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Reencarné Como La Esposa Del Emperador Que Quiere Matarme

Reencarné Como La Esposa Del Emperador Que Quiere Matarme

Status: En proceso
Genre:Viaje a un mundo de fantasía / Reencarnación / Romance
Popularitas:38.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Darcalie

Morir fue inesperado.

Despertar dentro de una novela fue absurdo.

Pero reencarnar como Serena Valmont, la villana destinada a morir a manos de su propio esposo, fue una completa pesadilla.

Conozco esta historia.

Sé que el emperador Kael Draven jamás amará a Serena. Sé que muy pronto conocerá a la verdadera protagonista. Y sé que, cegada por los celos, Serena cometerá una serie de crímenes que terminarán llevándola al cadalso.

Pero yo no soy Serena.

Y no pienso seguir su destino.

Mi plan es simple: alejarme de la protagonista, pedirle el divorcio al emperador y desaparecer antes de que la historia comience.

Solo hay un problema.

—Quiero el divorcio.

Kael alzó la mirada hacia mí.

—No.

...¿Cómo que no?

Se suponía que esta historia ya estaba escrita.

Entonces, ¿por qué está empezando a cambiar?

NovelToon tiene autorización de Darcalie para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 4

Capítulo 4: Esto no estaba en el libro

La historia estaba cambiando.

O yo tenía una memoria espantosa, cosa que prefería considerar porque la alternativa significaba que mi única ventaja para sobrevivir acababa de desaparecer.

—No entremos en pánico —le dije a Salem mientras examinaba por quinta vez la carta de Elena Rosenthal.

El gato me observó desde el escritorio.

—Estoy perfectamente tranquila. Solo necesito comprender por qué esa mujer llegará diecisiete días antes de lo previsto.

Volví a revisar mi cronología. Elena debía llegar el primer día de Lumin, cuando comenzaban oficialmente los acontecimientos de la novela. Recordaba aquella escena perfectamente porque la autora había dedicado seis páginas enteras a describir cómo su cabello dorado brillaba bajo el sol mientras descendía del carruaje.

Seis páginas. Había leído tesis universitarias con descripciones más breves.

Después venía su encuentro con Kael en los jardines. Él estaba herido, ella lo ayudaba y sus manos se rozaban accidentalmente. Había flores, miradas significativas y probablemente algún ciervo contemplando el nacimiento de aquel maravilloso romance.

Mientras tanto, Serena descubría el encuentro, se consumía de celos y comenzaba su inevitable camino hacia la ejecución.

Todo estaba perfectamente organizado.

Entonces, ¿qué demonios hacía Elena llegando mañana?

Volví a examinar la carta y reparé en algo que había pasado por alto.

«Le agradezco profundamente que haya aceptado recibirme».

Fruncí el ceño. Yo no había aceptado absolutamente nada, pero quizá la Serena original había enviado aquella invitación antes de mi llegada.

Necesitaba averiguarlo.

Abrí la puerta y pedí a los guardias que llamaran a la criada que me había atendido aquella mañana. El único inconveniente era que todavía no conocía su nombre.

—¿Se refiere a Lady Margaret, Su Majestad?

—Exactamente. A ella.

Excelente emperatriz. Ni siquiera sabía cómo se llamaban las personas que trabajaban para mí.

Margaret apareció poco después. Era una mujer de unos cincuenta años, de expresión serena y modales impecables, aunque tenía esa mirada particular de alguien que había presenciado demasiados escándalos imperiales.

—¿Me llamó, Su Majestad?

Le mostré la carta.

—¿Sabías que Lady Rosenthal vendría mañana?

—Por supuesto. Fue usted quien la invitó.

Ahí estaba.

—Claro, lo recuerdo —mentí con una sonrisa—. ¿Podrías recordarme por qué decidí hacerlo?

Margaret vaciló.

—Deseaba comprobar qué clase de mujer era antes de permitirle permanecer cerca del emperador.

Cerré los ojos.

Serena, querida, ¿era absolutamente necesario complicarme la existencia incluso después de desaparecer?

—¿Cuándo envié la invitación?

—Hace aproximadamente una semana.

Sentí un alivio inmediato. Aquello había ocurrido antes de que yo llegara, por lo que no necesariamente significaba que la historia estuviera cambiando. Quizá la autora simplemente había omitido aquella visita.

Era una explicación razonable.

Y me gustaba muchísimo.

—Perfecto. Cancela la reunión.

Margaret parpadeó.

—¿Perdón?

—Dile que estoy enferma.

—Pero Lady Rosenthal ha viajado desde Rivenhall expresamente para verla.

—Entonces dile que estoy muy enferma.

—¿Debo solicitar al médico imperial?

—No, nada tan grave. Una migraña.

—¿Una migraña?

—Terrible. Devastadora. Posiblemente histórica.

Margaret apretó los labios, y tuve la impresión de que estaba intentando contener una sonrisa.

—Informaré a Lady Rosenthal.

Antes de que se retirara, la detuve.

—Margaret, necesito preguntarte algo. ¿Cómo solía hablar de Elena?

Su expresión cambió inmediatamente.

—Estaba preocupada, Su Majestad.

—¿Celosa?

La mujer guardó silencio, lo cual fue una respuesta bastante elocuente.

—Puedes decirme la verdad. No voy a despedirte por ello.

Margaret levantó la mirada con evidente sorpresa. Aquella reacción me produjo una incomodidad inesperada. La Serena original debía de haber sido una pesadilla para sus sirvientes.

—Gracias por tu sinceridad —añadí.

La mujer inclinó la cabeza antes de retirarse, aunque continuó observándome como si no terminara de reconocer a su propia emperatriz.

Cuando me quedé sola, acaricié a Salem.

—Problema solucionado. Elena no viene, yo no la conozco y nadie termina ejecutado. ¿Ves? Soy excelente evitando tragedias.

Mi maravilloso plan duró exactamente tres horas.

A las siete y media de la tarde estaba siendo víctima de una nueva clase de tortura.

—No puedo respirar.

—Un poco más, Su Majestad —respondió la doncella mientras ajustaba los cordones del corsé.

—Si aprietas un poco más, conoceré personalmente a mis antepasados.

La muchacha terminó su trabajo y se apartó satisfecha. Intenté respirar profundamente y descubrí que la moda imperial tenía intenciones bastante cuestionables respecto a la supervivencia femenina.

El vestido era azul oscuro, con delicados bordados plateados, y debía admitir que el resultado era espectacular.

Sin embargo, al contemplarme en el espejo, sentí nuevamente aquella extraña sensación de estar observando a una desconocida. Seguía esperando encontrar mi antiguo rostro, pero quien me devolvía la mirada era Serena Valmont.

Me pregunté qué habría ocurrido con ella. Si había muerto, si había desaparecido o si, por alguna razón incomprensible, estaba viviendo mi antigua vida.

—Su Majestad, el emperador la espera —anunció Margaret.

Aparté aquellos pensamientos y me dirigí al comedor imperial.

No recordaba ninguna cena del Consejo en esa parte de la novela, así que supuse que no ocurriría nada importante. Solo necesitaba comportarme como una emperatriz, sonreír cuando correspondiera y evitar mencionar que conocía el futuro.

Sencillísimo.

Las puertas del comedor se abrieron y unas veinte personas se volvieron hacia mí. Kael ocupaba la cabecera de una mesa interminable y, cuando me senté a su derecha, me dirigió una mirada discreta.

—Llegaste —murmuró.

—Me obligaste.

—Podrías intentar parecer complacida.

Le dediqué mi sonrisa más exagerada.

—Estoy encantadísima.

—Eso es peor.

Decidí ignorarlo.

La cena comenzó con conversaciones sobre impuestos, movimientos militares y disputas comerciales. Mi estrategia consistía en asentir ocasionalmente mientras intentaba identificar a los presentes.

Funcionó hasta que un consejero se dirigió directamente a mí.

—¿Está de acuerdo, Su Majestad?

Había dejado de escuchar hacía varios minutos porque estaba intentando descubrir cómo comer algo que parecía un caracol.

—Completamente —respondí.

Kael giró lentamente la cabeza.

Mala señal.

—Entonces, ¿apoya aumentar los impuestos sobre las tierras Valmont?

Oh.

No.

Definitivamente no.

—Cuando dije completamente, quería decir que estoy completamente en desacuerdo.

El silencio fue inmediato.

Kael levantó su copa, aunque juraría que estaba ocultando una sonrisa.

Maldito hombre.

—¿Ha cambiado de opinión tan rápidamente? —preguntó el consejero.

—He reconsiderado los argumentos. Es importante mantener una mente abierta.

El emperador tosió discretamente.

¿Se estaba riendo?

Imposible. Aquel hombre probablemente había nacido sin sentido del humor.

Decidí no volver a intervenir, pero mi tranquilidad terminó cuando las puertas se abrieron para dejar pasar a un recién llegado.

Era un hombre alto, de cabello rubio oscuro y uniforme militar negro. Una pequeña cicatriz atravesaba una de sus cejas y llevaba una sonrisa despreocupada que contrastaba enormemente con la solemnidad del comedor.

—Disculpen el retraso.

—Cuarenta minutos —respondió Kael sin levantar la vista.

—Entonces técnicamente sigo llegando.

El desconocido ocupó el asiento al otro lado del emperador y me dedicó una sonrisa.

—Serena.

Lo reconocí casi inmediatamente.

Lucien Raventhal.

Duque, militar y mejor amigo de Kael. En la novela aparecía ocasionalmente para hacer algún comentario sarcástico antes de desaparecer durante veinte capítulos.

—Lucien —respondí.

Su sonrisa se ensanchó.

—Vaya. Todavía recuerdas mi nombre.

—Hoy recuerda algunas cosas y otras no —comentó Kael.

Lo fulminé con la mirada.

Lucien, por supuesto, pareció encontrar aquello fascinante.

—También escuché que intentaste divorciarte esta tarde.

Casi me atraganté con el agua.

Varias conversaciones se interrumpieron.

—¿Cómo te enteraste?

—Los palacios tienen paredes, querida Serena.

—Pues deberían aprender discreción.

—Sería terrible para mi entretenimiento.

Lucien se inclinó ligeramente hacia mí.

—Entonces, ¿es verdad?

—Sí. Pero el tirano dijo que no.

El silencio que siguió fue absoluto.

Kael dejó los cubiertos.

Lucien soltó una carcajada tan espontánea que varios consejeros parecieron olvidar cómo respirar.

—¿Tirano? —repitió, encantado.

—No la animes —advirtió Kael.

—Es lo más interesante que ha ocurrido aquí en meses.

Levantó su copa hacia mí.

—Por tu divorcio.

—Lucien —gruñó el emperador.

—¿Qué? Tú tampoco pareces disfrutar demasiado de este matrimonio.

—Eso no significa que vaya a disolverlo.

Miré a Lucien con renovado interés. Quizá acababa de encontrar un aliado.

—Podrías ayudarme a convencerlo.

—¿A divorciarte de mi mejor amigo? Qué propuesta tan tentadora.

—Nadie va a ayudarla —intervino Kael.

Lucien me guiñó un ojo.

—Como puedes ver, uno de sus mayores defectos es que cree que puede decidir por todos.

Tuve que contener una sonrisa.

Lucien era bastante más entretenido de lo que recordaba. Por primera vez desde mi llegada, pensé que quizá vivir en aquel palacio no sería completamente insoportable.

Entonces Margaret apareció junto a las puertas.

Su expresión bastó para borrar mi buen humor.

Se acercó discretamente y se inclinó hacia mí.

—Su Majestad, Lady Rosenthal ha llegado.

Sentí que el estómago se me encogía.

—¿Qué?

—Su carruaje acaba de entrar al Palacio Imperial.

Me levanté tan bruscamente que la silla chirrió contra el suelo. Todas las miradas se dirigieron hacia mí, pero apenas las percibí.

—Eso es imposible. Cancelamos la reunión.

Margaret bajó todavía más la voz.

—Lady Rosenthal asegura que recibió un segundo mensaje suyo esta tarde, solicitándole que adelantara su visita. Trajo la carta consigo.

El corazón comenzó a latirme con fuerza.

—Yo no envié ningún mensaje.

—Lo sé, Su Majestad.

Miré hacia las puertas, incapaz de comprender lo que estaba ocurriendo.

Había intentado evitar a Elena y, sin embargo, alguien había enviado una nueva invitación en mi nombre.

—Serena —intervino Kael, levantándose—. ¿Qué ocurre?

No respondí.

Hasta aquel momento había supuesto que mi conocimiento de la novela sería suficiente para mantenerme con vida. Pero Elena Rosenthal acababa de llegar diecisiete días antes de lo previsto, convocada mediante una carta que yo jamás había escrito.

Y había algo todavía más inquietante.

Alguien estaba tomando decisiones en mi nombre.

1
Darcalie
¿Tenemos Team Kael? 👀👀👀
Lena
y el protagonista si puede quedarse con la villana!!???
Darcalie: Tenemos Team Kael? 👀
total 1 replies
Guadalupe Aviles
esto esta de terror como si el escritor estuviera editando la novela o volviendo loca a serena 😱😱
Guadalupe Aviles
no se podría decir que solo algo parecido como que la mataba que se yo no verdad solo alucino muy divertida me gusta la novela
Aurora
Perdón con la escritora, pero en 72 capítulos, mi ansiedad ya no da más, capítulo, tras capitulo, espero un respiro, algo que aligere el misterio, pero a estas alturas creo que el motivo principal de la historia es que Serena muera , la transmigrada desaparezca y ahí si descubran los artífices de la conspiración que en este punto, Elena, Margareth, Kael y Lucien me parecen posibles culpables y socios de crimen, mejor dicho deje así 😔.
Darcalie: Ya falta poquito para el desenlace 😭😭😭 Todos podemos descansar de tanto misterio
total 1 replies
Marlucha💋
/Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm/
Marlucha💋
Joder! si la historia puede convertirte en Marooneta si que estas jodida mujer! 😨😨😨
Marlucha💋
Coño a ese paso cualquiera pierde la cordura! joder!° 😂😂😂😂
Marlucha💋
Yo siendo Ella me voy de ese palacio!, lejos de ese par! a visitar a mis padres como excusa y luego huir lejos.... ya me dio estrés 😨
Marlucha💋
Hay un Sistema jodedor😨
Darcalie: Es un sistema que jodera muchísimo a la protagonista 😱☠️🤣
total 1 replies
Marlucha💋
Entonces la Carta la envió fue la Autora del libro o alguna fuerza mística! 😨😨
Marlucha💋
Ya mujer dilo de ua vez y que pase lo que tenga que pasar
Marlucha💋
Tal vez es otra Reencarnada!
Marlucha💋
Eso fue el Emperador
Marlucha💋
/Facepalm//Facepalm//Facepalm/😂😂😂
Marlucha💋
Pobre corazón! la inyección de cafeína sumado a la rabieta! le dispara ka tensión a cualquiera y de allí a un ACV o infarto hay un paso nada más!.😨
Marlucha💋
😂😂😂😂
Entiendo el sentimiento
Marlucha💋
Estos apellidos me suenan familiares de otra historia!
Darcalie: Jajajajaja es muy probable! Si buscas "Nombres nobles o antiguos" en Pinterest es probable que encuentres la mayoría de estos 🤭
total 1 replies
Gio
muy jocosa🤣🤣🤣
maiy medina
A estas alturas ya debería de haberse dado cuenta (yo creo) que lo que cree sentir por Kael no son sus sentimientos si no los de la Serena que ya murió 🥲🫠
Darcalie: Ahora comenzará lo chidoooo 🤭
total 1 replies
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