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El Hombre Que Me Eligió

El Hombre Que Me Eligió

Status: Terminada
Genre:Amante arrepentido / Casada Con Mi Ex's Familiar / Completas
Popularitas:260.4k
Nilai: 3.2
nombre de autor: MeriGrei

A pocos días de su boda, Valentina descubre que su hermana está embarazada de su prometido y que su familia apoyaba esa infidelidad. Valentina no lloro, no grito, no reclamo, solo hizo las maletas y salió de esa casa donde siempre ha sido la que sobra.
Pero justo cuando ella creía estar sola, aparece en su vida Mateo Alcázar, el hermano mayor de su ex prometido. Mateo siempre llega en el momento justo cuando ella necesita respaldo y para poder protegerla de todo lo que está por venir, Mateo le pide que se case con él, así estará bajo su protección y nadie podrá volver a humillarla.
¿Aceptara Valentina la propuesta? ¿Por qué Mateo está dispuesto a protegerla?

NovelToon tiene autorización de MeriGrei para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 6

Capítulo 6

—No voy a casarme con vos —dije.

Mateo no se ofendió.

Eso me ofendió a mí.

Estábamos en la terraza, con el ruido de la cena atrás y Camila mirándonos desde el salón como si pudiera escuchar cada palabra.

—Está bien —respondió.

—¿Está bien?

—Sí.

—¿Tirás una propuesta de matrimonio como si pidieras café y después decís “está bien”?

—Preferiría que no grites.

—Preferiría que no estés loco.

Su boca se movió apenas. No era una sonrisa completa, pero casi.

—No estoy loco.

—Peor. Lo pensaste.

—Sí.

Me pasé una mano por el pelo. Quería caminar, pero si me iba, él iba a creer que me había afectado. Me había afectado. Muchísimo. Pero no pensaba darle tanta información.

—No te amo —dije.

—No te lo pedí.

—No me conocés.

—Te conozco más de lo que debería admitir ahora.

—Eso no ayuda.

—Lo sé.

—¿Entonces?

Mateo apoyó las manos en la baranda.

—Úsame.

Lo miré.

—¿Qué?

—Usá mi apellido. Mi posición. Mi casa, si hace falta. Tu familia quiere que aceptes migajas. La mía quiere que no molestes. Federico quiere que sigas disponible para su culpa. Camila quiere verte abajo. Úsame.

La parte racional de mi cabeza dijo que era una trampa.

La parte cansada, la parte humillada, la parte que todavía sentía la mano de mi papá agarrándome el brazo en el restaurante, escuchó demasiado.

—¿Y vos qué ganás? —pregunté.

—A vos cerca.

Se me secó la boca.

—Eso suena peligroso.

—Lo es.

Me reí, nerviosa.

—Sos pésimo vendiendo ideas.

—Soy bueno cumpliéndolas.

No contesté. No podía.

Volvimos al salón. Camila vino enseguida, como si hubiera estado esperando una señal.

—¿Es cierto? —preguntó.

—¿Qué cosa? —dije.

—Que Mateo te pidió casamiento.

La miré, incrédula.

—¿Vos no tenés una fiesta propia que atender?

—No puede hablar en serio —dijo, mirando a Mateo—. Es la ex de Federico.

—Y vos sos su esposa —respondió él—. Todos estamos actualizados.

Federico llegó atrás.

—Mateo, no hagas esto para castigarme.

Ahí sí me dolió.

No por Federico.

Por la posibilidad de que tuviera razón.

Me giré hacia Mateo.

—¿Es eso?

Su mirada cambió.

—No.

—¿Seguro?

—Valentina...

—No, respondé bien. ¿Me estás usando para joder a tu hermano?

El silencio de todos alrededor se volvió espantoso.

Mateo no miró a Federico. Me miró a mí.

—Si quisiera destruir a Federico, no necesitaría casarme con vos.

Federico se puso rojo.

—Sos un hijo de puta.

—Y vos un cobarde. No confundamos.

Me fui.

No esperé auto, abrigo ni nada. Salí del hotel y caminé hasta la esquina. Tenía los ojos llenos de lágrimas y una bronca absurda porque no quería llorar por ninguno de ellos.

Mateo me alcanzó.

—Valentina.

—No.

—Escúchame.

—No quiero ser el arma de nadie.

—No lo sos.

—Todos dicen eso antes de usar a alguien.

—Entonces no me creas.

Me di vuelta.

—¿Qué?

—No me creas. Pedí papeles, condiciones, salida. Cásate conmigo como quien firma un contrato malo pero útil. No te pido confianza.

—¿Y qué me pedís?

—Que sobrevivas a ellos.

La frase me pegó en un lugar feo.

Porque yo también quería eso.

Sobrevivir.

No ganar, no enamorarme, no vengarme de forma elegante. Sobrevivir sin que Camila me viera llorar, sin que Federico me hablara como si todavía tuviera derecho, sin que mi papá me vendiera en otra mesa.

—Mañana a las diez —dijo Mateo—. Registro Civil de la calle Uruguay. Si no venís, no voy a buscarte.

—Mentira.

—No.

—Vos sos de los que buscan igual.

—Con vos estoy intentando aprender a no hacerlo.

Eso sonó tan raro, tan poco Mateo, que me quedé callada.

Volví a mi departamento sola.

Dormí mal. O no dormí. A las siete estaba sentada en el piso, con la invitación al casamiento de Camila de un lado y la nota de Mateo del otro.

Blanca llegó a las ocho con medialunas y cara de querer internarme.

—Decime que no estás pensando en casarte con él.

—No estoy pensando en casarme con él.

—Mentís horrible.

—Me ofreció protección.

—Eso no es amor.

—No busco amor.

Blanca se sentó frente a mí.

—¿Y qué buscás?

Miré mi departamento lleno de cajas. Mi vida metida en cartón. Mi nombre en titulares horribles. Mi padre incapaz de elegirme.

—Un lugar donde no puedan echarme.

Blanca cerró los ojos.

—Ay, Valen.

—No digas mi nombre así.

—¿Estás segura?

—No.

—Esa es la primera respuesta sensata que escucho.

A las diez y cinco llegué al Registro Civil.

Mateo estaba en la puerta, traje oscuro, sin flores, sin sonrisa, sin esa payasada romántica que hubiera sido peor.

—Llegás tarde —dijo.

—Todavía puedo irme.

—Sí.

—No me vas a detener.

—No.

Lo odié por cumplir.

Entramos.

Blanca fue mi testigo. Bruno, el suyo. La empleada leyó artículos, nombres, documentos. Todo sonó demasiado normal para algo tan absurdo.

Cuando preguntó si aceptaba casarme con Mateo Alcázar, se me cerró la garganta.

Miré a Mateo.

Él no me apuró.

No sonrió.

Solo estaba ahí.

—Acepto —dije.

Me escuché desde lejos.

—Acepto —dijo él.

Y listo.

Así de simple.

Así de brutal.

Salimos casados.

En la vereda había dos fotógrafos. Obvio. Mateo me miró.

—Podés soltarme si querés.

No me había dado cuenta de que le estaba agarrando la mano.

La solté.

Después, por orgullo o por miedo, la volví a agarrar.

Los flashes explotaron.

Camila llamó una hora después.

—¿Es verdad?

—Sí.

—No te va a querer.

Miré la libreta roja sobre la mesa.

—No le pedí eso.

Corté.

Y recién entonces lloré.

No por Federico.

Por mí.

1
Jennifer Macupido
y tú no te dejas ayudar, ya madura
Hiradia Cohen
Realmente ahi si hubo un vacio pensé que iba pintando iendo en el carro senti qué me perdi de algo aunque la historia siga siendo interesante esos detalles hay que cuidar
Rosana Heppner
va repitiendo texto
Yanira Mendoza
Es buena pero repetitiva
Yanira Mendoza
Repite muchas escenas. La del café, la de la puerta, la del baño y el pasillo y las frases
Mariana Blanco Belmonte
Escritora, como comenté anteriormente, si una novela no me gusta, dejo de leer y ya. Esto que voy a decir espero lo lea y le sirva. Van varios capítulos que copia parte de otro, que pone frases que no van con la secuencia de lo que se está narrando. Por ejemplo, "ya dentro del auto dijo" y a continuación "al salir de la casa lo tomé del brazo", o están dentro del auto, o van saliendo de la casa?
Por otro lado, es la segunda novela suya que leo y me llama la atención que está usando los mismos nombres y apellidos de otra novela suya. Entiendo que es otra trama pero, ¿no sería mejor usar otros nombres y apellidos? Es confuso.
Mil disculpas de antemano si le parezco ofensiva pero no es para ofender.
Mariana Blanco Belmonte
Se repitió o ya se enredó aún más 😂
Nidia Betancourt
Saludos escritora.. No ponga cuidado a malos comentarios. La que no quiera seguir leyendo, que escriba su propia novela..
Mariana Blanco Belmonte: Así es... Leo muchísimo y cuando una novela no me gusta, no le entiendo o me parece aburrida, no continúo leyendo y ya. Para que hacer comentarios que no suman y que sólo quitan tiempo.
Me gusta su novela, las de intriga, uno tiene que leerlas hasta el final.🥰
total 1 replies
Pany Rojas
ya me aburrió!!!!! hasta aquí llegué.
María Fernanda Bustamante
Quedé casi por el comienzo 😅 ojo, no lo digo para desanimarte ni nada es solo mi opinión. Sentí que algunos diálogos estaban como muy vacíos me faltó un poquito más de emoción y que se sintiera lo que estaban viviendo los personajes sé que no es fácil escribir y hacer que todo conecte pero creo que con práctica se puede ir mejorando muchísimo. Igual muchos éxitos con tu historia y espero que sigas escribiendo
Eliseo Reyes
solo el resumen de la novela me gustó pero se repite todo asco
Carmen Salgado
Buena novela, gracias autora
Silvia Lima
Que fastidio con las lectoras, nadie las obliga a leer. Dejen de criticar a la autora y póngase a escribir ustedes
momis: Silvia Lima toda la razón 🤣
total 1 replies
Graciela Saiz
ese Tomas ya me cae gordo 🤬
Graciela Saiz
la verdad , ella me desagrada como se comporta 😏
Marina Del Carmen Pereira DE Las Salas
definitivamente que familia tan sucia pobre Valentina
Marina Del Carmen Pereira DE Las Salas
muy tonta al ir con esa. familia. tóxica y un papa manipulado por la mujercita esposa
Adriana Caturelli
Que novela largaaáa la protagonista que histérica vueltas y vueltas no me gusto
Angela Solinas: que le pasó a esta autora ? tiene algún problema que no termina las novelas?
total 2 replies
Cristina Minetti
no me gusto. menos q simule tanta mafia en Buenos Aires
Edith Quevedo
sii .uy mala historia .ya me aburrió .la dejo ya
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