Una vez creí en los cuentos de hadas, pero tarde me di cuenta de que solo eran una mentira que nos cuentan de niños para desviarnos de la maldad de este mundo en el cual por desgracia y caí y morí sabiendo que él no me amaba.
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Capítulo 23: Un descubrimiento inesperado...
SCARLETT (AYLA)
Llegamos al Penthouse del abuelo de Nikolay. Un edificio alto, elegante, pero con ese toque clásico y hogareño que era más que acogedor. Al ver este sitio tuve la sensación de que podía volver a empezar y darle al personaje de Scarlett de esta historia una oportunidad para comenzar de nuevo, una vida lejos de todo el dolor y desesperación que veo en sus recuerdos y memorias que siendo sincera no le desearía ni a mi peor enemigo.
Bajamos del auto y sentí inmediatamente el aire frío pegando en mi rostro de golpe, era una sensación extraña, pero también reconfortante. Nikolay me miró y solo asintió. Stefano bajó del auto del asiento del acompañante y luego bajó Dimitri de la camioneta con ayuda de Nikolay.
—Por fin en casa.—Expresó Dimitri satisfecho.—Entremos, tenemos mucho de que hablar.
Lo seguimos al edificio, entramos por las puertas de vidrio templado empujándolas suavemente para entrar. El lugar por dentro era en verdad elegante, pero a la vez tenía ese toque clásico y hogareño.
El Penthouse se alzaba en lo más alto de la ciudad, donde el bullicio quedaba reducido a un murmullo lejano. No era ostentoso en exceso, cada detalle hablaba de un lujo sereno, íntimo, pensando en más para habitarse que usarse como exhibición. Su fachada de piedra clara y ventanales amplios que reflejaban la luz con una calidez discreta, lejos del brillo ostentoso de otros rascacielos. Era un lugar donde el lujo no gritaba, susurraba.
Al cruzar las puertas principales, pude sentir a Nikolay tensarse. Pero continuó adelante sujeto a mi mano. La recepción envolvía a cualquiera en una atmósfera serena y refinada. El suelo de mármol en tonos crema y gris formaba patrones geométricos clásicos que guiaban la mirada hacia abajo la luz de lámparas colgantes de cristal. Detrás, un recepcionista impecable atendía con cortesía medida, como si cada gesto formara parte de una coreografía ya aprendida.
A los lados, sillones tapizados en terciopelo en tonos profundos, verde esmeralda y azul noche que invitaban a uno a sentarse. Mesas auxiliares sostenían arreglos florales frescos, nunca exagerados, elegidos con gustos. Un tenue aroma madera y flores blancas impregnaba el aire, mientras un piano sonaba a bajo volumen desde algún rincón invisible, aportando una sensación de hogar inesperada en un espacio tan pulcro.
Los elevadores, enmarcados por detalles en latón envejecido, abrían sus puertas con un susurro. Dentro, los espejos y la iluminación cálida hacían que el trayecto hacia el último piso se sintiera íntimo, privado, como si el mundo exterior quedara atrás capa por capa.
El Penthouse ocupaba toda la planta superior. Se alzaba en lo más alto, que combinaba lujo y calidez. Techos altos, molduras clásicas y grandes ventanales dejaban entrar la luz natural, bañando los espacios en tonos dorados al atardecer. Los muebles, de estilo atemporal, mezclaban cuero, lino y madera pulida, creando un equilibrio perfecto entre sofisticación y hogar.
La sala principal se mantenía acogedor pese a su amplitud, con una chimenea elegante como punto central, mientras detalles como libros, mantas suaves y cuadros cuidadosamente elegidos le daban vida, como si cada rincón guardara historias propias.
Apenas llegamos a la sala de estar, Dimitri se sentó en uno de los sillones individuales con cuidado sosteniéndose del bastón. Se negó a que le ayudáramos a sentarse, en el momento en que se sentó respiró profundo y comenzó hablar.
—Tomen asiento los tres.—Me senté en el sofá más grande y a mi lado se sentó Nikolay, como siempre tomando mi mano. Stefano se sentó en el otro sillón individual, manteniendo una compostura cansada y a la vez exhausta.
Entonces Dimitri miró a Nikolay con una seriedad que me estremeció. Mientras que Nikolay tragó saliva en seco.
—Nikolay, soy consciente de que desde de que tuviste el accidente no has querido estar cerca de la gente, menos de quienes te conocen desde antes del accidente, pero ahora la empresa necesita que vuelvas.—Hubo un silencio sepulcral que se instaló en la habitación, el único sonido que se escuchaba era el de los autos pasando frente al Penthouse.
—Sabes que no puedo volver—Expresó Nikolay rompiendo el silencio.—, además, recuerdo que dejé todo en orden antes de aislarme, ¿qué pasó?
Otra vez ese silencio.
—El consejo está harto de tu necesidad de estar a distancia.—Soltó de golpe. Nikolay suspiró pesadamente, no hizo falta ver su rostro para darme cuenta de que él no estaba para nada contento.
—¿Solo por eso?—Preguntó en un tono más firme y persistente.
—No es solo eso.—Dijo Stefano finalmente.—El padre de Sarai está buscando aliados para ser el presidente y director de la compañía. No debemos permitir eso.
—¿Sigue molesto por lo de Sarai y yo?—Asintió Stefano.
—Dice que le arruinaste la vida a Sarai. Sin embargo, sabemos perfectamente lo echaste a perder, pero no al punto de arruinar la vida perfecta de esa princesa.
Dimitri se pasó una mano por la cara lanzando un largo suspiro cargado de frustración e indignación absoluta.
—Es estúpido, además yo lo arruiné y ella terminó conmigo. Nada más. Y sinceramente, ya no quiero seguir con esto.—Tomó mi mano y nos levantamos para irnos, entonces Dimitri con voz firme, pero con un tono autoritario controlado dijo:
—Siéntense los dos, sobre todo tú.—Señaló a Nikolay. Este se sentó y me senté también.
No dije nada, pero Nikolay no se quedó callado. Era clara su indignación, sobre todo porque él confió en que había dejado todo arreglado sin preocuparse.
—De acuerdo, iré a ver qué está pasando, pero... luego de eso me dejarán en paz, ¿entendido?—
Stefano y Dimitri asintieron sin más remedio a las palabras de Nikolay. Luego de eso Nikolay y yo salimos del Penthouse en silencio tras despedirme de Stefano y Dimitri quien me pidió que le tuviera paciencia a Nikolay que él era un buen muchacho y me dio su número telefónico por si algo pasaba, me lo dijo serio y sinceramente esperaba que no fuera necesario.
Entonces al irnos el sistema habló al salir del Penthouse.
«Alerta: Aparición de "Sarai" se acerca.»
Lo que pensé que se vendría al final vino más pronto de lo que creí. Además, con lo que estaba sucediendo en la empresa de Nikolay era más que lógico que la aparición de Sarai sería pronto, más por el hecho de que su padre busca vengarse por lo sucedido entre Sarai y Nikolay para lo cual todavía lo había un cierre dentro de la historia original y en esta nueva versión.