Ethan y Brithany, dos personas que no han tenido suerte en el amor, marcados por su pasado, deberán enfrentar sus temores y superarlos para poder seguir adelante. Por un lado, él es un Alpha dominante, quien por años estuvo enamorado de forma unilateral de Isabella, la hermana mayor de Brithany.
Por otro lado, Brithany ha tenido malas experiencias con los Alphas, quienes solían jugar con ella y luego abandonarla solo por se Beta, debido a esto no confía en ellos y no pretende volver a involucrarse con alguno.
Fue después cuando por ciertos giros del destino y la suerte, comienza a envolverse cada vez mas con Ethan, quien al parecer, no era un Alpha con malas intenciones.
¿Podrán superar las barreras que existen entre ellos?
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Capitulo 3. El destino en contra
Mientras la relación de Ethan e Isabella parecía ir viento en popa, el poder llevarse bien con su hermana parecía ser imposible, la muchacha no tenía problema alguno en dejarle ver el desprecio que sentía hacia él.
- Hola, Brithany – le dice Ethan una tarde en el campus de la universidad, parecía estar esperando a Isabella
- ¿Qué quieres? – le dice mal encarada
- Pues, solo estoy saludándote – le dice en tono amable, tratando de romper el hielo con ella
Brithany suspira
- Hola – le dice de mala gana
- ¿Puedo sentarme aquí a tu lado? – le dice señalando el espacio al lado de Brithany en el banco donde se encontraba sentada
- ¿No tienes nada mejor que hacer? – le dice viéndolo como una molestia
- No – le dice sonriendo
Brithany suspira nuevamente
- ¿Por qué haces esto?, ¿crees que ella te querrá mas si ve que me tratas bien? – le dice directa, era evidente que no pretendía fingir su desagrado hacia él – lamento decepcionarte, pero estas perdiendo tu tiendo – le dice con una risita
- Solo creo que podríamos ser amigos, yo estoy saliendo con tu hermana – le dice viéndola con una mirada optimista – es por ello que quiero agradarte, además, pareces una buena chica, solo necesitamos tiempo – le dice sonriendo
- ¿Nunca te han dicho que eres demasiado optimista, al punto en que puede ser molesto? – le dice
- No – le dice casual
Al cabo de unos minutos, Isabella apareció.
- ¡Oh!, qué extraño el verlos juntos – les dice sorprendida, Brithany había dejado muy en claro lo poco que Ethan le agradaba
- Solo platicábamos para conocernos – le dice Ethan levantándose del asiento - ¿verdad? – le dice a Brithany con una sonrisa
- Olvidaste esto, mamá me pidió que te lo entregara –le dice Brithany a Isabella mientras le entrega una caja con pastillas –ya debo irme, tengo muchas cosas que hacer – le dice
- ¿Quieres que te lleve? – le dice Ethan – Isabella y yo iremos al centro, puedo llevarte a la dirección que te dirijas – le dice amable
- Oh, eres demasiado – Isabella besa a Ethan en los labios
- ¿Y tener que seguir viendo esas escenas?, no, gracias – les dice apática
- ¿No es este el hombre más amable y reluciente que hubieras visto en toda tu vida?, es como un príncipe – le dice Isabella emotiva
- Si, demasiado brillante para mi gusto – dice Brithany suspirando antes de alejarse de la pareja
Ethan e Isabella apenas tenían un mes de relación, así que, ya tendría mucho tiempo para convencer a su hermana de llevar una buena relación de cuñados. Al menos eso era lo que él creía, pero el destino no siempre juega a favor de los deseos humanos, la felicidad y la tristeza siempre van de la mano por una razón, porque para tener una se debe experimentar primero la otra, por eso se dice que detrás de un mal tiempo viene uno bueno, y viceversa, ninguno de los dos es constante.
Un mes y medio de relación, el mayor de los problemas que podrían enfrentar como Omegas y Alphas, se presentó para matar sus esperanzas de la felicidad al lado de la mujer que amaba.
Todo comenzó una mañana, mientras se encontraba charlando con un amigo de su facultad, Simón Rinaldi, se conocían desde la secundaria, así que su amistad continuaba hasta la universidad. Era un Alpha que disfrutaba de la compañía de un Omega diferente cada que podía, no tenía escrúpulos para tratar de ocultarlo, simplemente decía que pretendía disfrutar del momento, las consecuencias vendrían luego, si es que las había.
Sobre las decisiones y estilo de vida que llevan las amistades no se puede influir, mucho menos criticar, simplemente mantenerse al margen, no era algo que perjudicara a Ethan, por eso no había nada malo en continuar con aquella amistad, además, Simón siempre tenía anécdotas divertidos para contar.
- Tuve que correr en el instante en que me soltaron a los perros – le dice Simón contándole una de sus historias sobre, cómo fue su experiencia con una Omega casada y la reacción de su esposo
- Ja, ja, ja, ya te imagino corriendo desnudo mientras unos enormes perros te perseguían – dice Ethan riendo
- Para mí no fue tan divertido en su momento – le dice Simón riendo
- Ethan – le dice Isabella llegando a su lado, enseguida el semblante de la mujer era extraño
- Isabella, estaba a punto de ir a clases con… - un dulce aroma lo impacto de repente, Isabella había comenzado a liberar una gran cantidad de feromonas, ¿Qué le estaba sucediendo?, ¿había entrado en celo?, ¿Por qué justo allí?
- E… Ethan, no, no, puedo… - la mirada de Isabella parecía perderse, Ethan la sostuvo para evitar que cayera, el cuerpo de la mujer estaba hirviendo, mientras su respiración agitada parecía estar sufriendo.
A su espalda, el aroma de las feromonas Alpha comenzó a impregnar el espacio entre ellos, al voltear, se percató de que se trataba de Simón, quien se abalanzó sobre ellos, teniendo como objetivo a Isabella.
Enseguida Ethan lo detuvo, pero Isabella se abalanzó sobre Simón, dejando en claro lo que estaba sucediendo.
- Lo siento, Simón – dice sosteniendo a Isabella para apartarla del hombre, mientras liberaba sus feromonas de forma amenazante para aplacarlo, que al ser un Alpha dominante ante un simple Alpha, el hombre se lanzó al suelo con las manos en su cuello, tratando de reponerse del ahogo que le producía el enfrentarse a las feromonas de Ethan, por otro lado, Isabella temblaba en sus brazos.
De entre toda la población mundial que existía Alpha y Omega, se dice que la probabilidad de conseguir a la pareja destinada es de tan solo el cinco por ciento, debido a la baja cantidad poblacional que representaban, la mayoría muere sin llegar a encontrar a su pareja destinada. Entonces, ¿Por qué entre tantas personas, Isabella tuvo que conseguir a su pareja destinada?, quien además, era amigo de Ethan, sin duda alguna una mala pasada del destino.
A TODOS LOS AUTORES Y LECTORES DE ESTA APP 💐
se encontraron para poder estar juntos 🥰
más capítulo por favor
ah te creas autora, me gustan mucho tus historias y espero con ansias tus capítulos
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está pagando deudas con intereses y mora 🤔