Después de dejar atrás las mentiras, Alessandro Moretti y Valentina Visconti descubren que el amor no basta cuando el poder, la mafia y los secretos familiares reclaman su lugar. Viejos enemigos regresan, nuevas alianzas nacen y el apellido Moretti demostrará que la felicidad siempre tiene un precio. Porque algunas guerras no se eligen... pero sí obligan a decidir hasta dónde estás dispuesto a llegar por la persona que amas.
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22- lo que nunca conoció
Escuchar a Sophia decir que lo amaba...
Había removido algo dentro de Dante.
Algo que llevaba años enterrado.
Algo que jamás se había permitido sentir.
Mientras Marcus permanecía frente a él, Dante recordó una época en la que todavía no entendía lo que significaba ser amado.
Su infancia nunca había sido sencilla.
Su madre había muerto cuando él nació.
O al menos...
Eso era lo que su padre siempre le había contado.
Nunca tuvo una fotografía de ella.
Nunca escuchó una historia sobre su voz.
Nunca supo cómo eran sus manos.
Solo conocía una versión de los hechos.
Su madre había muerto al traerlo al mundo.
Durante años...
Dante aceptó aquella historia sin cuestionarla.
Hasta que comenzó a escuchar rumores.
Algunos decían que quizá no había muerto.
Que simplemente lo había abandonado.
Que no había querido formar parte de aquel mundo.
Que, al igual que la madre de Matteo, había intentado escapar de una vida rodeada de hombres violentos, mafiosos y familias que exigían lealtad por encima de cualquier sentimiento.
Dante nunca supo qué versión era cierta.
Cada vez que intentaba preguntar...
Su padre cambiaba de tema.
Y con el tiempo... Dante dejó de hacerlo.
Quizá porque era más sencillo creer que había sido abandonado que aceptar que alguien había decidido morir por él.
Su padre tampoco hablaba de amor.
Para él... Dante debía ser perfecto.
Debía aprender a disparar.
A negociar.
A dirigir.
A obedecer.
A gobernar.
Y, sobre todo...
Debía permanecer al lado de Alessandro.
Protegerlo.
Seguirlo.
Ser el hombre dispuesto a hacer lo que Alessandro no pudiera hacer.
Dante creció creyendo que ese era su propósito.
No necesitaba amor.
No necesitaba una familia propia.
No necesitaba sueños.
Necesitaba ser útil.
Una máquina perfecta para sobrevivir en un mundo donde cualquier debilidad podía costarle la vida.
Entonces conoció a Sophia.
Y algo cambió.
Ella no lo miró como los demás.
No vio al comandante.
No vio al hombre que podía matar por su familia.
No vio al Moretti.
Vio a Dante.
La primera vez que ella sonrió al verlo...
Él no supo qué hacer.
Cuando le preguntaba cómo estaba...
No sabía cómo responder.
Cuando se preocupaba porque había trabajado demasiado.
Cuando se molestaba porque no había comido.
Cuando se reía de sus respuestas demasiado serias...
Todo aquello le resultaba extraño.
Sophia lo miraba como Camila miraba a Matteo.
Con cariño. Con paciencia.
Sin miedo.
Le hablaba como Valentina hablaba con Alessandro.
No como si estuviera frente a uno de los hombres más peligrosos de Italia...
Sino como si simplemente fuera un hombre.
Un hombre que podía cansarse.
Que podía equivocarse.
Que podía necesitar a alguien.
Y, por primera vez...
Dante descubrió que no tenía que ser perfecto frente a ella.
No tenía que ser fuerte.
No tenía que demostrar nada.
Podía simplemente... Ser Dante.
Quizá por eso se había enamorado.
Porque Sophia nunca intentó cambiarlo.
Simplemente consiguió que quisiera cambiar por sí mismo.
Ahora...
Mientras ella permanecía frente a él, defendiéndolo incluso de su propio hermano...
Dante comprendió que estaba dispuesto a perderlo todo antes que permitir que algo le ocurriera.
Incluso su propia vida.
Pero había algo que todavía no podía decir.
La verdad sobre dónde había estado.
No porque quisiera protegerse.
Sino porque revelar aquel secreto podía poner a Sophia en peligro.
Y eso... Era algo que jamás permitiría.
Dante levantó lentamente la mirada hacia ella.
Por primera vez en su vida...
Comprendió algo que nadie le había enseñado.
Quizá el amor no era una debilidad.
Quizá...
Era la única cosa por la que valía la pena arriesgarlo todo.
Marcus permaneció en silencio durante varios segundos.
Todavía intentaba asimilar lo que acababa de escuchar.
Finalmente...
Bajó el arma.
—Sophia.
Ella levantó la mirada.
—No quiero que vuelvas a acercarte a Dante.
Sophia abrió los ojos con incredulidad.
—¿Qué?
—Lo escuchaste.
—Marcus, no puedes decidir eso por mí.
Él dejó escapar un suspiro.
—Soy tu hermano.
—Precisamente por eso deberías confiar en mí.
Marcus cerró los ojos durante un instante.
—No entiendes en qué mundo estás entrando.
—Sí lo entiendo.
—No.
Su voz se suavizó.
—Tú no has tenido que vivirlo como nosotros.
Sophia apretó los labios.
—Pero lo amo.
Marcus bajó la mirada.
Aquellas palabras volvieron a golpearlo.
No podía discutir contra eso.
No sin convertirse en el mismo hombre que había jurado no ser.
Dante finalmente se puso de pie.
Ignorando por completo las armas que todavía lo rodeaban...
Caminó hasta Sophia.
Ella levantó la mirada.
Dante la abrazó con suavidad.
—Lo resolveré.
Susurró junto a su oído.
—No te preocupes.
Sophia cerró los ojos y se aferró a él durante unos segundos.
Marcus observó la escena.
Después miró hacia Alessandro.
Alessandro permanecía junto a Valentina.
Ambos intercambiaron una mirada.
Marcus simplemente negó con la cabeza.
No necesitaba decir nada.
Su expresión lo decía todo.
Aquello era exactamente lo que había intentado evitar.
Alessandro comprendió. Se acercó lentamente a Marcus.
—Podemos hablar.
Marcus asintió.
—Sí.
Pero antes... Miró nuevamente a Dante y Sophia.
—Esto no significa que confíe en él.
Dante sostuvo su mirada.
—No espero que lo hagas todavía.
Marcus arqueó ligeramente una ceja.
—Bien. Porque mañana tendremos una conversación muy diferente.
Y esta vez... Quiero respuestas.
Los hombres de Marcus comenzaron a retirarse lentamente.
Las armas desaparecieron de la vista.
Pero la tensión seguía presente.
Sophia permaneció junto a Dante.
Marcus los observó durante unos segundos.
Después se dirigió hacia Alessandro.
—Necesito hablar contigo.
Alessandro asintió.
Valentina se acercó a Sophia. Le tomó suavemente la mano.
—Ven.
Sophia dudó. Miró a Dante.
Él asintió.
—Ve.
Sophia finalmente acompañó a Valentina.
Antes de salir del salón... Volvió la mirada hacia Dante. Él le sonrió ligeramente.
Una sonrisa que solo ella parecía capaz de provocar.
La puerta se cerró detrás de ellas.
Marcus esperó unos segundos.
Después volvió la mirada hacia Dante.
—Tú también.
Dante levantó una ceja.
—¿Yo?
—Sí.
Dante miró a Alessandro.
Alessandro entendió inmediatamente.
—Ve.
Dante asintió y salió del salón.
Cuando finalmente quedaron solos...
Marcus caminó lentamente hasta una de las ventanas.
—No voy a permitir que mi hermana se convierta en una pieza de esta guerra.
Alessandro permaneció en silencio.
—Lo sé.
—Y tampoco voy a permitir que alguien utilice sus sentimientos para destruir el tratado.
Alessandro cruzó los brazos.
—Tampoco yo.
Marcus se giró hacia él.
—Entonces tenemos el mismo problema.
—Parece que sí.
Marcus dejó escapar un suspiro.
—Dante no parece un traidor.
Alessandro levantó ligeramente la mirada.
—Porque no lo es.
—Eso quiero creer.
Marcus hizo una pausa.
—Pero sigue ocultando algo.
Alessandro no respondió.
Porque sabía que era cierto. Dante estaba ocultando algo.
Y mientras no supieran qué era...
La sombra de la traición seguiría sobre él.
Marcus se acercó a la mesa.
—Mañana quiero hablar con él.
—Hablarás.
—Y quiero que estés presente.
Alessandro asintió.
—Estaré.
Marcus permaneció unos segundos en silencio.
Después añadió:
—Pero si descubro que alguien está utilizando a mi hermana para poner en peligro el tratado...
Su expresión se endureció.
—No me importará si es un Moretti.
Alessandro sostuvo su mirada.
—Entonces tendrás que pasar primero por mí.
Marcus lo observó durante varios segundos.
Después asintió lentamente.
—Eso esperaba escuchar de ti.
Por primera vez desde que comenzó aquella noche...
Ambos comprendieron que el problema ya no era solamente el cargamento.
Ahora había algo mucho más delicado en juego.
La confianza entre dos familias.
Y el corazón de una mujer que ninguno de los dos estaba dispuesto a ver destruido.
Mathias Greco otro resentido más que jugará a ser padre de Sophia veremos qué pasará con Dante 🤔🤔🤔❓❓❓
Ahora aparece Mathias el hermano gemelo de Samuel y "supuestamente padre de Sophia" que papel jugará en esta guerra.
Una pregunta si Mathias sobrevivió la madre de Marcus y Sophia que se llama Elena si murió 🤔🤔🤔❓❓❓❓
Que decisión tomará Marcus Greco con su hermana y con Dante Moretti porque no los quiere juntos.
Puede ser Matteo 🤔🤔🤔❓❓❓
Puede ser Dante 🤔🤔🤔❓❓❓
Alessandro no creo su padre Alexander y su madre lo estaban criando para ser el futuro heredero Moretti igual no me asombraría si Liose cambia ese panorama sería feo enfrentar a dos medios hermanos.