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"Embarazada De Un Magnate"

"Embarazada De Un Magnate"

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Embarazo no planeado / Embarazada fugitiva / Aventura de una noche / Amor a primera vista / Reencuentro / Completas
Popularitas:2.5M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Sam. R.J

Alana Forbes lo tenía todo: juventud, belleza, una familia poderosa… y un compromiso con el hombre que creyó su gran amor. A tres meses de su boda, una noche en el bar Eclipse lo cambió todo.

Lo que debía ser una celebración por su graduación, se convirtió en el principio de su pesadilla. Traición, mentiras y un video que le destrozó el alma la empujaron a romper con todo.

Pero el destino no siempre hiere… a veces también cura.

Y en medio del dolor, apareció Dante Salvatore: reservado, exitoso y con la capacidad de poner su mundo de cabeza.

¿Puede un corazón roto volver a latir cuando es tocado por el amor más inesperado?

Una decisión. Un encuentro. Y un Destino Trazado que ni el pasado pudo destruir.

NovelToon tiene autorización de Sam. R.J para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 3: La verdad bajo las luces de Eclipse

El bar estaba lleno de risas, luces cálidas y el vaivén de copas que celebraban promesas, metas alcanzadas y sueños futuros. Alana y Sofía estaban en una de las mesas centrales, rodeadas de algunos compañeros que celebraban la próxima boda de Alana, su reciente graduación y lo que parecía ser un futuro prometedor. Todo era perfecto, hasta que la oscuridad decidió filtrarse por la rendija más inesperada.

Mientras Sofía hablaba con uno de los chicos, Alana sonreía, tranquila. Fue entonces que recibió un mensaje.

Camila Jiménez: "¿Disfrutando tu noche? Pensé que te gustaría saber dónde está realmente tu prometido. Estoy en Eclipse también… y no estoy sola."

Le siguió un video. Alana lo abrió sin pensar. En él, Nick. Su prometido. Besando con desesperación a Camila en una sala privada, susurrándole cosas que le helaron el alma. El estómago se le dio vuelta. La música del bar desapareció. Solo quedó ese retumbar sordo en su pecho.

—¿Qué pasa? —preguntó Sofía, alarmada por el rostro pálido de Alana.

Alana le mostró el video, sin poder hablar. La rabia creció en los ojos de su amiga.

—¡Vamos! —dijo, tomando su mano.

Caminaron con firmeza hacia la parte trasera del bar. Justo cuando se acercaban a una de las puertas privadas, escucharon voces. Se detuvieron. Era Nick. Y Camila.

—Ella no lo sabrá —decía Camila con tono burlón—. Es tan ingenua… cree que te ama y que tú también la amas.

—Nunca la amé —respondió Nick, sin remordimiento—. Solo era parte del plan de mi padre. Pero Alana… no me daba lo que tú sí. Todo tenía que esperar. Siempre "después del matrimonio". Yo no soy un santo, Camila. Tú me das lo que necesito. Tú me entiendes…

—Y yo te amo —agregó Camila, envolviéndolo con sus brazos—. Ella solo quería una fantasía de amor puro. Pero tú no naciste para eso, Nick.

-Aveces las más puritana, son las más putas y zorra. Tú mereces alguien como yo.

La puerta se abrió de golpe.

—¡¿Cómo pudiste?! —la voz de Alana rompió el aire como un rayo. Nick dio un paso atrás, sorprendido, pero sin culpa.

—¿Cómo pude qué, Alana? ¿Buscar lo que tú te niegas a darme? ¿Eso?

Sofía avanzó con furia.

—¡Eres un cerdo! Y tú Camila una perra.

Nick ni la miró. Solo clavó sus ojos en Alana, desafiante.

—Tú fuiste la que decidió que todo tenía que esperar hasta el matrimonio. Que querías llegar pura al altar. Que querías ser la novia perfecta. Pero, ¿qué recibía yo a cambio? Rechazo, reglas, distancia. Me cansé. Me harté de vivir bajo tus términos.

-Que te costaba solo dejar que te hiciera mía.

—¡Yo te queria! —gritó Alana, con el corazón hecho trizas.

—No, tú amabas lo que creías que era yo —dijo él, encogiéndose de hombros—. Pero nunca viste quién soy realmente.

Fue entonces que Camila salió, con una sonrisa venenosa.

—Yo sí lo amo —dijo, colocándose a su lado—. Y yo sí le doy lo que necesita. No como tú… que lo tienes como un adorno de vitrina.

—¿Esto era lo que querías? —Alana temblaba— ¿Destruirme por envidia?

—No —respondió Camila, con los ojos encendidos de malicia. Solo quería que sintieras lo que es perder. Siempre fuiste la brillante, la hija perfecta, la prometida inalcanzable. Pero ahora… ahora eres solo una más que fue cambiada por alguien mejor.

Nick no dijo nada más. No intentó detenerla, ni negó lo evidente. Solo la miró… vacío.

Y así, Alana lo supo: el hombre con el que había planeado su vida… nunca existió.

Las luces del bar seguían girando, indiferentes al corazón que acababa de romperse.

Perspectiva de alana

Me sentía hueca. Como si algo dentro de mí se hubiera quebrado en mil pedazos y el ruido no fuera más que un eco silencioso que sólo yo podía oír. Sofía caminaba a mi lado, sin decir nada, y se lo agradecía. No necesitaba palabras. No ahora. No cuando la imagen de Nick con Camila aún ardía en mi mente.

La forma en la que me miró… sin culpa, sin remordimiento. Como si yo hubiera sido la culpable de todo. Como si querer con pureza, con paciencia, con la esperanza de construir un hogar juntos, hubiese sido un error imperdonable. Como si proteger lo más íntimo de mí fuera una ofensa.

"Alana… tú me convertiste en esto", dijo.

Lo escuché. Una y otra vez. Como una maldita grabación en bucle.

Él había elegido ser infiel. Había elegido a Camila. Y lo más cruel… no se arrepentía.

Nos alejamos del bar sin rumbo fijo, y aunque la noche era fresca, me sentía sofocada. Mis tacones resonaban en la acera, y cada paso me parecía una declaración de dignidad, aunque por dentro, me sintiera derrotada.

Sofía me ofreció su chaqueta, pero negué con un gesto leve.

—¿Quieres que vayamos a casa? —preguntó en voz baja, casi temiendo quebrarme.

—Quiero… —dudé—. Quiero respirar.

Nos detuvimos en una pequeña plaza cercana. Me senté en una banca de hierro forjado, y por primera vez en mucho tiempo, dejé que las lágrimas cayeran sin resistencia.

No lloraba solo por la traición.

Lloraba por todos los planes, por los "para siempre", por las promesas que ahora me parecían ridículas. Por haber creído que el amor era suficiente. Por haber cerrado los ojos cuando la intuición me gritaba que algo no estaba bien. Por haber querido tanto a alguien que jamás me vio de verdad.

Miré al cielo. No había estrellas, solo un manto nublado que parecía reflejar mi interior.

Y en medio de ese dolor, una certeza se fue abriendo paso: esto no era el final.

Era el principio de algo más grande. De algo mío.

—Se acabó —susurré, con los ojos ardiendo pero la voz firme—. No vuelvo a rogarle amor a nadie.

Sofía me tomó de la mano, apretándola con fuerza. Su silencio era mi escudo.

Y en ese instante, algo cambió dentro de mí. Algo se endureció, como si una parte de la niña que aún quedaba en mí hubiese desaparecido, dejando paso a una mujer que ya no estaba dispuesta a conformarse.

Ya no era la Alana Forbes que soñaba con una vida perfecta al lado del chico que juraba quererla.

Ahora… era una mujer herida, pero despierta. Y lista para escribir una historia diferente.

Una en la que yo sería la protagonista.

Mientras caminábamos de regreso al coche, sentí que algo se deslizaba por el aire. Una sensación extraña, como si alguien nos observase desde la sombra. Me giré, mirando alrededor, pero la calle estaba vacía. Sin embargo, algo me decía que no lo estaba.

Desde el segundo piso del bar, a través de las ventanas de cristal, alguien estaba mirando. Al principio no pude distinguir la figura, pero al ajustar la vista, vi una silueta masculina. Con una copa en la mano, la mirada fija en la distancia, y los brazos cruzados. No había nada en su postura que indicara una intención, solo una calma inquietante.

Mi pulso se aceleró al instante.

Era Dante.

Sus ojos se encontraron con los míos, y, aunque no me moví, sentí el peso de su mirada clavándose en mi ser. No era curiosidad. No era atracción. Era algo más profundo. Algo que no sabía definir, pero que me erizó la piel.

La tensión era palpable, aunque estábamos a una distancia que nos separaba por completo. Sin embargo, en ese breve cruce de miradas, me sentía avergonzada, su presencia me envolvía como una niebla densa, y algo dentro de mí sabía que este encuentro, aunque fugaz, no sería el último.

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H. Parra
así se hace autora, está historia va genial
H. Parra
lo peor es que en la vida real hay hombres así de despreciables
Eufrosina Ortiz Martinez
excelente historia muchas felicidades y bendiciones
Fly🦋
Si, 👏🏻
Se confirma mi hipótesis, estaban de su parte. Menos mal que si la protegieron.
Fly🦋
Y si ellos tratan de salvar a la bebé?
Fly🦋
Como siempre el de desprevenidk💩
Fly🦋
Un mes? Y el compromiso no era la siguiente semana? Ya se pasó 4🫠
Fly🦋
Despues es que se viene a acowrdar de avisarle al amigo 🫠
Fly🦋
Y pensar que es rico tambien y que sus papás querian que se casaran 🙃
Fly🦋
Ese tipo ni se cuidó, tan desprevenido es 🙃
Fly🦋
An a ser hermanastros
Fly🦋
Así que también queria drogarla jum
Yudith flores
Linda historia autora ❤️
Silme Olmedo
cómo siempre tanta protección tantos guarda espaldas y en la cara de ellos se la llevaron porq no le montaron cacería como a Camila y es capas q hay se filtra al guíen para acabar con ellas está muy buena me encanta pero es mi opinión no critico escritora solo es una observación
Thibizay Garcia
Me ha encantado leerte y mucho /Proud//Proud//Proud/
Thibizay Garcia
Excelente
Milena Gomez
Te felicito por tan maravilloso trabajo Dios te bendiga grandemente por regalarnos esa hermosa historia
Milena Gomez
Te felicito por tan maravilloso trabajo Dios te bendiga grandemente por regalarnos esa hermosa historia
yals
excelente novela felicidades, gracias por compartir
susej orta
muy bonita tu historia, felicitaciones
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