"Antes de la leyenda, existió una verdad oculta entre las sombras del bosque. María Clara solo buscaba sanar con sus brebajes, pero una premonición de muerte y un amor prohibido marcaron su destino para siempre
Precuela de la novela amor sobrehumano
NovelToon tiene autorización de Liz Eliana Cera para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 23 - Nicolás y sus amigos entran a la zona prohibida del bosque
El auto de Camilo avanzaba por la carretera, adentrándose en las zonas donde la vegetación se volvía más espesa y oscura.
—¿A qué parte del bosque vamos? —preguntó Nicolás, sintiendo una opresión en el pecho.
—Queremos una experiencia extrema, Nico. Vamos al lado prohibido —respondió Camilo con una sonrisa despreocupada.
—Allí hay animales salvajes, Camilo. No es un juego.
—Relájate —intervino Julieta, apretando la mano de Nicolás—. No dejes que tu miedo nos eche a perder la diversión.
Alianzas en la Oscuridad
En la profundidad de la guarida, Leandro se hundía en su propia desesperación hasta que una voz suave lo interrumpió.
—¿Estás bien? —preguntó Lori, acercándose con cautela.
—Estoy furioso... con mis padres, con la vida. No quería ser esto —confesó Leandro.
Ambos compartieron sus historias de dolor. Lori le confesó que el Jefe de los Vampiros había matado a su madre años atrás, vinculándolos en un odio común hacia su creador.
—Si amas a tu novia, déjala ir —le aconsejó Lori—. No la condenes a esta vida sin hijos y llena de sangre. Yo te enseñaré a controlar tu sed para que puedas despedirte de ella sin lastimarla.
De pronto, la presencia del Jefe de los Vampiros heló el aire.
—Bienvenido a la familia, Leandro —siseó el líder—. Cuida tus palabras; aquí yo soy el amo. Si me desafías, tus padres y tu hermana pagarán el precio bajo la luz del sol.
Leandro guardó silencio, pero en sus ojos nació una chispa de rebelión que Lori reconoció de inmediato.
El Descuido de Soledad
En el mercado del pueblo, Adela confrontaba a Soledad una vez más.
—Luciana ya tiene trece años, Soledad. Es una señorita. No puedes seguir aislándola en esa cabaña mientras tú vendes brebajes todo el día. Es peligroso.
—Todo lo que hago es por ella, Adela —respondió Soledad a la defensiva.
—Dejarla sola en medio del bosque es un descuido. Algo puede pasarle y no estarás ahí para protegerla —advirtió Adela.
Soledad calló, sintiendo por primera vez que el refugio que había construido con tanto amor empezaba a parecerse a una prisión.
El Encuentro con la Bestia
Ajena a todo, Luciana exploraba la zona prohibida del bosque, maravillada por la naturaleza virgen que la rodeaba. Cerca de allí, el grupo de Nicolás había improvisado un pícnic. Mientras Camilo y Lina se alejaban para caminar, Nicolás quedó a solas con Julieta.
—No tengo intenciones de enamorarme, Julieta —dijo Nicolás, intentando poner límites.
—Eso no lo decide tu mente, sino tu corazón —respondió ella, acercándose para besarlo.
Un crujido seco entre los arbustos interrumpió el momento. Nicolás se puso en pie, alerta.
—¡No me evites! —gritó Julieta, enojada.
—¡Silencio! —ordenó Nicolás. Al girarse, su rostro se volvió de papel. Detrás de la joven, un enorme oso pardo se alzaba sobre sus dos patas traseras, soltando un rugido que hizo vibrar el suelo.
—¡Julieta, corre! —gritó Nicolás, mientras la bestia se preparaba para atacar.
En ese mismo instante, a pocos metros de allí, Luciana escuchó el grito. Sus sentidos híbridos captaron el olor del miedo y el rugido del depredador. Sin pensarlo, empezó a correr hacia el origen del sonido, movida por un instinto que ni ella misma comprendía.