NovelToon NovelToon
Mis Hijos Hackearon Al CEO

Mis Hijos Hackearon Al CEO

Status: Terminada
Genre:Hijo/a genio / CEO / Amor-odio / Completas
Popularitas:1.5M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Yamila22

"Él es el hombre más poderoso de la ciudad. Ellos tienen 8 años y acaban de hackear su vida."
Elara ha guardado un secreto durante cuatro años: es madre soltera de dos genios que el sistema escolar no puede controlar. Para su jefe, el implacable y frío millonario Killian Vane, ella es solo la asistente perfecta, la mujer que nunca falla y que parece no tener vida personal. Pero cuando el colegio de los gemelos exige una cuota impagable para niños superdotados y el padre biológico desaparece con las migajas de la manutención, Elara llega al límite.
Lo que Elara no sabe es que sus hijos, Evans y Edans, han tomado una decisión: Mamá necesita un respiro y ellos necesitan un papá que esté a su nivel.
Tras analizar a cientos de candidatos en la plaza local, los gemelos fijan su objetivo en el hombre que aparece en las noticias: Killian Vane. Es rico, es brillante y, según sus cálculos, es el único hombre con el ADN lo suficientemente fuerte para lidiar con ellos.

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPITULO 24: El radar del Iceberg y las ojeras de la conspiración

El desayuno en el penthouse de la Quinta Avenida solía ser un momento de paz estratégica, pero esa mañana el ambiente estaba cargado de una estática extraña. Killian, sentado a la cabecera con su impecable traje gris marengo, sostenía el periódico, pero sus ojos grises no estaban en las noticias financieras. Estaban fijos en los dos pequeños seres que tenía enfrente.

Evans y Edans parecían dos extras de una película de zombies. Evans estaba tratando de verter leche en su tazón de cereales, pero falló por tres centímetros, bañando el mantel de lino. Edans tenía la cabeza apoyada en su mano y sus gafas estaban tan empañadas que era un milagro que viera su propia cuchara. Pero lo más alarmante eran las sombras oscuras, casi moradas, que marcaban sus ojeras.

—¿A qué hora se supone que "optimizaron" su ciclo de sueño anoche? —preguntó Killian, dejando el periódico con una lentitud que indicaba peligro.

—Tuvimos... un problema de latencia en el servidor central —balbuceó Evans, bostezando con tanta fuerza que se le saltaron las lágrimas—. El código estaba... rebelde.

—Demasiada fragmentación de datos —añadió Edans con la voz ronca—. Requirió una intervención manual de ocho horas.

Killian arqueó una ceja. Miró a Elara, que estaba sirviendo el café con una expresión de sospecha creciente.

—Elara, ¿tú sabías que nuestros hijos estaban trabajando en "proyectos de infraestructura" a las cuatro de la mañana? —preguntó Killian, suavizando el tono pero manteniendo la mirada fija en los niños.

—Yo los mandé a dormir a las nueve —dijo Elara, dejando la cafetera y cruzándose de brazos frente a sus hijos—. ¿Se puede saber qué estaban haciendo de verdad? Porque si descubro que hackearon la red del Pentágono otra vez, el castigo de la semana pasada va a parecer unas vacaciones en Disney.

—¡No fue el Pentágono! —protestó Evans, despertando un poco por la indignación—. Fue una auditoría familiar... digo, externa.

En ese preciso momento, el ascensor privado se abrió y el abuelo Arthur entró al salón. Normalmente, Arthur entraba como si fuera el dueño del mundo, con el bastón golpeando el suelo con autoridad. Pero hoy, el patriarca de los Vane parecía haber visto un fantasma. Estaba pálido, se ajustaba el nudo de la corbata cada diez segundos y, cuando vio a Killian, dio un pequeño salto de nerviosismo.

—¡Buenos días! ¡Qué mañana tan... soleada! ¡Y ruidosa! —exclamó Arthur con una voz demasiado aguda para ser natural—. Solo pasaba a ver si... si los niños habían estudiado su caligrafía. Sí, eso. Caligrafía.

Killian se levantó de la silla, moviéndose con la elegancia de un depredador que acaba de oler sangre. Se acercó a su abuelo y le puso una mano en el hombro.

—Abuelo, estás sudando —dijo Killian con voz gélida—. Y estamos a 18 grados con el aire acondicionado al máximo. ¿Pasa algo? ¿Algún problema con las inversiones en Europa?

Arthur se puso rígido como una estatua. Miró a los gemelos de reojo, buscando una señal, pero los niños estaban demasiado ocupados tratando de no quedarse dormidos sobre sus platos de avena.

—¿Europa? No, no. Todo bien en Europa. Muy tranquilo. Nadie viaja, nadie se mueve, todos están... muertos. Es decir, quietos. Los mercados están quietos —se corrigió Arthur, tropezando con sus propias palabras.

Elara se acercó también, entrecerrando los ojos.

—Arthur, tú nunca tartamudeas. Y los niños parecen haber corrido un maratón digital. ¿Hay algo que nos están ocultando a Killian y a mí?

—¡Por supuesto que no! —exclamó Arthur, riendo de forma histérica—. ¡Qué imaginación! Son los genes Vane, Killian. Somos intensos. Trabajamos duro, dormimos poco. Es el éxito, muchacho. El éxito agota.

Killian no apartó la mirada de los ojos de su abuelo. Conocía cada tic, cada gesto de nerviosismo del hombre que lo había criado. Algo se estaba cocinando a sus espaldas, y por la forma en que los gemelos evitaban mirarlo, sabía que ellos eran los chefs principales de ese desastre.

—Evans, Edans —dijo Killian, volviéndose hacia ellos—. Si descubro que están usando al abuelo para alguna de sus travesuras tecnológicas de alto nivel, no solo les quitaré las tablets. Les quitaré el Wi-Fi de todo el edificio durante un mes.

Los niños se enderezaron de golpe, como si hubieran recibido una descarga eléctrica.

—¡No estamos usando al abuelo! —dijo Edans rápidamente—. Él es... solo un consultor pasivo.

—Muy pasivo —confirmó Evans, asintiendo con la cabeza tan fuerte que casi se marea—. De hecho, su nivel de intervención es del 0.02%.

Killian guardó silencio un momento, analizando la escena. La palidez de Arthur, las ojeras de los niños y ese aroma a secreto que llenaba el comedor. Su radar de "Iceberg" le decía que esto no era una simple travesura. Había algo más pesado, algo que involucraba a Arthur de una manera que lo hacía temblar.

—Está bien —dijo Killian, aunque su voz no sonaba convencida—. Elara y yo tenemos que ir a la oficina. Arthur, quédate con ellos. Y más te vale que cuando regresemos, esos niños hayan dormido una siesta y tú hayas recuperado el color de la cara.

—¡Claro que sí, Killian! ¡Ve tranquilo! ¡Maneja el mundo! ¡Nosotros estaremos aquí... siendo muy normales! —gritó Arthur mientras los veía caminar hacia la salida.

En cuanto la puerta del ascensor se cerró, Arthur se desplomó en una de las sillas, secándose el sudor de la frente con un pañuelo de seda.

—¡Casi nos atrapa! —susurró el abuelo—. Muchachos, Killian tiene un olfato para las mentiras que da miedo. Si Christian y Victoria aterrizan hoy en Nueva York, no sé cómo vamos a ocultarlo.

—Paso dieciocho: Gestión de la llegada —dijo Evans, sacando una tablet oculta bajo el mantel con manos temblorosas—. El jet privado de los "fantasmas" ya entró en el espacio aéreo de la costa este. Abuelo, tienes que llevarlos a tu mansión antes de que Killian decida revisar los registros del aeropuerto.

—Y necesitamos café —añadió Edans, frotándose los ojos—. Mucho café. Porque hoy es el día en que los muertos caminan, y no estamos listos para el funeral de la paz del Iceberg.

Arthur miró a los dos niños y luego a la puerta por donde se había ido su nieto. Sabía que la tormenta que venía no se detendría con un par de disfraces o bigotes falsos. El pasado de los Vane estaba a punto de aterrizar, y él, junto a dos genios de ocho años, era el único que podía intentar suavizar el impacto antes de que el mundo de Killian y Elara saltara por los aires.

Cada una puede tener sus imaginación, pero la mía es así.

Kiliian .

Elara

Los demonios digo los gemelos jaja

1
Monica Torti
es muy complicada tu historia tenía un buen principio pero la enteraste de una manera que no estuvo bien , al último no sabemos del abuelo y como murió el padre no me gustó 🤦
Monica Torti
no sé en qué terminará pero seguro que no leo más una novela de está escritora
Monica Torti
estaban vivos dice los padres de Ethan y Ebhan no entiendo un pomo
Monica Torti
están en mi país en el sur y dijo tres, dos y es una Luna ya la leí esa novela
Monica Torti
actualizar el software para tres cunas 🥰🥰🥰
Monica Torti
y cuando pasó la muerte del padre cada vez entiendo menos y el abuelo se desapareció 🤬
Rocio
Por dios … que barbaridad a…
Monica Torti
Todos están juntos
Monica Torti
Los Moretti son en casi todas novelas los mafiosos 😳
Monica Torti
el padre no estaba con ellos viejo maldito 🤬🤬🤬🤬🤬
Monica Torti
Julian será hijo de Cris y victoria
Monica Torti
yo lei una novela así y la odie 🤬🤬🤬
Monica Torti
lo extraño como entro bueno es un genio
Monica Torti
y quién será 🤔🤔🤔
Monica Torti
que raro aparece una zorra 🤬🤬🤬🤬🤬
Monica Torti
Que ocurrencias me rei mucho 😂😂😂😂😂👏👏👏👏👏
Monica Torti
Cómo se enfrentó a una familia llena de dinero, pobre Marcos dos ton imbecil y esos genios reclamando el 40% se sus aportes 🥰🥰🥰
Monica Torti
Que justo apareció cuando Eleda está con Killiam, quiere plata ese inútil 🤬🤬🤬🤬🤬
Monica Torti
hizo bien en darles una lección , ellos no estuvieron en sus mejores momentos ahora tendrán que remarla y no meter la pata
Monica Torti
eso es verdad los niños me trajeron la felicidad
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play