Esta historia comienza con un humilde pescador y una joven que llega a la ciudad de Cartagena en busca de trabajo y de su madrina, con quien espera vivir después de perder a su madre. Un día, mientras recorre la playa buscando a su tía, una vendedora ambulante, se acerca al mar porque le encanta el agua. Deja su maleta por un momento en la orilla, pero una fuerte ola se la lleva. Sin pensarlo dos veces, entra al mar para recuperarla y sale con una elegancia que parece la de una verdadera sirena. Al verla, el pescador queda fascinado y desde ese día comienza a llamarla "Sirena Encantada
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Capítulo 21: Nuestra primera noche como esposos
NO APTO PARA 🔞
Narrado por Cristian
Después de terminar la recepción, despedimos a todos nuestros familiares y amigos con un fuerte abrazo.
Mi papá, Jeico Morales, me dio una palmada en el hombro.
—Sean muy felices, mijo.
Mi abuela Rosa abrazó a Mileidis.
—Bienvenida oficialmente a la familia, hija.
Yurani, como siempre, no perdió la oportunidad de hacer una broma.
—Bueno, los recién casados... no los voy a molestar más esta noche.
Todos se echaron a reír.
Tomé la mano de mi esposa.
—¿Nos vamos, sirenita?
Ella sonrió.
—Claro, esposo.
Subimos al carro de un amigo que muy amablemente nos llevó hasta nuestra casa.
Durante el camino, los dos íbamos en silencio, sonriendo cada vez que mirábamos nuestros anillos.
Todavía nos costaba creer que ya éramos marido y mujer.
Al llegar, abrí la puerta despacio.
—Cerrá los ojos un momentico.
Ella obedeció.
La tomé de la mano y la guié hasta nuestra habitación.
Cuando estuvimos frente a la puerta, sonreí.
—Ahora sí... abrilos.
Mileidis abrió lentamente los ojos.
Se quedó completamente sorprendida.
Nuestra habitación estaba decorada con mucho cariño. Sobre la cama había pétalos de rosas blancas y rojas formando un gran corazón. Varias velas aromáticas iluminaban el cuarto con una luz cálida y romántica.
Había pequeñas luces colgando alrededor de la ventana y un ramo de flores descansaba sobre una mesa junto a una carta escrita por mí.
Ella llevó una mano a su boca.
—Cristian...
—¿Te gusta?
Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas.
—Es hermoso.
Me acerqué a ella.
—Sé que no pudimos viajar.
Bajé un poco la mirada.
—No tenemos plata para una luna de miel en otro lugar.
Tomé sus manos con cariño.
—Pero quería que nuestra primera noche como esposos también fuera especial.
Ella me abrazó con fuerza.
—No necesitaba un viaje para ser feliz.
Respiré profundo.
—Sirenita... te prometo una cosa.
Ella levantó la cabeza.
—¿Cuál?
—Voy a seguir trabajando duro. Voy a levantarme todos los días antes de que salga el sol para pescar, vender mis bocachicos, mis mojarras, mis pargos, mis róbalos y todo lo que el mar nos regale.
Sonreí.
—Y cuando algún día sea un hombre rico, te voy a regalar la luna de miel que siempre soñaste.
Ella negó con la cabeza mientras sonreía.
—Cristian...
Acarició mi rostro.
—Escuchame bien.
La miré a los ojos.
—Mi luna de miel perfecta no depende del dinero.
Hizo una pausa.
—Depende de con quién la viva.
Sentí un nudo en la garganta.
Ella tomó mis manos.
—Si estoy con vos, puedo ser feliz en un hotel de lujo o en esta habitación. Lo importante es que estamos juntos.
Sonreí emocionado.
—Te amo, sirenita.
—Y yo te amo, pescador.
Nos abrazamos durante varios segundos.
Después le entregué la carta que había dejado sobre la mesa.
Ella la abrió y comenzó a leer.
Al terminar, volvió a abrazarme.
—Gracias por hacerme sentir tan especial.
Le di un beso en la frente.
—Gracias a vos por creer en mí desde el primer día.
Nos sentamos juntos al borde de la cama mientras conversábamos sobre nuestros sueños, el hogar que queríamos construir y la familia que algún día deseábamos formar.
Aquella habitación no era lujosa.
después de que ella leyera mi carta la comencé a besar y quitarle lentamente su vestido hasta dejarla en brasier y bragas ella me quito mi casa y mi pantalón para dejarme en boxer le quite sus bragas y pase mi lengua en su intimidad ella se quejaba _ Ahhh mmm -_ se aferraba a las sábanas luego me quite mi boxer le abrí las piernas y le metí mi verga despacito porque era virgen una vez adentro se lo hice con todas las ganas que tenía probamos diferente posiciones hasta que acabe dentro de ella