SE TRATA DE UNA DOCTORA INDEPENDIENTE QUE ENFRENTA LA TRAICIÓN Y LA HUMILLACIÓN SIN DEJARSE PISOTEAR. ESTA NOVELA TIENE TODOS LOS INGREDIENTES PARA SER UN DRAMA SUMAMENTE ATRAPANTE Y EMOCIONANTE.
NovelToon tiene autorización de Naibelys Perez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
EL JUICIO E IMPUTACIÓN DE JULIÁN Y BEATRIZ
El Palacio de Justicia amaneció rodeado por un enjambre de periodistas y cámaras de televisión. La noticia del desfalco en la Fundación Salud y Futuro y la inminente citación judicial habían convertido el caso en el escándalo del año.
A las nueve en punto, un vehículo policial y un taxi discreto se detuvieron frente a las escalinatas principales. Julián Ramos y Beatriz Sandoval descendieron bajo la inclemente ráfaga de fotógrafos.
La Humillación Pública
Julián, despeinado y luciendo un traje arrugado que distaba mucho de los impecables sastres de diseñador que solía vestir, intentaba cubrirse el rostro con un fólder maltratado. A su lado, Beatriz Sandoval tropezaba con sus tacones. Había cambiado el ostentoso vestido rojo pasión de la gala por una vestimenta sobria pero deslucida, mientras apretaba su bolso con manos temblorosas y la mirada desencajada.
—¡Julián! ¿Es cierto que desviaste fondos de la fundación para gastos personales?
—¡Beatriz! ¿Eras consciente de las cuentas congeladas?
Los gritos de los reporteros resonaban con fuerza en la entrada del juzgado. Julián apretó los dientes sin responder, empujando la puerta de cristal para refugiarse en el frío vestíbulo de los tribunales.
Frente al Juez
En la Sala de Audiencias N.º 4, la Dra. Elena Morales ya se encontraba presente junto al licenciado Arismendi. Vestida con un impecable traje de corte sobrio, Elena permanecía sentada en el lado de la parte acusadora con la mirada serena y erguida, flanqueada por su hijo Mateo.
Julián no pudo sostenerle la mirada a su exesposa cuando entró al recinto.
El juez tomó asiento y golpeó el mallete, imponiendo un silencio sepulcral en la sala.
—Se abre la audiencia formal de imputación de cargos en contra de Julián Ramos y Beatriz Sandoval —declaró el magistrado con tono severo—. La Fiscalía ha presentado pruebas periciales de auditoría contable que acreditan el delito de fraude agravado, malversación de fondos de la Fundación Salud y Futuro, y falsificación de firma en documentos financieros.
El abogado defensor de Julián intentó intervenir:
—Su Señoría, solicitamos la medida de comparecencia en libertad y el pago de una fianza razonable para mis representados...
—La solicitud es denegada —interrumpió el juez rotundamente—. Dado el riesgo de fuga y el congelamiento preventivo de sus activos por las cuentas irregulares halladas, este tribunal dictamina la medida de prisión preventiva para el procesado Julián Ramos y dictamen de arraigo con retención de pasaporte para Beatriz Sandoval como presunta cómplice necesaria.
El Peso del Destino
Un ahogado gemido de desesperación se le escapó a Beatriz, quien rompió en llanto sobre la mesa de la defensa. Julián, con el rostro pálido y desencajado, escuchó el chasquido de las esposas al ser colocado bajo custodia de los alguaciles.
Al ser conducido hacia la puerta trasera de la sala, Julián volvió la cabeza por última vez hacia Elena.
Elena Morales no mostró triunfo ni regocijo en su mirada, solo una fría e indestructible dignidad. Sin decir una sola palabra, vio a su expareja asumir las consecuencias de sus propios actos, reconfirmando ante todos que la justicia prevalece y que nadie podrá volver a hacerla doblar la rodilla.