Allison Sinclair se ve involucrada à la hora de salvar a un desconocido, sin saber que estaba ayudando nada más y menos que un temido y poderoso líder de la mafia, Darek Maxwell, el cual toma una decisión…la deberá proteger. Sin imaginar que con el paso del tiempo la atracción entre ambos será una chispa que desencadenará una pasión que levantará amenazas y traiciones…. Acompáñenme a descubrir que les deparará el destino a estos personajes. Y aquí vamos!
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Nuevos lares
—Hermanito buenos días, la voz de Emily detuvo a Derek antes de entrar a su habitación, venía llegando, y no había dormido ni un minuto, pero tenía pocos momentos con sus hermanas menores, le debía toda su atención, se dijo.
—¡Que haces descalza mocosa te vas a enfermar! — Le dijo mirando sus pies sin zapatos ¿En serio acabas de llegar? — Preguntó, ignorando su pregunta, haciendo qué se agachará para alcazarlo besándole la mejilla.
—Tuve una semana bastante ocupada, y sabes perfectamente que yo no confío en nadie más si Paul no se encuentra, — Por eso yo mismo superviso todo. — Le dijo con la mirada buscando a su otra hermana.
—¿Dónde está Chloe? — Preguntó, levantando su ceja.
—¡Aquí! ¡Mírame! — Estoy preparándote un café. Le dijo desde la cocina haciéndolo sospechar.
El mafioso entrecerró los ojos.
—Haber, haber niñas,— ¿Que se traen entre manos? — Ustedes no saben ni servir agua en un vaso, menos van hacerme un café, díganme qué quieren sin necesidad de hacer el tiradero en la cocina qué después les haré limpiar. Les dijo mirándoles con seriedad, aunque por dentro se estaba partiendo de risa.
—Si nos prometes que sí podemos ir, te lo diremos.— Las dos hermanas se pararon de frente a él.
—Son muy malas manipuladoras. Terminó por reírse con ellas. Ni siquiera se esforzaron en hacerme el café, negó fingiendo estar agraviado.
—¿Como lo quieres? — Preguntó Chloe dirigiéndose a la cocina de nuevo.
El sonrió. — Con media cucharada de azúcar exacta, leche de soya y dos pizcas de canela. Específico, — y por favor, qué esté a una temperatura de 60 grados exactos.
La chica pestañeo rápido y bufo, mientras que Derek estaba atento haber hasta donde podía verla batallando.
Derek Maxwells era para muchos el hombre que nadie quería hacer enojar, era frívolo malhumorado y en ocasiones despota con quien lo merecía y el más temido de la región.
El era dueño de media ciudad y enterraba a sus enemigos sin pestañear. Pero sus dos tormentos como en ocasiones les nombraba sus dos princesas de 18 años que sus padres dejaron a su cargo después de su fallecimiento, eran el tesoro que más cuidaba.
Su abuela la matriarca, era una mujer con muchas agallas, aparte de virtudes, pero tenía tiempo molestándolo en que necesitaba una esposa.
—Queremos ir con Zafiro a un concierto que será este sábado, queremos que no te opongas porque ya quedamos de ir y tenemos los boletos.
El mafioso arrugó el entrecejo. No creí que solo fuera por un concierto.
—Si ya lo habían decidido.— ¿Porque tanto teatro? Les dijo bostezando pues moría de cansancio.
—Niñas ya dejen a su hermano descansar, después hablamos de lo que gusten, yo me encargo de suavizar a este roble.
—¡Gracias abuela! — Encárgate tú, tengo que recargarme de energía, — hice lo que te platiqué, necesito descansar unas horas, porque después tengo que ir a verme con alguien.
La mujer le dedicó una sonrisa, sabía lo mucho que hacía entre los negocios y el clan era practicante todo.
Derek les dedicó un tierno gesto aunque las chicas se abrazaron a él. Cada una lo colmó de besos era su ídolo, prácticamente el único padre que conocían.
—Si van a salir, no olviden estar juntas, y que su equipo de guardaespaldas siempre esté cerca de ustedes. — ¡Cuídense.
Derek continúo su camino después de el efusivo ataque de las chicas gemelas, tenía que dormir por lo menos un par de horas, Paul llegaría en unas horas y volverán al Clan.
EN LAS AFUERAS DE PORTLAND
MANSIÓN DOUGLAS
Elias Douglas había tenido el peor día, sus hombres fueron reducidos en un tiempo récord, y el había sido sentenciado.
—¿Cuando piensas dejar qué Konrad Muller entre? — Sabes que no podrás tú solo con tu gente hacer qué te dé el territorio que quieres. Al menos no por las buenas. Le dijo su tío con una sonrisa.
—Ese infeliz parece tener pacto con el diablo. Ni siquiera hemos podido investigar nada sobre él, se aparece y se desaparece como un maldito fantasma. Argumento Elías su sobrino el único hijo que había tenido su hermano.
—Pero si, ya he previsto llamar a Konrad. No he podido mover mis envíos porque no me deja pasar por su territorio. — Exclamó frustrado el hombre originario de Alemania.
—¿Armas? — Preguntó mirándole de reojo.
—También aquello.— y por supuesto las armas el Trasporte está retirado. — Si hubiera un maldito canal marítimo sería otra cosa, pero los trenes también son eficaces. — Expresó fastidiado.
DEPARTAMENTO
—Allison empezó su primer día de trabajo, las horas habían pasado tranquilas, su turno ya estaba acabado, solo le había pedido una compañera que la cubriera por una hora más.
Llamó a su uber para decirle que estuviera esperándola. Tenía que salir por la puerta trasera, pero tenía que darle una vuelta más entretenida, se deslizó si llamar la atención para salir por la puerta de enfrente, se quitó el gafete para meterlo en su bolso pero antes de atravesar la puerta para salir se estrelló con un muro cayendo de nalgas sentada en el piso.
Alguien le ofreció su mano al tomarla un jalón sin esfuerzo la levantó quedando frente a un hombre que le hizo secar la garganta.
Mandíbula definida, ojos grises analizándola con curiosidad, una sonrisa sarcástica que la irritó y a la vez la desarmaba.
Levantó su vista para agradecerle pero sus ojos parecieron cambiados de color. Sus miradas impactaron como dos planetas en colisión.
— ¡Lo siento! —por fin Allison pudo reaccionar saliendo apresurada sin voltear atrás, por suerte su uber ya estaba afuera.
—¿Qué fue eso? — Preguntó Paul con picardía y con una sonrisa. — ¡Nada! Siguió caminando pero en su cabeza quedó esa sensación y la imagen, unos labios carnosos y rosados sin un poco de labial al menos sus cejas levemente rizadas y sus mejillas rojas, le daban un aspecto tan inocente, pero a la vez tan perfecta que algo en su tórax reaccionó.
Aquí está mi nueva obra espero sea de su agrado, estos primeros capítulos son para conocer un poco de los personajes. 🌹
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