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SEDUCIENDO A MI EX SUEGRO

SEDUCIENDO A MI EX SUEGRO

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Amor-odio / Venganza de la protagonista / Casada con el millonario / Jefe en problemas / Triángulo amoroso / Casada Con Mi Ex's Familiar / Completas
Popularitas:2.4M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Lilith James

Emma lo tenía todo: un buen trabajo, amigas incondicionales y al hombre que creía perfecto. Durante tres años soñó con el día en que Stefan le pediría matrimonio, convencida de que juntos estaban destinados a construir una vida. Pero la noche en que esperaba conocer a su futuro suegro, el mundo de Emma se derrumba con una sola frase: “Ya no quiero estar contigo.”

Desolada, rota y humillada, intenta recomponer los pedazos de su corazón… hasta que una publicación en redes sociales revela la verdad: Stefan no solo la abandonó, también le ha sido infiel, y ahora celebra un compromiso con otra mujer.

La tristeza pronto se convierte en rabia. Y en medio del dolor, Emma descubre la pieza clave para su venganza: el padre de Stefan.
Si logra conquistarlo, no solo destrozará al hombre que le rompió el corazón, también se convertirá en la mujer que jamás pensó ser: su madrastra.

Un juego peligroso comienza. Entre el deseo, la traición y la sed de venganza.

NovelToon tiene autorización de Lilith James para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 19

Robert

El Lexus se detiene frente al hotel. Bajo del coche de un salto, antes de que mi autocontrol termine de quebrarse en el asiento del conductor. Rodeo el vehículo y abro la puerta del copiloto.

—Vamos, preciosa— Murmuro ofreciéndole la mano a la mujer que claramente ni siquiera entiende donde está.

Se ríe entre dientes, tambaleándose al tomar mi brazo. El vestido rojo me sigue llamando de forma cruel, pegándose a cada curva de su cuerpo como si hubiera sido diseñado para torturarme.

La conduzco por el vestíbulo, esquivando miradas curiosas. Subimos en el ascensor. Ella se apoya en la pared, ladeando la cabeza hacia mí con esa sonrisa traviesa.

—No me digas que vas a portarte como un caballero…— Susurra, acercandose.

Cierro los ojos un instante, conteniendo la furia del deseo que me quema por dentro.

—Si supieras lo poco que queda de caballero en mí ahora mismo…— Respondo tomando aire.

Las puertas se abren y la arrastro hasta mi habitación. Apenas cierro la puerta, ella se deja caer en la cama, riendo como una niña caprichosa.

—Esta habitación es enorme… ¿Vas a aprovecharte de mí ahora, Robert?— Pregunta con descaro, mordiéndose el labio.

Me quedo de pie al borde de la cama, respirando hondo, con los puños cerrados. Dios, cómo quisiera hacerlo. Cómo quisiera arrancarle ese maldito vestido diminuto y hundirme en ella hasta olvidar quién soy. Pero no. No así. No de esta manera.

—Lo único que voy a hacer— Digo finalmente, quitándome la camisa y lanzándola a una silla. —Es meterte bajo la ducha antes de que acabes desmayada.

Ella se incorpora un poco, frunciendo los labios.

—¿Una ducha juntos?— Ironiza con malicia.

La tomo de la muñeca con firmeza, inclinándome hasta que nuestros rostros quedan a centímetros. Mis ojos se clavan en los suyos, oscuros y encendidos.

—No me tientes, Emma. No tienes idea de lo fácil que sería para mí tomar lo que estás ofreciendo sin siquiera pedirlo.

Su sonrisa se suaviza, se vuelve peligrosa, como si disfrutara verme al borde de perder la razón. Pero no cedo. La levanto en brazos, ignorando sus risitas, y camino hacia el baño.

—Una ducha fría. Luego dormir— Seclaro como una orden, aunque por dentro la lucha me esté desgarrando.

Cierro la puerta del baño tras nosotros.

El vapor comienza a empañar los espejos del baño. El agua golpea contra la loza blanca de la ducha mientras sostengo a Emma, apenas logrando que mantenga el equilibrio. La despojo de su vestido arrojandolo al piso, abandonado como un rastro de pecado, y ella, con la ropa interior aún puesta, se ríe entre dientes como si la situación le pareciera de lo más graciosa.

—Robert…— Su voz es embriagadora, arrastrando mi nombre como si fuera un juguete en su boca. Extiende la mano y moja mis mejillas con la lluvia helada, deslizando sus dedos por mi mandíbula. —¿Por qué te ves tan serio? Relájate…

Respiro hondo, adentrando bajo el agua. Quiero perderme en ella, rendirme al fuego que desprende incluso en este estado, pero mi mente lucha contra mis instintos. Se mueve, se pega a mí como una sombra, y la curva de sus labios sonríe maliciosa.

—No tienes idea de lo que me provocas, ¿verdad?— Le digo entre dientes, sujetándola por los hombros, manteniéndola a un paso de distancia. Si cedo ahora, la devoraré sin pensarlo dos veces y no es la forma en que quiero que pasen las cosas.

Ella ladea la cabeza, los mechones húmedos se le pegan al rostro, y ríe de nuevo. —Oh, claro que lo sé…— Responde con descaro, su mano descendiendo hacia mi torso. Buscando sentir cada línea de mi cuerpo.

Un gruñido bajo se me escapa. Tomo sus muñecas y las sujeto contra la pared fría de la ducha. El contraste de su piel caliente contra la cerámica me enciende aún más. Su mirada chisporrotea deseo, aún en medio de la neblina alcohólica.

—Emma…— Su nombre sale como súplica de mi boca. —Deja de jugar con fuego. No voy a aceptar que salgas corriendo de nuevo.

Ella arquea una ceja y me desafía, rozando mis labios sin besarlos.

—Quémate conmigo. Deja la moral y ardamos juntos.

Mi autocontrol se tambalea. Siento su respiración en mi boca, el temblor de sus muslos contra los míos. Toda fibra en mi cuerpo exige rendirse, arrancarle la lencería y tomar lo que me ofrece sin reservas. Pero no puedo. No cuando mañana podría odiarme por aprovecharme de su estado.

La aparto con suavidad, cerrando los ojos un instante mientras el agua cae sobre nosotros. —No. No así, Emma.

Ella frunce el ceño, confundida, y luego sonríe con picardía, como si hubiera descubierto algo facinante.

—Eres fuerte… demasiado fuerte para tu propio bien— Susurra, dejándose resbalar hasta quedar sentada en el suelo de la ducha, cerrando los ojos despacio mientras el agua la cubre.

Me inclino, la tomo en brazos y la levanto con cuidado. Su cabeza se apoya en mi hombro, y aunque su boca sigue intentando provocarme con frases incoherentes, su cuerpo ya se rinde al cansancio.

1
Ariadna Natal
No creas que eres menos que nadie Emma ,Robert tu pareja está loco por ti y no dudes que él moverá cielo mar y tierra por encontrarte
Ariadna Natal
Vieja zorra,acostarse con su suegro ,no si nadamas falta que Sttefan y Robert sean medios hermanos
Ariadna Natal
como el perro de las 2 tortas y gracias a tu querida madre.
Ariadna Natal
Te lo mereces, tu padre si le da el lugar y el respeto como su pareja qué es.
Ariadna Natal
Como que Emma trae las hormonas muy alborotadas, no estará embarazada?
Ariadna Natal
Vieja desgraciada.
Ariadna Natal
las cejas 😅😅😅😅😅
Ariadna Natal
Robert siempre ha visto a Sttefan como un inseguro y ya veo por que, esa arpía y mala mujer a manejado a su hijo a su antojo y todo para seguir teniendo un estatus.
Ariadna Natal
Es mujer es la verdadera culpable de que Sttefan no luchará por su amor por Emma.
Noemi Alvarez
excelente novela, simplemente me encantó
Karol Carreño
la verdad la esposa de Robert fue bien mensa y ni xq me amenacen con mi propia vida meto la pata hay mujeres que lo tienen todo y no lo valoran 😭
Ariadna Natal
Ojalá que Robert y Emma se queden juntos al final y que tengan hijos,para que te quiten del trono de los Falcone ,que ese sea tu castigo por haber despreciado a Emma.
Ariadna Natal
Karlita ,tal perece que no le agradas a tu querido futuro suegro 😅
Ariadna Natal
Le rompiste el corazón en mil pedazos,diciendole simplemente "Me aburrí de ti" al momento de terminarla y ahora te toca sufrir por malparido.
Ariadna Natal
Lo que menos eres es un desconocido,pero la venganza es dulce😉
Ariadna Natal
¿Tu padre es Frío??? pregúntale a Emma tú ex novia que tan frio es tu padre😈🥵😉
Ariadna Natal
Te lo mereces por tener tan pocos huevos y preferir tener una novia millonarios que mostraste tú ante el mundo y solo por cuestiones es sociales.Lo "hiciste" por tú padre y eso es lo que precisamente a él menos parece interesarle.
Aline Castro
Excelente
Ariadna Natal
¿Que pensaran sus padres? Al ver que Robert le lleva 17 años a su hija y que hace poco tiempo termino una relación de años y ahora aparece con este hombre papucho
Ariadna Natal
¡Emma por favor ya no hables! 🙏
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