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Pasión Y Poder Vol. 2 El Imperio

Pasión Y Poder Vol. 2 El Imperio

Status: Terminada
Genre:Yaoi / Omegaverse / Completas
Popularitas:3.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Skay P.

⛈️🍒El amor Alfa x Alfa rompe todas las leyes de la naturaleza, nuevamente. 🍼🐺 ¿Se imaginan al imponente Min-hyuk con pancita y a Tae-jun liberando toda su cereza quemada para protegerlo? El cachorro Enigma ha llegado para reclamar su trono. 🍒⛈️

NovelToon tiene autorización de Skay P. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Terco

El descanso en la cama no trajo la paz, sino una tregua amarga que se desvanecía con cada minuto que marcaba el reloj de la mesa de noche. Faltaba apenas una hora para la cita quirúrgica en la Clínica. El olor unificado de la tormenta eléctrica y el tabaco dulce flotaba en el dormitorio con una densidad tan asfixiante que parecía una neblina de luto doméstico.

Min-hyuk seguía recostado, con el pecho subiendo y bajando de manera pesada, mientras la mano de Tae-jun continuaba descansando sobre su hombro. El calor de sus feromonas unidas apenas lograba mitigar los escalofríos de la fiebre intermitente que la mutación provocaba en las entrañas del lobo robusto.

De repente, una vibración estridente rompió el silencio de la penumbra.

Era el dispositivo móvil de alta seguridad y comunicación cifrada que Tae-jun guardaba en el cajón de la mesa, un aparato reservado exclusivamente para los movimientos financieros del bajo mundo y las alianzas estratégicas internacionales.

Tae-jun se incorporó de inmediato con la gracia de un depredador alerta. Sus ojos oscuros destellaron en la oscuridad de la habitación mientras deslizaba los dedos para abrir el cajón y tomar el aparato. Al encenderse la pantalla digital, el reflejo de la luz blanca iluminó la línea perfecta de su mandíbula y la rigidez de sus labios carnosos.

La pantalla mostraba un origen de llamada indetectable, protegido por un código de encriptación de grado militar que solo una empresa en el planeta poseía en sus servidores: Aura.

Tae-jun presionó el botón de aceptación, llevando el auricular a su oreja, manteniendo su rostro de rey intocable a pesar de que el corazón le dio un vuelco violento en el pecho.

—Habla Kim Tae-jun —dijo con su habitual voz suave recuperando en un segundo su armadura de hielo corporativo.

Al otro lado de la línea, la respuesta no tardó en llegar. La vibración de la señal telefónica trajo una voz fría, nítida y cortante, un tono pausado que arrastraba el filo de una autoridad soberana incuestionable. Era Zen Grimhand.

—Tae-jun, lamento la interrupción en tu horario privado —habló Zen, con una seriedad que encendió todas las alarmas de la pantera—. Joel acaba de cargar un archivo de extrema importancia en la red segura. Necesitamos que Min-hyuk y tú revisen los documentos de las patentes de manera inmediata. Los auditores de la vieja escuela están intentando bloquear la transferencia de activos en la bolsa de valores, y si no firmamos la conformidad legal antes de la medianoche, la estructura perderá el control del cincuenta por ciento de las acciones preferenciales.

Tae-jun apretó los dientes, sintiendo cómo el aroma a cereza negra de sus feromonas se tensaba de golpe por la molestia de la interferencia externa. Miró de reojo a Min-hyuk, quien ya se había incorporado en la cama, observándolo con sus ojos oscuros fijos y profundos.

—Es un mal momento, Zen —replicó Tae-jun, bajando el volumen de su voz, intentando que el gélido Príncipe de Hielo no detectara el desgarro emocional que le estaba quebrando la garganta—. Tenemos un asunto de máxima urgencia en menos de una hora. No podemos revisar esos informes financieros ahora. Dile a Hendrik que use sus influencias bursátiles para congelar la sesión hasta el lunes.

—Hendrik ya está moviendo sus hilos en el mercado de valores, Kim —intervino Zen, y por un microsegundo, su voz de enebro pareció arrastrar una nota de sospecha, como si su olfato entrenado pudiera percibir la densidad del tabaco dulce a a kilómetros de distancia—. Pero las leyes de las patentes exigen la firma física y la huella digital de ustedes. Tienen que ir. No es una sugerencia. No tarden.

La línea se cortó con un chasquido seco. Tae-jun dejó caer el teléfono sobre el colchón, exhalando un suspiro rudo que delató su agitación interna.

—¿Qué quiere el rubio? —preguntó Min-hyuk, levantándose de la cama con pasos pesados, acomodándose la camisa.

—Quiere que vayamos ahora mismo para firmar las patentes —respondió Tae-jun, levantándose también, interponiéndose físicamente en el camino de su esposo—. Los directores están saboteando las acciones en la bolsa de valores. Pero tú no vas a ir, Min-hyuk. Quédate aquí. Yo iré solo, firmaré los documentos usando el poder legal unificado y regresaré por ti para ir a la clínica. El Doctor Kang puede retrasar el quirófano una hora más.

Min-hyuk se detuvo en seco, clavando su mirada en las facciones de Tae-jun. Una sonrisa ladeada, tosca y arrogante se dibujó en su mandíbula, aunque sus ojos dilatados seguían reflejando la fatiga de la mutación.

—¿Dejar que vayas solo a una reunión con Zen y Hendrik para discutir el control de nuestra empresa? —burló Min-hyuk—. Ni lo pienses, pantera. Sigo siendo el presidente, y ninguna crisis hormonal me va a convertir en un adorno de esta casa. El dolor en mi vientre es sutil, las náuseas ya pasaron por el efecto de tu aroma y no voy a permitir que piensen que me escondo detrás de tu saco negro. Voy contigo.

En ese preciso instante, el instinto Alfa de padre de Tae-jun colapsó por completo, entrando en un estado de sobremarcha y locura protectora que nunca antes había experimentado en su vida. La sola idea de que Min-hyuk, con sus paredes musculares rígidas, su temperatura basal elevada y el feto sufriendo el estrés de un viaje en el auto y una junta corporativa de alta tensión, se expusiera al mundo exterior, le encendió la sangre de manera destructiva.

Tae-jun dio un paso al frente, acorralando el cuerpo de Min-hyuk contra el borde del vestidor. De su piel brotó una ráfaga masiva y concentrada de su aroma a cereza negra quemada, una orden biológica pura de sumisión y protección asfixiante que llenó la habitación como una ola de calor abrasador.

—¡Dije que te quedes en la cama! —siseó Tae-jun, con una voz suave, sibilante y cargada de un veneno letal tan denso que sus colmillos de Alfa parecieron crecer por el puro instinto territorial—. No me importa tu orgullo ni las malditas acciones de la empresa. Llevas una bomba de tiempo en tus entrañas. Si haces un esfuerzo innecesario y sufres un desgarro uterino o una hemorragia en medio del pasillo del hotel, te juro por el apellido de mi familia que no me importará quemar esta metrópolis entera. ¡No vas a dar un solo paso fuera de este dormitorio!

Min-hyuk sintió el impacto de las feromonas de Tae-jun directo en el pecho, obligándolo a encoger los hombros por un segundo ante la dominancia salvaje de su esposo. El tabaco dulce de la pantera intentaba morder sus propios sentidos, exigiéndole subordinación como si fuera un Omega sumiso tras el sexo.

Sin embargo, Min-hyuk era la definición de la fuerza bruta. Su Alfa dominante reaccionó de golpe ante el desafío. Redoblando la apuesta de voluntades, Min-hyuk liberó su propia ráfaga de tormenta eléctrica y cedro amargo, chocando de frente contra el perfume de Tae-jun en el centro de la habitación, haciendo que el aire de la casa se volviera tan espeso que costaba respirar.

—No me hables como si fuera tu perra de la cama —respondió Min-hyuk, dando un paso desafiante hacia adelante, quedando tan cerca que sus pechos casi se tocaban —. Sé perfectamente lo que llevo dentro y sé el precio del riesgo que estoy pagando. Pero no voy a pasar mis últimas horas antes del quirófano encerrado como un fantasma herido. Si este niño va a morir esta tarde para salvar mi vida, al menos déjame despedirme de este mundo caminando como el lobo que siempre fui, no como un pedazo de cristal que tienes miedo de romper con tus manos. Voy a esa junta, Kim Tae-jun. Y más te vale que te acomodes la corbata y camines a mi lado, porque no me vas a detener.

El choque de sus voluntades alcanzó su punto máximo en ese instante, transformando el dormitorio en un campo de batalla de orgullos heridos y un amor desesperado que se negaba a ceder ante el desgarro emocional. Tae-jun observó la fiera luz en las pupilas dilatadas de Min-hyuk, notando el temblor de sus dedos contra el pantalón de vestir, y entendió que no había forma de doblegar la terquedad del Lobo robusto sin causarle una humillación psicológica peor que la muerte.

Tae-jun soltó un bufido corto, una risa seca y rota, dejando caer los hombros en un gesto de rendición temporal que ocultaba una promesa implacable de castigo placentero en el futuro.

—Eres un maldito bastardo terco —susurró Tae-jun, limpiándose un rastro casi imperceptible de agitación de sus mejillas pálidas—. Está bien, tú ganas la ronda. Pero usaremos los parches inhibidores de aroma de grado médico avanzado. Si un solo directivo o un guardia del centro huele la progesterona de tu piel o nota la debilidad de tus piernas, yo mismo me encargaré de cortarle la cabeza antes de que termine el día.

—Trato hecho, pantera —asintió Min-hyuk, con una sonrisa ladeada que le devolvió por un milisegundo su porte elegante de tiburón corporativo.

Min-hyuk caminó hacia el tocador del baño, tomó dos parches químicos transparentes de máxima potencia y los aplicó con fuerza sobre su cuello, justo encima de la glándula de olor, sintiendo cómo el químico helado le enfriaba la piel y apagaba la dulzura extraña de sus feromonas de gestación, camuflándolo bajo un rastro insípido que imitaba la neutralidad de un Beta ordinario. Tae-jun hizo lo mismo en su vestidor, vaciando un aerosol bloqueador sobre sus muñecas y su clavícula.

Se vistieron con sus mejores trajes de tres piezas, se acomodaron las camisas finas de puños largos y salieron del departamento con sus armaduras puestas, fingiendo ser los mismos rivales comerciales de siempre que competían por un contrato millonario en la bolsa de valores. Al subir al auto, Min-hyuk se recostó en el cuero oscuro, mientras Tae-jun encendía el motor y aceleraba a fondo hacia el centro de la metrópolis, cortando la llovizna pacífica con el corazón latiendo al ritmo de una cuenta regresiva que amenazaba con devorar su nido.

🧚🫧Mis Chickis, qué tal nos quedó este capítulo. Amamos cuando se ponen territoriales 😚🫦 Dejen sus reacciones, mis bebés. 🫧🧚

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Beisy Antunez
Todo estuvo muy bien 👏👏👏 perfecto hay bebé, hay heredero y enigma será un rey como sus padres
Skay P.: ¡Gracias por leernos, amor!😘💖🧚
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Jackeline Reyes Martinez
🔥🔥♥️♥️♥️♥️
Skay P.: ¡Uuuy! ¡Gracias por tu valoración, amor!😘💖🎆
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Fany Torres
excelente trabajo bellísima historia me encantó felicito al autor siga asi
Skay P.: ¡Gracias, amor! Muy pronto, subiremos nuevo contenido 💖🧚🎇
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Dalia Lara
me encantó y espero leer mucho más de esta historia, super recomendada
Skay P.: ¡Gracias por las estrellitas, babe! Seguiremos trabajando para brindarles lecturas muy entretenidas. 🫶🫧💖
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ary
wow 😳 hermosa historia 😍😻
Skay P.: ¡Gracias por las🌟🌟🌟🌟🌟! Sigue disfrutando de nuestras historias. Besotes 😘💜🛐
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ary
hermoso final 🥰🥰🥰 si si queremos ver otro bebé 🍼
Skay P.: Muero por compartirles lo que imaginamos 🫣💥💥💥
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ary
tan hermosa familia 🥰
Skay P.: ¡Siiii!🧚🤩
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Julissa Jimenez
fue otra hermosa experiencia viendo a dos alfas concibiendo un bb enigma,, pero estos si están apoyados por sus padres
Skay P.: Amamos🥰🤩 ¡Muchas gracias por las estrellas, amor!💜
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Julissa Jimenez
hermoso final extra😂😂😂😂gracias😍😍😍😍
Skay P.: ¡Yay! 😈🛐
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Julissa Jimenez
estos abuelitos 😍😍😍😍😍van hacer unos abuelos consentidores y alcaguetas
Skay P.: Obvio, los que nunca niegan nada👯
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ary
🥰🥰🥰
Julissa Jimenez
😍😍😍hermoso, ahora si están consolidados😍😍😍😍
Skay P.: Como los dioses del BL mandan🙏🌈💜🧚
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Julissa Jimenez
😍😍😍😍que cuchitura de bb😍😍😍😍😍
☆Nanu☆
me encanta, sigue teniendo toda la pasión y fuerza de la primera parte 😏
Skay P.: ¡Yay! 🧚✨️💥
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Julissa Jimenez
por fin se deshicieron de la 🐀 de cloaca, más bien fue condescendiente Kim y le dio una muerte rápido
Skay P.: Bueno, no lo quería matar, pero alguien me insistió en que lo hiciera, ¡lo quería para el siguiente volumen! 😪😭
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Julissa Jimenez
ya está llegando al final😢😢😢😢😢pero si se está poniendo buena, al final dinero es dinero y las ratas son las primeras que salen del barco cuando se está hundiendo 👿👿👿👿👿
Skay P.: ¿Y si vamos por el siguiente volumen? Exclusivamente de Enigmas🌋💥🤟
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Julissa Jimenez
😂😂😂😂😂😂casi que me dio diabetes 😂😂😂😂sin una lindura 😍
Skay P.: ¡Yey! 🥴🛐
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Laura Martinez ojeda
maldita rata de cloca
Skay P.: ¡Uy, bebé! Respira y cuenta hasta 10 💜🛐🥴
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Dalia Lara
yo quiero marchito y q se enamore de kassar🥺🥺
Skay P.: ¡Fujoshi forever ever! 💜🛐
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Dalia Lara
skay me gustaría q los bebes enigmas estén juntos el pequeño kassar es muy maduro y tranquiliza al bebito de min,quisiera una historia de ellos 🥺🥺
Skay P.: 🥴💬 Estamos considerando tres posibilidades...
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