Nosotros no nacimos para amarnos.
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Capítulo 22
Entre nuevamente por la puerta de siempre, viendo que Anna ya habia llegado.
- Hola Marcia, como te fue.
- Hola Anna, bien, mucho por hacer. Por cierto Anna, donde te metiste el sábado. Te vi con los amigos de Luciano.
- Si, con ellos estaba, me la estaba pasando bien.
- Si, me di cuenta.
- Tu que tal, vi que Luciano te saco del lugar, bebiste demasiado.
- Ven. Quiero contarte algo.
Me la lleve a un lugar donde pudiéramos hablar a solas, aun me faltaba un poco de tiempo y a Anna aun le faltaba por tomar su lugar, además Ciro me anuncio que cuando me vaya pasara antes al despacho.
- Paso algo Marcia?
- Eso quiero que me digas, que paso contigo?
- Ya te dije.
- No, Anna se lo que vi. Aunque estaba un poco lejos vi lo que vi.
- No se a que te refieres.
- Bueno, eres libre de hacer con tu cuerpo lo que tu mejor desees pero, me tomo por sorpresa verte con esos chicos. Ademas quería decirte que algo le hecharon a mi bebida.
- Marcia, esos lugares son asi. Ademas si no mal recuerdo Luciano te dijo que te quedaras donde estábamos.
- Me drogaron?
- No se. Acaso no hablaste con Luciano.
- No, claro que no. Es solo que…
- Que cosa?
- Te voy a contar algo y quiero que sea nuestro secreto.
Me iba a sincerar con Anna, mas bien, por que sabia lo que habia pasado pero como le dije ella era libre de hacer lo que mejor le parezca además no soy quien para juzgarla, ella ha demostrado ser buena amiga, pero tenia un nudo en la garganta por seguir ocultándole la verdad.
- Hace poco, descubri que mi padre esta metido en negocios sucios. Mi padre tiene varios negocios de restaurantes, hoteles, bares, antros y mucho mas, por eso y ahora con seguridad se que mi bebida tenia algo.
- Tu padre es adinerado?
- Si.
- Como es que vives entonces con tu tia padeciendo necesidades.
Tome un gran suspiro, pero sentía la necesidad de contarle.
- Escape de casa, con ayuda de una persona. Mi padre quería casarme con un Arabe, para mi era un completo desconocido nunca le habia visto, lo peor paso cuando decidí hablar con estando mi familia por cenar diciendole que no podría casarme ya que estaba enamorada de otra persona.
- Que cosa?
- Si, durante mucho tiempo casi 2 años estuve saliendo y viéndome a escondidas con uno de los hombres de mi padre. Èl era todo para mi, le amaba demasiado, su único defecto es que no tendría el dinero que mi padre esperaba, para èl las cosas materiales y que un hombre que se acerque a mi tendría que tener todo tipo de propiedades y dinero. No fue el caso. Esa noche mi padre me mando a encerrar ya que al dia siguiente iban a tener una celebración del cual me comprometerían con el árabe ese.
A pesar que le estoy contando las cosas, trato de no mencionar nada de mi hermana ya que estoy suplantando su personalidad y eso podría meterme aun mas en problemas.
- La noche que me encerro, fue tras el chico con el cual quería hacer mi vida.
Anna estaba demasiado atenta a lo que le contaba, mis lagrimas empezaron a caer, una tras una sin poder controlarme.
- Mi padre fue por èl, asesinándolo sin piedad. La persona que me ayudo dejo todo listo para que a la noche siguiente de la celebración escapara, una vez fuera de mi casa vi un hombre en medio de la carretera, me avente en su camino sin pensarlo. Ese hombre igual fue un ángel en mi vida, me llevo a su mansión para luego dejarme en el aeropuerto, cuando llegue aquí, fui directo con mi tia que por años no la veía, hasta eso mis padres nos tenia prohibido mantener contacto con ella.
- Marcia, nunca pensé que hubieras pasado por algo asi.
- Por eso aunque no lo creas se que el sábado en mi bebida habia algo. Muchas veces en los negocios de mi padre, veía como sacaban a las chicas en brazos justo como me paso a mi. Solo que al menos Luciano me cuido y no sabes como se lo agradezco. Quiza al principio se me hizo algo soberbio ahora igual pero lo voy conociendo poco a poco y no es tan malo como parece.
- Hay amiga. Que pena con lo de tu novio. Eres una excelente persona y te mereces encontrar a alguien que te ame tanto. Quiza el chico siempre va estar en tu corazón pero tienes que ser feliz.
Anna se me acerco dando un gran abrazo. Me siento un poco libre en haberle contado parte de las cosas, no quería que tenga igual demasiada información ya que a veces saber es demasiado peligroso. Si hubiera sabido que mi padre era mafioso o algo por el estilo, mi vida seria aun diferente de lo que ahora es.
Entramos nuevamente. Anna se despidió de mi, era hora de irme, asi que pase al despacho como me habia dicho Ciro que hiciera. Abri la puerta viendo a Luciano que estaba en la mesa redonda y no en su escritorio. Se recostó en el asiento subiendo sus brazos en el reposadero.
- Hola, me dijo Ciro que venga antes de irme.
- Toma.
Me acerque a donde èl estaba y me dio una llave. Lo mire confundida. Por que habría de darme una llave o de que seria. Cuando el abrió la bóveda no vi que nada se abriera con llave.
- Cada que entres y no este pondrás llave al despacho. Ciro, Anna, Yo y ahora tu son los únicos que la tienen.
- Esta bien.
La tome para meterla en mi bolsa.
- Mañana meteras todo lo que quedara pendiente del dia de hoy y parte de la mañana.
Asenti con la cabeza. Cuando estaba dispuesta a salir.
- Como te fue con Paola.
- Bien, no pensé que fueran demasiadas cosas por tener que hacer.
- Me imagino que te comento que quiero que lo que haces aquí lo hagas igual en mis demás negocios.
- Algo me dijo. Pero te puedo hacer una pregunta?
- Dime!
- Aquí soy nueva, me gustaría saber por que me das esa responsabilidad, apenas me conoces y muchos llevan mas tiempo.
- TU ESTAS ACOSTUMBRADA A ESE MANEJO. DE ESO NO TENGO LA MENOR DUDA. ACASO NO TE SIENTES CAPAS?
- Si. Lo soy.
Sinceramente no entendí cuando se refierio de que siempre he llevado esos manejos. Por que la verdad nunca habia tenido experiencia mas que en las cuentas. Asi que no le veía el por que decirme eso. Al menos se refierio que es por mi trabajo y lo he demostrado que lo hago bien.
- ALGO MAS?
- No. Gracias Luciano.
Sali de su despacho, era de poco hablar y tampoco podía hacerle cientos de preguntas por que las escucharía todas y solo si acaso me contestaria algunas o ninguna.
Me despedí de todos, salude efusivamente a Gerad al verlo, al igual que a Anna, cuando Sali Joss estaba en la puerta esperándome.
- Hoy no hace falta que me lleves.
- Ordenes son ordenes.
Le rodee los ojos pero termine por subirme a la camioneta, al menos llegaría un poco mas temprano a casa para poder estar un rato con mi tia. Al menos hoy estábamos un poco mas platicadores Joss y yo.
Algo me estaba pasando, tenia un gran presentimiento demasiado extraño, observe a mi alredor por si alguien nos estaba siguiendo, pero nada. Estaba a punto de llegar a casa de mi tia cuando le pedi que me dejara en el lugar para poder comprar algo de cenar. Èl sin problema accedió. Me baje pidiendo cena para llevar. Me dieron mi cena y camine lo que quedaba de camino. Me sentía contenta, por llegar y ver a mi tia para palticarle lo que hoy hice en el trabajo.
Escuche unos gritos pidiendo ayuda, se me partio el corazón, tanto que termine corriendo con desesperación.
Estaban sacando las cosas de mi tia de la casa…
- Lìaaaaaa….. Lìaaaaaa!!!!!
Mi tia corrio como pudo hacia mi…
- ESPEREN QUE COÑOS PASA AQUÍ.
- Lo siento señorita tenemos la orden de desalojar a la señora.
- QUE PAREN MALDITOS HIJOS DE PUTA!!!!! QUE SE DETENGAN…
Me acerque a un tipo y con todas mis fuerzas le jale el brazo, haciendo que cayera al piso.
- NO NOS PUEDEN HECHAR, HOY FUI HABLAR CON EL SEÑOR BENJAMIN Y LE ABONE A LA DEUDA DE MI TIA.
- Lo siento señorita nosotros cumplimos con nuestro trabajo.
Mire a mi tia que estaba de rodillas con sus manos tocando el piso. Me acerque a ella. Me era muy difícil viéndola ahí, los vecinos estaban afuera, gritándole cosas a los señores que seguían sacando las cosas. Una vecina muy amable se acerco con nostras, veía a mi tia tan mal que esto podría empeorar la cituacion.
- QUIERO HABLAR EN ESTE PRECISO MOMENTO CON EL SEÑOR BENJAMIN.
- Señorita, lo siento mucho en verdad, no depende mi…
Habian sacado casi todo, vi un cuchillo en uno de los muebles y tome. Corri hacia donde estaba un hombre con los documentos de la deuda. Lo tome de espaldas por el cuello.
- Lìa Noooooooooooooooo.
- SI NO DEJAN DE SACAR LAS COSAS JURO QUE LE REBANO EL CUELLO Y NO ESTOY JUGANDO.
Todos los presentes se quedaron en completo silencio y totalmente quietos viendo la escena. El tipo gritaba como vil marica, para eso si no tenia los huevos bien puestos. No me la iba a dejar pasar.
- DILE AL SEÑOR BENJAMIN QUE DE LA MALDITA CARA. QUE TENGO LOS HUEVOS BIEN PUESTOS.
- Aquí estoy señorita Marcia.
Gire mi cuerpo con el hombre aun con la punta del cuchillo en su cuello, empezando a entrar provocando que empezara a salir sangre.
- Deje al hombre señorita Marcia.
- NOOOO… USTED NO TIENE PALABRA. LE FUI A LLEVAR SU DINERO Y LE DIJE QUE LE PAGARIA HASTA SALDAR.
- Le dije que era imposible.
- ES USTED UN COBARDE… UN MALDITO HIJO DE PUTA!!!! QUE NO TIENE NI UN MISERO POCO DE CORAZON.
Termine empujando al hombre que tenia, pero estaba claro que no p odia hacer nada, el señor no iba a ceder. Los hombres siguieron sacando nuestras cosas… Mi tia estaba destrozada. Ahora todo se habia complicado.
Tenia que hacerlo asi tenga nuevamente que humillarme, lo tendría que hacer, no quería ver de esa manera a mi tia.
- Por favor señor, no nos hecho, se lo suplico, no tenemos donde ir.
- SOY TAN MISERABLE Y MALDITO HIJO DE PUTA SIN CORAZON QUE NO QUIERO QUE SE QUEDEN EN MI CASA NI UN DIA MAS…
- Se lo suplico.
Me tire, hacia, cayendo tomando sus piernas abrazándolas, tan fuerte no dejando que se vaya. Mis lagrimas empezaron a caer.
- No nos heche por favor.
- Lìa, hija no… No hagas eso.
hizo quedar a luciano como un pendejo blandengue
CONSEJO MEJORE ESTA PARTE
Y NO MATE A LUA