Eleonor Baxter aprendió desde pequeña a ser perfecta.
Amable, inteligente y elegante, creció entre apellidos influyentes y cenas compartidas con familias amigas. Desde adolescente, Alex King fue parte de su vida… y también de sus sueños. Mucho antes del matrimonio, Eleonor ya lo amaba en silencio.
A los veintisiete años dirige SweetBaby, la empresa cosmética heredada de su familia, y sostiene un matrimonio que nunca se construyó sobre las promesas que ella imaginó. Casada desde hace tres años con Alex —uno de los cirujanos cardíacos más prestigiosos del país y dueño de una red de hospitales—, Eleonor aprendió que conocer a alguien desde siempre no garantiza ser elegida.
Durante años intentó ser paciente, comprensiva, invisible. Alex, marcado por la vergüenza de un matrimonio arreglado y consumido por el trabajo, dejó que la distancia creciera hasta volverse insoportable.
Cansada de sentirse desplazada, Eleonor toma una decisión que lo cambia todo.
NovelToon tiene autorización de vasitos de veneno para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
CAPITULO 2
Jonny
—Debemos estar en cuatro días en Canadá, para la firma del contrato —dijo Mark, sin apartar la vista del camino.
—¿Sabés que no sé esquiar, no? —respondió Jonny, con una mueca—. ¿Pretendés que me mate?
Ambos iban en el auto rumbo a un set de grabación. Jonny iba recostado contra el asiento, con gafas de sol, aunque el día estaba nublado.
—Es una oportunidad única —continuó Mark—. Montagne es una marca internacional de ropa de nieve y montaña, y quieren que seas la cara de su nueva campaña.
Hizo una breve pausa, como si saboreara la frase antes de rematarla.
—Es un contrato de seis cifras, inicialmente.
Jonny soltó una risa incrédula.
—Solo a vos se te ocurre que firme algo así. En mi vida conocí la nieve, soy de Texas.
—Dejá de quejarte. La agencia te lo consiguió —dijo Mark, firme—. Es bueno para vos.
Jonny negó con la cabeza, se puso los auriculares y apoyó la frente contra la ventanilla. Observó la ciudad pasar mientras la música lo aislaba del mundo. A veces sentía que su vida avanzaba a un ritmo que él no había elegido.
Al llegar al lugar de filmación, el caos habitual lo envolvió de inmediato. Varias jóvenes gritaban su nombre, se empujaban entre ellas con regalos, flores y carteles improvisados.
—¡Jonny! ¡Mirá acá!
—¡Te amamos!
—¡Sos hermoso!
—Wooo, qué guapo es —dijo una mujer, tapándose la boca—. ¿Creés que está solo?
—Sí —respondió otra—. Ese corte de pelo… uff, qué atractivo.
—En Instagram dice que sale con su peinadora —agregó una tercera, mirando su celular.
Jonny se acercó con naturalidad, saludó levantando la mano y sonrió ampliamente. Estaba acostumbrado a eso; era casi automático. La sonrisa correcta, el gesto justo.
—Gracias a todas por apoyarme en esta nueva novela —dijo—. Es muy importante para mí contar con su apoyo.
Se sacó fotos con algunas fans y luego entró al set de filmación.
—Dejá de perder tiempo con esas personas —le reprochó Mark apenas lo vio.
—Son mis fans —respondió Jonny, ya más serio—. Sin ellas no sería nada. Vos más que nadie deberías saberlo.
Mark suspiró, pero no respondió.
Jonny fue al camarín a cambiarse. Ese día debía grabar una escena en una piscina, usando solo un short de baño. Mientras se vestía, se miró al espejo. El cuerpo trabajado, la imagen perfecta. Todo eso parecía importar más que cualquier otra cosa.
El director de la novela le daba algunas indicaciones desde el borde del set.
—Acción, toma uno —ordenó.
Jonny salió de la piscina, sacudió el cabello mojado y caminó con paso seguro hacia una mujer que estaba sentada en una barra, con una copa en la mano.
—¿Puedo acompañarte…? —dijo, en tono bajo.
—¡Corte! —gritó el director, acercándose visiblemente molesto—. ¿Qué pasó?
—¿Hice algo mal? —preguntó Jonny, confundido.
—Tenés que sonreírle cuando te acerques a ella —lo corrigió—. Y ¿por qué tenés ese short de baño? Debía ser un slip.
Levantó la voz.
—¡Vestuario!
—Ey, esperá —intervino Jonny—. Yo pedí usar este, me resulta más cómodo.
El director lo miró con fastidio.
—Mirá, chico, acá se hace lo que yo digo. Andá a cambiarte.
A regañadientes, Jonny obedeció. Volvió al set con el vestuario indicado y la sonrisa ensayada. Repitieron la escena una y otra vez.
Al final del día, había entrado y salido de la piscina al menos diez veces y grabado varias escenas más, la mayoría sobre una cama, siempre con el mismo rol: el amante atractivo, el hombre deseado.
Cuando por fin llegó a su departamento, estaba exhausto. Mark lo esperaba sentado en el sillón.
—¿Qué te pasa? —preguntó, notando su expresión.
Jonny se dejó caer en una silla.
—Nada… —dijo, tras unos segundos—. No me gusta este trabajo.
Mark levantó una ceja.
—¿Cómo que no te gusta?
—Me siento un idiota —confesó—. Ahora entiendo a las modelos que dicen que las cosifican. Puedo actuar, ¿sabés? Estudié actuación. Pero lo único que hago es pasearme en cuero y hacer papeles de amante.
Se pasó una mano por el rostro, frustrado.
—Son buenos papeles —respondió Mark—. Y pagan bien.
Jonny desvió la mirada. El dinero nunca había sido el problema. Lo que le pesaba era sentirse reemplazable, vacío, como si nadie viera más allá de la imagen que proyectaba.
Y, en el fondo, algo le decía que estaba perdiendo algo importante… aunque todavía no sabía qué.
si realmente la quieres y amas
ahora veremos si en verdad exiten las segundas oportunidades.
claro todo depende de nuestra autora
no eres infiel y eso le suma puntos pero tú absoluto desinterés en la relación la falta especial de amor dan ganas de matarte por otro lado Jony podría ser un nuevo amor la nueva oportunidad que le guste a ele
Mi pregunta es aceptarás que ella se hizo una inceminacion y que va a ser madre sin ti?