Renato Rinalde es un hombre poderoso, atractivo a pesar de su mancha pero que se comporta muy frio y distante con las mujeres. Él no desea formar una familia, ni enamorarse, el temor a repetir la historia de su padre biológico es mayor que el amor que puede llegar a sentir por una mujer. Helen su fiel secretaria es la única que lo soporta por que en secreto lo ama incondicionalmente. ¿Será posible que entre ellos gané el amor o su mancha será su perdición?
Les aviso para los que recién me leen que esta novela es la continuación de Mi mancha, ¿Mi perdición? La historia de Abril y Facundo los padres de Renato.
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Capítulo Nº23
Helen se levantó temprano y luego de desayunar salió a pasear con Hércules, ese animal adora la playa. Van jugando con el pato, cuando el perro comienza a correr y se acerca a un grupo de jóvenes. Helen se sorprende al ver que uno de los muchachos lo reconoce y es su propio jefe que le acaricia la cabeza con mucho cariño.
Él está arrodillado en la arena jugando con el perro y ella se acerca lentamente observando la escena y escucha que le dice.
⎯ Hola Hércules, perro pulgoso ¿Qué haces aquí?⎯ Manuel levanta la vista y ve que Helen lo observa confundida.⎯ Hola Helen.
⎯ Jefe ¿Cómo conoce a Hércules?⎯ de repente ese apellido que reconoció y no sabia en donde lo había visto antes comenzaba a tener un rostro familiar y era el del padrino de su ex jefe.⎯ Dígame ¿Conoces a Renato Rinalde? Y por favor no me mienta
⎯ Helen, será mejor que hablemos mañana en la oficina.
⎯ No importa, ya contestó mi pregunta.⎯ la muchacha recoge el pato de la arena y llama a la mascota.⎯ Hércules vamos a casa.
⎯ Espera.⎯ Manuel, se incorpora, la arena caen de sus rodillas así que se sacude y la sigue, ella detiene la marcha y lo espera al ver que camina a gran velocidad.⎯ Tienes razón, conozco a Renato desde que nací. Es el ahijado de mi padre.
⎯ ¿Él les pidió que me contrataran?
⎯ Solo hasta que regrese de su viaje. No quería que trabajara en ningún lugar donde pudieras correr peligro y seas acosada nuevamente. Él sabe que conmigo estás a salvo.
⎯ No entiendo, ¿acaso usted no es hombre, o es que no se puede tentar con la fea secretaria?
⎯ Jajaja.⎯ se ríe.⎯ Eres hermosa, por eso te eligió mi primo.
⎯ ¿Entonces?
⎯ Sí soy hombre, pero soy gay. Ese muchacho morocho que ves ahí es mi pareja. Lo siento, pero no eres competencia si estás a su lado.⎯ dice riendo.
⎯ Entiendo. Lo siento, fui muy grosera.
⎯ Helen, no le digas a Renato que descubriste la verdad. Él prácticamente me obligó a contratarte y a pesar de que al principio me negué, estoy satisfecho con tu trabajo. Él tiene razón al decir que eres única y muy eficiente.
⎯ Está bien, no diré nada con una condición.
⎯ ¿Qué condición?
⎯ Quiero que me despidas.
⎯ Yo no puedo hacer eso, él me va a matar.
⎯ Por favor.⎯ suplica y lo mira a los ojos.⎯ Lo extrañamos demasiados.⎯ dice mirando a Hércules.⎯ Quiero viajar a Alemania con su perro y trabajar para él
⎯ Está bien, mañana te espero en la oficina y lo hablamos mejor. Mi padre es parte de este plan absurdo y él tiene la última palabra.
⎯ Gracias.⎯ responde feliz y sale caminando con la bola de pelos a su lado.
Al llegar al departamento, Helen lleva a la mascota hasta el baño, le prepara el agua y comienza a enjabonar a su bola de pelos. El animal parece disfrutar de las caricias de la joven y se relaja. Una vez que terminó y el perro está durmiendo una siesta, ella decide tomar una ducha, pero a mitad del baño escucha el sonido de su celular y por el tono sabe que es Renato, así que se cubre con una bata y va a atender .
⎯ Hola.⎯ responde algo agitada y con su pelo empapado.
⎯ Hola Helen, lo siento te estabas bañando ¿Quieres que te llame después?
⎯ No, ya termine.⎯ ella apoya el celular en la mesa de noche y busca en el ropero que comparte con Cora algo de ropa.⎯ Tuve que bañar a Renato, fuimos a la playa y se mojó un poco, además teníamos arena hasta las orejas.
⎯ ¡Esa bola de pelos se está portando muy mal! Tendré que castigarlo.
⎯ Nada de eso, solo jugamos en la playa.
⎯ Dime ¿qué no usaste tu bikini?
⎯ No.⎯ responde recordando que esta desecha, ya no sirve, sus tiras quedaron dañadas la última vez que estuvo con Renato.⎯ Por cierto ese bikini ya no sirve, me debes una nueva.
⎯ Te compraré un traje de baño que te cubra entera.
Helen se acomodo el pelo con una toalla y se acercó a la cama, tenía su ropa en la mano y se estaba por cambiar, pero le dio pena ser observada, así que sutilmente corrió el celular y lo puso en una posición para que Renato no pueda ver su desnudez. Ella secó su cuerpo y se colocó la crema humectante sin darse cuenta de que su imagen era reflejada en el espejo.
⎯ Helen ¿quieres provocarme un infarto?⎯ él le habla con su voz ronca.⎯ Estas hermosa.
⎯ ¿Por qué dices eso?⎯ pregunta inocentemente y continúa con la crema en la espalda.
⎯ Porque te estoy viendo entera.
Ella recién se percata del espejo, su cuerpo arde de excitación y vergüenza e intenta cubrirse con la bata y él la detiene.
⎯ Ya te conozco entera, no hay ni un centímetro de tu piel que no haya besado. No tienes porqué avergonzarte.
⎯ Esto es diferente.⎯ agarra el celular con manos temblorosas.⎯ Tú estás lejos y no puedo verte.
⎯ Eso lo podemos arreglar, si quieres me desnudo para ti.
¡Nooo! No es necesario.
Dice pero es demasiado tarde, ese hombre era muy atrevido y del otro lado de la pantalla puso una música sexi y comenzó a desprender uno a uno los botones de su camisa al ritmo de la música.
⎯ Dime si te gusta así, o lo hago más lento.⎯ pregunta con la voz ronca acariciando su propio pecho.⎯ Quiero que te acuestes en la cama así te contemplo mejor.
⎯ Reni, esto es una locura.⎯ contesta sin apartar la vista del celular y obedeciendo.⎯ Quiero que me toques, te necesito a mi lado.
⎯ Lo siento princesa, pero tendrás que ayudarme con eso.
⎯ ¿Cómo?⎯ pregunta con su corazón palpitante.
⎯ Solo cierra los ojos, escucha mi voz y lentamente desciende tu mano hasta tu intimidad.⎯ él no aparta los ojos de la muchacha.⎯ Ahora me sientes, te estoy acariciando muy lentamente, con dulzura y sin apuro.
Ella por un momento lo mira a los ojos y lo obedece, su mano recorre toda su intimidad y él hace lo mismo del otro lado del mundo, ambos estaban compartiendo un momento único de pasión y aunque estaban a miles de kilómetros se conectaron como si estuvieran Realmente juntos. Helen estaba sudando y cuando al fin se sintió satisfecha vio un brillo especial en los ojos de él.
⎯ Debemos hacer esto más seguido.⎯ Renato murmura agitado.⎯ Fue maravilloso.
⎯ Todavía no puedo creer lo que hicimos ¡Estamos locos!
⎯ Si esto que siento es locura, me tendrán que internar en un manicomio porque es muy intenso.
⎯ Reni, eso es muy bello.
⎯ Tú sacas mi lado cursi.
⎯ Te amo.
⎯ Helen me gustaría decir lo mismo pero…
⎯ Lo sé.⎯ lo interrumpe antes de arruinar el hermoso momento que vivieron.⎯ No te sientas presionado. Es que cuando me hablas así me parece increíble y no puedo contenerme.
⎯ Gracias por entender, ahora debo ir por un baño, te llamo a la noche.
⎯ De acuerdo. Adiós.
⎯ Adiós.
Helen fue al baño nuevamente por una ducha, necesitaba bajar el calor que sentía y limpiar su cuerpo, mientras se enjabona piensa en como con Renato estaba experimentando cosas que jamás pensó que serían posibles.