NovelToon NovelToon
CAPITANES: Fuera De Juego

CAPITANES: Fuera De Juego

Status: Terminada
Genre:Yaoi / Completas
Popularitas:1.6k
Nilai: 5
nombre de autor: GMRZ

Mateo Rivera es el capitán del equipo de fútbol: impulsivo, extrovertido y el centro de atención donde sea que va.

Izan Vogel es el capitán del equipo de natación: metódico, reservado y obsesionado con el control perfecto de su vida.

Para ellos, el instituto siempre ha sido un terreno de juego dividido en dos mundos que nunca deberían cruzarse. Pero cuando un recorte de presupuesto los obliga a compartir instalaciones y organizar juntos la Gala del colegio, la rivalidad entre ambos explota.

Lo que empieza como una tregua forzada a regañadientes se convierte rápidamente en una tensión difícil de ignorar. Entre vestidores vacíos, competencias decisivas y miradas que dicen más de lo que admiten, descubrirán que la distancia más peligrosa no está en el marcador, sino entre los dos.

NovelToon tiene autorización de GMRZ para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

EXTRA 5: Nuestro propio marcador

Perspectiva de Mateo Rivera

Nunca imaginé que volver a pisar una cancha universitaria pudiera ponerme tan nervioso.

Aquella tarde disputábamos nuestro primer partido importante de la temporada. Las gradas estaban llenas, mis compañeros discutían las últimas indicaciones del entrenador y yo intentaba concentrarme en el calentamiento.

Sin embargo, no dejaba de buscar un rostro entre el público.

—Si sigues mirando hacia las gradas, vas a terminar jugando con el cuello torcido —bromeó Gabriel, uno de mis compañeros.

—Estoy comprobando que haya llegado mi principal admirador.

—¿Tu familia?

—Mi novio.

Gabriel soltó una carcajada.

—Sigues siendo igual de presumido.

Finalmente lo encontré. Izan estaba sentado en una de las primeras filas, con una chaqueta oscura y una botella de agua entre las manos. Cuando nuestras miradas se encontraron, levantó el pulgar.

Sonreí.

No necesitaba que estuviera allí para jugar bien, pero saber que había reservado parte de su tiempo para acompañarme significaba más de lo que podía explicar.

El partido fue intenso. Durante el segundo tiempo conseguí marcar un gol que ayudó al equipo a asegurar la victoria.

 Mis compañeros se abalanzaron sobre mí, celebrando mientras el entrenador gritaba indicaciones desde la banda.

Yo solamente pensaba en una cosa: encontrar a Izan después del partido.

Perspectiva de Izan Vogel

Había terminado mi propio entrenamiento esa mañana y todavía tenía varias tareas pendientes, pero no pensaba perderme el partido de Mateo.

Recordaba perfectamente cuánto había significado para él el fútbol durante nuestra etapa en el instituto. También recordaba nuestras discusiones, las provocaciones y aquella rivalidad que parecía imposible de superar.

Ahora estaba allí, observándolo jugar con una sonrisa que no podía disimular.

Cuando terminó el partido, lo esperé cerca de la salida.

Mateo apareció todavía vestido con el uniforme deportivo, despeinado y con una expresión de satisfacción absoluta.

—¿Viste mi gol?

—Lo vi.

—¿Y?

—Podría haber sido mejor.

Su sonrisa desapareció.

—¡Vogel!

No conseguí mantener la seriedad.

—Estoy bromeando. Jugaste muy bien, Mateo.

Su expresión cambió inmediatamente. Se acercó y me abrazó, sin importarle que algunos de sus compañeros estuvieran cerca.

—Gracias por venir.

—No me lo habría perdido.

—¿Aunque tuvieras que estudiar?

—No abuses de tu suerte.

Me reí y le acomodé el cuello de la chaqueta antes de darle un beso.

En ese instante comprendí que apoyarlo no significaba abandonar mis propias metas. Significaba encontrar la manera de acompañarnos mientras cada uno perseguía aquello que lo hacía feliz.

Perspectiva de Mateo Rivera

Esa noche preparé la cena para celebrar la victoria. La pasta quedó ligeramente pasada y la salsa demasiado espesa, pero Izan tuvo la cortesía de no mencionarlo hasta que terminó su plato.

—Estaba deliciosa —declaré.

—Estaba comestible —corrigió.

—Qué manera tan romántica de agradecer mi esfuerzo.

Izan sonrió y apoyó su mano sobre la mía.

Después de cenar, nos sentamos junto a la ventana del salón. La ciudad brillaba bajo las luces nocturnas y, por primera vez en mucho tiempo, no sentía ninguna necesidad de pensar en la siguiente competición.

—¿Sabes qué he aprendido desde que vivimos juntos? —le pregunté.

—¿A cocinar?

—Eso todavía está en proceso. He aprendido que no necesito ganar todas las competiciones para sentir que estoy avanzando.

Izan entrelazó sus dedos con los míos.

—Y yo he aprendido que no necesito tener cada minuto organizado para disfrutar de mi vida.

Nos miramos y comenzamos a reír.

Habíamos cambiado, aunque seguíamos siendo los mismos chicos que discutían por tonterías y convertían cualquier desacuerdo en una pequeña competición.

La diferencia era que ahora sabíamos cuándo dejar de competir y simplemente abrazarnos.

Aquella noche comprendí que nuestra historia no había terminado con el final del instituto. Apenas habíamos comenzado a escribir una nueva parte.

Y, mientras Izan apoyaba la cabeza en mi hombro, tuve la certeza de que todavía nos esperaban muchos goles, muchas competiciones, algunas discusiones absurdas y miles de momentos cotidianos.

No sabía cuál sería nuestro próximo marcador.

Pero ya no necesitaba conocer el resultado para saber que quería seguir jugando en el mismo equipo que él.

1
Brisa Romero
/Doge/
Dalia Lara
quiero ver celos 😂😂
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play