Válindor es un joven de 11 años que aspira a convertirse en caballero para proteger a su reino de cualquier enemigo pero no lo tendrá fácil ya que existen varias amenazas en el mundo, ¿podrá Válindor convertirse en un gran caballero?, acompaña a nuestro joven protagonista y lo descubrirás.
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Capítulo 3: Reunión
Válindor y Débor han logrado entrar juntos a La Academia Kíldor, Válindor se siente muy emocionado de poder estar en esta gran escuela.
Válindor: Hermano, esta escuela es una pasada.
Débor: Si, ¿verdad?, La Academia Kíldor es fantástica, es cierto que hay que entrenar duro pero también uno se divierte en este lugar y aún no has visto nada.
Válindor observa como varias personas, tanto caballeros profesionales como aprendices están entrenando y de cierta manera eso lo emociona y lo motiva a querer empuñar una espada y practicar con ella, nuestro joven rubio está comenzando a ver parte de la vida de un caballero con sus propios ojos.
Débor: Bueno hermano, tenemos que buscar a mi profesor de "Combate de espada", él debe estar cerca con un grupo de alumnos de mi misma edad, mi profesor se llama Vángord.
Válindor: Entiendo, vamos a buscarlo entonces, ya quiero ver cómo entrenas, jajaja.
Explicación: Débor se refirió a Vángord como su profesor de Combate de espada porque Combate de espada es una de las asignaturas que se imparten en esta academia, Débor ya está en tercer año de su desarrollo como aprendiz de caballero, es decir, solamente le resta un año a Débor para convertirse en caballero profesional ya que en estos tiempos de guerra, a los reinos les conviene que los caballeros comiencen a pelear a corta edad para tener más personal en sus tropas, significa que todos los estudiantes que hayan entrado a la academia de caballeros con 11 años, que es la edad mínima para poder entrar, se convierten en caballeros apenas a los 15 años, suena cruel y hasta cierto punto injusto que siendo unos niños ya tengan que ir al campo de batalla pero esas son las circunstancias que provoca estar al borde de una guerra.
Válindor y Débor están buscando a Vángord para que Débor pueda participar en sus clases de combates individuales pero al mismo tiempo que ocurre esto, también se está desarrollando una reunión muy importante en el castillo del rey de Keréstos.
Explicación importante: En Keréstos, los caballeros de más alto nivel tienen una mejor posición económica y por esta razón, la gran mayoría de estos grandes caballeros contratan a guardaespaldas durante la noche, Grindor, por ejemplo, es uno de los caballeros más importantes del reino y por eso tiene una posición económica privilegiada en comparación con un caballero ordinario.
-A continuación, entraremos en la reunión.
Hánseldor: Gracias a todos por venir, caballeros, hoy abordaremos varios temas que son de suma importancia para nuestro reino.
Grindor: Su Majestad, disculpe que lo interrumpa pero, ¿por qué no está su guardaespaldas con usted?, ¿le pasó algo?
Hánseldor: Ahhh si, se me olvidó mencionarles eso, Fríbork, mi guardaespaldas, no pudo asistir a esta reunión porque en estos momentos se encuentra enfermo pero tranquilos, no es nada grave, en unos pocos días ya debe estar de vuelta a su trabajo, gracias por la preocupación, Grindor.
Grindor: De nada, alteza.
Hánseldor: Bueno, después de esta aclaración, ahora sí, comencemos con la reunión, primero quiero hablar de una decisión que tomaremos a partir de hoy en nuestro reino, sé que será un poco polémica pero es necesario llevarla a cabo.
Vertóun: ¿De qué se trata, alteza?
Hánseldor: Bueno, a partir de hoy, ningún caballero de alto rango o algún trabajador con buena posición económica podrá contratar a guardaespaldas.
Esta declaración del rey dejó desconcertados a todos en el lugar, no entienden como pudo decir algo así y como era de esperarse, nadie está de acuerdo con esta medida.
En este momento toma la palabra un hombre llamado Reizur, el abogado más conocido y prestigioso de todo el reino.
Reizur: Su Majestad, disculpe que me exprese de esta forma pero esa medida es un completo absurdo, no podemos dejar sin protección a nuestros caballeros más importantes, si hacemos eso, cualquiera pudiera venir de noche y matarlos sin que nadie se entere, esa decisión no tiene ningún sentido.
Grindor: Opino lo mismo, nosotros más que nadie necesitamos guardaespaldas en la noche.
Todas las personas participantes en la reunión comienzan a manifestarse en contra de esta aparente decisión absurda de su rey y todos empiezan a hablar a la vez, Hánseldor al ver esto decide poner orden en la sala.
Hánseldor: ¡¡¡¡Todos hagan silencio!!!!
Todos en la reunión se callan luego del gran grito del rey Hánseldor.
Hánseldor: Déjenme hablar, sé que está medida puede sonar extraña en un principio pero tengo mis motivos para implementarla, en primer lugar, el rey de Ránfar me pidió que le prestara los servicios de unos 400 caballeros de nuestro reino para aumentar su poder militar y por supuesto, a cambio recibiremos una gran cantidad de dinero pero sacrificaremos una parte de nuestro ejército, por otro lado, varios caballeros están saliendo mucho del reino para cumplir misiones fuera de Keréstos y eso también hace que hayan menos caballeros dentro del reino, en estos tiempos de guerras y conflictos, son muchas las aldeas pobres que necesitan de nuestros servicios y no podemos negarnos a ayudarlos, debemos pensar en los más pobres también, además, todas estás acciones significan más ingresos para nuestros caballeros y para nuestro reino en general y entonces los pocos caballeros que van quedando en el reino están para trabajar en la academia, para custodiar la entrada del reino y para proteger mi castillo, ese es el motivo por el que no podrán tener guardaespaldas durante las noches.
Vertóun: Pero de todas formas no estoy de acuerdo con eso, perdóneme alteza pero usted no puede poner el dinero por encima de la seguridad de nosotros, usted es nuestro rey y se supone que debería colocar a todos sus pobladores por delante de cualquier ayuda económica, ¿o acaso el dinero vale más que nuestras vidas?
Reizur: Exacto, esa decisión no tiene ningún sentido y no solo nos afecta a nosotros sino también a nuestras familias.
Grindor: ¡¡Así es, estoy muy de acuerdo con Vertóun y Reizur, esa medida que usted quiere tomar es ridícula!!
Hánseldor: Bueno, vamos a ponerlo de esta manera, quien no esté de acuerdo con esta medida quiero que abandone su cargo laboral ahora mismo, no aceptaré que ninguno de ustedes se oponga a mis decisiones y esto no es una propuesta mía, ¡¡es una orden!!, y como orden deben cumplirla sí o sí, si no están de acuerdo, váyanse de esta reunión.
Nadie de los presentes se retira de la reunión porque a ninguno le conviene dejar su cargo laboral.
Hánseldor con una ligera sonrisa dice: Eso pensé, muy bien, entonces a partir de hoy, ninguno de ustedes podrá tener guardaespaldas, tenemos otras prioridades.
Grindor: Su Majestad, con su permiso pero yo no puedo seguir en esta reunión, mi orgullo de caballero no me lo permite.
Hánseldor: ¿Tu orgullo, eh?, bueno, como quieras, pero recuerda que si sales por esa puerta, perderás tu título de caballero.
Grindor se levanta de su asiento y camina directo hacia la puerta pero antes de seguir avanzando se detiene y le dice las siguientes palabras a Hánseldor: Me ha decepcionado, alteza, le diré algo sinceramente, antes de servirle como caballero a alguien como usted prefiero dejar de serlo.
Vertóun: ¡Grindor, no lo hagas, no te vayas!
Grindor se detiene al escuchar las palabras de su compañero.
Vertóun: ¡Piensa en tus hijos, en tu mujer, tú eres el pilar de tu familia, no puedes quedarte sin empleo ahora.
Grindor aprieta sus puños y aunque siente ira contra el rey Hánseldor, reconoce que Vertóun tiene razón, en estos momentos no puede dejar de ser caballero por el bien de su familia.
Grindor se voltea y camina nuevamente hasta su asiento.
Grindor: Tienes razón, amigo, no vale la pena enojarse por mentes inferiores.
Hánseldor: Me haré el que no escuché eso último que acaba de decir, Grindor, pero no aceptaré otra falta de respeto de su parte.
Vertóun: Bueno, propongo cambiar de asunto,¿cuál es el otro tema del que quería hablarnos?
Hánseldor: El otro tema tiene que ver con el exámen para el ingreso a la academia de caballeros, ya tenemos una fecha prevista para que el exámen se lleve a cabo, la prueba se realizará en 3 días así que preparen muy bien a sus hijos si es que van a presentarse, ustedes son los primeros en enterarse de esta noticia, luego la información se esparcirá por todo el reino.
Grindor: Vaya, al menos la reunión tuvo una buena noticia.
Hánseldor: Pues desde ya se los digo, preparen muy bien a sus hijos, espero que puedan aprobar todos, bueno, de esta forma terminamos la reunión, que tengan un buen día, caballeros.
Todos los presentes en la reunión se retiran con irritación, decepción y hasta cierta incredulidad ya que no entienden esa extraña medida del rey Hánseldor.
Hánseldor: Grindor, no te vayas aún, quiero hablar a solas contigo.
Grindor: Usted y yo no tenemos nada de que hablar, Hánseldor.
Hánseldor: Vaya, veo que estás un poco irrespetuoso últimamente, tendré que ponerte un correctivo, te bajaré tu sueldo un 20% como castigo y si sigues comportándote de esta forma te lo reduciré aún más.
Grindor: No me importa en absoluto ese 20%, se lo dejo a usted si quiere.
Grindor se retira de la sala de trono de Hánseldor con muchísima ira, le faltó muy poco al padre de Válindor para blandir su espada ante el rey aunque no lo hizo porque sabe que si hace eso iría directo a prisión.
Vertóun estaba esperando a Grindor a que saliera de la sala para conversar con él.
Vertóun: Oye Grindor, estaba muy extraño Hánseldor hoy, esa medida que tomó está completamente fuera de lugar.
Grindor: Así es amigo, todos pensamos lo mismo, no sé que le estará pasando por la cabeza a nuestro rey, parece que tanto poder lo volvió corrupto, bueno, no es nada nuevo bajo el sol, todos sabemos que el dinero que le pagará el rey de Ránfar por brindarle a nuestros caballeros será todo para él.
Vertóun: Exacto, me ha decepcionado mucho Hánseldor, no pensé que fuera ese tipo de persona.
Grindor: Yo tampoco lo pensé, pero hoy aprendí una lección muy valiosa, el poder saca la verdadera naturaleza de cada ser humano.
Finalmente, la reunión termina con un sabor amargo, nadie sale contento de ella y a partir de hoy todos los caballeros de alto rango y los trabajadores mejor pagados del reino junto con sus familiares estarán desprotegidos por las noches, eso es algo sumamente peligroso.
Mientras Grindor y Vertóun se retiran del lugar, una persona misteriosa los observa detrás de uno de los pilares del castillo y esta enigmática persona tiene una sonrisa pícara en su rostro como si estuviera tramando algo.
CONTINUARÁ....