Lucas siempre ha hecho lo correcto.
Una carrera impecable. Una vida estable. Una boda en camino.
Hasta que Ethan regresa.
Doce años después, su antiguo mejor amigo vuelve convertido en su mayor rival… y en alguien completamente distinto. Más frío. Más seguro. Más peligroso.
Ethan no ha vuelto por negocios.
Ha vuelto por él.
Lo que comienza como una competencia entre empresas pronto se transforma en algo mucho más personal. Más intenso. Más difícil de ignorar.
Porque Ethan no juega limpio.
Y Lucas ya no puede seguir fingiendo que nada le afecta.
Entre decisiones correctas y deseos que no debería tener…
Lucas tendrá que elegir:
¿La vida que construyó…
o a quien nunca logró olvidar?
NovelToon tiene autorización de Lyn SD para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 23
Ethan
Cierro la puerta… y quiero volver a abrirla.
Me apoyo en ella, dejando que la fachada caiga.
—Ethan, qué mierda— Theo me dice, parándose y viniendo hacia mí.
Me alejo de la puerta.
—¿Qué pasa?— pregunto, mientras me sirvo un trago.
—Pensé que volvías a conquistarlo, no a herirlo— dice, siguiéndome y quitando mi vaso, para dejarlo a un lado.
No digo nada. Es difícil explicarlo.
—Ethan, en serio. Si va a ser así, por qué no simplemente te regresas por donde viniste— su voz se rompe y se da la vuelta para irse.
Lo detengo, sosteniendo uno de sus brazos.
Theo, a diferencia de mí, siempre ha sido más abierto, más sincero.
—Dame tiempo. Sé lo que estoy haciendo— le pido.
—¿En serio? Porque a mí me parece que estás arruinándolo a propósito para volver a largarte. Ahórranos el disgusto y vete ahora mismo.
—Theo. Lo digo en serio. Dame tiempo. Juro que no estoy haciendo esto porque quiero.
Él me mira todavía enojado y herido.
Maldita sea.
No bastó con tener que ver a Lucas herido, sino también a Theo.
—Te prometo que aunque no funcione, aunque Lucas se case, no me iré. No volveré a dejar a mi familia nuevamente— le aseguro.
—Júralo.
—Lo juro— respondo, y lo digo en serio.
—Más te vale cumplir, malnacido, o olvídate de que tienes un hermano— él se safa de mi agarre y esta vez dejo que se vaya.
Cuando estoy solo, me siento en el sofá y cierro los ojos, apretados.
Tuve que volver para darme cuenta cuánto había herido a las personas que amo con mi partida. Mis padres, mi hermano y Lucas pagaron el precio por cuidar mis sentimientos.
Era más fácil estar en Inglaterra, aburrido, adormecido. Ahora todo bulle dentro.
Espera un poco más. Solo un poco más.
Diría que esta parte de la estrategia está siendo la más dura.
Si pudiera iría y lo abrazaría, pero no puedo. No todavía.
Me consuelo con la idea de que esto funcionará y ya no tendré que contenerme. Que será cuando la conquista real empiece.
Pero si me estoy equivocado…
No. Eso no pasará.
Y si pasa… encontraré otra forma.
Ya no volveré a dar marcha atrás. Ya no dejaré que alguien más se lo lleve por delante de mis ojos. Porque ya no soy ese niño asustado.
El recuerdo de Lucas de hace un rato, viéndome desesperado y herido, se repite en mi mente una y otra vez.
Aprieto el puño y aguanto.
*****
Dos días después, estoy en la oficina cuando soy interrumpido por Caroline y otro empleado administrativo.
—¿Qué sucede?— pregunto.
—Josh tiene algo que informar— responde Caroline. —Adelante.
—Señor. Durante la hora de almuerzo se me acercó alguien ofreciéndome un trato por información.
Asiento, sin sorprenderme. En este mundo, donde la competencia es intensa, es normal investigar a las empresas rivales. Razón por la que, cuando contrato personal, hay una penalización importante por filtrar información en el trato.
—Dime qué información buscaban y qué respondiste— me inclino hacia atrás.
—Es extraño. Cuando me abordó ofreciendo dinero a cambio de información, inmediatamente dije que no, pero me respondió que no buscaba información de la empresa, sino de usted. Principalmente información de agenda— sonrío lentamente. Para él puede parecer extraño. Para mí no. —Como me pareció tan raro, decidí decirle que lo pensaría e informarle.
—¿Josh, cierto? Acabas de hacer algo muy inteligente. Me gusta la gente así— digo. Él se ve extremadamente satisfecho.
No es el único.
—Muchas gracias, señor Vaughn.
—Ahora, harás lo siguiente— le explico. Él me mira extrañado, mientras que Caroline ni se inmuta.
Elegirla ciertamente fue un acierto.
Despido a Josh con instrucciones y me centro en Caroline.
—Infórmame de lo que suceda y asegúrate de que ese hombre reciba un bono.
—Por supuesto, señor Vaughn— ella se retira con una pequeña inclinación ante un movimiento de mi mano para que me deje solo.
Cuando se va, sonrío más ampliamente.
Nunca me decepcionas.