Válindor es un joven de 11 años que aspira a convertirse en caballero para proteger a su reino de cualquier enemigo, sin embargo, no lo tendrá fácil ya que existen varias amenazas en el mundo. ¿Podrá Válindor convertirse en un gran caballero?, acompaña a nuestro joven protagonista y lo descubrirás.
NovelToon tiene autorización de Ernesto Vargas Toste para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 24: Cicatriz
La batalla en Keréstos continúa y esta se intensifica cada vez más. En estos momentos, más de la mitad del reino de Keréstos se encuentra destruido. Ya han pasado 4 horas desde que inició el conflicto.
Los Níguls siguen destrozando todo a su paso y los caballeros de Keréstos defienden su reino a capa y espada pero su fuerza no es suficiente. Actualmente, Keréstos se encuentra en desventaja en la batalla.
En este punto, han habido muchísimas bajas por parte de ambos bandos, tanto de caballeros como de los Raiding Wizards y solamente ha muerto un Nígul.
Al mismo tiempo que se desarrollaba la batalla entre Vángord y Lavín, otro combate intenso estaba en curso, la pelea entre Vertóun junto a otros 4 caballeros ante Úrcron, el líder de los Níguls.
Úrcron: ¡¡Vengan caballeros, los destrozaré a todos!!
Vertóun le habla a sus compañeros: Camaradas, debemos pelear juntos para poder derrotarlo, esa bestia es muy fuerte.
Caballero: De acuerdo, Vertóun.
Vértoun: ¡Vamos, al ataque!
Los 5 caballeros atacan a la vez al poderoso Úrcron. El Nígul le da una violenta patada a uno de los caballeros. Este fuerte golpe hizo que el caballero muriera al instante.
Caballero: ¡¡Ahhhhh!! (grito de dolor)
Los otros 4 caballeros no se detuvieron a pesar de la muerte de su compañero e intentaron atacar simultáneamente a la enorme bestia, sin embargo, esta golpeo a los caballeros con su larga y gruesa cola, haciéndoles volar del golpe y cayeron brutalmente al suelo.
Vertóun: Mierda, es fuerte ese nígul. Por su apariencia y fuerza debe ser el líder.
Úrcron: Diste en el clavo, caballero, ¡¡prepárate, allá voy!!
Úrcron está a punto de desatar todo su poder destructivo. El líder Nígul corre a toda velocidad para atacar nuevamente a los caballeros. Solamente con los pasos de Úrcron, los caballeros sentían la gran potencia física de este ser. Tanto era así que mientras corría, el suelo se estremecía.
Vertóun: ¡¡Aquí viene!!, ¡¡¡protéjanse con sus escudos!!!
Aunque los caballeros se cubrieron con sus escudos, esto poco les sirvió ante la fuerza de Úrcron. El líder Nígul agarró a uno de los caballeros, lo apretó duramente con su mano y luego se lo comió vivo.
Luego de presenciar esto, Vertóun y los otros dos caballeros qué se encontraban con vida quedaron impactados ante esta brutal escena y les redujo considerablemente la moral combativa. Fue tanto el impacto que esta acción tuvo que los dos caballeros que acompañan a Vertóun se llenaron de miedo al ver que el enemigo era considerablemente más fuerte que ellos y de seguir mií, morirían seguramente.
Úrcron: ¡¡¡Jajaja, nadie puede contra mí!!!, ¡¡mi fuerza es insuperable!!, ¡¡nadie ha conseguido hacerme ni tan siquiera una herida en mi cuerpo!!, ¡¡ustedes no podrán conmigo!!
Luego de que Úrcron dijera estas palabras, los caballeros se acobardaron y huyeron sin dudarlo, abandonando a Vertóun y dejándolo solo en plena batalla.
Vertóun: ¡¡Cobardes!!, ¡¡no huyan!!, ¡¡son unos malditos cobardes los dos!!
Úrcron: ¡¡Jajaja, salieron corriendo con el rabo entre las patas, son unos debiluchos como todos ustedes!!
Tras verse sin apoyo en el campo de batalla, Vertóun siente que no podrá ante el líder de los Níguls solo, la diferencia de fuerza entre ambos es abismal.
A Vertóun le empezó a temblar la mano con la que blandía su espada y su corazón comenzó a latir mucho más rápido. Su estrés era evidente.
Úrcron: ¡¡Prepararé para morir!!
Úrcron se aproxima hacia Vertóun para asesinarlo y devorarlo. Justo en ese instante, una espada irrumpe en el campo de batalla a toda velocidad e impacta directamente en uno de los hombros de Úrcron, específicamente, en el hombro en el que este tenía la piel de león cubriendo esa zona.
Vertóun voltea su mirada hacia atrás para ver quién lanzó esa espada y se encontró con una gran sorpresa. Quien le salvó la vida a Vertóun fue el joven Lastor Altaír.
Vertóun: ¡¡Lastor, que bueno que viniste!!
Lastor: ¡Luchemos juntos contra esa cosa, señor Vertóun!
Vertóun: ¡Claro que sí!
Lastor tenía otra espada además de la que le lanzó al líder de los Níguls.
Rápidamente, Vertóun se percata de algo en el hombro de Úrcron que fue atacado por Lastor. Debido al impacto de la espada, a este se le cayó la piel de león que tenía cubriendo su hombro y desveló algo impactante que Úrcron siempre quiso esconder, el Nígul tenía una cicatriz bastante visible en esa zona.
Esto contradice las palabras de Úrcron de que nadie nunca había sido capaz de herirlo.
Vertóun: ¿No decías que nadie te había hecho una herida, Nígul?
Úrcron: ¡¡Cállate, tú también tienes una cicatriz en tu cara!!
Vertóun: Es cierto, pero yo no ando alardeando todo el tiempo de que soy el más fuerte como tú, veo que solo eres un mentiroso.
Vertóun le lanza estas palabras a Úrcron para desconcentrarlo un poco de la batalla, aunque es una apuesta arriesgada ya que también puede causarle ira a la bestia y que esta se descontrole aún más. Sin embargo, Úrcron opta por contarle la verdad a los caballeros como muestra de respeto por lograr "casi herirlo" y por desvelar su secreto.
Úrcron: La verdad es que esta es la única herida que me han hecho en toda mi vida y me la propinó un caballero. Aún recuerdo su rostro y su atuendo perfectamente. Era de piel blanca, ojos marrones, tenía un cabello largo y plateado, armadura blanca y capa azul. Me parece tenerlo de frente.
Úrcron: Tuvimos una dura batalla hace años y me causó esta cicatriz que tengo en mi hombro. Ese caballero era realmente fuerte, no, de hecho, es el caballero más fuerte que mis ojos han visto. Tanto es así que no fui capaz de derrotarlo.
Con todo esto nos damos cuenta de que Úrcron es un ser al que no le gusta reconocer sus derrotas. La única batalla que perdió en toda su vida le dejó una huella, una gran cicatriz en su hombro y para ocultarla, siempre usa esa piel de león encima de ella. Úrcron reconoce que no es perfecto ni invencible pero a su vez, este se niega a aceptar esta realidad.
Vertóun: Ya veo, por eso es que te colocabas esa piel de león encima de tu hombro, para ocultar la cicatriz, ¿sabes el nombre de ese caballero?
Úrcron: No, no sé su nombre, bueno, ya basta de charlas, ya les conté todo al respecto de esta cicatriz, ¡acabemos con esto de una vez!
Úrcron nuevamente se aproxima corriendo a gran velocidad hacia los caballeros, esta vez con una ira desmedida luego de hacerle quedar mal y mostrar su cicatriz.
Úrcron: ¡¡Malditos humanos, los destrozaré!!
Úrcron toma un escombro que estaba tirado en el suelo y lo lanza con toda su fuerza hacia Vertóun. El experimentado caballero, aunque se cubre con su escudo, el escombro destroza su defensa e impacta fuertemente en él, causándole la fractura de varios huesos y dejándolo tirado en el suelo sin posibilidad de levantarse por sí mismo.
Lastor: ¡¡Nooo, señor Vertóun!!
Úrcron: ¡Estás perdido, estúpido caballero!
El joven Lastor recurre a una última opción para evitar que Vertóun sea asesinado por el líder Nígul. Este lanza la espada que le quedaba y apunta directamente a la cabeza de Úrcron. Para desgracia de ambos caballeros, Lastor falla en su lanzamiento y no logra herir a la bestia.
Úrcron procede a atacar a un Vertóun gravemente herido en el suelo y sin opción de defenderse.
Lastor: ¡Noooo!
Justo antes de que Úrcron golpeara a Vertóun, un caballero de armadura oscura y capa roja interviene en medio de la batalla y con movimientos tan rápidos como el viento logra cortar con su oscura y afilada espada uno de los dedos del líder Nígul. Específicamente, el dedo que perdió el monstruo fue su dedo índice derecho.
Esto provoca que el Nígul detenga su ataque y rápidamente observa al caballero que lo atacó. Úrcron se encuentra con una expresión de ira en su rostro ya que para él, si tener una cicatriz en su hombro era humillante, que le corten un dedo lo es aún más.
Úrcron: ¡¡¡Maldito!!!, ¡¡¡¿quién eres tú?!!!
Dark Madius: Yo soy Dark Madius y seré el caballero que te matará, bestia inmunda.
¡¡¡Dark Madius finalmente hace su aparición en el campo de batalla y salva la vida de Vertóun!!!
La intervención de Dark Madius, aunque supone una gran ayuda para los caballeros de Keréstos, también significa un gran impacto emocional por parte de Lastor, quien tiene al asesino de su padre justo en frente suyo por primera vez.
CONTINUARÁ....