NovelToon NovelToon
UN ERROR DE NEON. MI ESPOSO MULTIMILLONARIO

UN ERROR DE NEON. MI ESPOSO MULTIMILLONARIO

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Matrimonio contratado / Amor tras matrimonio / Romance / Completas
Popularitas:4.5k
Nilai: 5
nombre de autor: SIKEVALEN

Cristine Gómez es una talentosa diseñadora de Queens que acaba de conseguir el trabajo de sus sueños. Para celebrarlo, viaja a Las Vegas con su novio, sin imaginar que él planea emborracharla para casarse por interés. En el mismo registro civil se encuentra Jacob Fernández, el frío y arrogante heredero del imperio textil Vanguard, quien asiste bajo el chantaje de su ambiciosa prometida.
Un error administrativo de la capilla, sumado a una severa resaca etílica, hace que Jacob y Cristine firmen el acta equivocada. Al despertar, están legalmente casados.
Cuando la foto del escándalo llega a la prensa de Nueva York, las acciones de la multinacional se desploman. Para salvar el imperio, Jacob obliga a Cristine a firmar un contrato de convivencia forzada y fingir que se aman ante la alta sociedad. En un ático lleno de lujo, desprecio e hilos de una pasión secreta e intensa, descubrirán que el peor error de sus vidas fue el diseño perfecto del destino.

NovelToon tiene autorización de SIKEVALEN para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPITULO 3. LA ESPADA Y LA PARED

La tarde caía sobre los rascacielos de Manhattan, tiñendo de un tono grisáceo los ventanales del despacho presidencial de Jacob en la torre de Vanguard Textiles. El joven heredero intentaba concentrarse en las gráficas de producción de la nueva temporada, pero el zumbido del ascensor privado abriéndose en su planta lo obligó a levantar la vista.

Sara entró con paso firme, haciendo resonar sus tacones de aguja de diseñador contra el suelo de madera noble. Vestía un impecable traje de chaqueta que gritaba alta sociedad y sostenía una elegante carpeta de cuero bajo el brazo. En su rostro no había ni un ápice de la dulzura que solía mostrar frente a los padres de Jacob; su mirada era fría, calculadora y letal.

—Jacob, se acabó el tiempo de las excusas —dijo Sara a modo de saludo, lanzando la carpeta de cuero sobre el escritorio de caoba con un golpe seco—. He hablado con tu padre esta mañana. Charles está de acuerdo conmigo. Llevamos tres años comprometidos y no voy a permitir que sigas arrastrando mi nombre por las revistas de chismes con tus supuestas "noches de negocios" en el Soho.

Jacob se reclinó en su sillón de piel, entornando sus ojos claros con un desprecio mal disimulado.

—Sara, ya te lo he dicho cien veces. La empresa está pasando por una reestructuración masiva. No tengo tiempo para organizar una boda de mil invitados en la catedral de San Patricio ahora mismo.

—Por eso no la vamos a organizar en Nueva York —replicó Sara, esbozando una sonrisa mansa y afilada que hizo que a Jacob se le tensaran los hombros. Sacó dos billetes de avión en primera clase de su bolso y los dejó sobre la mesa—. Nos vamos este fin de semana a Las Vegas. He reservado la suite presidencial del Bellagio. Pasaremos un fin de semana loco, alejados de la presión de nuestros padres, y nos casaremos en una de las capillas privadas más exclusivas de la ciudad. Una ceremonia exprés, legal y sin rodeos.

Jacob soltó una carcajada amarga, levantándose del sillón.

—¿Te has vuelto loca? No pienso casarme en Las Vegas como si fuéramos dos adolescentes borrachos. Mi estatus y el de esta compañía exigen un respeto. No voy a firmar un acta de matrimonio en una capilla de paso.

Sara dio un paso hacia él, y la calidez de su perfume caro se volvió asfixiante. Abrió la carpeta de cuero que había lanzado sobre la mesa, revelando una serie de fotografías de alta resolución tomadas por un detective privado. En ellas se veía a Jacob saliendo del club nocturno del Soho semanas atrás, abrazado a una de sus amantes.

—Tú eres el que parece olvidar quién es el heredero aquí, Jacob —siseó Sara, con una voz baja y ponzoñosa—. Mi padre, David, es el socio mayoritario de Vanguard Textiles. Si estas fotografías llegan mañana por la mañana a la mesa del consejo de administración o a las redacciones de los periódicos de negocios, tu reputación como el próximo CEO intachable se hundirá en la miseria. Tu padre se verá obligado a retirarte la sucesión por escándalo público para salvar las acciones. No te vas a quedar con la presidencia, Jacob. A menos que subas a ese avión conmigo y formalices nuestra situación de una vez por todas.

A Jacob se le congeló la sangre en las venas y su mandíbula se apretó tanto que un músculo le tembló en la mejilla. La furia y la impotencia lo dominaron por completo. Sara lo estaba poniendo entre la espada y la pared, usando las fotos de sus escapadas nocturnas —esas que realizaba porque ella lo trataba como a un perverso en la intimidad— para encadenarlo a un matrimonio que él ya no deseaba.

Sin embargo, detrás de sus ojos claros, la mente fría y estratégica de Jacob comenzó a trazar una línea de escape. Las Vegas era el paraíso del juego, de las luces y de la distracción. Pensó rápido: aceptaría el viaje para calmar el chantaje de Sara, se subiría al avión y, en cuanto llegaran al hotel y Sara se durmiera por los efectos del cansancio o del alcohol, él se escaparía de la suite para perderse en las noches locas de los casinos, buscando la forma de sabotear el enlace o retrasarlo una vez allí.

—Está bien —cedió Jacob con una voz gélida, tomando los billetes de avión de la mesa—. Nos vamos a Las Vegas. Pero no quiero presiones en cuanto aterricemos, Sara.

—Me parece perfecto, querido —respondió ella, recuperando su tono falsamente dulce. Le plantó un beso frío en la mejilla antes de darse la vuelta y caminar hacia el ascensor privado—. Prepárate. El viernes empieza nuestra nueva vida.

En cuanto las puertas del ascensor se cerraron, Sara sacó su teléfono personal de última generación y marcó un número de marcado rápido. Su sonrisa se volvió maquiavélica.

—¿Hola? ¿Hablo con el director de la revista Society NY? —habló Sara con voz autoritaria—. Soy Sara. Tengo una exclusiva multimillonaria para el lunes por la mañana. James Fernández, el heredero de Vanguard Textiles, se va a casar este sábado en secreto en Las Vegas. Quiero que envíes a tus mejores paparazcis y fotógrafos a las puertas del registro civil del condado de Clark. Quiero que capten el momento exacto en que salgamos casados de la capilla. Os pagaré el triple de la tarifa por la cobertura, pero quiero que esa foto sea la portada de los periódicos de negocios de Nueva York el lunes a primera hora. No puede haber fallos.

Sara colgó el teléfono, relamiéndose los labios mientras el ascensor bajaba hacia el aparcamiento. Su plan maestro estaba blindado: Jacob se casaría con ella bajo chantaje, los periodistas captarían la foto de la boda y, antes de que el joven pudiera reaccionar o buscar un divorcio discreto en Nueva York, todo el mundo corporativo ya habría visto la portada. El tiro, sin embargo, estaba a punto de salirle por la culata de la forma más catastrófica posible. La red de periodistas ya estaba contratada y el engranaje de la prensa de sociedad se había activado, listo para imprimir la foto de una boda que Sara jamás llegaría a protagonizar.

1
Helizahira Cohen
Excelente novela corta y buena
Helizahira Cohen
La novela me parece muy interesante, me esta gustando 👏
Perla Arbos
Excelente historia!!!. Felicitaciones!!!
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play