NovelToon NovelToon
El Silencio De Zonia

El Silencio De Zonia

Status: En proceso
Genre:Romance / Traiciones y engaños
Popularitas:3.9k
Nilai: 5
nombre de autor: pitufina

una niña arrancada de su casa, un silencio que duele a todos los que la conocen y un secreto que se esconde bajos las propias narices del jefe de la mafia Alemana.

NovelToon tiene autorización de pitufina para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Antes del silencio (segunda parte)

La tarde fue cayendo lentamente sobre la mansión Kowalski, tiñendo el cielo de tonos anaranjados y violáceos que parecían pintados a mano. El frío regresaba con la misma delicadeza con la que el sol se despedía detrás de los árboles, mientras una fina capa de nieve comenzaba a cubrir nuevamente los jardines.

Zonia permanecía sentada sobre una manta, rodeada de muñecas de porcelana y pequeños animales de madera que uno de los carpinteros del pueblo le había tallado especialmente para ella.

Con apenas tres años, era feliz con cosas simples.

No necesitaba joyas, vestidos caros ni los lujos que llenaban cada rincón de aquella inmensa mansión.

Le bastaba con que su madre le cepillara el cabello antes de dormir.

Con que su padre la levantara en brazos cuando llegaba de trabajar.

Con que los cocineros le prepararan pan recién horneado con un poco de miel.

Era una niña completamente ajena al verdadero mundo en el que había nacido.

Para ella, los hombres armados que vigilaban la propiedad eran simplemente "los amigos de papá".

Nunca se preguntó por qué todos llevaban armas.

Nunca comprendió por qué algunos visitantes llegaban con expresiones tensas y desaparecían horas después con el rostro pálido.

Solo sabía que su padre siempre le sonreía.

Y eso era suficiente.

—¿Qué hace mi princesa? —preguntó Jan acercándose lentamente.

Zonia levantó la vista y mostró orgullosa uno de sus juguetes.

—Es un caballo.

—¿Y cómo se llama?

La niña hizo una mueca pensativa.

—Todavía no tiene.

Jan se sentó a su lado.

—Entonces habrá que ponerle uno.

Ella observó durante varios segundos la pequeña figura de madera.

—Copito.

—¿Copito?

—Porque es marrón... pero le gusta la nieve.

Jan soltó una carcajada.

—Es el mejor nombre que podría tener.

La niña sonrió satisfecha antes de apoyar el caballo sobre las piernas de su padre.

—Ahora es tuyo.

Jan la miró sorprendido.

—¿Me lo regalas?

Ella asintió.

—Porque te quiero.

Durante un instante, el hombre más temido por muchas familias de Polonia sintió que el pecho le dolía.

Había recibido relojes únicos, automóviles de colección, obras de arte valuadas en millones...

Pero ningún regalo había significado tanto como aquel pequeño caballo de madera.

Lo tomó con cuidado.

—Lo voy a guardar toda la vida.

—¿Promesa?

Jan levantó la mano.

—Lo prometo.

Desde la terraza, Helena observaba la escena con una sonrisa que ocultaba cierta melancolía.

Sabía que Jan intentaba separar su trabajo de la familia.

Lo hacía con todas sus fuerzas.

Pero también sabía que el poder tenía un precio.

Y ese precio casi siempre terminaba pagándose con sangre.

Cuando Jan entró nuevamente a la casa para atender una llamada, Helena aprovechó para acercarse a Zonia.

La pequeña seguía jugando sobre la manta.

—¿Sabés una cosa? —preguntó su madre.

—¿Qué cosa?

—Cuando naciste, papá lloró.

Los ojos verdes de la niña se abrieron enormes.

—¿Papá llora?

Helena rió con dulzura.

—Claro que sí.

—Pero él es fuerte.

—Las personas fuertes también lloran.

Zonia bajó la mirada.

—¿Yo soy fuerte?

Helena acarició su mejilla.

—Muchísimo.

—¿Como papá?

—A veces creo que incluso más.

La niña no entendía del todo aquellas palabras.

Solo sonrió y abrazó a su madre con la espontaneidad que solo tienen los niños.

Helena cerró los ojos.

Había aprendido a memorizar esos abrazos.

Cada uno.

Cada beso.

Cada risa.

Como si una parte de ella presintiera que algún día esos recuerdos serían lo único que le quedaría.

---

Dentro de la mansión, Jan había entrado en su despacho.

La sonrisa que llevaba segundos antes desapareció apenas cerró la puerta.

Uno de sus hombres de mayor confianza ya lo esperaba.

—Señor...

Jan dejó el caballo de madera sobre el escritorio antes de tomar asiento.

—Habla.

—Hemos perdido contacto con dos cargamentos.

El silencio se hizo pesado.

—¿Accidente?

—No lo creemos.

Jan entrelazó las manos.

—¿Quién?

—Aún no podemos asegurarlo.

Otro hombre ingresó con una carpeta.

—También encontramos movimientos extraños cerca de la frontera.

Jan abrió lentamente el documento.

Fotografías.

Vehículos.

Nombres.

Rutas.

Todo indicaba que alguien estaba organizando algo importante.

Muy importante.

—Doblen la seguridad de la mansión.

—Ya se hizo.

—Quiero hombres nuevos durante las noches.

—Sí, señor.

—Y nadie entra sin mi autorización.

Los dos hombres asintieron.

Antes de retirarse, uno de ellos preguntó:

—¿Debemos preocuparnos?

Jan permaneció varios segundos observando el caballo de madera.

Después respondió con calma.

—Siempre debemos preocuparnos.

Cuando la puerta volvió a cerrarse, dejó escapar un largo suspiro.

No era miedo.

Era intuición.

Durante demasiados años había sobrevivido gracias a ella.

Y aquella intuición le decía que algo estaba cambiando.

---

La noche llegó acompañada por una nevada suave.

Los ventanales dejaban ver cómo los copos descendían lentamente sobre los jardines iluminados por antiguos faroles de hierro.

En el comedor principal, la mesa estaba servida solo para tres personas.

Jan insistía en que, sin importar el trabajo, la cena debía compartirse en familia.

Era una regla inquebrantable.

Zonia ocupaba su pequeña silla entre sus padres.

Intentaba comer sola con una diminuta cuchara, aunque la mitad de la sopa terminaba sobre el mantel.

Helena soltó una risa.

—Creo que hoy ganó la sopa.

—No...

—¿No?

—Yo gané.

Jan intervino divertido.

—¿Ah, sí?

—Porque comí.

Los tres volvieron a reír.

Uno de los sirvientes apareció con un pequeño pastel cubierto de frutos rojos.

Los ojos de Zonia brillaron.

—¡Dulce!

—Solo un pedacito —aclaró Helena.

—Dos.

—Uno.

—Uno grande.

Jan levantó ambas manos.

—Yo no pienso participar en esta negociación.

Helena lo miró divertida.

—Cobarde.

—Inteligente.

Zonia aprovechó la distracción de ambos para llevar un dedo hasta la crema del pastel.

Cuando Helena volvió a mirarla, tenía toda la nariz manchada.

—¡Zonia!

La niña soltó una carcajada tan contagiosa que incluso los sirvientes comenzaron a sonreír.

Durante algunos minutos no existieron enemigos.

Ni negocios.

Ni amenazas.

Solo una familia compartiendo la cena.

Y eso, sin que ellos lo supieran, convertiría aquella noche en uno de los recuerdos más valiosos de sus vidas.

---

Más tarde, Helena llevó a Zonia hasta su habitación.

Era un cuarto amplio, decorado con muebles blancos, cortinas color marfil y pequeñas estrellas pintadas en el techo.

La niña observaba fascinada cada noche aquellas estrellas.

—¿Son de verdad? —preguntó mientras su madre la ayudaba a ponerse el camisón.

—No.

—¿Entonces?

—Las pintó un artista para que nunca tengas miedo cuando llegue la oscuridad.

Zonia levantó la vista.

—Son lindas.

—Mucho.

Helena comenzó a cepillar lentamente su largo cabello negro.

Cada movimiento era suave.

Paciente.

Como si quisiera detener el tiempo.

—Mamá...

—¿Sí?

—¿Siempre vas a estar conmigo?

La pregunta tomó a Helena completamente por sorpresa.

Sintió un leve escalofrío recorrerle la espalda.

Se inclinó hasta besar la frente de su hija.

—Siempre voy a vivir aquí.

Dijo mientras apoyaba una mano sobre el pequeño pecho de la niña.

—En tu corazón.

Zonia frunció el ceño.

No entendía del todo.

Pero sonrió igualmente.

—¿Y papá?

Helena sonrió con ternura.

—También.

—Entonces nunca voy a estar sola.

Los ojos de Helena comenzaron a humedecerse.

La abrazó con fuerza.

—Nunca, mi amor.

Nunca.

Apagó la luz principal dejando únicamente encendida una pequeña lámpara junto a la cama.

Se quedó observándola unos segundos más.

Zonia ya empezaba a cerrar los ojos, abrazada a un viejo conejo de tela que llevaba con ella desde que era un bebé.

Helena salió de la habitación y cerró la puerta con cuidado.

Al otro lado del pasillo, Jan la esperaba.

—¿Se durmió?

—Sí.

Él tomó su mano.

—Mañana quiero llevarla a montar a caballo.

—Le va a encantar.

Caminaron juntos hacia el balcón.

La nieve seguía cayendo en silencio.

Ninguno de los dos lo advirtió, pero a lo lejos, entre los árboles que rodeaban la propiedad, una figura permanecía inmóvil observando la mansión.

No hizo ningún movimiento.

Solo contempló durante unos segundos las luces encendidas de la residencia.

Después dio media vuelta y desapareció entre la oscuridad del bosque.

Sin saberlo, acababa de comenzar la cuenta regresiva hacia la noche que cambiaría para siempre el destino de la familia Kowalski... y el de una pequeña niña llamada Zonia.

1
Carmen Palencia
te felicito desde el primer capítulo quedé encantada con esta hermosa historia por favor puedes regalarnos más capitulos seguidos de esta hermosa novela
Nadia Leonila Borjas Borjas
que hermosos capítulos escritora te felicito
Carolina A²V
un paso a la vez 😊
Carolina A²V
🥺🥹 ella es una niña a pesar de su edad le tocó saltarse 18 años de su vida
Carolina A²V
no querida su desgraciado tío 😡😡
Carolina A²V
😊 que birrete por ti Zonia es un avance
Ana Maria Espinoza Uviedo
Excelente
Cliente anónimo
Ahora que estás empezando, me gustaría que pensara en algunos tips para esa trama que la protagonista sea fuerte inteligente que no tenga miedo que siempre enfrente que no se esconda, pero sobre todo que no sea la historia de estos colmo, si el protagonista dice que la va a proteger que la proteja de verdad, y que hay una razón entre ellos para enfrentar juntos a todos lo que se imponen y estoy segura que va a ser un éxito total porque en la vida real ha habido mujeres con pantalones, porque por eso pertenecen al ejército a la policía a los federales entonces no puede siempre ser una mujer sufrida. Tiene que ser una mujer que No Se, pero que no sea una malcriada que se sepa defender y te juro que vas a subir muy rápido con una historia, verás que te estoy dando, porque hasta ahora en dos años nunca he visto una historia que parezca real suerte
Carmen Palencia
excelente capitulo me encanta esta novela desde el primer capítulo quedé enganchada con esta hermosa novela
Carolina A²V
18 años de eso ya 🥺
Carolina A²V
que buena táctica la de Alana poco a poco ganarse la confianza de Zonia
Carolina A²V
eso no lo sabes🤔
Carolina A²V
y si hablan con ella le explican que ahí todo es diferente que se acabaron los golpes y gritos maltratos castigos y si continúa así ya es con un psicólogo la cosa
Rossana🥰
será un largo camino
pero, con la q llegó te dará la fuerza y el poder de defenterte
Rossana🥰
miedo a veces es q lo bueno dura poco, q el maltrato es lo único q existe en la vida, te darás cuenta q no es así, UD conoció a la mujer q te peino el cabello con amor dulzura, así es la vida, lo q se hace con amor y dulzura, como hiciste el biscocho
Carmen Palencia
me encanta esta novela por favor denos varios capitulos seguidos
Rossana🥰
zonia, hay un mundo donde la gente se trata bien, con respecto, donde se mira a los ojos, será un proceso, cuando sepas , q es un nuevo comienzo, q tu te mereces lo mejor, con calma
Liliana Torres
Una maraton por favor🤭🤭
Carolina A²V
así es y hay que trabajar mucho eso buscar ayuda psicológica
Liliana Torres
Que vida llevo desde pequeña
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play