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El Silencio Del Conde

El Silencio Del Conde

Status: Terminada
Genre:Romance / Reencarnación / Matrimonio arreglado / Completas
Popularitas:560.5k
Nilai: 5
nombre de autor: LunaDeMandala

Renace en la novela que estaba leyendo.. el día de la boda con el conde mudo.. Pero ella cambiará su destino.

* Esta novela es parte de un mundo mágico*
** Todas las novelas son independientes**

NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Los Collins

Cuando los Collins llegaron, el ambiente en el comedor cambió de inmediato.

El primero en cruzar el umbral fue el abuelo Collins, erguido pese a su edad, con esa sonrisa amplia que nunca dejaba ver del todo sus verdaderas intenciones. Detrás de él entró el tío Collins, siempre con el ceño levemente fruncido, como si el mundo le debiera algo. A su lado caminaba su hijo, Eric Collins, impecable y silencioso, observándolo todo con ojos calculadores. Y finalmente apareció Vanessa.

Vanessa Collins. Elegante, refinada… y con esa mirada que parecía buscar grietas en las personas para ensancharlas.

La madre de Eric había muerto años atrás, y fue en aquella época cuando Vanessa había llegado a la casa Collins. Muchos la habían recibido con cortesía, pero Emma recordaba, por el libro, que la madre de Eric habia muerto días despues de que adoptaron a Vanessa cuando ella se entero que en realidad no era una niña adoptada sino la hija ilegitima de su esposo.

Los dos abuelos se saludaron con sonrisas diplomáticas y manos firmes. El abuelo Devlin los invitó a sentarse con su habitual autoridad tranquila. Los gemelos, en cambio, no disimularon su fastidio.. David cruzó los brazos y Damian apoyó la espalda con expresión claramente poco entusiasta.

Vanessa fue la primera en hablar.

Clavó la mirada en Emma y sonrió con dulzura fingida.

—¿Cómo estás, prima?

Había en su tono una expectativa mal disimulada. Esperaba encontrar ojos hinchados, voz quebrada, humillación. Esperaba lágrimas.

Emma sostuvo su mirada.

Sonrió.

Se estiró ligeramente en la silla, un movimiento que hizo que el escote del vestido revelara con mayor claridad las marcas en su cuello, aunque Vanessa, desde su ángulo, aún no podía apreciarlas bien.

—Algo cansada… pero bien, prima —respondió con voz suave, arrastrando apenas las palabras.

Los gemelos soltaron una risa contenida, cómplice. Sabían exactamente a qué se refería ese “cansada”.

Vanessa, sin ver de frente las marcas, entrecerró los ojos. Interpretó el leve cambio en la voz como debilidad.

—¿Estuviste llorando? Tienes la voz diferente.

Emma se sonrojó.

Pero no era vergüenza por tristeza.

Fue un rubor que Daniel y sus hermanos reconocieron de inmediato. Daniel carraspeó y evitó mirar directamente a nadie. David mordió el interior de su mejilla para no reír. Damian bajó la vista con evidente diversión.

Emma tosió con delicadeza, exagerando apenas el gesto, como si realmente le incomodara el comentario.

—Nuestra cuñada es tímida —intervino David con solemnidad fingida.

—Pero está bien —añadió Damian, girándose hacia Daniel con una sonrisa apenas contenida—. Solo cansada… ¿cierto, hermano?

El silencio se tensó un segundo.

Daniel, rojo hasta las orejas, asintió sin levantar la mirada.

El abuelo Devlin ocultó su sonrisa tras la taza de té.

Vanessa frunció levemente el ceño, confundida. Algo no encajaba. No veía lágrimas. No percibía derrota. Al contrario… había una energía distinta en la mesa, una complicidad que la dejaba fuera.

Y entonces Emma giró ligeramente el rostro hacia ella.

La luz del mediodía iluminó con claridad las marcas en su cuello.

Por primera vez, Vanessa las vio.

Vanessa apretó los puños con tanta fuerza sobre la tela de su vestido que los nudillos se le blanquearon. Intentó mantener la sonrisa, pero la tensión en su mandíbula la traicionaba. Cada pequeña grieta en su compostura era como música para Emma.

Y Emma sonreía más.

El almuerzo terminó entre comentarios diplomáticos y miradas cargadas de dobles sentidos. El abuelo Devlin, satisfecho con el ambiente y quizá disfrutando en silencio el pequeño espectáculo.. invitó a todos a pasar al jardín para tomar el aire.

El día estaba despejado. La luz del sol hacía brillar aún más las marcas en el cuello de Emma, que no hizo el menor intento por cubrirlas.

Mientras caminaban por el sendero de grava, Emma conversaba animadamente con David y Damian. Los gemelos ya no ocultaban su simpatía hacia ella.. al contrario, parecían divertirse con su seguridad. Reían con facilidad, y ella respondía con naturalidad, como si llevara años formando parte de la familia.

Fue entonces cuando, por el rabillo del ojo, vio a Vanessa desviarse.

La joven Collins avanzaba con intención clara hacia Daniel, quien se había detenido a escuchar brevemente con su abuelo. Su sonrisa era dulce, demasiado dulce.

Emma no dudó.

Sonrió a los gemelos con una expresión casi traviesa y, sin perder un segundo, se acercó a Daniel y tomó su brazo con gesto posesivo, natural, indiscutible.

Vanessa se detuvo frente a ellos, obligada a enfrentarlos juntos.

—Conde.. quería hablar con usted para invitarlo a mi cumpleaños.

Emma inclinó apenas la cabeza, sin soltar el brazo de su esposo.

—Por supuesto que iremos.. Juntos, como esposos.

Vanessa bajó la mirada un instante. El gesto parecía humilde, pero la tensión en sus dedos volvió a delatarla.

—Es que… me gustaría tener mi primer baile con alguien importante.

Emma sonrió.

Y alzó ligeramente la voz, lo suficiente para que los presentes escucharan.

—Claro, prima. Puedes bailar con tu padre… o con tu hermano. No creo que quieras bailar con un hombre casado.

Un murmullo recorrió el pequeño grupo.

Vanessa llevó una mano al pecho, fingiendo dolor.

—Pero somos familia…

Emma la miró con una frialdad que cortaba el aire.

—No creo que quieras que la sociedad diga que estás demasiado cerca de hombres casados.

Su tono de voz imitó exactamente el matiz pasivo-agresivo que Vanessa solía usar

—Piensa en tu reputación, prima.

La sonrisa de Vanessa se volvió rígida.

—Quería preguntarle al conde..

Emma dio un paso apenas perceptible hacia adelante, sin soltar su brazo.

—Mi esposo no bailará contigo.

Su voz ya no era suave.

Era firme.

Incómodamente clara.

Un segundo de silencio.

Y entonces los gemelos estallaron en carcajadas.

—¡Eso es, cuñada! —exclamó David.

—Tiene carácter la cuñada —añadió Damian, claramente encantado con la escena.

Emma los miró de reojo, divertida por su entusiasmo.

—Si quieres bailar con alguien… —comenzó a decir, girándose hacia donde estaban los gemelos.

Pero cuando volvió la cabeza para señalarlos…

Ya no estaban allí.

Ambos caminaban.. casi corrían.. hacia la mansión, fingiendo repentinamente un interés urgente por cualquier cosa lejos de ese conflicto.

Emma parpadeó.

Luego soltó una pequeña risa.

Vanessa, en cambio, se quedó de pie, sin aliado alguno, con la mirada baja y el orgullo herido.

Y Daniel, aún con el brazo tomado por su esposa, comprendió algo que hasta ese momento no había dimensionado por completo..

[Emma no solo llevaba sus marcas.. También llevaba el control.]

1
Luci
ni modo, no debiste haber dicho eso
Luci
siii, él no se merecía eso….y mucho menos a la grosera de Emma 🫩
Esther Antonio Andres
me encantó gracias por compartirlo
Norma Perez
Muy bien Emma 👏👏👏👏👏👏👏👏 a enseñar y estar orgullosa de tus "heridas de guerra" SI señor jajajajajjajajajajanakak
Esther Antonio Andres
es interesante me encanta
Ludwig
fantástica historia me encantó gracias autora por compartir esta bella historias
Rocio Velez Guzman
pues la prota no esenos tonta, vaya mamera de morir.
Olga Lidia Leal
maravillosa,gracias
Laura
perdón, pero se me hace absurdo que el abuelo no se diera cuenta de nada.. en algún momento debió notar algo extraño tanto de Vanessa como de los negocios y deudas.. sino como en su momento fue un hombre de negocios
Laura
justo como me lo recetó el doctor /Hunger//Hunger/
Gloria Alvarez
autora debe releer la historia de vez en cuando cada vez que vas escribiendo porque estás vos misma te confundís ojos verdes azules o grises no importa la cuestión es que está buena la historia
Gloria Alvarez
por qué Emma es tan distante con su abuelo el hombre Collins no es su abuelo de verdad
Gloria Alvarez
hola autora te felicito muy buena hiciste la parte donde ella en vez de gritar de llorar se retrae como que sin necesidad de gritos o insultos ,ella logra que él se dé cuenta cómo la dañó.
estela jimenez tabares
una historia diferente a la reencarnación, excelente me encantó gracias autora, fue una lectura linda
Maria Laura Perez
Excelente
Alliette Cardoza
👏👏👏👏💯💫💗
Lilia Zambrano
Hermosa historia ❤️✨
SofiaaGz
¡me encantó!💗💗💐
susej orta
felicitaciones siempre conquistandonos con tus historias eres increíble 🫢
stella maris testarmata
Historia corta,y con los ingredientes al tono . Sin nada estrafalario, ni ssonceras que alargan de gusto. ☺️
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