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Sobrevivir A Las Cenizas De Tu Amor

Sobrevivir A Las Cenizas De Tu Amor

Status: Terminada
Genre:Aventura / Apocalipsis / Romance / Completas
Popularitas:1.8k
Nilai: 5
nombre de autor: May_Her

En un mundo devastado por una pandemia que acabó con la civilización, Jimena, una enfermera que aún carga con el duelo por la pérdida de su pareja, sobrevive en soledad en la periferia de una ciudad en ruinas. Su existencia se limita a cuidar de un pequeño grupo de marginados: un anciano con una herida incurable, una mujer que ha perdido la razón por el dolor, y una niña salvaje que vive escondida.

Su monótona y silenciosa rutina se rompe cuando Iván, un joven mensajero, llega para pedir su ayuda. En ese momento conoce a Mateo, la persona que hará que todo en su mundo cambie.

NovelToon tiene autorización de May_Her para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 6

Cuando llegó a la calle, la lluvia había vuelto a empezar. Se encaminó hacia la farmacia, con la cabeza gacha, cuando un ruido la hizo detenerse. Alguien corría hacia ella.

Era un chico joven, de unos veinte años, con barba incipiente y ojos asustados. Llevaba un brazalete rojo que Jimena reconoció: era la marca del mercado. Los que pertenecían al asentamiento lo llevaban para identificarse entre ellos. El chico estaba empapado, con el pelo pegado a la frente, y respiraba con dificultad, como si hubiera estado corriendo mucho rato.

Jimena sacó el cuchillo de Carlos, aunque lo mantuvo oculto bajo la manga, no bajó la guardia.

El chico se detuvo a unos metros, jadeando.

—¿Jimena?

—Depende de quién pregunte.

—Me mandan del mercado. Mateo me envía. Hay niños enfermos, necesitamos ayuda -dijo el chico con mucha urgencia.

Jimena lo examinó con atención. No parecía una amenaza, pero en este mundo las apariencias engañaban. Había visto a gente buena hacer cosas terribles por desesperación.

—¿Cómo me has encontrado?

—Una mujer, en un edificio amarillo. No habla mucho, pero nos señaló el camino.

La mujer del ático. Jimena sintió una mezcla de rabia y gratitud. Rabia porque había roto su secreto, la había expuesto al mundo exterior. Gratitud porque quizás, solo quizás, esa era la señal que estaba esperando sin saberlo. La oportunidad de hacer algo más que sobrevivir.

—¿Qué síntomas tienen los niños?

El chico se secó la lluvia de la cara con la manga.

—Fiebre alta, tos, ahogo, llevan tres días así. Ya han muerto dos...

Las palabras golpearon a Jimena como un puñetazo. Dos niños muertos. Vidas que se apagaban en un mundo que ya había tomado demasiado.

—¿Cuántos hay enfermos?

—Cinco, algunos adultos también, los que los cuidaban. Mateo los ha aislado, pero no sabemos qué hacer. Alguien dijo que había una enfermera en la periferia.

—¿Y si no quiero ir?

El chico la miró con una mezcla de sorpresa y desesperación.

—Entonces los niños se mueren. Y Mateo… Mateo se pondrá furioso, pero no te obligará. Él dice que no se puede obligar a nadie a ayudar -murmuro un poco decaído.

Jimena observó al chico. Había sinceridad en sus ojos, y también un cansancio que no era solo físico. Era el cansancio de los que han visto demasiado.

—¿Cómo te llamas?

—Iván.

—Iván. ¿Cuánto tiempo tienes para que esos niños vivan?

—No lo sé, rápido, supongo. Por eso vine corriendo.

Jimena hizo una pausa. En su cabeza pasaban las imágenes de la mañana: Carlos sonriendo en la fotografía, Ricardo escribiendo en su cuaderno, Tomás preguntándole por qué venía. "Porque si no vengo, ustedes estarían solos".

—Espera aquí —dijo, y entró en la farmacia.

Dentro, dejó la mochila en la mesa y se sentó un instante. Miró los dos cuadernos: el suyo y el de Ricardo. Abrió el suyo en la última página, donde aún quedaba espacio, escribió con letra rápida:

“Hoy han venido a buscarme. Niños enfermos en el mercado. Voy a ir, no sé si volveré. Si alguien encuentra esto, que sepa que lo intenté.”

Cerró el cuaderno y lo metió en la mochila junto con todo lo que podía necesitar: antibióticos, vendas, el manual, los bisturís nuevos, la morfina. Luego, dudó un instante y añadió la fotografía de Carlos. La sacó del marco y la dobló con cuidado, guardándola en el bolsillo interior de su chaqueta, cerca del corazón.

Al salir, Iván seguía esperando en la calle, mirando a un lado y a otro como si temiera un ataque en cualquier momento. La lluvia había cesado de nuevo, un rayo de sol se abría paso entre las nubes.

—Vamos —dijo Jimena—. Pero mientras caminamos, quiero que me cuentes todo. Los síntomas, cómo empezó, qué han hecho hasta ahora. Y quiero que me hables de Mateo.

Iván asintió y echó a andar a su lado. Mientras caminaban hacia el centro, su voz se fue haciendo más segura, relatando los días de fiebre, la desesperación de las madres, el silencio de Mateo ante las decisiones imposibles.

—Mateo dice que a veces hay que dejar morir para que otros vivan —dijo Iván en un momento—. Pero con los niños no ha podido, por esa razón te mandó a buscar.

Jimena no respondió. Caminaba con paso firme, sintiendo el peso de su mochila, de su pasado, de la fotografía de Carlos contra su pecho. Por primera vez en mucho tiempo, el miedo no era lo único que sentía. También había algo parecido a la determinación.

Iván la miró de reojo.

—¿Tienes miedo?

—Sí.

—Yo también, pero Mateo dice que el miedo es bueno, es el único que pelea para mantenernos vivo.

—Tu Mateo parece un hombre sabio.

—No sé si sabio, pero sabe cómo mantenernos vivos. Eso es suficiente.

Jimena asintió. Las calles comenzaban a cambiar: menos escombros, menos coches abandonados, más señales de vida. Un huerto en una terraza, ropa tendida en una ventana, marcas en las paredes que indicaban caminos seguros. Y en el aire, un olor que Jimena no había percibido en años: olor a pan.

—Ya casi llegamos —dijo Iván, con un tono de alivio—. El mercado está a dos calles.

Jimena vio entonces la barricada. Era una estructura sólida, hecha con coches apilados y planchas metálicas, que cerraba el acceso a la calle principal. Había algo militar en su disposición, algo que hablaba de planeamiento y estrategia. No era una defensa improvisada; era una fortificación.

Detrás, dos hombres armados con palos y cuchillos observaban su aproximación con atención. Uno de ellos, un hombre corpulento con el rostro marcado por la viruela, la examinó con desconfianza.

—Alto ahí —dijo cuando estuvieron a unos metros—. Identifíquense.

—Soy Iván. Ella es Jimena, la enfermera. Mateo la espera.

El hombre la examinó de arriba abajo.

—La enfermera, eh. La que vive con los locos. ¿Y quién nos dice que no viene a contagiarnos algo?

Jimena sintió que la sangre le hervía. No era la primera vez que alguien la menospreciaba por cuidar de los marginados. Pero esta vez, la fatiga y la preocupación por los niños enfermos le dieron una fuerza que no sabía que tenía.

—Si quisiera contagiaros, no habría avisado —respondió con frialdad—. Además, no soy idiota. Si entro aquí, soy la primera expuesta. Así que si tengo algo, ya lo tendréis también.

El hombre gruñó, pero hizo un gesto a los otros para que apartaran una de las planchas.

—Pasa, pero no te alejes de Iván. Y nada de tocar nada sin permiso. ¿Entendido?

Jimena no respondió. Se limitó a cruzar la barricada y adentrarse en la calle que llevaba al mercado.

Y entonces lo vio.

1
Lauu Maii
Fue diferente, sí, pero valió la pena leerla.
Laura
Gracias por el capítulo
Holw_23
gracias por las imágenes /Tongue/
Holw_23
Puedes agregar imágenes de los personajes autora /Shy/
💠May_Her💠: Ya se están publicando unos capítulos, mañana si puedo agregarlas por allí del capítulo 12
total 1 replies
José Miguel Vivone
está muy bien tu obra, solo que a mí me gustan las historias con más ritmo , ojo es mi estilo, te invito a que leas una de mis obras . y tu dime .
José Miguel Vivone
está muy bien tu obra, solo que a mí me gustan las historias con más ritmo , ojo es mi estilo, te invito a que leas una de mis obras . y tu dime .
Holw_23
Gracias por el capítulo
Angeline
Más capítulos por favor
Angeline
Hasta ahora siento que está bien
Angeline
espero atenta lad próximas actualizaciones 🤭
Angeline
Bueno, empecemos, espero terminen de actualizar rápido
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