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Reencarné Como El Omega Del Villano Imperial

Reencarné Como El Omega Del Villano Imperial

Status: En proceso
Genre:Reencarnación / Fantasía LGBT / Viaje a un mundo de fantasía
Popularitas:9.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Ailed Dayana Araujo Medrano

Morí deseando cambiar el destino de un personaje trágico… y desperté en su cuerpo.
Ahora soy Lysander Valemont, el omega caprichoso prometido con el temido Duque Kael Aetherion.
En la novela original, nuestro matrimonio era infeliz y yo terminaba muriendo después de dar a luz.
Pero esta vez no permitiré que la historia termine igual.
Aunque Kael me odie… aunque todos crean los rumores sobre mí…
Haré todo lo posible para cambiar nuestro destino.

NovelToon tiene autorización de Ailed Dayana Araujo Medrano para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 20

El broche de plata descansaba sobre el cuello alto del atuendo de Lysander.

Era un detalle pequeño.

Delicado.

Pero cada vez que lo veía reflejado en el espejo, recordaba exactamente quién se lo había dado.

Y eso solo empeoraba las cosas.

Porque desde aquella mañana, cada vez que pensaba en Kael, algo dentro de él se apretaba de una forma cada vez menos fácil de ignorar.

Había intentado convencerse de que no significaba nada.

Que solo era gratitud.

Comodidad.

Costumbre.

Pero su corazón ya no parecía dispuesto a aceptar explicaciones tan cobardes.

Y para empeorar todo…

Ese mismo día debían asistir a una pequeña recepción privada en el palacio imperial.

No era un gran banquete como el consejo.

Sino una reunión más reducida entre nobles de alto rango, comandantes y algunas familias cercanas al círculo político del emperador.

Una reunión elegante.

Discreta.

Y, por supuesto…

Llena de gente que observaba demasiado.

—Mi señor, se ve muy bien —dijo una de las sirvientas mientras acomodaba el último pliegue de su capa ligera.

Lysander se observó en el espejo una vez más.

Su ropa era sobria, refinada y perfectamente adecuada para una recepción noble.

Nada exagerado.

Nada llamativo.

Y, aun así, el broche azul sobre su pecho parecía destacar más de lo que debería.

—¿Demasiado? —preguntó, tocándolo apenas con la punta de los dedos.

La doncella sonrió.

—No, mi señor.

Hizo una pequeña pausa.

—Se ve… como si perteneciera allí.

Lysander bajó lentamente la mano.

Y por alguna razón, esas palabras le dejaron una sensación extraña en el pecho.

No respondió.

Solo asintió en silencio.

---

Cuando llegó al vestíbulo principal, Kael ya lo estaba esperando.

Vestía negro, como siempre.

Oscuro.

Impecable.

Demasiado elegante para existir en paz.

Al escuchar los pasos de Lysander, levantó la vista.

Y sus ojos se detuvieron inmediatamente en el broche sobre su pecho.

No dijo nada al principio.

Pero su mirada permaneció allí lo suficiente como para hacer que Lysander se sintiera absurdamente consciente de ello.

—Lo usaste.

La voz de Kael fue baja.

Simple.

Pero algo en ella hizo que el corazón de Lysander diera un pequeño salto.

Él desvió apenas la mirada.

—Bueno… sería descortés de mi parte ignorar un regalo de mi esposo.

Kael lo observó unos segundos más.

Luego su mirada volvió lentamente a su rostro.

—Te queda bien.

El aire se volvió un poco más denso entre ambos.

Lysander tragó suavemente.

—Gracias.

Kael no dijo nada más.

Pero cuando ambos comenzaron a caminar hacia la salida, la cercanía entre ellos se sintió más natural que nunca.

Y eso era un problema.

Uno cada vez más grande.

---

La recepción en el palacio se celebraba en uno de los salones laterales del ala noble.

Era un espacio más íntimo que la sala del consejo, aunque seguía siendo imponente: techos altos, lámparas de cristal, música suave en vivo y nobles elegantemente vestidos conversando entre copas y sonrisas medidas.

En cuanto Kael y Lysander entraron, varias miradas se alzaron hacia ellos.

Como siempre.

Pero esta vez, Lysander notó algo distinto.

Ya no era solo curiosidad.

Tampoco simple juicio.

Ahora había algo más.

Interés real.

Porque después del consejo imperial y los rumores recientes…

Todos querían ver con sus propios ojos qué estaba ocurriendo entre ellos.

Kael, por supuesto, caminó como si no existiera nadie más en la sala.

Lysander fue a su lado, manteniendo la espalda recta y el gesto sereno.

Y aunque por dentro todavía sentía el peso de tantas miradas…

Ya no se sentía fuera de lugar.

No del todo.

No cuando estaba a su lado.

Habían avanzado apenas unos metros cuando una voz femenina se alzó entre la multitud.

—Kael.

Lysander giró ligeramente la cabeza.

Una joven omega de gran elegancia se acercaba hacia ellos con paso seguro.

Su porte era refinado, su sonrisa encantadora y su belleza lo bastante evidente como para atraer miradas incluso en un salón lleno de nobles.

Llevaba un vestido color vino oscuro y joyas discretas pero costosas.

Sus ojos, al detenerse en Kael, brillaron con una familiaridad que hizo que algo incómodo se moviera dentro del pecho de Lysander.

—Lady Seraphine —dijo Kael con calma.

Ah.

Entonces se conocen bien.

Lysander mantuvo la compostura, pero algo dentro de él se tensó apenas.

La joven sonrió con suavidad.

—Ha pasado tiempo. Casi pensé que evitarías esta recepción también.

Kael respondió con la serenidad habitual.

—He estado ocupado.

—Eso ya lo imaginaba.

La mirada de Seraphine se deslizó entonces hacia Lysander.

Lo observó con una elegancia impecable, aunque claramente evaluándolo.

Luego sonrió.

—Ah… usted debe ser lord Lysander Valemont.

Lysander sostuvo su mirada.

Y por un instante, el antiguo él —el que solo buscaba pasar desapercibido— habría dejado pasar el comentario.

Pero esta vez…

No.

Esta vez no.

Su expresión no cambió.

Su voz salió suave.

Educada.

Perfectamente noble.

—No soy Valemont.

La joven parpadeó, apenas sorprendida.

Lysander sonrió con delicadeza.

—Soy Lysander Aetherion.

El silencio que siguió fue breve.

Pero lo bastante claro como para sentirse.

A su lado, Kael no dijo una sola palabra.

Sin embargo…

Lysander pudo sentirlo.

Ese cambio sutil en el ambiente.

Esa pausa apenas perceptible.

Como si incluso Kael hubiera quedado momentáneamente inmóvil.

Lady Seraphine sonrió otra vez, aunque esta vez con un matiz diferente.

Más cuidadoso.

—Tiene razón. Mis disculpas.

Lysander inclinó apenas la cabeza.

—No hay problema.

Pero por dentro…

Su corazón latía demasiado rápido.

Porque solo después de decirlo fue realmente consciente del peso de esas palabras.

Aetherion.

No lo había dicho por estrategia.

No lo había dicho solo por etiqueta.

Lo había dicho…

Porque, de alguna manera, en ese instante se sintió verdadero.

Y eso era peligrosísimo.

---

La conversación continuó con una cordialidad impecable, pero Lysander ya no estaba tan tranquilo como antes.

Porque ahora que sabía que Kael y Lady Seraphine se conocían bien…

Todo empezó a molestarle un poco más de lo razonable.

La facilidad con la que ella pronunciaba su nombre.

La naturalidad con la que hablaba con él.

La manera en que parecía comprender ciertos temas políticos y militares que claramente no eran nuevos entre ellos.

Y lo peor de todo…

Era que Seraphine era hermosa.

Elegante.

Inteligente.

Y claramente el tipo de persona que cualquiera en la corte consideraría adecuada al lado de alguien como Kael.

Mucho más que él.

Lysander desvió apenas la mirada, sosteniendo su copa con un poco más de fuerza de la necesaria.

Ridículo.

Esto es ridículo.

No tenía derecho a sentirse así.

No cuando ni siquiera sabía con claridad qué lugar ocupaba realmente en la vida de Kael.

No cuando todo eso todavía era frágil.

Incierto.

Pero su corazón, claramente, no estaba interesado en escuchar razones.

—Lord Lysander.

La voz de Seraphine lo sacó de sus pensamientos.

Lysander volvió a mirarla.

—Sí, lady Seraphine.

Ella sonrió con amabilidad.

—Debo admitir que tenía curiosidad por conocerlo.

Lysander inclinó apenas la cabeza.

—Espero no decepcionarla.

La joven soltó una risa baja.

—No, en absoluto.

Sus ojos brillaron con un matiz más agudo.

—De hecho… ahora entiendo mejor ciertas cosas.

Lysander frunció apenas el ceño, confundido.

Pero antes de que pudiera preguntar a qué se refería, Kael habló.

—Seraphine.

Su tono no fue duro.

Pero sí lo bastante firme como para cortar la línea de conversación.

La joven alzó apenas una ceja.

Y entonces, para sorpresa de Lysander…

Sonrió de una manera casi divertida.

Como si acabara de confirmar algo para sí misma.

—Entiendo —dijo finalmente, con elegancia—. No los retendré más.

Hizo una pequeña reverencia.

—Fue un placer conocerlo, lord Aetherion.

Esta vez, el apellido salió correctamente.

Y por alguna razón…

Eso hizo que el pecho de Lysander se apretara un poco más.

Después de que ella se alejó, el silencio quedó entre ambos durante unos segundos.

Lysander mantuvo la vista al frente.

Demasiado consciente de la presencia de Kael a su lado.

Demasiado consciente de su propio corazón haciendo cosas absurdas.

—Estás callado —dijo Kael finalmente.

Lysander soltó una pequeña exhalación.

—Estoy pensando.

—Eso suena preocupante.

La respuesta fue tan seca que, a pesar de todo, Lysander casi sonrió.

Casi.

—No sabía que conocías tan bien a lady Seraphine.

Kael giró apenas la cabeza hacia él.

—¿Eso te molesta?

La pregunta fue demasiado directa.

Lysander apretó un poco más la copa entre sus dedos.

—No.

Para nada pensé.

Kael lo observó unos segundos.

Y luego, con esa calma insoportable que ya empezaba a conocer demasiado bien, respondió:

—Mientes mal.

Lysander giró la cabeza de inmediato hacia él.

Kael lo estaba mirando de reojo.

Sereno.

Pero con ese brillo tenue y peligrosamente consciente en los ojos.

—No estoy mintiendo —dijo Lysander, quizás demasiado rápido.

Kael sostuvo su mirada un segundo más.

Y entonces, para absoluta desgracia de Lysander…

Una pequeña curva apareció apenas en la esquina de sus labios.

No era una sonrisa completa.

Pero era lo bastante cercana como para hacer que el corazón del omega tropezara consigo mismo.

—Entiendo —dijo Kael.

Y aunque no añadió nada más…

La forma en que lo dijo dejó claro que entendía muchísimo más de lo que estaba dispuesto a decir en voz alta.

Lysander desvió la vista con el rostro ligeramente más cálido de lo que le convenía.

Y por dentro…

Ya no pudo seguir negándolo.

Porque esa pequeña incomodidad.

Ese nudo tonto en el pecho.

Ese impulso irracional de corregir su apellido frente a otra persona…

Solo podía significar una cosa.

Estaba celoso.

Y eso…

Eso ya era un problema serio.

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Mimiko
si soy
Annyely
🥰🥰🥰muy emotivo todo autora, como van descubriendo sus sentimientos👏👏👏👏
Annyely
🥰🥰🤭🤭🤭🤭
Annyely
🥰🥰🥰🥰
Victoria 017
me ofende que diga el inicio que comprende al dueño original y ahora actúe como si todo lo hace el dueño original esté mal, como reacciona, obviamente va a reaccionar y le provocan, en vez de criticar, intenta entender porque reacciona así
Annyely
☺️☺️
Annyely
🥰🥰
Annyely
muy lindo capitulo🥰🥰
MollyMoll
fighting!
MollyMoll
no te juzgo, hoy empecé y termine una novela de 116 capitulos. Es que son tan adictivas/Grievance//Scream/
Itziar
me encanta 😊
Luz Yaniris Valderrama Palacios
hermosa está historia los capítulos son muy interesantes 🥰
Annyely
☺️
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