Alessia Mancini siempre consiguió todo lo que quiso.
Belleza, atención, admiración… todo excepto a Luciano Morelli
Mientras el resto del mundo caía rendido a sus pies, él seguía viéndola como la hermana pequeña de su mejor amigo. Y aun así, Alessia llevaba años enamorada del único hombre incapaz de verla realmente.
Pero algunas noches cambian vidas enteras.
Lo que comenzó como un error terminó convirtiéndose en una historia marcada por secretos, culpa y heridas que jamás sanaron del todo.
Cinco años después, Alessia vuelve siendo alguien completamente diferente: más elegante, más distante, y completamente fuera del alcance de Luciano por primera vez en su vida.
Ahora él está a punto de descubrir que hay personas que solo entiendes… cuando ya es demasiado tarde.
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Capitulo 22 "La mujer correcta"
Alessia odiaba admitirlo, pero Victoria D' Rossi era exactamente el tipo de mujer que cualquier hombre presentaría orgulloso al mundo, elegante, inteligente, hermosa por naturaleza y sin esfuerzo.
Y lo peor era que no parecía fingir nada.
Mientras hablaba con todos en la mesa, sonreía con naturalidad y se movía con esa seguridad tranquila de alguien acostumbrada a encajar en cualquier lugar.
Todo en ella gritaba estabilidad, todo lo que Alessia no era.
—Deja de mirarla así —murmuró Bianca a su lado.
Alessia tomó un sorbo de vino antes de responder:
—¿Así cómo?
—Como villana de telenovela planeando un asesinato.
Eso consiguió arrancarle una pequeña sonrisa.
—No estoy haciendo eso.
—Claro y yo soy terapeuta emocional.
Alessia volvió la vista hacia la mesa intentando ignorar la sensación horrible creciendo dentro de ella porque Luciano estaba sentado junto a Victoria.
Y aunque apenas hablaba, se veía cómodo con ella, demasiado cómodo como si nada hubiera cambiado en su vida, como si aquella noche jamás hubiera existido.
El corazón volvió a sufrir, en realidad qué ridículo era sentirse así cuando técnicamente Luciano nunca le perteneció.
—¿Qué pasa contigo hoy? —preguntó Alessandro desde el otro lado de la mesa observándola con sospecha—. Pareces a punto de golpear a alguien con una copa.
—Estoy perfectamente bien, no te preocupes.
Bianca casi se atragantó intentando contener la risa.
La conversación continuó entre todos mientras Alessia hacía un esfuerzo monumental por actuar normal y normalmente eso se le daba bien.
Ella era Alessia Mancini, la chica sociable, la sonrisa perfecta, la mujer que jamás permitía que nadie notara cuando algo le dolía.
Pero con Luciano presente estaba haciendo imposible mantener la compostura porque cada pocos minutos levantaba la mirada hacia ella y Alessia no entendía por qué.
Especialmente cuando Victoria seguía sentada a su lado.
—¿Entonces ya arreglaron las cosas? —preguntó uno de los amigos mirando a Luciano y Victoria.
El ambiente cambió apenas.
Victoria sonrió ligeramente antes de responder:
—Estamos intentando no matarnos esta vez.
Varias risas se escucharon alrededor de la mesa, excepto de Luciano.
Él seguía observando distraídamente su vaso.
—Eso durará como dos semanas —bromeó Alessandro.
—Gracias por tu fe en nosotros —respondió Victoria divertida.
Y ahí estaba otra vez esa sensación incómoda dentro de Alessia porque Victoria no parecía mala persona.
Ese era el problema, no era una villana, no era cruel con nadie y no trataba mal a Luciano.
Sencillamente , era la mujer que él seguía eligiendo y eso dolía muchísimo más.
—¿Y tú, Alessia? —preguntó Victoria girándose hacia ella—. ¿Sigues rompiendo corazones en la universidad?
Alessia sonrió instantáneamente.
—Solo los suficientes para mantenerme entretenida.
—Eso sonó peligrosamente narcisista —comentó Alessandro.
—Gracias.
Victoria soltó una risa suave.
—Nunca cambias.
El comentario le dejó una sensación extraña.
Porque si Victoria supiera lo mucho que Alessia había cambiado desde aquella noche, probablemente no diría eso.
Luciano levantó la mirada hacia ella justo en ese momento y algo en sus ojos la desarmó totalmente.
Porque no parecía estar viendo a la Alessia superficial que todos conocían, parecía estar buscando algo más, algo privado entre ambos.
Ella apartó la mirada inmediatamente, no podía soportarlo, no cuando Victoria estaba ahí.
Horas después, Alessia salió al balcón del restaurante buscando un poco de aire.
Necesitaba respirar lejos de todos, lejos de Luciano, lejos de Victoria, lejos de esa sensación horrible de estar viendo la vida que siempre quiso para él con otra mujer.
El viento frío golpeó suavemente su rostro mientras apoyaba ambas manos sobre la barandilla.
—Sabía que terminarías escondiéndote aquí.
El corazón dio un salto incómodo al escuchar su voz.
Era Luciano.
Alessia no se giró enseguida.
—No me estoy escondiendo.
—Claro.
Escuchó sus pasos acercarse poco a poco detrás de ella y automáticamente todo dentro de su cuerpo se tensó.
Qué ridículo era que todavía tuviera ese efecto sobre ella.
—¿Victoria sabe que escapaste? —preguntó intentando sonar casual.
Luciano soltó una risa seca.
—¿Ahora vas a actuar como si fueras indiferente?
El comentario la tomó desprevenida entonces finalmente se giró hacia él.
—¿Perdón?
Luciano la observaba fijamente.
La luz tenue del balcón hacía que se viera todavía más atractivo y Alessia sinceramente empezaba a cansarse de eso.
—Llevas toda la noche evitándome.
El corazón volvió a acelerarse porque era muy injusto que él dijera eso.
—Tú llevas días evitándome.
El silencio cayó entre ambos al instante y esta vez Luciano no intentó negarlo porque sabía que ella tenía razón.
— Alessia…
—No tienes que explicarme nada —lo interrumpió rápido—. En serio.
Porque ya entendía perfectamente cuál era su lugar en toda esta historia.
Una noche, fue un error, algo que ninguno debía mencionar.
Luciano pasó una mano por su cabello frustrado y eso le confirmó algo importante:
él tampoco sabía cómo manejar lo que estaba pasando entre ellos.
—No fue así para mí.
El corazón prácticamente dejó de funcionar.
Alessia lo miró completamente inmóvil porque Luciano acababa de decir justamente lo que ella no necesitaba escuchar.
Especialmente no ahora, especialmente no mientras Victoria estaba dentro esperándolo.
—No hagas esto —murmuró apenas.
—¿Hacer qué?
—Confundirme más.
La expresión de Luciano cambió apenas al escuchar eso y durante unos segundos ninguno habló.
Hasta que Alessia decidió hacer la pregunta que llevaba días destruyéndola.
—Entonces explícame algo.
Luciano sostuvo su mirada en silencio.
—¿Por qué volviste con ella?
eso es lo que va a pasar con ella por eso se cansa que futuro tiene con un hombre que no sabe lo que quiere 🤣
ella tranquila no hace escándalos pero y el