Dormir para luego despertar en un mundo el cual está en un completo caos es casi imposible de creer o imposible de aceptar
Pero aquí estoy, en un edificio abandonado rodeado de humanos mutados y con ansias de comerme vivo. Lo único bueno es que tengo un poder el cual me ayudara a sobrevivir en este caso
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Capitulo 22
El rugido del motor resonó en la cabina mientras la van empezaba a rodar por el asfalto gastado de la carretera. A través del espejo retrovisor, vi cómo la figura de Alfred y su compañero tirado en el suelo se reducía a un par de puntos insignificantes antes de desaparecer tras una curva. Nadie en el vehículo dijo una palabra durante los primeros diez minutos.
Fer: Señor Leonardo - habló Fer, rompiendo el hielo mientras bajaba el arma a sus piernas - Gracias por no dejar que me llevarán con él.
Leonardo: No tienes nada que agradecer, Fer - respondí sin despegar la vista del camino - Eres mi pequeño niño, es obvio que voy a protegerte - Veo como la mirada con su rostro sonrojada y una pequeña sonrisa
Larissa: ¿Vaya, que situación es esta? - Pregunta con curiosidad, ya que ella no estaba con nosotros cuando rescate a Fer, Camila se acerca y le Susurro algo al oído y ella se levanta con molestia y golpea fuertemente el piso con el pie - Ese bastardo debe morir. La próxima vez que lo vea y morderé el cuello hasta arrancarle la piel
Clarissa: ¿Acaso te volverá un mutante? - Mi hermana aprieta los puños con molestia
Larissa: Es que no puedo creer que se haya atrevido a tratar de esa manera a alguien tan adorable como el pequeño Fer - Veo la incomodidad de Fer, estiró mi brazo y tomo su mano, mientras le regaló una sonrisa y ese gesto fue suficiente para que se calmara
Leonardo: Dejemos ese tema de lado, no incomoden al niño, además que los pequeños desean dormir - En cuanto hablo todos se callan y vuelven a su asiento, Pero podía ver como mi hermana seguía maldiciendo por lo bajo. - Te ves agotado descansa un poco - Él asiente ahora más animado y se recuesta del asiento cerrando los ojos
El camino hacia esa carretera de tierra nos llevó bastante tiempo, Pero me sentía más que satisfecho por nuestro botín; conseguí medicamentos y materiales para construir un huerto. En cuanto llegue al lugar, crearé la restructuración que me dio el sistema y luego estaremos preparados para vivir una vida bastante apacible
Cuando llegó a esa vieja carretera conduzco un poco más rogando a los cielos conseguir un lugar para crear el refugio, empezar de cero sería muy desventajoso, ya que debería buscar madera, clavos y todas esas cosas de construcción solo sería empezar de cero. Después de un rato por fin logré conseguir una vieja casa abandonada cerca del lago
Leonardo: Bien, muy bien - Digo emocionado, miro hacia atrás, noto como todos duermen y nadie está despierto para celebrar conmigo. Solo la pequeña Aurora me ve con sus grandes ojos - Ven pequeña te mostraré algo increíble - Digo abriendo la puerta y estirando mi mano para que venga a mi lado, ella se acerca y toma mi mano
Aurora: ¿que puede ser impresionante en este mundo en caos? - Le sonrió y muestro la casa destartalada
Leonardo: Nuestro hogar por supuesto - Ella hace una mueca al verla, Pero al ver mi emoción no se atreve a decir nada y solo asiente no muy segura que esa casa pueda protegernos de los mutantes o los malos sobrevivientes
Leonardo: Por qué esa cara, pequeña ¿no te gusta mi refugio? - pregunto acariciando su cabeza con ternura, mientras le regaló una sonrisa
Aurora: Solo me parece algo oxidada - Yo río ante su palabra, ya que fue una forma bastante sutil para decir que está vieja y en ruinas
Leonardo: Eso no es lo increíble - Me acerco y coloco mi mano en el suelo la casa empezó a temblar un poco hasta volverse por completo de hierro reforzado, una puerta de acero inoxidable y unos tubos que se conectaban con el lago; además de que había un purificador para que el agua pueda ser consumible - ¿Y ahora que tal?
Aurora: El señor Leonardo es muy capaz - Dice pasando su mano por las paredes con una enorme sonrisa - ¿En serio nos dejará quedar con usted? Dándonos a mí y a mis hermanos un lugar seguro - Asiento con una total seguridad
Leonardo: Por supuesto, desde ahora son parte de esta familia descomunal - Ella asiente con sus ojos llenos de lágrimas, se las seca rápidamente y se pone firme
Aurora: Prometo que cuando crezca le devolveré este favor - Asiento, Pero la pequeña es alejada de mí
– Mi hermana es solo una niña, no tiene derecho a pedirle tal cosa - Me rio y alzó las manos dando tres pasos hacia atrás, la niña la jala y le explica la situación en voz baja, la chica mayor al escuchar su rostro se calma - Lo siento, no deseaba malinterpretarlo, pero usted debe entender lo jodido que está el mundo - Asiento y en eso voy hacia el auto para despertar a todos
Fer: Señor Leonardo ¿dónde estamos? - Dice bajando del auto restregando sus ojos, le señaló atrás mío y este abre los ojos
Leonardo: Por ahora se ve así, pero poco a poco lo iremos arreglando más y más - Acaricio su cabeza - ¿Qué te parece?
Fer: ESTA INCREÍBLE - Ese grito fue suficiente para despertar a todos, ellos asomaron su rostro por las ventanas y puerta abierta - vamos, todos bajen ya. El señor Leonardo ya nos trajo nuestro hogar seguro - Dice con una sonrisa. Mi hermana baja y ve la estructura para luego abrazar a Fer
Larrisa: Ya no dormiremos con un ojo abierto. Por fin descansaremos bien - Los demás bajaron y también estaban emocionados por la noticia sonriendo alegremente ante la nueva buena
Luego de llevar a todos dentro, ellos se dividieron para ver el lugar. Esta estaba estructurado igual que una casa, la sala al momento de entrar, la cocina a la izquierda de esta y las habitación en el segundo piso, aunque abajo había un almacén al bajar puedo ver que un lugar para sembrar
Leonardo: Sistema, siempre tienes lo que quiero, que grande - Digo aun mas emocionado por este lugar que por el resto de la casa. En el ático se encontraba una sala de vigilancia, además que desde allí podía mover las armas qué se veía en el exterior