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CUANDO ELLA SE FUE - La Reconquista Del ExMarido.

CUANDO ELLA SE FUE - La Reconquista Del ExMarido.

Status: Terminada
Genre:Amante arrepentido / Reencuentro / Malentendidos / Completas
Popularitas:162.3k
Nilai: 4.8
nombre de autor: Adriánex Avila

Lila se cansó de ser un eco en la vida de Abad, su esposo. Durante años, ocupó el segundo, el tercero, incluso el cuarto lugar en su mundo, siempre a la sombra de sus prioridades. Fue una situación límite, una gota que rebasó el vaso, lo que encendió en ella la chispa definitiva para desaparecer. Y se fue. Tan silenciosamente que todos la dieron por muerta. Todos, menos Abad. Él se negó a creer en su ausencia eterna, aferrado a una certeza que solo él entendía.

Cuando Lila regresó, no lo hizo sola. Traía consigo un niño, un secreto que Abad no había previsto, pero que no le importó en lo más mínimo. Sin dudarlo un segundo, Abad se lanzó a la reconquista. No solo para recuperarla a ella, sino para ganarse también al pequeño, dispuesto a aceptarlo como suyo, sin importar si la sangre lo unía o no. Porque esta vez, Abad sabía que no podía permitirse ser el último en la vida de nadie.

NovelToon tiene autorización de Adriánex Avila para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 23 Alianzas y Secretos

Violeta apretó los puños, sintiendo que la furia y la tristeza se mezclaban en su pecho. Sahina tenía razón en una cosa: Salvatore necesitaba un padre. Pero no a cualquier padre. Necesitaba a alguien que fuera bueno para él, que lo protegiera, que lo amara incondicionalmente.

¿Podía Abad ser ese hombre? ¿O solo era una versión más brillante del mismo error?

Antes de que pudiera responder, los niños salieron corriendo de la habitación, con los ojos brillantes y las manos llenas de juguetes.

—¡Mami, mira! —gritó Salvatore, mostrando un dinosaurio de juguete—. ¡Ale me regaló uno de su colección!

—¡Y Sal me dejó volar su avión! —agregó Alejandro, con la misma emoción.

Violeta y Sahina intercambiaron una mirada, y por un instante, todas las barreras se derrumbaron. Eran dos madres. Dos mujeres que habían sufrido. Y dos niños que merecían ser felices.

—¿Quieres quedarte a almorzar? —preguntó Violeta, y la pregunta sorprendió incluso a ella misma.

Sahina sonrió, con una mezcla de alivio y gratitud. —Me encantaría.

Y mientras los niños seguían jugando, las dos mujeres se sentaron a hablar. No como enemigas. No como rivales. Sino como lo que siempre deberían haber sido: familia.

Pero en el fondo, Violeta sabía que este era solo el principio. Abad no se detendría. Y ella tendría que decidir hasta dónde estaba dispuesta a llegar para proteger a su hijo.

Incluso si eso significaba enfrentarse al hombre que todavía amaba.

Después del almuerzo, y una vez que esos dos bribones se escabulleron a jugar de nuevo, Violeta dio un largo suspiro. Los niños se habían llevado de maravilla, corriendo por el jardín como si se conocieran de toda la vida, pero ella sabía que no podía distraerse. Debía buscar aliados, no competidores. Y Shahina, con su historia tan complicada y su conexión con la familia Mansur, podía ser exactamente lo que necesitaba.

Violeta observó a su hijo Salvatore, un niño de cinco años con el cabello oscuro y rizado y unos ojos enormes y expresivos que heredó de ella. Pero al mirarlo, no podía evitar ver también los rasgos de su padre: la mandíbula firme, la forma en que fruncía el ceño cuando se concentraba. Eran los rasgos de un Mansur, de eso no había duda. Y eso la llevó a la pregunta que había estado evitando hacer durante toda la comida.

—¿Y Leo? —preguntó Violeta, con la voz cuidadosamente neutral—. ¿Quién es su padre?

Shahina dejó la taza de té sobre la mesa y dio un largo suspiro. Era lo que menos quería explicar, pero sabía que tocaba hacerlo. No podía seguir ocultando la verdad, especialmente ahora que Violeta estaba de vuelta en sus vidas.

—Ese hombre... —comenzó Shahina, con la mirada perdida en algún punto lejano—. Era un director de cine con el que me enredé. Y resultó que era un abusivo. Me golpeaba, me privaba de alimento para que me viera bien según sus estándares. Si no fuera por Abad, que llegó para sacarme de ese tormento, habría muerto. —Hizo una pausa, tragando saliva—. Pero ya estaba embarazada para cuando decidí irme. Ese día en el hotel, me enteré de que estaba embarazada, y también de que mi cuerpo colapsaría con ese embarazo. Mi anorexia estaba en lo más alto... y también... tú... ese día... —su voz se quebró—. No sabes cómo me arrepiento de todo. De ser una cobarde, de no darle a mi hermano el espacio para ti. Pero tenía tanto miedo. De ese hombre, de la madre de Abad... Si ella sabe de mi existencia, que soy una hija fuera de su matrimonio, es capaz de destruir mi carrera.

Violeta la escuchó en silencio, procesando cada palabra. La historia de Shahina era desgarradora, pero también explicaba muchas cosas: su fragilidad, su necesidad de protección, su vínculo tan estrecho con Abad. Y también la razón por la que se había mantenido oculta durante tanto tiempo.

—Felizmente —continuó Shahina, tomando un sorbo de té para calmarse—, mi madrastra ha estado más preocupada por emparejar a mi hermano con esa Morel famosa que por fijarse en mí. Para ella, solo soy una actriz aprovechadora. Pero... esa Morel es peligrosa. Es muy siniestra, y ahora que volviste, deberías tener cuidado.

Violeta asintió lentamente. Conocía bien a la señora Mansur, su ex suegra. Una mujer de grandes ambiciones que no reconocía una perla de un ojo de pescado. Se daba de gran dama, pero en realidad era muy ignorante. No entendía cómo Abad, con todo lo refinado que era, podía ser hijo de una mujer así.

—Lo tendré en cuenta —dijo Violeta, con una sonrisa fría—. Y sí, sé muy bien cómo es mi ex suegra. Una mujer de grandes ambiciones, pero no reconoce una perla de un ojo de pescado. Se da de gran dama, pero en realidad es muy ignorante. No entiendo cómo es que Abad, con todo lo refinado que es, sea hijo de una mujer así.

Ambas mujeres se quedaron en silencio por un momento, observando a los niños. Ale y Salvatore jugaban con un montón de tierra y palos, creando castillos imaginarios con una seriedad que solo los niños pueden tener. Parecían tener una conexión especial, como si se conocieran de toda la vida. Tal vez, y solo tal vez, no tener un padre era lo que los hacía tan afines.

Shahina se puso de pie lentamente, tomó su bolso con el corazón apretado. Sabía que tenía que irse, pero separar a los dos nuevos compinches le dolía más de lo que esperaba.

—Violeta, debo irme —dijo, con la voz suave pero firme—. Pero... me gustaría que los niños se junten. Este fin de semana llevaré a Ale a la finca, y me gustaría que lleves a Salvatore. Es un niño maravilloso y ha conquistado a mi Ale de una. ¿Podrías?

Violeta recalculó la situación. La hacienda. Eso era lo que había escuchado. Podía ser la oportunidad perfecta para ver a Abad, para entender hasta dónde estaba dispuesto a llegar ese hombre. Pero también era un riesgo enorme.

—¿Abad va a estar allí? —preguntó Violeta, con la voz tensa.

Shahina se petrificó por un instante. Sabía que esa pregunta llegaría, pero no estaba preparada para responderla.

—Posiblemente —dijo Shahina, con una sonrisa que mezclaba vergüenza y diversión—. Es mi hermano, y todo es suyo. Yo soy su hermana gorrona —añadió, riendo con un tono autocrítico.

Violeta la miró fijamente. En su mente, ya estaba tomando una decisión que jamás creyó que tomaría. Quería ver hasta dónde ese hombre pretendía llegar. Quería enfrentarlo, entender sus intenciones, y proteger a su hijo de cualquier amenaza.

—Bien —dijo finalmente—. Pero Abad no puede acercarse a mi hijo sin que yo esté presente. ¿Entendido?

Shahina asintió, aliviada.

—Entendido. Te prometo que no dejaré que nada malo le pase a Salvatore. Y tampoco a ti, Violeta. Eres mi amiga, y te debo tanto...

Violeta sonrió, pero su sonrisa no llegaba a sus ojos. Sabía que el fin de semana en la finca sería un campo de batalla. Y estaba decidida a salir victoriosa.

—Entonces es un trato —dijo, extendiendo la mano.

Shahina la tomó y la apretó con fuerza. Las dos mujeres sabían que, a partir de ese momento, sus vidas estaban entrelazadas de una manera que ninguna de las dos había anticipado. Y que los secretos del pasado estaban a punto de salir a la luz.

1
Emma Gabriela Cangas Arriola
Yo pienso que no perdió el bb
Atenea
Ven este hombre no merece a Violeta y a Sal. es un irresponsable 😡😡🙄😡
Gladys Muñoz
esta un pelito enredada primero no tenía familia el esposo salió al aeropuerto como loco y ahora está en la oficina otra ves 🤣 pero me gusta
Gladys Muñoz
esta un pelito enredada primero no tenía familia el esposo salió al aeropuerto como loco y ahora está en la oficina otra ves 🤣 pero me gusta
Atenea
Ella no es una víctima es cómplice de tu sufrimiento 😡😡😡si fuera tu yo la hechaba a patadas 🙄🙄😡😡😡
🐞Stefy
Si sabemos que Abad fue un idiota monumental pero va a amar Salvatore la que me da mala espína es la bruja de la madre y su lame cola esas arpías tienen que desaparecer
Ana Elena Jiménez
😮😮😮😮😮
Maria Gonzalez Gonzalez
esa morel no puede ser más arrastrada, que no acepta que Abad nunca la amo ni la amará, esa madre es toda una estúpida que va a caer junto con esa estúpida de morel.😢
Ana Elena Jiménez
jajajaja jajajajajaja jajajaja jajajajajaja jajajaja
Ana Elena Jiménez
🤦🤦🤦🤦 está si es bien caída del zarzo
MARCE MIRANDA
ok,! mira que cosa xmcon el papá., en teoria lo bace por proteccion. pero preocupa, preocupa tal cual
🐞Stefy
Podria Sahina ser media hermana de Abad xq no creo ke ese niño sea medio hermano es muy pequeño aahhh qué lío,pero tal ves no sea mala persona Sahina
Cristina Mourelos
no comprendo bien la edad de los niños, si ambas estaban embarazadas deberían tener la misma edad, solo diferencia de meses no de un año
Liliana Flores
Que le diga no cambia las cosas, la abandonó, por cobarde, porque no puede enfrentar a la bruja de su madre y el papá un egoísta que no le importó la carga que dejaba en sus hijos, y Abad un cretino que no hizo nada por su esposa, no le dió su lugar, se supondría que tendría que confiar en ella, pero fue más fácil ignorarla y dejarla se lado, ahí si no le importaban las consecuencias y ahora si pide que lo escuchen /Sweat/
Vianey Hernandez Ortiz
Súper excelente Novela, mucho drama e intriga, me encantó 🎉🎉🎉❤️❤️❤️💯💯💯
mariela
Hermosa novela en dónde el perdón hace la diferencia una historia de amor entre Violeta y Abad donde hubo secretos y guerras entre familias pero también la oportunidad de arrepentimiento para que triunfará un amor verdadero gracias Adrinex me disfrute la novela desde un principio hasta el final que Dios te bendiga siempre.
mariela
Que pensaron arpias que Abad Mansur no sabía lo del gemelo que murió y que ella se fue para no perder a Salvatore a Morel y Eleonor les tocó una derrota apoteósica porque van directo a la cárcel para que aprendan la lección de lo que aquí hagas aquí lo pagas.
Mientras Abad y Violeta tienen un futuro por delante para construir un hogar lleno de amor junto a Salvatore y sus dinosaurios 😂😂😂😂
mariela
El sabe que Violeta hasta se cambió el nombre y se ocultó de él porque la abandonaron en el hospital Eleonor la dejo tirada allí y perdió al gemelo de Salvatore porque tendría que dudar seria incoherente cuando el descubrió a Violeta y a Salvatore que era su hijo.
mariela
Nicolás Ferrer nunca te imaginaste que perdería esa guerra y ahora tendrá que irse porque sino lo dejarán en la calle y ahora si quieres ver a Alejandro yo no lo dejaría porque el lo negó y durante 6 años no se preocupó por el aunque es bueno para que vea de lo que se va a perder de un hijo cariñoso e inteligente y todo por su crueldad con Sahina.
Erika Badel
Excelente 👏👏👏
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