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La Venganza De La Esposa Abandonada

La Venganza De La Esposa Abandonada

Status: En proceso
Genre:Amor-odio / Venganza / Romance
Popularitas:5.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Ana Rosa Yosef Osca

"Daniela lo entregó todo por amor: tres años de matrimonio, sacrificios infinitos y una devoción ciega.
El día que decidió contarle a Alejandro que estaba embarazada, él le pidió el divorcio sin piedad, confesando que nunca la había amado de verdad y que se casaría con Camila, la mujer que realmente merecía estar a su lado.
Humillada, rota y sin nada, Daniela firmó los papeles y desapareció.
Cinco años después, la mujer que Alejandro descartó como si fuera basura regresa convertida en una de las empresarias más poderosas y despiadadas del país.
Ahora es Alejandro quien suplica, quien se arrodilla, quien descubre demasiado tarde que la esposa que abandonó se ha convertido en su peor pesadilla.
La venganza de Daniela apenas comienza… y será tan fría como el día en que él la destrozó."

NovelToon tiene autorización de Ana Rosa Yosef Osca para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La propuesta peligrosa

La gala seguía en su apogeo, pero el ambiente alrededor de Daniela se había cargado de electricidad. Después de su enfrentamiento con doña Elena y Camila, varios empresarios se acercaron a saludarla, atraídos por el rumor que ya corría como fuego: la nueva y poderosa Daniela Éclat era la ex esposa de Alejandro Montalvo.

Daniela mantenía su sonrisa elegante y profesional, respondiendo con inteligencia a cada pregunta sobre Éclat Luxe. Sin embargo, su atención estaba dividida. Sentía la mirada de Alejandro clavada en ella desde el otro lado del salón. No necesitaba voltear para saberlo.

Rafael Mendoza se mantuvo a su lado la mayor parte de la noche, conversando con naturalidad. Era alto, de cabello oscuro y ojos verdes penetrantes. Su presencia transmitía calma y poder, algo que contrastaba fuertemente con la arrogancia nerviosa de Alejandro.

— Tu entrada fue memorable — comentó Rafael mientras tomaban otra copa—. Pocas personas se atreven a enfrentarse a los Montalvo en público. Menos aún con tanta clase.

Daniela lo miró de reojo.

— No vine a hacer amigos, señor Mendoza. Vine a hacer negocios. Y a cobrar deudas pendientes.

Rafael sonrió, claramente intrigado.

— Me gusta la gente directa. Por eso quiero hacerte una propuesta.

Se apartaron un poco del bullicio y se sentaron en una de las mesas altas cerca de las ventanas con vista al mar. Rafael sacó una tarjeta de su bolsillo y se la entregó.

— Mi grupo empresarial, Mendoza Holdings, está expandiendo su línea de hoteles boutique de lujo en el Caribe. Buscamos un socio exclusivo para el diseño y suministro de uniformes, ropa de cama, toallas y accesorios de alta gama. Éclat Luxe encaja perfectamente. Te ofrezco un contrato de tres años, con opción a renovar, por un valor inicial de ocho millones de dólares.

Daniela levantó una ceja, impresionada a pesar de sí misma.

— Es una oferta generosa.

— No es solo generosa — corrigió Rafael—. Es estratégica. Sé que los Montalvo también te han estado persiguiendo para cerrar un acuerdo similar. Si firmas conmigo, les das un golpe directo a su cadena. Y yo gano la mejor proveedora del mercado.

Daniela tomó un sorbo de su martini, pensativa. La oferta era excelente desde el punto de vista empresarial. Pero también era peligrosa. Aliarse abiertamente con el mayor rival de Alejandro aceleraría su venganza… y complicaría las cosas.

— ¿Por qué yo? — preguntó ella directamente—. Hay otras marcas europeas con más trayectoria.

Rafael la miró fijamente, sin rodeos.

— Porque vi cómo manejaste a Alejandro y a su familia esta noche. Tienes fuego, Daniela. Y ambición. Eso vale más que cualquier trayectoria. Además… — hizo una pausa breve — …me intrigas. No todos los días una mujer regresa después de cinco años convertida en esta versión de ti.

Daniela soltó una risa suave, casi peligrosa.

— Cuidado, señor Mendoza. No estoy aquí para romances. Estoy aquí para destruir lo que una vez me destruyó.

— No te estoy proponiendo romance — respondió él con una sonrisa tranquila—. Te estoy proponiendo una alianza. Los negocios primero. Lo demás… puede venir después, si tú quieres.

En ese momento, Alejandro se acercó a la mesa. Su expresión era una mezcla de celos y frustración contenida. Camila lo seguía unos pasos atrás, con el rostro tenso.

— Daniela — dijo Alejandro con voz baja pero urgente—. Necesito hablar contigo. A solas.

Rafael se puso de pie lentamente, mostrando su altura y presencia.

— Montalvo. Qué sorpresa verte aquí.

Alejandro lo ignoró y miró solo a Daniela.

— Por favor. Cinco minutos. Es importante.

Daniela lo observó durante unos segundos. Verlo suplicar, aunque fuera un poco, le produjo una satisfacción fría.

— Está bien — aceptó finalmente—. Cinco minutos. Pero aquí mismo. No tengo nada que esconder.

Rafael inclinó la cabeza con elegancia.

— Te espero en el bar cuando termines. La oferta sigue en pie, Daniela. Piensa en ella.

Se alejó, dejando a Daniela y Alejandro frente a frente.

Alejandro se acercó más, bajando la voz.

— ¿Qué estás haciendo? ¿Aliarte con Mendoza? ¿Es tu forma de vengarte? Daniela, esto no es un juego. Mi familia ha trabajado años en esta industria. Si firmas con él, nos harás mucho daño.

Daniela lo miró con frialdad.

— ¿Daño? Qué curioso que ahora te preocupe el daño, Alejandro. Cuando me dejaste embarazada y me humillaste, no pensaste en el daño que me hacías a mí. Ni a tu propio hijo.

Alejandro cerró los ojos un segundo, como si le doliera el recuerdo.

— Cometí un error. Un error grave. Estaba cegado por la presión de mi madre y por… Camila. Pero nunca quise que perdieras al bebé. Si hubiera sabido…

— No mientas — lo cortó ella—. Sabías que estaba embarazada. Lo sabías y elegiste a Camila de todas formas. Ahora yo elijo mi camino. Y mi camino no incluye perdonarte.

Camila se acercó en ese instante, incapaz de contenerse más.

— ¡Deja de hacerte la víctima, Daniela! Alejandro te dio dinero. Te dio una oportunidad de empezar de nuevo. ¿No es suficiente?

Daniela se giró hacia ella con una sonrisa gélida.

— ¿Suficiente? Tú te quedaste con mi marido, con mi casa y con la vida que yo construí. Yo me quedé con nada más que dolor y una pérdida que nunca voy a olvidar. Así que no, Camila, no es suficiente. De hecho… apenas estoy empezando.

Alejandro intentó tomar la mano de Daniela, pero ella la retiró con rapidez.

— Dame una oportunidad para explicarte todo — suplicó él en voz baja—. Cena conmigo mañana. Solo nosotros dos.

Daniela lo miró durante largos segundos. Luego soltó una risa suave y peligrosa.

— ¿Cena? No, Alejandro. Si quieres hablar, hazlo a través de mis abogados. Mañana tengo una reunión importante con Rafael Mendoza para discutir el contrato. Buenas noches.

Se dio la vuelta y caminó hacia el bar, donde Rafael la esperaba con otra copa.

Alejandro se quedó inmóvil, mirando cómo la mujer que una vez lo adoraba se alejaba sin mirar atrás.

Por primera vez, sintió lo que era ser el descartado.

Camila, a su lado, apretaba los dientes con rabia.

— No voy a dejar que esa zorra nos quite todo — murmuró.

Pero Daniela ya había plantado la semilla de su destrucción.

Y esa semilla comenzaba a germinar.

1
Sol Gil
Menos mal que iban a ir despacio ☺️☺️☺️🥰🥰
Bri
Ahora vuelve el cucaracho a pedir una oportunidad ridículo😒
Bri
Que perra la Camila 😒
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