NovelToon NovelToon
Más Astuta Que Tú

Más Astuta Que Tú

Status: Terminada
Genre:Escuela / Timetravel / Venganza / Reencarnación / Reencarnación(época moderna) / Completas
Popularitas:102
Nilai: 5
nombre de autor: Klarina_za29

Aranza Jordán murió atropellada cuando huía de un matrimonio arreglado... y de un amigo que la dejó desangrándose en plena calle.

Despierta en el cuerpo de Renata Anastasia Salvatierra, la nieta consentida de dos de las familias más poderosas del país. El problema: Renata es el personaje de relleno de una novela que Aranza nunca terminó de leer, la chica ingenua que, en la historia original, acaba muerta por culpa de su prima Selena.

Pero Aranza ya no está dispuesta a ser una víctima. Con una sonrisa dulce que no le llega a los ojos, una inteligencia afilada y un talento oculto para el hackeo, Renata se pone la máscara de la inocencia y juega con las cartas que la novela le dio. Ahora conoce el guion de todos: la prima que finge ser su amiga, la rival que la humilla, el protagonista que aún no sabe lo que se le viene encima.

Cinco primos que la adoran, abuelos que daría la vida por ella, un hacker de mirada fría que parece ver a través de su máscara... y enemigos que están a punto de descubrir que subestimar a la nueva Renata fue el peor error de sus vidas.

¿Astuta tú? Ella lo es más.

NovelToon tiene autorización de Klarina_za29 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Pidiendo ayuda

Tal como habían quedado, Camilo y Andrés ya estaban en la cafetería que había propuesto Elías.

Mientras esperaban, decidieron pedir algo de comer. Acababan de salir del colegio y, claro, tenían hambre.

—¿A qué hora quedaste con él, Cami? —preguntó Andrés tras mirar su reloj.

Le parecía que ya llevaban un buen rato esperando y Elías seguía sin aparecer.

—A las cinco —contestó Camilo con calma, sorbiendo su jugo de mango.

Andrés suspiró.

—Escríbele. A lo mejor el muy tonto se olvidó —dijo. Ya estaba harto de esperar.

Camilo no contestó, pero le mandó un mensaje a Elías. Pensaba que debían tener paciencia, más aún siendo ellos quienes pedían el favor.

Andrés, en cambio, ya no aguantó.

—Quédate tú, Cami. Yo tengo algo que hacer ahora —dijo.

Si faltaba al trabajo en grupo, sus compañeros de clase lo iban a matar. Además, ya le preguntaría el resto después.

Camilo asintió y lo dejó ir. Él esperaría un rato más; si Elías no llegaba, entonces se marcharía.

Ya vería si le pedía ayuda a su hermano mayor o a otra persona. Primero tenía que confirmar si Elías venía.

Pasaron unos minutos...

Camilo, que ya se disponía a irse, entrecerró los ojos al mirar hacia la puerta. Suspiró al ver por fin al que esperaba.

Elías caminó hacia él. Sabía que Camilo estaba por irse, pero aun así arrastró con calma la silla de enfrente y se sentó sin que lo invitaran.

Sabía que llegaba tarde, pero no iba a rogarle que se quedara.

—¿No vas a decir nada? —soltó Camilo, seco. Ya estaba un poco molesto, y la actitud arrogante de Elías no ayudaba.

Elías sonrió apenas.

—Perdona el retraso. Pero échale la culpa a tu hermana, que me sigue a todas partes —dijo, sin ganas de cargar con la culpa él solo.

Camilo, que ya se había levantado, volvió a sentarse.

—¿Mi hermana? ¿Cuál? —preguntó, intrigado. Andrés había estado con él todo el rato, y en cuanto a Renata... estaba seguro de que Elías no la conocía.

Elías arqueó una ceja.

—Selena. ¿No es tu hermana? —repitió.

Camilo se quedó callado un momento. Se había olvidado de Selena.

—Es mi prima —aclaró.

Elías asintió, llamó a la mesera para pedir algo de beber y luego se sentó a mirar a Camilo con seriedad.

—¿Qué ayuda necesitas? —Le intrigaba por qué un tipo como Camilo le pedía un favor a él.

Camilo sacó el celular de Renata y lo deslizó hacia Elías.

—Ayúdame a recuperar todos los mensajes borrados de este celular —explicó.

Elías lo tomó y lo desbloqueó.

—¿Los mensajes de todos?

Camilo negó con la cabeza.

—De una sola persona. Selena... Recupera todo lo que haya. Si no se puede, al menos el último año —propuso.

Sabía que recuperar todos los datos llevaría tiempo. Pero no podía esperar tanto. El cumpleaños de la abuela era en tres días.

Tenía que descubrir la verdad. Y además convencer a Renata de que fuera a la fiesta. No iba a permitir que Selena se llevara la atención que le correspondía a Renata.

Elías miró el celular con seriedad. Le extrañaba la actitud de Camilo hacia Selena. Con esos mensajes recuperados, supuso, también sabría qué pasaba de verdad entre ellos.

—Puedo intentarlo. Pero no te prometo recuperar todos los mensajes —advirtió.

—¿Cuánto tardas?

Elías sopesó si podía hacerlo rápido. Tenía otras cosas que atender, y no podía concentrarse solo en lo de Camilo.

—Una semana —respondió.

Camilo suspiró.

—Dos días. Lo necesito todo antes del cumpleaños de mi abuela. Sabes cuándo es, ¿no?

Elías quiso negarse, pero le picaba la curiosidad por saber qué pasaba en la familia Salvatierra.

Sobre todo con Selena. Si encontraba algo que la hiciera dejar de perseguirlo... ¿no sería excelente para él?

—Lo intento —dijo por fin Elías.

Camilo respiró, algo más tranquilo. Una vez resuelto el asunto, Camilo y Elías charlaron un rato de negocios.

* * *

Mientras tanto...

Renata, que acababa de llegar al departamento, se dio un baño enseguida. Esa noche iría a uno de los bares nocturnos de la ciudad.

¿Qué busca Selena ahí?, pensó mientras se peinaba.

Había investigado antes ese bar y no había encontrado nada relacionado con Selena.

Por eso mismo le picaba más la curiosidad. ¿Iba solo a divertirse? ¿O tramaba algo más?

Se masajeó la cabeza, que empezaba a dolerle. Si la novela contara todo sobre los Salvatierra, no estaría pasando por esta situación tan asquerosa.

Pero la novela giraba en torno a Camilo, Perla y Evelina. Del antagonista masculino no había tenido tiempo de enterarse, porque no había leído la novela completa.

—Tengo que ir —dijo.

Tomó su laptop y abrió una página que no todo el mundo conocía. Tecleó algo, y enseguida salieron los datos de las personas que frecuentaban ese bar.

Entrecerró los ojos al ver que el nombre de Selena aparecía dos veces al mes. Y siempre en las mismas fechas.

Cuanto más leía, más intrigada estaba. Si iba, seguramente no la dejarían pasar.

Además, no tenía la edad para entrar a un bar nocturno. Por más que se maquillara, no podría disimularla. Renata era muy bajita; cualquiera que la viera no creería que era adulta.

Necesitaba una identificación, pero no podía falsificarla así, de un momento a otro.

Tamborileó con los dedos sobre el escritorio, pensando cómo entrar. ¿Y si se colaba? Su cuerpo pequeño le facilitaría la tarea. Pero tampoco sería fácil: seguro había muchos guardias.

Tenía que entrar sin riesgos. Así nadie sospecharía.

Volvió a mirar la lista de nombres que iban seguido. Al ver uno de ellos, se le dibujó una sonrisa.

Te tengo.

—Él me va a ayudar —dijo.

Al ver que ya eran las nueve de la noche, se fue a su cuarto a prepararse. No veía la hora de saber qué pasaría allí.

Tenía que llevar el celular y la cámara. Quién sabe, a lo mejor conseguía algo interesante. ¿Selena jugueteando con un hombre? ¿Selena reconociendo al dueño del bar?

Pensar en eso la animó bastante.

—¿Y cómo le irá a Camilo...? —murmuró.

Esperaba que Camilo ya estuviera moviéndose. Cuando saliera del bar, vería qué habían hecho él y Andrés.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play