, vacía".
Natasha no podía creer lo que veían sus ojos.
¡Han huido, llevándose a mi hijo!, esto es inconcebible.
Una vecina salió, ellos vendieron la casa.
¿No sabe a dónde fueron?, preguntó el juez.
No, ellos tenían varias propiedades, pero nunca me dijeron la ubicación.
¿Hace cuánto se fueron?, preguntó el oficial.
Creo que hace tres días...
Entre ellos intercambiaron las miradas.
Montaron un operativo para buscarlos, revisaron palmo a palmo toda la ciudad, pero no los encontraron. Desgraciadamente, no lograron dar con su paradero.
Aeropuertos y estación de autobuses, fueron checados minuciosamente, sin resultados positivos.
Parecía que se los había "tragado la tierra".
Natasha se sentía mal porque no había podido recuperar al hijo que tuvo con Aldair.
Mientras que en un pueblo apartado de la civilización, pero no menos lujoso, Rosario, Dante y Angelito vivían con un perfil bajo para no llamar la atención de la gente. Nadie debía saber quiénes eran ellos.
*Flashback*
Una semana antes.
Hijo, tengo que decirte algo; tú sabes que te amo más que a nadie en la vida, y quisiera haberte tenido de mi vientre, pero desgraciadamente, no es así.
¿Qué dices, mamá?, susurró Angelito con esa voz tan dulce que siempre lo ha caracterizado.
Que tu padre y yo no somos tus padres biológicos, pero te amamos como si de verdad hubieras nacido de mí.
Entonces, Angelito abrazó a Rosario, llorando con ella.
Si tú quieres, te llevo con ella, en una semana vienen por ti y yo me voy a morir de dolor.
No, mamá, yo solo te conozco a ti, para mí, tú eres mi madre, no quiero separarme de ti jamás. Y tampoco quiero conocer a esa señora. Mamá, no dejes que me lleven, por favor.
Dante, que había permanecido en silencio, dijo de pronto.
Nadie te va a llevar, hijo. Preparemos las maletas, hablaré a un camión de mudanzas para que se lleven todos los muebles, pronto porque tenemos los días y las horas contadas.
Y así, en un abrir y cerrar de ojos, la casa quedó completamente, vacía. A la espera de poder venderse.
A la una de la madrugada del tercer día, se fueron para ya no regresar.
La vecina se dio cuenta de todo, pero ellos solo le dijeron que se iban a vivir a otro lugar más cómodo.
Y así fue, cuando Natasha y los encargados de las leyes fueron ya no encontraron ni rastro de los que vivían en esa casa.
*Fin del flashback*